Algunos tipos de piel requieren cuidados más detallados, como ocurre con la rutina de la piel rosácea. Si es tu caso, es normal que presentes algunos episodios en donde aparezcan pequeños granitos y rojeces, además de poder estar acompañados de síntomas como escozor o ardor. Una de las características de este tipo de piel es la reactividad; por ello, mantener una buena rutina de limpieza para la piel con rosácea es muy importante, ya que así podrás controlar la situación espaciando los brotes.
En un universo donde perderse entre marcas, productos e ingredientes es usual, encontrar consejos que de verdad nos funcionen es imprescindible. Y es que antes de caer ante tendencias, debemos analizar cuáles son nuestras necesidades para poder adaptarnos a ellas.
Siempre hablamos de pieles maduras, grasas o secas, pero hay otro tipo de cutis que también genera preocupación y preguntas: la piel rosácea. Esta requiere de cuidados y cosméticos específicos.
“La rosácea se puede tratar con productos adecuados, pero no todo vale”, asegura la doctora Cristina Eguren.
Desde Kosei te hemos preparado una rutina que puedes seguir cada día, además de algunas recomendaciones para la piel con rosácea que te interesa.
¿Qué es la rosácea?
Para empezar a hablar de la exfoliación de las pieles con rosácea tenemos que saber en qué consiste esta patología de la piel. Como explican los expertos de Bioderma, “la rosácea es una enfermedad crónica común que se manifiesta únicamente en la piel de la cara como nariz, mejillas, frente y barbilla. Los ojos pueden verse afectados (rosácea ocular), aunque muy rara vez ocurre, ya que normalmente aparece en la zona central de la cara. Al ser una afección cutánea visible, cuesta aceptarla psicológicamente por los problemas estéticos que conlleva.” ¿Y cuáles son estos problemas? Un enrojecimiento de las zonas afectadas que puede ir acompañado de la aparición de pápulas, parecidas a un grano que no termina de romper la piel, con su correspondiente inflamación.
Además, tal y como la firma indica, al ser una afección cutánea visible, puede afectar psicológicamente a las personas que la padecen por los problemas estéticos que conlleva. Además, según indican los especialistas, existen 3 tipos de rosácea:
- Eritrosis y cuperosis: Aparece en el rostro y, a veces, va acompañada de pequeños vasos dilatados en mejillas y nariz (cuperosis). Los brotes suelen aparecer de forma intermetente.
- Papulo-postuloso: La eritrosis se relaciona con las ronchas que aparecen por lesiones de acné, siempre en el rostro y por brotes.
- Forma hipertrófica: Se caracteriza por una nariz gruesa deformada y solo afecta a hombres.
¿Qué es la ROSACEA? ¿Cómo se trata? + Productos que recomiendo
Rutina diaria para piel rosácea
Esta rutina diaria para piel rosácea la hemos dividido en 4 pasos para que sea más fácil de seguir:
Paso 1 - Limpieza
La limpieza inicial es el paso fundamental en toda rutina de cosmética, con independencia del tipo de piel que tengas. El truco consiste en elegir el producto adecuado, evitando limpiadores irritantes que tengan alcoholes u otros componentes relacionados.
Nuestra recomendación es el gel limpiador facial purificante Sekobos; es una buena alternativa para pieles grasas y con imperfecciones. Mejora la situación de algunos de los problemas más comunes de la piel, como los pequeños granitos, puntos negros, exceso de grasa, poros dilatados, entre otros.
Es uno de los productos para la cara más recomendados para esta condición debido a que en su fórmula están presentes ingredientes como aceite de babassu, extracto de levadura de cerveza, digluconato de clorhexidina, corteza de limón, raíz de genciana, entre otros.
Paso 2 - Exfoliar
Otro paso muy importante de esta rutina facial para piel con rosácea es la exfoliación. Las células que van muriendo en la piel son eliminadas por mecanismos naturales del organismo. Exfoliar la piel no es más que usar un producto adecuado para evitar esta acumulación; así estará preparada para absorber los nutrientes que puedas proporcionarle.
Exfoliación y rosácea son dos conceptos que no suelen ir de la mano y si tienes esta condición de la piel, sabes de lo que estamos hablando. De primeras podemos dar por hecho que una piel que se enrojece ante el mínimo estímulo no es la mejor candidata para ser exfoliada, pero la cosmética afirma que sí, si sabes qué tipo de exfoliante usar.
El peeling con ácido glicólico Glycosal Peel es nuestra opción para este tipo de pieles. Estimula la renovación celular y es un buen aliado para combatir las imperfecciones, equilibrar el tono de la piel y mejorar su textura.
Está compuesto por ácido hialurónico de bajo peso molecular que ayuda a mejorar la tolerancia de los ácidos, ácido salicílico para equilibrar la producción de sebo y ácido glicólico que rompe la estructura de las células para que se puedan renovar fácilmente.
Incluye este peeling en tu rutina de piel rosácea, aplicándolo por la noche con la piel limpia durante 5 minutos y enjuagando con agua posteriormente. Puedes notar cierto cosquilleo y enrojecimiento que suele desaparecer al poco tiempo.
Aplícala con una frecuencia de 2 noches a la semana.
La clave a la hora de exfoliar la piel con rosácea es escoger un exfoliante adecuado a las pieles más sensibles. Por norma general, los exfoliantes mecánicos van a resultar demasiado agresivos ya que, aunque muy finas, contienen partículas. Esa textura que recuerda a la arena puede enrojecerse al trabajarla directamente sobre la cara. Por ello la clave son los exfoliantes químicos.
