Lesiones Dermatológicas en Perros: Causas y Tratamientos

Al igual que sucede con las personas, las mascotas también pueden sufrir varios tipos de afecciones y enfermedades de la piel. Un ejemplo de ello y, además, muy común, es la dermatitis en perros, que suele estar asociada a factores externos. Si su perro se restriega, se rasca o se roe la piel con una frecuencia inusual, las causas pueden ser varias.

En consulta dermatológica vemos a menudo perros que llevan meses -o incluso años- con problemas de piel tratados de forma puntual, sin llegar a identificar qué hay realmente detrás. Y es que la dermatitis no es una enfermedad única, sino un signo clínico que puede tener causas muy distintas. Cuando hablamos de dermatitis en perros nos referimos, de forma general, a una inflamación de la piel.

La piel es el órgano más grande de los animales y su salud es crucial para el bienestar general de perros y gatos. Es por eso que, en este artículo, y en forma de guía, veremos los problemas dermatológicos más comunes en perros y gatos, sus causas, diagnósticos y tratamientos.

A menudo son responsables las alergias, que también pueden manifestarse en los llamados «hot spots». Ahora bien, los trastornos hormonales también pueden provocar trastornos cutáneos. Por ejemplo, el hipotiroidismo puede dar lugar a una piel seca, agrietada y escamosa, así como a un pelaje ralo. Otras causas típicas de enfermedades cutáneas en los perros son las infecciones bacterianas y fúngicas. Una infección fúngica provoca en muchos casos claros y picores.

La infestación por parásitos como las pulgas, los ácaros o los piojos también puede desencadenar enfermedades cutáneas en los perros y, a menudo, provoca fuertes picores.

Es importante conocer cuáles son las señales que pueden indicar la aparición de la dermatitis para aplicar un tratamiento lo antes posible. Esta enfermedad suele afectar al comportamiento de los canes y puede generar que se les caiga el pelo. Si un perro tiene dermatitis suele presentar estos síntomas:

  • Enrojecimiento del vientre.
  • Manchas de saliva por las zonas en las que se lame excesivamente.
  • La piel pasa a ser oscura, sobre todo en las zonas sin pelo.
  • Costras por el cuerpo.
  • Picazón continua.
  • Pérdida de pelo.
  • Morderse las patas.
  • Rascarse demasiado, en ocasiones provocándose daño.
  • Enrojecimiento de las orejas.

Según la causa y la gravedad, las enfermedades de la piel pueden producir síntomas muy diferentes. El cuadro clínico abarca desde un enrojecimiento discreto, pasando por zonas cutáneas secas y escamosas, hasta heridas sangrientas exudativas. Los signos típicos de la presencia de enfermedades cutáneas en los perros son frotarse, lamerse o revolcarse con frecuencia, ya que las irritaciones de la piel suelen ir acompañadas de un fuerte picor.

Los intentos del perro por aliviar el picor frotándose pueden a veces agravar en gran medida los problemas: Debido a la tensión mecánica en la piel, hasta una irritación a primera vista relativamente inofensiva puede convertirse en una herida sangrante y exudativa. Suele verse acompañada de una pérdida total del pelaje en las partes correspondientes del cuerpo. También aumenta el riesgo de infección, ya que las heridas abiertas se convierten inmediatamente en puntos de penetración de bacterias y otros microorganismos.

Para tratar las enfermedades cutáneas con rapidez y en la fase más temprana posible, los dueños deben acudir al veterinario si notan alteraciones del pelaje o de la piel, o si el animal muestra un comportamiento llamativo como rascarse, lamerse o revolcarse. Mediante frotis de piel, muestras de tejido y pelo, así como análisis de sangre, se pueden identificar como posibles causas patógenos o una enfermedad sistémica existente. La determinación de posibles alergias suele ser más compleja y puede llevarse a cabo, por ejemplo, mediante una dieta de exclusión.

