El significado perdurable de los lunares en el estilo de la realeza: Un clásico atemporal

A lo largo de los años, hemos sido testigos de notables coincidencias de estilo entre las mujeres de la realeza. A pesar de tener armarios diferentes, las royals se han inclinado por siluetas similares para ocasiones importantes, han elegido la misma firma o color en un mismo período de tiempo, e incluso han hecho de un estampado su gran seña de identidad. Y es aquí donde los lunares, un estampado clásico que nunca pasa de moda, no tiene rival.

Si hay un estampado que ha unido a grandes rostros de la realeza europea en los últimos años, en todas sus versiones y estilos, ha sido este. Blusas, faldas, tops o trajes han sido llevados por nombres de la talla de Lady Di o Kate Middleton para todo tipo de eventos y actos públicos, pero sin duda han sido los vestidos la opción más socorrida por las royals. En concreto, aquellos que cuentan con la versión más clásica y atemporal: fondo blanco y atractivos lunares en negro.

La hija de Carolina de Mónaco, Carlota Casiraghi, se convertía en la perfecta invitada de un bautizo escogiendo un vestido midi de silueta camisera de Giambattista Valli, de manga larga y falda evasé con grandes tablas, que evocaba los diseños de los años 50 que su abuela, Grace Kelly, lucía de manera magistral.

La infanta Sofía, hija menor de los Reyes de España, también se sumaba a esta tendencia con larga tradición en la realeza. La joven elegía un delicado modelo en tono blanco con manga ligeramente abullonada, falda con vuelo y detalle de lazo en la cintura con el clásico estampado en tono negro de Carolina Herrera para la recepción de los Premios Princesa de Asturias que tenía lugar esta misma mañana.

Otro ejemplo reciente fue el de princesa Beatriz que en última visita al torneo de Wimbledon mostraba públicamente su amor por este diseño. La hija de los duques de York elegía un vestido midi de la firma Self- Portrait con mangas abullonadas y detalle fruncido en la zona del pecho con los lunares como protagonistas para la cita deportiva y confirmaba así su amor por este clásico estampado.

Este amor por el vestido con estampado de lunares dentro del panorama royal no es casualidad. Hace unos años, y en el mismo escenario que la princesa Beatriz, era Kate Middleton quien se decantaba por un look muy similar. Una fórmula que ha repetido en más de una ocasión, siendo ella una de las grandes abanderadas de este print.

Doña Letizia, otra de las mujeres de la realeza más amadas por su estilo, también ha recurrido al diseño blanco y negro para alguna de sus salidas más veraniegas. Aunque sin duda la pionera, la encargada de poner esta silueta en el punto de mira, como it girl adelantada a las tendencias de su época, fue Lady Di.

Beatriz de York siempre figura en la lista de invitadas más elegantes. Sus elecciones no siempre se ciñen a los códigos estéticos más clásicos, y no duda en apostar por escotes, lentejuelas y colores que se salen de lo convencional.

Los lunares se han convertido en el estampado más repetido por las royals, de Kate Middleton a la reina Letizia. Este print también juega un papel clave en el armario de Beatriz de York, que lo ha lucido en numerosas ocasiones. Entre las últimas, en la carreras de Ascot de 2022.

La princesa Beatriz arriesga a menudo con estampados y tejidos, pero suele ser fiel a las siluetas clásicas. ¿Un ejemplo? Este vestido por debajo de la rodilla, de cuerpo ajustado y falda tableada, que perfectamente podría haber llevado Diana de Gales en los años 90.

Es raro que las royals británicas no adornen su pelo de alguna manera y, sin duda, el complemento favorito de la princesa Beatriz son las diademas. Con las versiones más llamativas y XXL la nieta de Isabel II ha creado tendencia.

En verano de 2020, Beatriz de York pudo celebrar de manera discreta su boda aplazada con Edoardo Mapelli, que se vio pospuesta por la pandemia. La princesa sorprendió escogiendo un diseño vintage de Normal Hartnell adaptado que perteneció a Isabel II, quien lo lució por primera vez durante su asistencia a una premiere en el año 1962.

Al igual que Kate Middleton, la princesa Beatriz ha demostrado su amor por la firma creada por Susie Cave, una de las favoritas de las actrices y celebrities. En su armario no solo destaca este vestido verde que comparte con Kate, sino también uno de flores de colores que está en el top 10 de la lista de sus looks más elegantes.

