Una hermosa cabellera es sinónimo de belleza, aunque la salud también puede ir íntimamente ligada a ella. Símbolo de seducción en la mujer y, en ocasiones, de fuerza para los varones. Los cabellos siempre representaron algo para la humanidad: misticismo, poder, religión, trofeos guerreros, lujuria, etc.
El cuero cabelludo es la piel que cubre la parte superior del cráneo. De escaso grosor, aspecto blanquecino y levemente transparente, ya que apenas tiene pigmentación, está formado por cinco capas de tejido. La más superficial está compuesta por piel y contiene las glándulas sudoríparas y sebáceas y numerosos folículos pilosos, desde los que crecen los cabellos. La siguiente capa es el tejido conectivo subcutáneo, que contiene las arterias, las venas y los nervios que riegan, drenan e inervan el cuero cabelludo. Las tres restantes son la capa aponeurótica muscular, una capa de tejido conectivo laxo y el pericráneo.
Aunque dotado de un importante componente estético, el cabello puede ser el signo de alarma de diversas alteraciones patológicas, tanto a escala sistémica como localizada. Por ello, el médico no debe conformarse con atribuir una alteración pilosa al simple paso del tiempo o a la genética; debe investigar hasta agotar todas las posibilidades diagnósticas, ya que de ello va a resultar un correcto tratamiento que salvará los cabellos en la medida de lo posible, a la vez que remediará otras patologías, si las hubiera, sin olvidar el importante aspecto psicológico que una sana cabellera representa para los seres humanos.
A continuación, exploraremos algunas de las enfermedades más comunes del cuero cabelludo, sus causas, síntomas y tratamientos.
Enfermedades Comunes del Cuero Cabelludo
Entre los problemas que pueden afectar al cuero cabelludo de manera habitual, destacan:

Caspa
Se trata de la descamación excesiva del cuero cabelludo, que provoca el desprendimiento de este de pequeños restos de piel seca de color blanquecino. Puede ser seca o grasa. La causa más frecuente es por sobrecrecimiento de un hongo que se encuentra de forma natural en el cuero cabelludo, Pitirosporum ovale. También pueden causar caspa el peinado agresivo, la sensibilidad a determinados productos contenidos en champús o lociones, o tras una exposición excesiva a agua clorada como en baños frecuentes en verano en piscinas y padecer dermatitis seborreica.
Las pequeñas escamas de color blanco suelen quedar dispersas entre los cabellos o caer sobre los hombros o la ropa, por lo que, a pesar de ser un problema muy común -más en los hombres que en las mujeres-, este problema capilar puede provocar inquietud o vergüenza en quien lo sufre. Además, en función del tipo de caspa, puede haber picor y el cabello puede adquirir un aspecto aceitoso. En cambio, nunca va acompañada de signos de inflamación en el cuero cabelludo, lo que es más característico de la dermatitis seborreica.
Aunque no se conoce la causa de la caspa, el estrés, el desequilibrio en la flora microbiana del cuero cabelludo y la sensibilidad a los productos para el cuidado del cabello son posibles desencadenantes. Habitualmente, puede controlarse con el uso diario de champús específicos para este problema.
Dermatitis Seborreica
La dermatitis seborreica -también conocida como eccema seborreico- es una erupción crónica de la piel bastante común. Suele cursar en brotes y se exacerba en periodos de estrés, fatiga o depresión. Se caracteriza por la aparición de manchas rojizas bien delimitadas y cubiertas por escamas de aspecto grasiento de color blanco amarillento en las áreas del cuerpo con mayor cantidad de glándulas sebáceas, principalmente el cuero cabelludo, las cejas y el surco nasolabial -entre la nariz y los labios-. A veces, es posible apreciar un área eritematoescamosa en la zona de implantación del cuero cabelludo ("corona seborréica"). A nivel del tronco, la dermatitis seborreica se manifiesta habitualmente como placas eritematomarronáceas redondeadas con un borde eritematoescamoso, ligeramente pruriginosas, localizadas en región media del tronco (preesternal e interescapular).
Aunque tampoco se conoce a ciencia cierta qué mecanismo causa la dermatitis seborreica, parece estar involucrado un género de levaduras, el Malassezia. Este es un hongo habitual en la piel, pero que puede proliferar en exceso las personas que padecen este trastorno dermatológico. Como la caspa, es también más frecuente en hombres que en mujeres.