Los problemas de pelaje se pueden detectar con relativa claridad en todos los perros. Se producen alteraciones del pelaje, con las siguientes posibles manifestaciones:

  • fragilidad exacerbada
  • pelaje apagado y sin brillo
  • pelaje graso y aceitoso
  • aumento de la caída de pelo fuera del período de muda
  • zonas con poco pelo o completamente claras
  • falta de sujeción firme del pelo o de mechones enteros

Además, estos síntomas pueden ir acompañados de una alteración de la piel (caspa, enrojecimiento), así como de otros síntomas como mal olor corporal, picor o lamido frecuente de determinadas zonas de la piel. Sin embargo, rara vez se pueden extraer conclusiones definitivas sobre una enfermedad concreta a partir de estos numerosos factores inespecíficos.

En este artículo repasaremos las siguientes enfermedades de la piel en perros: dermatitis alérgica a la picadura de pulga, pioderma, sarna sarcóptica, dermatitis atópica y dermatitis por Malassezia.

Tipos Comunes de Dermatitis en Perros y sus Tratamientos

Los perros pueden sufrir varios tipos de dermatitis, con síntomas concretos y unas causas que la generan. Por tanto, es esencial conocer qué tipo de dermatitis es para establecer un tratamiento que mejore las condiciones de la piel del animal. Vamos a conocer los cuatro tipos de dermatitis más comunes en los perros.

Dermatitis Alérgica a la Picadura de Pulga (DAPP)

Se trata de la enfermedad dermatológica más común en perros. Se desarrolla en algunos perros con infestación por pulgas prolongada, la saliva de las cuales puede desencadenar una reacción de hipersensibilidad. Se caracteriza por un prurito severo asociado a erupción papular, eritema y formación de costras y escamas en el área lumbosacra, la base de la cola y los miembros posteriores.

Muchas de las lesiones se producen a causa del rascado, entre ellas: alopecia, dermatitis piotraumática y pioderma superficial generalizada. Las infecciones dérmicas secundarias como la foliculitis bacteriana o la Malassezia suelen asociarse y complican el cuadro. El diagnóstico diferencial contempla la dermatitis atópica, la alergia y/o intolerancia alimentaria y las enfermedades parasitarias.

El tratamiento se basa en el control de la infestación mediante antiparasitarios (imidacloprid, fipronil o lufenuron) y la corticoterapia sistémica (prednisona 1mg/kg/24h vo durante 1 semana). También se puede complementar con tratamiento antihistamínico si existe un mal control de prurito (clemastina 0,05 mg/kg/12h vo) 1 .

Pioderma

La pioderma es una patología causada por una sobreinfección bacteriana (en la mayoría de los casos de Staphylococcus intermedius) que normalmente aparece de forma secundaria a otras infecciones (p.ej dermatitis atópica, enfermedades parasitarias, neoplasias, demodicosis...) por ello su recurrencia dependerá de la evolución de la enfermedad de base. Contribuye sustancialmente en la morbilidad canina a causa del prurito , el dolor y los cambios inflamatorios de la piel asociados.

Dependiendo de la profundidad y la naturaleza de la infección la pioderma puede ser superficial (epidermis) o profunda (dermis y tejido adiposo subyacente), siendo esta última mucho menos frecuente. El signo clínico más relevante es la aparición de pápulas o pústulas en la piel , aunque también se pueden observar lesiones costrosas, xerosis y zonas de alopecia. En la pioderma profunda pueden aparecer además abscesos y celulitis.

El diagnóstico en base a la apariencia y la localización anatómica de las lesiones (bien generalizada o localizada a nivel interdigital, acral, en el hocico o perianal) la hacen una patología fácil de identificar, pero en muchas ocasiones las manifestaciones propias de la infección bacteriana inducen a dificultades o errores diagnósticos 2 .

La base del tratamiento es la antibioterapiaespecífica hacia la bacteria aislada en los cultivos dérmicos en cada caso, complementada con tratamiento tópico a base de baños antisépticos periódicos para ayudar al control de las lesiones y prevenir la aparición de bacterias multiresistentes ( S.aureus , MRSA...).

La duración del tratamiento antibiótico debe de extenderse hasta una semana después de la desaparición de los signos clínicos en la pioderma superficial (alrededor de 3 semanas) y sobrepasando las 2 semanas en la pioderma profunda (entre 4 y 8 semanas) puesto que pese a la desaparición de las lesiones el perro afectado puede ser aún portador del microorganismo, con el riesgo de contagio y recidiva que eso supone 3 .