Más de una vez, Beatriz de York ha arriesgado y el resultado ha sido un acierto rotundo. Como en esta ocasión, que apostó por una sugerente falda de satén con un top de escote corazón y un recogido 'efecto mojado' especialmente favorecedor.

Si algo ha demostrado Beatriz de York con el paso de los años es su capacidad para difuminar las fronteras entre los looks clásicos y los más arriesgados y rockeros. Ella maneja ambos terrenos y buen ejemplo de ello es el estilismo que llevó a la fiesta de The Serpentine Gallery en 2018: un vestido midi de cuello redondo con sandalias de tacón combinado con una cazadora perfecto y el pelo recogido y con un ligero tupé. Un estilismo sobresaliente.

En el armario de la princesa Beatriz se dan cita firmas low cost como Sandro, Maje, H&M y Zara. La firma de Inditex es una de sus favoritas, y de ella tiene algunas de sus prendas y accesorios fetiche, como los zapatos negros de tacón con dos tiras al tobillo que ha lucido varias veces en los últimos meses.

La princesa Beatriz es de las royals que no ha dudado en bajarse de los tacones y apostar por las zapatillas, ya sea en looks denim o combinadas con vestidos.

Los miembros de la realeza británica, en lo que a moda se refiere, son auténticos referentes de estilo. Desde Lady Di a Kate Middleton o Meghan Markle en su día, mujeres que con su vestimenta han servido como objeto de inspiración dentro y fuera de sus fronteras ya no solo en las calles, sino también a los grandes diseñadores (se nos viene por ejemplo a la cabeza el bolso Lady Dior, en homenaje a la desaparecida Diana). En el caso de la princesa Beatriz de York, aunque cuando era más joven sus looks solían pasar bastante desapercibidos, lo cierto es que ahora tienen más visibilidad que hace algunos años. Un armario que, al igual que ella, ha ido madurando y tornándose más sofisticado. Un armario que ha cautivado a muchos con su elegancia moderna y habilidad para equilibrar la tradición con un toque contemporáneo cuyos detalles clave explicamos a continuación.

Como suele ser habitual entre las ‘royals’ inglesas, en sus outfits predominan los diseñadores británicos, especialmente para eventos oficiales como muestra de apoyo a la moda ‘made in England’. Por ejemplo, Beatriz eligió un vestido de novia diseñado por Ralph & Russo para su boda en 2020, una firma que también suele lucir Kate Middleton y que se caracteriza por sus vestidos que parecen sacados de un cuento de princesas. Otra de las marcas a las que más suele recurrir es The Vampire's Wife o Simone Rocha, ambas con un aire romántico y muy femenino. Pero también se le ha visto con otros sellos más vanguardistas como Victoria Beckham o Peter Pilotto.

Cuando la ocasión lo requiere, consciente de su poder de influencia y de que todo lo que luzca será analizado con lupa, elige prendas que rinden homenaje a la historia de la moda británica, reinterpretándolas para adaptarse a su estilo personal. Pero eso no es todo; algunas de sus elecciones de vestuario han incluido marcas y diseñadores que abogan por la sostenibilidad, reflejando su compromiso con la responsabilidad ambiental y social en la industria.

Volviendo a sus conjuntos más recurrentes, hay que hacer hincapié en que Beatriz nunca ha optado por prendas demasiado extravagantes, pues normalmente suele apostar por piezas más sencillas con las que realzar su silueta, donde destacan los vestidos fluidos de cortes midi y siluetas bien estructuradas que dejan clara su preferencia por la sofisticación sin excesos.

Pero eso no significa que no recurra a alternativas más juveniles como los típicos vaqueros y jerséis básicos. De hecho, suele llevarlos en versiones clásicas en donde añade un accesorio más vanguardista con el que rematar su elección.

La princesa no se lo piensa dos veces a la hora de experimentar con colores y estampados. Desde tonos neutros y elegantes hasta paletas más llamativas. Ocasionalmente también incorpora estampados a sus outfits, donde predominan las rayas, los cuadros, los lunares y las flores.

Por el contrario, cuando se trata de jugar con accesorios suele ser más atrevida, ya sea sombreros XXL, gafas de sol oversize o bolsos muy llamativos con los que hace que logra elevar el estilismo sin esfuerzo.

No hay duda de que estamos ante una figura destacada en el panorama británico que con el tiempo está ganando más relevancia y que deja claro que lo clásico no tiene por qué ser aburrido.