Exfoliantes químicos: PHA y BHA
El concepto exfoliación química puede sonar muy agresivo y podría serlo con algunos ácidos. Pero existen alternativas más que adecuadas para las pieles con rosácea como los PHA (polihidroxiácidos) y los BHA (betahidroxiácidos).
“El uso frecuente de un exfoliante químico ayuda a que las capas superficiales de piel muerta acumulada se desprendan como lo hacían cuando éramos más jóvenes y logremos revelar una piel suave, luminosa y con un tacto sedoso”, explican desde Paula’s Choice. Y todo ello sin exponer la piel a una exfoliación mecánica que puede producir irritación e incluso provocar infecciones si hay alguna lesión presente en la piel.
Los BHA son un tipo de ácido que actúa renovando, alisando y suavizando la textura de la piel. Como explican los expertos en piel de Paula’s Choice, “los PHAs exfolian y reducen el enrojecimiento de la piel seca y con descamaciones. Además reducen los granos y los puntos negros. En las pieles con tendencia a la rosácea, es mejor empezar a aplicar el exfoliante BHA cada dos días y aumentar la frecuencia progresivamente hasta una vez al día.” Además, al ser liposolubles “son capaces de actuar también en el interior de los poros, lo que les hace perfecto para combatir granos y puntos negros.”
Los PHAs son hidroxiácidos “cuyo tamaño (y esta es la clave) es mayor que el de sus primos lejanos los AHAs”, explican las expertas en cosmética coreana de MiiN. “Al ser sus moléculas más grandes, su capacidad de penetración en la piel es más limitada, restringiéndose casi únicamente a la última capa de la epidermis y, por tanto, reduciendo su capacidad de irritación. Por esto, los PHAs son perfectos para todo tipo de piel, pero son los ácidos perfectos para ti si tu piel es sensible o tiende a irritarse.”
La exfoliación química con BHAs y PHAs también promueven que los ingredientes beneficiosos de tus tratamientos penetren y tengan mayor eficacia, y estimulan la renovación y reparación de la epidermis. Además, son antioxidantes e hidratantes por lo que previenen el envejecimiento y ayudan a retener el agua en la piel.
Cómo usar los PHAs y los BHAs si tienes rosácea
Lo primero, si tienes duda, siempre consulta con tu dermatólogo. Pero la clave, como siempre, aunque se trata de exfoliantes químicos más aptos para la piel sensible y con rosácea es ir poco a poco.
Paso 3 - Tratar
Llegados a este punto de la rutina de limpieza para piel con rosácea es el momento de iniciar el tratamiento. Ya has preparado la piel para que sea capaz de absorber los nutrientes que necesita para mejorar su estado, por lo que puedes decantarte por estas opciones:
- Durante el día puedes utilizar el gel crema antiacné Sebokos. Es la solución para pequeños granitos, reducir el exceso de sebo y los puntos negros.
- Por la noche te recomendamos la crema con retinol Retikos formulada con aceites de lujo para corregir las manchas cutáneas, pequeñas arrugas y unificar el tono de la piel. Se trata de una crema para cara antimanchas que te ofrecerá el resultado que necesitas. Empieza con ella 2 noches a la semana que no coincidan con la exfoliación.
- Para el resto de noches puedes utilizar Sekobos Gel-Crema piel con tendencia al acné, formulada con lipoaminoácido de glicina, extracto de canela, ácido salicílico y agente absorbente y matificante.
Paso 4 - Protección solar
Una de las principales causas de los brotes de rosácea son los rayos del sol, en concreto, la radiación ultravioleta. Por ello, tu rutina facial de rosácea también debe incluir un producto de protección solar, además de acompañarla con elementos físicos (como sombreros o gafas de sol).
Con la crema solar facial FP 50+ Heliokos podrás ofrecer a tu piel la protección que necesita. Te proporciona la máxima protección ante los rayos UVB y UVA y destaca por tener una textura ligera para que sea más fácil de aplicar.
Su fórmula integra varios filtros UVB y filtros UVA fotoestable, además de algunos activos antioxidantes como vitamina E y células madre de uva.
Otros consejos para el cuidado de la piel con rosácea
Además de la rutina de cuidado de la piel, es importante tener en cuenta otros factores que pueden influir en la rosácea:
- Evitar los desencadenantes: Identificar y evitar los factores que desencadenan los brotes de rosácea, como el estrés, el alcohol, las comidas picantes, el calor o el frío extremo.
- Usar productos suaves: Elegir productos de cuidado de la piel suaves y sin fragancia, especialmente diseñados para pieles sensibles.
- Consultar a un dermatólogo: Si la rosácea es severa o no responde a los tratamientos convencionales, es importante consultar a un dermatólogo para recibir un tratamiento adecuado.
Para tener una piel sana y saludable te recomendamos seguir esta rutina para la rosácea. Asegúrate de utilizar los productos más adecuados y podrás espaciar los brotes, además de lucir un aspecto radiante y mucho más joven. No todas las pieles son iguales.
La exfoliación debe ser parte de un protocolo integral de cuidado.
La exfoliación física no debe ser descartada en el tratamiento de la rosácea, sino aplicada con un enfoque estratégico para potenciar sus beneficios sin comprometer la piel.