Impétigo: Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

El impétigo es una infección cutánea muy contagiosa que afecta principalmente a los bebés y a los niños pequeños. Es una infección común de la capa más externa de la piel.

Por lo general, se manifiesta mediante la aparición de llagas rojas en la cara, en especial alrededor de la nariz y la boca, y en las manos y los pies. En el transcurso de aproximadamente una semana, las llagas revientan y producen costras de color miel. El tratamiento con antibióticos puede limitar el contagio del impétigo a otras personas.

Impétigo en la cara de un niño.

¿Qué es el impétigo?

El impétigo es una infección de la piel. Suele comenzar como la infección de una herida o rasguño que se va extendiendo. El impétigo es una infección de la piel muy frecuente en los niños, sobre todo en niños de edad preescolar y escolar. Esta infección causa ampollas o llagas, no suele ser grave y mejora con un tratamiento con antibióticos.

Causas del Impétigo

El impétigo está causado por bacterias de tipo estafilococo, aunque también pueden ser estreptococos. El impétigo es causado por las bacterias estreptococos o estafilococos. El impétigo es causado por las bacterias Streptococcus (estreptococos) del grupo A, Staphylococcus aureus o ambas. El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) se está convirtiendo en una causa en aumento.

Las bacterias estreptococos del grupo A causan el impétigo y son contagiosas. Las bacterias que viven habitualmente en la piel sin causar problemas pueden entrar en el cuerpo a través de una herida en la piel y causar síntomas de impétigo. Una causa frecuente de impétigo es rascarse una ampolla o una erupción. Por ejemplo, una erupción provocada por la hiedra venenosa se puede infectar y convertirse en impétigo. También ocurre más a menudo en ambientes cálidos y húmedos.

Los niños son más propensos a desarrollar impétigo si ya tienen la piel irritada por otros problemas cutáneos, como el eccema, la hiedra venenosa, las picaduras de insectos y los cortes o rasguños. No se han identificado lesiones predisponentes en la mayoría de los pacientes, aunque el impétigo puede aparecer luego de cualquier lesión en la piel.

En su mayoría, los factores de riesgo generales parecen ser la humedad ambiental, la mala higiene o el estado de portador nasofaríngeo crónico de estafilococos o estreptococos.

Síntomas del Impétigo

Los síntomas principales del impétigo son llagas rojizas que generalmente aparecen alrededor de la nariz y la boca. Los síntomas incluyen llagas rojas que pican, y que se abren y supuran líquido transparente o pus durante algunos días. Las llagas se pueden producir en cualquier parte del cuerpo, pero afecta con mayor frecuencia la piel expuesta.

El impétigo puede afectar a la piel de cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente alrededor de la nariz y de la boca, en las manos y los antebrazos y, en los niños pequeños, en la zona del pañal. La lesión más típica es la costra amarillenta “color miel”. Al principio lo que se ve es un “granito” rojo, que se convierte en ampolla y al romperse y secarse se transforma en una costra amarillenta que al desaparecer no deja cicatriz. No se suele acompañar de fiebre.

Las llagas se rompen rápidamente, exudan durante algunos días y luego forman costras amarillentas. Las llagas pueden propagarse a otras áreas del cuerpo mediante el contacto, la ropa y las toallas. La picazón y el dolor generalmente son leves.

Tipos de impétigo:

  • Impétigo no ampolloso o con costras: Empieza como pequeñas ampollas que acaban reventando y dejan pequeñas áreas húmedas de piel roja que suelen supurar líquido. Lentamente, se va formando una costra entre amarillenta y amarronada que cubre la zona afectada, como si estuviera cubierta de miel o azúcar morena.
  • Impétigo ampolloso: Provoca ampollas de mayor tamaño, llenas de un líquido transparente que luego se vuelve turbio. Estas ampollas tienen más probabilidades de permanecer más tiempo en la piel sin llegar a reventar.
  • Impétigo tipo ectima: Tiene el aspecto de úlceras perforadas con costras amarillas y bordes rojos.

Impétigo no ampolloso.

Existe un tipo menos común de esta afección, que se denomina impétigo bulloso, que provoca grandes ampollas en el tronco en bebés y niños pequeños.

Impétigo: Causas y prevención

El ectima es una forma de impétigo que se caracteriza por la presencia de úlceras pequeñas, purulentas, superficiales, como en sacabocados, con costras gruesas de color amarronado-negruzco y un halo eritematoso. El impétigo y el ectima causan dolor y malestar leves. El prurito es frecuente; el rascado puede ayudar a diseminar la infección, con la inoculación del microorganismo en la piel adyacente y no adyacente.