En el caso de que la dermatitis afecte al cuero cabelludo, el tratamiento se basa en el uso de champús que contengan medicamentos antifúngicos, queratolíticos -capaces de disolver las escamas córneas- o derivados de brea o zinc, entre otros. En los casos más graves, el médico puede prescribir corticoides o antifúngicos de aplicación directa sobre el cuero cabelludo.
Costra Láctea
Aunque algunos expertos las consideran dos enfermedades diferentes, la costra láctea es el nombre habitual de un tipo específico de dermatitis seborreica infantil. Se trata de un trastorno dermatológico muy frecuente, que afecta sobre todo al cuero cabelludo del recién nacido, aunque puede extenderse al rostro.
Aparece durante la lactancia, entre la primera/segunda y la octava semana de vida, aunque puede llegar a durar meses. Se caracteriza por la aparición de manchas rojizas de borde bien definido, que aparecen cubiertas de una descamación amarillenta de aspecto grasiento.
Una vez más, se desconoce qué causa exactamente la costra láctea, pero podría deberse a una producción excesiva de sebo por parte de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo del bebé o a un incremento de los microorganismos presentes en su piel, como la ya mencionada levadura Malassezia.
Esta erupción no produce dolor ni picor y, aunque las manchas rojizas pueden ser difíciles de quitar, la costra láctea es benigna y suele desaparecer por sí sola. Si fuera necesario, puede usarse un champú suave para bebés para mejorar los síntomas, así como lociones.
Tiña
Se trata de una infección común causada por un hongo dermatofito, una especie que se alimenta de queratina, una proteína que forma parte del cabello, la capa externa de la piel humana y las uñas, por lo que habita en ellos. La que afecta al cuero cabelludo es concretamente la tiña de la cabeza -también conocida como tonsurante o tinea capitis-, que suele estar causada por dermatofitos de los géneros trychophyton o microsporum.
Estos se transmiten principalmente a través del contacto físico directo con una persona o animal doméstico infectado. La tinea capitis afecta con mayor frecuencia a los niños pequeños y en edad escolar, siendo rara en adultos. Provoca síntomas como picor, descamación y aparición gradual de lesiones circulares en el cuero cabelludo con bordes elevados y rojos que acaban provocando zonas de alopecia.
Si la infección es leve, se trata con espráis, cremas o polvos antifúngicos de aplicación tópica, mientras que los casos más graves requieren de fármacos más potentes de administración oral.
Liquen Plano Pilar
Es un trastorno inflamatorio que afecta al cuero cabelludo principalmente. Se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas alrededor del folículo piloso y produce caída del pelo. Alrededor de estas áreas la piel está escamada y enrojecida. Estas pequeñas áreas calvas pueden unirse creando áreas de calvicie más amplias. Habitualmente se localiza en la zona de la frente, en la parte baja posterior del cuero cabelludo. En una de sus variantes, el síndrome de Graham Little-Piccardi-Lassueur, afecta al cuero cabelludo dejando cicatrices y aparece alopecia en axilas e ingles y pápulas en los folículos pilosos.
No se sabe a ciencia cierta la causa del liquen plano pilar, pero podría tener origen autoinmune. Aunque suele curarse por sí solo, en caso de dolor o picor intensos, puede recurrirse a cremas con corticoides para intentar reducir la inflamación y a medicamentos antihistamínicos para aliviar la comezón. También la fototerapia puede contribuir a limpiar el liquen plano que afecta la piel.
Pediculitis
Se trata de la infestación del cuero cabelludo y el pelo humano por piojos. Aunque no provoca trastornos de salud graves ni es foco de enfermedades, constituye motivo a menudo de angustia en los padres debido a su rápida capacidad de propagación, los recursos económicos y el tiempo que su tratamiento consume y, sobre todo, el estigma social que supone, a pesar de que su presencia no está relacionada con una higiene deficiente ni un nivel socioeconómico concreto.
El causante es el piojo de la cabeza o Pediculus humanus capitis, un parásito que se alimenta de la sangre humana. Para ello, infesta el pelo y el cuero cabelludo de las personas, lo que provoca picor intenso y persistente.