Tipos de pioderma:

  • Superficial: Destacando la Pioderma de los pliegues, que tiene una evolución típicamente crónica en braquicéfalos (perros tipo Bulldog), en los que se presenta en el pliegue facial, mientras que en otras razas se manifiesta en el pliegue labial.
  • Profunda: En este caso podemos encontrarnos con la Pioderma nasal en razas de pelo corto como, por ejemplo, pastor alemán o Labrador retriever. Es muy dolorosa para el perro. El Acné juvenil que es la aparición de pústulas y comedones alrededor de labios generalmente. Se da con mayor frecuencia en Bóxer o Dóberman. Celulitis juvenil es una infección profunda en animales durante los primeros meses de vida.

Sarna Sarcóptica

Ocasionada por el ácaro Sarcoptes scabiei, es el tipo de sarna más frecuente en los perros y es altamente contagiosa. Se caracteriza por la presencia de un prurito muy intenso que se puede iniciar en cualquier parte del cuerpo pero que generalmente empieza en las orejas, la cara, las axilas y la zona ventral.

Aparecen lesiones pápulo-costrosas, eritema, excoriaciones y alopecia secundaria al rascado. A medida que evoluciona, la escamación se intensifica en los márgenes de las orejas en los codos y en los corvejones. El diagnóstico diferencial contempla: dermatitis atópica, dermatitis herpetiforme, psoriasis y picadura de insectos.

En caso de infección el tratamiento deberá ser también administrado a todos los perros que hayan tenido contacto (también en los asintomáticos), además se debe de evitar el contacto del perro infectado con otros perros o zonas comunes. El efecto del acaricida (ivermectina, selamectina, moxidectina o milbemicina oxima) se empieza a apreciar a partir de 1 o 2 semanas después de iniciar el tratamiento 4 .

Dermatitis Atópica

Los perros atópicos poseen una barrera cutánea disfuncional, lo que la hace más susceptible a la penetración de alérgenos ambientales (que desencadenan reacciones de hipersensibilidad de tipo 1) y a la pérdida de agua transdérmica (produciendo xerosis cutánea). El prurito es su característica principal y éste contribuye a cronificar y empeorar el cuadro clínico por las lesiones que produce en la piel.

Es común la aparición concomitante de otras enfermedades infecciosas cutáneas oportunistas (como la otitis externa y la conjuntivitis y rinitis atópicas). A parte del prurito otros signos relacionados son las alteraciones en el aspecto del pelo (tinción por saliva, aspecto mate), lesiones en la piel y alopecia secundarias al rascado, eritema y liquenificación. Las lesiones se aprecian en la zona abdominal ventral, axilar, de flexura, interdigital y periorbital.

El diagnóstico diferencial incluye la DAPP, reacciones adversas a los alimentos, sarna sarcóptica, infección por estafilococos, dermatitis de contacto, dermatitis por picadura de insectos, reacción cutánea a medicamentos y dermatitis por Malassezia.

El tratamiento va dirigido al control de los síntomas y de las infecciones secundarias. Apoquel y cytopoint son los fármacos más recientes desarrollados para el tratamiento de la dermatitis atópica: son muy seguros, eficaces y minimizan las contraindicaciones y los efectos secundarios (pudiéndose utilizar de forma puntual corticoides o ciclosporinas en caso de brote).

El tratamiento se deberá completar con baños frecuentes y una dieta adecuada que ayude a la recuperación y al mantenimiento de la piel lesionada. La gama de piensos dirigida a perros atópicos creada por Affinity aporta los nutrientes y elementos necesarios para ello: favorecen la integridad de la barrera cutánea, la reducción del prurito y el control de las crisis atópicas.

Dermatitis por Malassezia

La Malassezia es una levadura comensal que se encuentra en los canales auditivos, los sacos anales, la piel interdigital y las uniones mucocutáneas. Se vuelve patogénica cuando aparece un desequilibrio entre los mecanismos de reproducción y los que limitan su colonización y proliferación.