Factores de Riesgo

  • Edad: El impétigo es más frecuente en niños de entre 2 y 5 años.
  • Contacto estrecho: El impétigo se contagia fácilmente entre familiares, en ambientes concurridos, como escuelas y guarderías, y por participar en deportes en los que hay contacto de piel a piel. El contacto cercano con una persona con impétigo es el factor de riesgo más común de contagio de la enfermedad. Los lugares con mucha gente pueden aumentar el riesgo de propagación de impétigo.
  • Clima cálido y húmedo: Las infecciones por impétigo son más comunes donde el clima es cálido y húmedo.
  • Lesiones en la piel: Las bacterias que causan el impétigo generalmente ingresan a la piel a través de un pequeño corte, una picadura de insecto o un sarpullido.
  • Otras afecciones médicas: Los niños que tienen otras afecciones cutáneas, como dermatitis atópica (eccema), son más propensos a padecer impétigo. Las personas mayores, los diabéticos o las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado también son más propensos a contraerlo. Las personas con sarna están en mayor riesgo de contraer impétigo.

¿Es contagioso el impétigo?

El impétigo se puede contagiar a cualquier persona que toque piel infectada o artículos (como prendas de vestir, toallas y sábanas) que hayan estado en contacto con piel infectada. Puede causar picazón; por eso, los niños se pueden extender la infección a otras partes del cuerpo al rascarse el impétigo y luego tocarse esas partes del cuerpo. El impétigo es muy contagioso y se extiende con facilidad, por lo que es importante que el niño no se rasque para que no le aparezcan lesiones por otras partes del cuerpo.

Diagnóstico del Impétigo

Por lo general, los proveedores de atención médica diagnostican el impétigo examinando las llagas durante un examen físico. En la mayoría de los casos, los médicos pueden diagnosticar el impétigo basándose solo en el aspecto de la erupción. Su proveedor de atención médica le examinará la piel para determinar si usted tiene impétigo.

En ciertos casos, pueden tener que tomar una muestra del líquido que contienen las ampollas para analizarlo. Su proveedor puede tomar una muestra de bacterias de la piel para cultivarlas en un laboratorio. Esto puede ayudar a determinar si el SARM es la causa. En pacientes con impétigo recurrente deben realizarse cultivos de muestras obtenidas de la nariz. En las infecciones persistentes, debe cultivarse el material de las lesiones en busca de SARM.

Tratamiento del Impétigo

Los proveedores de atención médica tratan el impétigo con antibióticos. Lo tratan con antibióticos tópicos (medicamento que se frota sobre las llagas) y antibióticos orales (medicamentos que se toman por la boca). El proveedor de atención médica podría recomendar una pomada tópica si la persona tiene pocas llagas. El objetivo del tratamiento es eliminar la infección y aliviar los síntomas.

Cuando afecta solo un área reducida de la piel (sobre todo si se trata de la forma no ampollosa), el impétigo se trata con una crema antibiótica durante 5 días. Si la infección se ha extendido a otras partes del cuerpo o si la crema no está surtiendo efecto, es posible que el médico recete un antibiótico en forma de jarabe o de pastilla, que se debe tomar durante 7 a 10 días. Después de iniciar el tratamiento antibiótico, la curación debería comenzar al cabo de pocos días. Es importante asegurarse de que su hijo tome el medicamento tal como se lo hayan recetado. De lo contrario, se podría desarrollar una infección cutánea más profunda y más grave.

El tratamiento para el impétigo localizado es el antibiótico tópico mupirocina en crema, 3 veces al día durante 7 días, retapamulina en ungüento 2 veces al día durante 5 días u ozenoxacina en crema al 1% aplicada cada 12 horas durante 5 días. La crema de ácido fusídico al 2% no está disponible en los Estados Unidos. Pueden ser necesarios antibióticos orales (p. ej., dicloxacilina o cefalexina 250 a 500 mg 4 veces al día [12,5 mg/kg 4 veces al día para niños] durante 10 días) en pacientes inmunocomprometidos, que tienen lesiones de impétigo extensas o resistentes, o que tienen ectima.

En pacientes alérgicos a la penicilina, puede usarse clindamicina en dosis de 300 mg cada 6 horas o eritromicina en dosis de 250 mg cada 6 horas, pero la resistencia a ambos antibióticos es un problema creciente. No se recomienda el tratamiento empírico inicial contra SARM a menos que exista evidencia clínica irrefutable (p. ej., contacto con un caso confirmado o un brote epidémico, prevalencia local confirmada con cultivos > 10 o 15%). El tratamiento del SARM debe hacerse sobre la base de los resultados de los cultivos y antibiogramas; clindamicina, trimetoprima/sulfametoxazol (TMP/SMX), y doxiciclina suelen ser eficaces contra la mayoría de las cepas de SARM extrahospitalarias.