Los niños en edad escolar -sobre todo las niñas, debido a un patrón de juego más cercano- y los adolescentes corren mayor riesgo de contraer pediculosis por su comportamiento social de mayor contacto, ya que estos parásitos se propagan por el contacto directo entre cabezas y compartiendo accesorios del cabello como gorros o coleteros.
Aunque los piojos no transmiten enfermedades, es crucial prevenir, detectar y eliminar el problema con rapidez para frenar y atajar las infestaciones, por lo que los padres deben examinar con la lendrera regularmente la cabeza de sus hijos en busca de liendres y piojos. En caso de detectarlos, deberán aplicar inmediatamente un tratamiento pediculicida, que puede adquirirse en las farmacias.
Foliculitis
Se trata de la inflamación de los folículos pilosos, de los que normalmente crece el cabello. La causa más habitual suele ser una infección bacteriana por estafilococos, aunque también pueden provocarla hongos, virus y parásitos que viven en la piel.
La infección del folículo lleva a que se formen en torno a él pequeñas bolas de color rojizo llenas de pus, que provocan dolor, ardor y picazón. En algunos casos, pueden provocar la caída del cabello.
El tratamiento dependerá del tipo y gravedad de la foliculitis, por lo que lo más recomendable es acudir al dermatólogo para que prescriba el más adecuado. Según la causa, puede basarse en el uso de lociones o geles con antibióticos para controlar la infección bacteriana -los antibióticos orales se usan solo en los casos más graves- o de cremas, champús o pastillas antimicóticos en caso de infecciones provocadas por hongos.
Lupus
El lupus es una enfermedad autoinmune que se manifiesta con inflamación, enrojecimiento y dolor en distintas partes del cuerpo. Aunque los síntomas varían en cada persona y en función del tipo de lupus, esta enfermedad puede afectar solo a la piel o hacerlo también a las articulaciones, los músculos y los órganos. Asimismo, puede provocar el adelgazamiento y posterior caída del pelo, tanto el del cuero cabelludo como el de cejas, pestañas y barba.
Suele tratarse de un trastorno crónico que cursa con brotes y no tiene cura, aunque sí puede controlarse con un tratamiento farmacológico enfocado a prevenir los episodios de exacerbación, tratar los síntomas y minimizar los posibles daños a los órganos. Para ello, el médico puede prescribir medicamentos antiinflamatorios no esteroideos -AINE-, corticoides, inmunosupresores, antipalúdicos y biológicos.
Psoriasis
Se trata de una enfermedad autoinmune inflamatoria crónica de la piel, caracterizada por la aparición de placas o manchas rojas cubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable, que aparecen sobre todos en codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque también puede afectar a uñas y articulaciones. Estas lesiones pueden ser de pocos milímetros o cubrir zonas corporales extensas. También cursa por brotes y, aunque no es hereditaria, parece existir predisposición genética a ella en las personas que la padecen. Estas pueden llegar a sufrir graves repercusiones en el ámbito físico, emocional, sexual, laboral y económico y ver mermada su calidad de vida.
La psoriasis es una afección autoinmune que afecta principalmente a la piel, siendo una de las áreas donde se manifiesta principalmente el cuero cabelludo. De hecho, se calcula que la psoriasis la padecen 2 de cada 10 personas, afectando tanto a adultos como a menores, aunque en estos últimos en menor grado.
Dependiendo de la sintomatología, la patología puede originarse mediante parches elevados de piel escamosa o en menor grado, de apariencia mínima, como si se tratara de caspa. En cuanto a su tratamiento, es importante saber que hoy en día no existe una cura definitiva para la enfermedad. Sin embargo, sí que se dispone de tratamientos y formulaciones específicas con las que es posible mitigar sus efectos.
De manera general, la psoriasis es una enfermedad autoinmune que se desencadena cuando el sistema inmunitario envía señales incorrectas al organismo, de forma que, de manera inmediata, las células de la piel se multiplican generando la enfermedad en cuestión de días.
No existe una causa cien por cien evidente que verifique el origen de la psoriasis en el cuero cabelludo. No obstante, los especialistas tienen la creencia de que existe un vínculo o factor genético predominante que dispara las posibilidades de desarrollar la enfermedad.
La psoriasis en el cuero cabelludo no es, en ningún caso, contagiosa. Es decir, no se transmite de persona a persona a través del contacto físico o el intercambio de objetos personales. Sin embargo, la psoriasis sí puede ser hereditaria, lo que significa que existe una predisposición genética a desarrollar la enfermedad.