Se caracteriza por prurito intenso, eritema y exudado grasiento con descamación y formación de costras (fase inicial). En su fase crónica aparece alopecia grasosa, liquenificación e hiperpigmentación. Las lesiones se aprecian en las orejas, los labios, el hocico, las patas, la zona ventral del cuello, las axilas, la zona ventral del cuerpo, la zona anal y perianal y en la zona media de las extremidades 5 .

Los perros afectados emanan un olor característico descrito como rancio y mohoso. El cuadro se puede agravar a causa de ciertas patologías adyacentes o por un pioderma estafilocócico. El diagnóstico diferencial incluye la atopia, la DAPP, la pioderma superficial y los defectos de queratinización 6 .

Los agentes imidazólicos son efectivos para tratarla pero en casos extensos o resistentes se recomienda emplear itriconazol 5 mg/kg/24h) o ketoconazol a 5-10 mg/kg BID durante 20 días junto con dos baños terapéuticos semanales.

El tratamiento tópico es efectivo por sí solo en lesiones recientes y más localizadas. Los champús pueden incluir clorhexidina al 2-4%, miconazol al 2%, enilconazol, diclorofeno y agentes queratolíticos/queratoplásticos.

Otras Enfermedades de la Piel en Perros

Además de las condiciones ya mencionadas, existen otras enfermedades de la piel que pueden afectar a los perros:

  • Micosis superficiales: Frecuentes en la zona facial. Son las dermatofitosis.
  • Demodécica: Causada por el aumento del ácaro Demodex canis y se transmite por contacto directo. Frecuente contagio vertical (madre-cachorro).
  • Causada por el protozoo Leishmania, transmitido por picadura de un mosquito que actúa como vector. Enfermedad de declaración obligatoria.
  • Causada por el ácaro Cheylletiella, que habita de forma natural en la piel. Cuando hay una bajada de defensas o el animal se encuentra en algún período de carencia, puede aumentar su población. Se manifiesta en forma de caspa que se mueve, principalmente por la zona del lomo. Puede transmitirse de unos animales a otros.
  • Tumoraciones benignas causadas por el virus del papiloma canino. Suele presentarse en perros menores de un año y la localización es principalmente oral, aunque también aparece en la piel en forma de pequeñas verrugas.
  • Aparece en perros en los primeros años de vida y se trata de una reacción de hipersensibilidad tipo I. Hay razas como el Caniche o Yorkshire, que están predispuestas a padecerla.
  • Es una reacción de hipersensibilidad tipo I-III con distribución variable por todo el cuerpo. Los animales que la padecen son intolerantes a ciertos ingredientes. Hipersensibilidad tipo IV. Puede aparecer por contacto directo con sustancias u objetos que resulten irritantes para la piel del animal.
  • Hipersensibilidad de tipo I muy aguda e intensa que puede llegar a complicarse con edema de glotis. Sucede tras exposición a un agente o sustancia que resulta excesivamente nociva para el animal.
  • Dermatopatía autoinmune rara que consiste en la aparición de ampollas o vesículas en la piel. Pueden producirse ulceraciones y erosiones.
  • Enfermedad multisistémica autoinmune que afecta a numerosos órganos.
  • Consiste en un trastorno de la queratinización, de tipo inflamatorio. Se origina una descamación excesiva y en el animal aparece principalmente caspa.
  • Las neoplasias o tumoraciones de piel pueden ser benignas o malignas. En cuanto a las benignas, por ejemplo, se puede diagnosticar un lipoma. Los mastocitomas son los tumores malignos más frecuentes en perros. Por ello, es importante que se diagnostiquen a tiempo para poder instaurar un tratamiento efectivo y evitar su infiltración.

Dermatitis Atópica Canina (DAC): Un Enfoque Detallado

La dermatitis atópica canina (DAC) es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel que afecta a los perros y está relacionada con una hipersensibilidad o alergia a alérgenos ambientales, como ácaros del polvo, pólenes, mohos o incluso ciertos alimentos. Se asocia comúnmente con anticuerpos IgE frente a alergenos ambientales. En la actualidad, no obstante, se reconoce otra entidad dermatológica, donde los individuos no responden con la producción de IgE-específicos, presentando los mismos signos clínicos que se observan en la DAC.