Lave suavemente (no frote) la piel varias veces al día. Use un jabón antibacterial para remover las costras y la secreción. Mientras la infección se esté curando, lave la piel con delicadeza, usando gasa limpia y jabón antiséptico todos los días. Use agua tibia con jabón para remojar las zonas de la piel que estén cubiertas por costras. De este modo, ayudará a eliminar capas de costra (no es necesario quitar las costras por completo).

Otros tratamientos incluyen la recuperación de la barrera cutánea normal en individuos con dermatitis atópica subyacente o xerosis extensa mediante la utilización de emolientes tópicos y corticosteroides si estuvieran justificados. Los portadores crónicos de estafilococos en la nariz pueden recibir antibióticos tópicos (mupirocina) durante 1 semana; sin embargo, los datos no indican claramente que dicha descolonización reduzca las tasas de impétigo recurrente.

Las úlceras del impétigo se curan lentamente. Las cicatrices son raras. La recuperación suele ser rápida si el tratamiento se comienza a tiempo. La demora en su inicio puede causar celulitis, linfangitis, forunculosis e hiperpigmentación o hipopigmentación con o sin cicatrización.

Complicaciones del Impétigo

Si el impétigo no se trata correctamente, los estreptococos del grupo A pueden causar otros problemas, entre los que se incluyen la fiebre reumática (que puede dañar el corazón) y las enfermedades renales.

  • Celulitis: Esta infección potencialmente mortal afecta los tejidos que están por debajo de la piel y, con el tiempo, puede diseminarse a los ganglios linfáticos y el torrente sanguíneo.
  • Problemas renales: Uno de los tipos de bacterias que causan el impétigo también puede dañar los riñones. Los niños entre 2 y 4 años de edad tienen mayor riesgo de sufrir glomerulonefritis aguda si participan cepas nefrogénicas de estreptococos del grupo A (tipos 49, 55, 57, 59); la nefritis suele ser más común en el sur de los Estados Unidos que en otras regiones. Es poco probable que el tratamiento con antibióticos pueda prevenir la glomerulonefritis posestreptocócica.
  • Formación de cicatrices.

¿Cómo prevenir el impétigo?

Mantener la piel limpia puede ayudar a prevenir el impétigo. Los niños deben lavarse las manos bien y con frecuencia, así como darse baños o duchas con regularidad. Preste especial atención a las heridas en la piel (cortes, rasguños, picaduras de insectos, etc.), las áreas con eccema y las erupciones, como las provocadas por la hiedra venenosa. Mantenga esas zonas limpias y cubiertas.

Cualquier persona de su familia que tenga impétigo debe llevar las uñas bien cortas y cubrirse las ampollas causadas por el impétigo con gasa y cinta adhesiva. Para impedir que el impétigo se extienda a otras partes del cuerpo, es posible que el médico o el enfermero recomiende cubrir las áreas de piel infectadas con gasa y cinta adhesiva o bien con un apósito que quede holgado. Mantenga las uñas de su hijo bien cortas y limpias para evitar que se rasque, lo que podría empeorar la infección.

Para prevenir el contagio de una infección por impétigo a otros miembros de la familia, asegúrese de que todos usen sus propias prendas de vestir, sábanas, maquinillas de afeitar, jabones y toallas. Separe las sábanas, las toallas y la ropa de vestir de cualquier persona que tenga impétigo de las del resto de la familia y lávelas con agua caliente. Mantenga limpias las superficies de la cocina y las de toda la casa.

Lava de forma cuidadosa las áreas afectadas con agua corriente y un jabón suave, y luego cúbrela ligeramente con una gasa. Lava la ropa, las sábanas y las toallas de la persona infectada todos los días con agua caliente y no las compartas con nadie más de la familia. Usa guantes cuando apliques el ungüento antibiótico y luego lávate bien las manos. Córtale las uñas al niño infectado para evitar que se lastime al rascarse. Fomenta el lavado de manos regular y a consciencia, y la buena higiene en general.

Lave bien con agua y jabón las raspaduras y cortaduras menores. Puede usar jabón antibacterial suave.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico si su hijo tiene signos de impétigo, sobre todo si ha estado en contacto con otro miembro de la familia o con un compañero de clase que padecía esta infección. Si su hijo ya ha empezado a recibir tratamiento para el impétigo, observe bien sus ampollas y llame al médico si la piel no se le empieza a curar después de 3 días de tratamiento o si el niño tiene fiebre.

Aspecto Impétigo Vulgar Ectima
Lesiones Pequeñas heridas que se transforman poco a poco en costras Vesículas que penetran en la piel, ofreciendo un aspecto similar a las úlceras y formando costras de color amarillo
Profundidad Superficial Profundo

tags: #lesiones #por #impetigo