Tal y como te hemos indicado anteriormente, en la actualidad no existe una cura definitiva de la psoriasis en el cuero cabelludo ni en cualquier otra área del cuerpo, pero sí que existen medicamentos y otras terapias que palian sus efectos.
Este tipo de tratamiento para la psoriasis en el cuero cabelludo puede presentarse como un champú o crema aplicada directamente en el área afectada.
Por otro lado, la pauta de medicamentos biológicos es un tratamiento bastante reciente y se caracteriza porque actúa sobre moléculas específicas dentro de las células del sistema inmunitario corrigiendo su respuesta hiperactiva; la respuesta que provoca el aumento de la producción celular que da lugar a las placas de psoriasis.
Los medicamentos tópicos que contienen esteroides contribuyen a disminuir la inflamación y la picazón, al infiltrarse en el cuero cabelludo.
Por último, la fototerapia también ayuda en el tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo.
El tratamiento está, como en el caso del lupus, enfocado al control de los síntomas y la prevención de infecciones secundarias. Se basa principalmente en la aplicación directa en la piel o el cuero cabelludo de lociones, ungüentos, cremas y champús que contengan corticoides tópicos, sustancias derivadas de la vitamina D, retinoides tópicos, breas y alquitranes, ácido salicílico y urea. Actualmente el uso de tratamientos biológicos (especialmente anticuerpos monoclonales) está más establecido.
También puede recurrirse a la fototerapia y, en los casos más graves, a tratamientos sistémicos basados en la administración de retinoides o medicamentos inmunosupresores.
Caída de Cabello y/o Alopecia
Diferentes causas pueden provocar la pérdida de pelo, que es el trastorno más común del cuero cabelludo. Con frecuencia, aunque no siempre, la caída de cabello puede conducir a la calvicie o alopecia.
La alopecia tiene algo común para toda la población, y es la natural preocupación de todo ser humano ante la persistente caída del cabello. Aquí desempeña un importante papel no sólo la estética sino también la sensación de envejecimiento prematuro. Las causas de alopecia pueden ser múltiples, y se trata tanto de una alteración local como sistémica; así mismo, la genética también va a ejercer un importante papel en la génesis de ciertos procesos alopécicos. Por todo ello, así como por los aspectos patológicos que este proceso representa, el médico general debería tener una mejor formación en este ámbito, así como un mayor arsenal de recursos terapéuticos para tratar este problema.
Aunque depende del tipo de alopecia, esta se manifiesta generalmente con la caída precoz del cabello y la disminución de su cantidad -sobre todo en la parte delantera, lateral y trasera de la cabeza- y grosor -el pelo se torna más fino y débil-. Además, pueden aparecer molestias y malestar en el cuero cabelludo.
Las causas de la calvicie varían también según el tipo. Por ejemplo, en la alopecia androgenética, la más común, se combinan factores genéticos, metabólicos, locales y hormonales. En el caso de la alopecia areata, el sistema inmunitario ataca los folículos pilosos, lo que interrumpe el ciclo de crecimiento del cabello y, en el de las calvicies cicatriciales, la causa puede ser una infección, una enfermedad tumoral, un traumatismo mecánico o una quemadura.
Aunque no existe un tratamiento totalmente efectivo para la calvicie, la progresión de la alopecia androgenética puede frenarse con algunos medicamentos, generalmente de uso tópico, siempre y cuando el tratamiento se empiece a tiempo. Para tratar la alopecia areata, el especialista puede prescribir el uso de corticoides, solos o en combinación con otros fármacos, y agentes irritantes. Por último, la alopecia cicatricial es irreversible.