Es frecuente observar lesiones localizadas a nivel interdigital, auricular (especialmente en la cara cóncava del pabellón y en el canal vertical del conducto auditivo externo), abdomen, en las axilas, periné, región facial (periocular, labial, pliegues de la piel) así como afectación generalizada, con implicación de varias o todas las zonas mencionadas.

También se pueden apreciar otro tipo de lesiones como escoriaciones, liquenificación e hiperpigmentación (presentación crónica).

Eritema ventral y lesiones papulares en un Bulldog Francés con DAC. Presentación aguda y generalizada. Imagen Dra. Ana Ríos.

Actualmente se conoce el papel primordial de la barrera cutánea en el desarrollo de la dermatitis atópica canina. Para que una barrera cutánea sea eficaz, las uniones entre las células que forman las capas de la piel han de formar una estructura similar a la de una “pared de ladrillos”, donde el cemento extracelular está formado fundamentalmente por proteínas y lípidos.

Disposición en forma de ladrillos, similar a la organización celular de la capa lipídica de la piel, donde un defecto en las uniones “entre ladrillos” puede ocasionar alteraciones en la función de barrera.

Esta patología se suele presentar entre los 1-3 años de edad, si bien hay casos de presentaciones tempranas (apenas 5-6 meses) o aparición de signos clínicos en animales de edad más avanzada.

Criterios de Favrot para el diagnóstico de DAC:

  • Prurito de inicio antes de los 3 años de edad
  • Afectación de las extremidades anteriores
  • Afectación de la cara cóncava del pabellón auricular
  • Afectación de las zonas de flexión
  • Piel seca
  • Lesiones faciales (incluyendo el hocico)
  • Otitis externa crónica o recurrente
  • Respuesta favorable a glucocorticoides

Estos criterios, conocidos como Criterios de Favrot poseen cierta sensibilidad y especificidad en cuanto al diagnóstico de esta patología (³ 6 criterios sensibilidad 77,2%, especificidad 83%).

Deberá tenerse en cuenta si estamos ante un caso de presentación aguda, en cuyo caso necesitaremos un tratamiento sintomático de acción rápida, o bien una presentación crónica, donde buscaremos la manera de restaurar las alteraciones encontradas, de cara a un control de los signos clínicos y evitar en lo posible las recidivas.

Es esencial el control de las infecciones secundarias (bacterias y/o levaduras frecuentemente presentes como la Malassezia) mediante agentes antimicrobianos (antibióticos, antisépticos o antifúngicos). El control de la inflamación y del prurito ayudará a resolver de forma más o menos rápida los signos clínicos, cortando el círculo vicioso de picor- rascado, mejorando la calidad de vida del paciente.

El tratamiento irá encaminado a evitar recidivas mediante correcta hidratación de la piel, aporte de componentes de restauración de la barrera cutánea, la desparasitación preventiva estricta, y una correcta dieta, así como valorar la posibilidad de instaurar una inmunoterapia alergeno- específica. Igualmente es recomendable una dieta equilibrada, rica en ácidos grasos esenciales y complejos nutricionales que ayuden a la restauración de la piel.

Tratamientos Comunes para Problemas de la Piel en Perros

El tratamiento de las enfermedades cutáneas en los perros depende de la causa correspondiente. En caso de infestación por parásitos, existen productos especiales para el tratamiento, como esprays, productos spot-on o polvos. En cambio, las infecciones fúngicas se tratan con un antimicótico, mientras que un antibiótico ayuda en caso de infecciones bacterianas.

El tratamiento se instaura una vez realizados todos los pasos necesarios para poder diagnosticar el problema de piel.

Tratamientos específicos:

  • Antibióticos: Para infecciones bacterianas (ej.
  • Antifúngicos: Para infecciones por hongos (ej.
  • Antiparasitarios: Para infecciones por ácaros o pulgas (ej.
  • Baños regulares: Con champús adecuados para la piel del animal, en el caso de los perros.

Para saber más acerca de la patología dermatológica consulta nuestra plataforma de e-learning, donde podrás consultar las ponencias de los últimos congresos de dermatología de Affinity.

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