| Enfermedad | Causas | Síntomas | Tratamientos |
|---|---|---|---|
| Caspa | Sobrecrecimiento de Pitirosporum ovale, estrés, sensibilidad a productos capilares | Descamación excesiva, piel seca blanquecina, picor | Champús específicos, evitar productos irritantes |
| Dermatitis Seborreica | Malassezia, estrés, fatiga | Manchas rojizas, escamas grasientas amarillentas | Champús antifúngicos, queratolíticos, corticoides tópicos |
| Costra Láctea | Producción excesiva de sebo, Malassezia | Manchas rojizas, descamación amarillenta grasienta | Champú suave para bebés, lociones |
| Tiña | Hongos dermatofitos (trychophyton, microsporum) | Picor, descamación, lesiones circulares con bordes rojos, alopecia | Antifúngicos tópicos (leves), antifúngicos orales (graves) |
| Liquen Plano Pilar | Posible origen autoinmune | Ampollas alrededor de folículos, caída del pelo, piel escamada y enrojecida | Corticoides tópicos, antihistamínicos, fototerapia |
| Pediculitis | Infestación por Pediculus humanus capitis (piojos) | Picor intenso, persistente | Tratamientos pediculicidas |
| Foliculitis | Infección bacteriana (estafilococos), hongos, virus, parásitos | Bolas rojizas llenas de pus, dolor, ardor, picazón | Antibióticos tópicos/orales, antimicóticos |
| Lupus | Enfermedad autoinmune | Inflamación, enrojecimiento, dolor, adelgazamiento y caída del pelo | AINEs, corticoides, inmunosupresores, antipalúdicos, biológicos |
| Psoriasis | Enfermedad autoinmune, factores genéticos | Placas rojas con escamas blanquecinas | Corticoides tópicos, derivados de vitamina D, retinoides, fototerapia, biológicos |
| Alopecia | Genética, hormonas, sistema inmunitario, infecciones, traumatismos | Caída del cabello, disminución de cantidad y grosor del pelo | Medicamentos tópicos/orales, corticoides, agentes irritantes |
Eczema Alérgico del Cuero Cabelludo
Si tienes manchas rojas que pican, costras únicamente en la cabeza (a veces, caspa) y sientes que has tenido una reacción a un producto, probablemente se trate de un eczema alérgico o de contacto del cuero cabelludo. Solo un médico puede confirmarlo.
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Causas del Eczema Alérgico del Cabello
El eczema de contacto alérgico es una reacción inflamatoria de la piel que se produce cuando ésta entra en contacto con una sustancia a la cual es alérgica. Esta reacción alérgica está causada por la reacción del sistema inmunitario de la piel a una sustancia extraña.
En el caso del eczema alérgico del cuero cabelludo, estos alérgenos suelen estar presentes en tintes para el cabello, productos decolorantes, champús u otros productos usados previamente.
Tratamientos para el Eczema de Contacto del Cuero Cabelludo
Si sospechas que sufres eczema alérgico del cuero cabelludo, lo primero que debes hacer es concertar una cita con un profesional sanitario (dermatólogo u alergólogo). Mientras esperas la cita, evita el contacto con el producto que sospechas que ha desencadenado la reacción.
Durante la consulta, el médico puede realizar una serie de pruebas cutáneas, mediante parches, para distinguir qué sustancia está causando la alergia (o el eczema de contacto) en el cuero cabelludo. Te prescribirá el tratamiento adecuado y te pedirá que dejes de utilizar productos que contengan esta sustancia.
Dermatitis Atópica del Cuero Cabelludo
Síntomas de la Dermatitis Atópica del Cabello
¿Tú o tu hijo tenéis manchas rojas que pican y costras en el cuero cabelludo y otras zonas del cuerpo? Puede tratarse de una dermatitis atópica del cuero cabelludo, pero es poco común porque este tipo de eczema no suele afectar al cuero cabelludo y el cabello.
Causas de la Dermatitis Atópica del Cuero Cabelludo
El eczema atópico del cuero cabelludo es una enfermedad inflamatoria crónica, casi siempre hereditaria, que afecta a los niños, pero puede persistir en la edad adulta. Te aconsejamos que consultes a un dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso.
¿Cómo tratar el eczema atópico del cuero cabelludo?
- Aplicar el tratamiento médico para el eczema prescrito por el dermatólogo.
- Aplicar un producto emoliente para el cuidado de la piel al menos una vez al día. ¿El truco? Aplicarlo en el cuero cabelludo como una mascarilla, déjelo actuar toda la noche... y aclarar bien por la mañana con un champú suave.
- Elegir un champú suave adecuado para el cuero cabelludo seco.
- Ducharse con agua tibia, limitando la ducha a 5 minutos.
- Secar el cabello con una toalla sin frotar. Y si utilizas secador, asegúrate de que no esté demasiado caliente.
- Cepillar suavemente el cabello con un cepillo de cerdas suaves, evitando utilizar un peine.
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