En su última aparición pública, en las carreras de caballos de Royal Ascot, la princesa ha elegido el estampado que parece estar de moda en Gran Bretaña: los lunares. Ayer era Kate Middleton quien sorprendía con un precioso vestido de lunares marrones, hoy ha sido la impecable Beatriz de York quien se ha decantado por este 'print' tan clásico que nunca falla. Como siempre, le ha dado su toque de estilo personal para elevar el look. ¿Cómo lo ha conseguido? Con unos lazos en el escote.

Este ha sido sin duda su look más sobresaliente de las últimas semanas y no solo porque le sentaba de fábula y era muy correcto para la ocasión. Es que además, nos ha servido para confirmar que los lunares son el estampado de tendencia en las carreras este año. Algo que nos encanta, y que a Lady Di también le habría gustado mucho.

La originalidad de Beatriz de York se nota en este look de tendencia en los detalles extra que tiene su vestido. Más allá de ser un vestido clásico de lunares en blanco y negro como los que ya hemos visto en Royal Ascot, el suyo es de lunares grandes y tiene tres lazos muy llamativos protagonizando el escote. Un toque muy chic que rompe con el estilo más conservador para darle un aire más animado a la pieza. También nos ha encantado la manguita corta ajustada a medio brazo.

Como tocado, Beatriz de York ha apostado por continuar con la combinación del blanco y el negro. Los detalles eran de tipo floral y vestían mucho. Una maravilla de look para las carreras de caballos de Royal Ascot.

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Con vestido de lunares, como Kate Middleton. Tocándose la barriga, como Meghan. Así podemos resumir la aparición de Beatriz de York en Wimbledon este jueves, en una de las escasas apariciones públicas que la nieta de Isabel II ha realizado en estos últimos meses. Parece que se está cuidando especialmente debido a su embarazo, por lo que no es muy habitual que acuda a este tipo de citas tan multitudinarias.

En el caso de Beatriz, ha disfrutado del que ha disputado la australiana Ashleigh Barty contra la alemana Angelique Kerber. Y lo ha hecho, por supuesto, junto a su flamante marido, Edo Mapelli, en lo que puede ser una celebración por adelantado de su aniversario de boda, el próximo 17 de julio.

Con este diseño, Beatriz confirma cuánto ha conquistado a las damas de la familia real el estampado de lunares. Tanto que incluso parece haberse convertido en el 'dress code royal' para el campeonato de Wimbledon.

Y es que su prima política, Kate Middleton, también hacía su aparición en el torneo el pasado viernes con una falda del mismo estampado. Pero si ha habido en esta aparición de Beatriz de York en Wimbledon un guiño a la duquesa de Cambridge -o al menos algo que nos ha recordado a ella-, su otra prima política también ha estado presente en cierta forma.

Y si Beatriz ha presumido de barriguita, también lo ha hecho de anillo, de ese que Edo Mapelli le regaló para pedirle matrimonio y que mostraron en las fotografías con las que anunciaron que estaban comprometidos.

La nieta de la reina anunció su embarazo a mediados de mayo, justo el mismo día que se conocía la muerte de Fergus, uno de los perritos que había adoptado la reina Isabel II recientemente y un mes después del fallecimiento del duque de Edimburgo.

De etsa forma se confirmaba que 2021 será un año con muchos nacimientos royal en la Casa Real inglesa: el pasado 9 de febrero nacía August, el hijo de Eugenia de York; un mes más tarde lo hacía Lucas Philip, el tercer hijo de Zara y Mike Tindall; y pocas semanas después nacía la hija del príncipe Harry y Meghan Markle.

Será en otoño cuando Beatriz de York y Edo Mapelli den la bienvenida a su primer hijo en común. Será el segundo para él, puesto que el italiano ya tiene un hijo de su relación con Dara Huang, el pequeño Wolfie, que tuvo un papel muy importante en la boda de la pareja, el pasado 17 de julio.

De un paralelismo entre siglos surge la inspiración para los trajes de flamenca Art-Déco de Beatriz Benítez. De una simetría temporal, sucedidas ambas en los años 20, y motivadas por un acontecimiento a nivel mundial, generando la pérdida de millones de vidas humanas. En aquel entonces, dió lugar al movimiento artístico Art-Déco, tras la Primera Guerra Mundial.

Con esa intención nace Flamenco Déco, que tomando los rasgos más significativos de esta época artística, Beatriz Benítez los aflamenca e imagina su colección cápsula de cinco trajes para Emprende Lunares.

Hay dos edificios muy significativos del Art Decó que plasma con pulcritud entre volantes y con los que abre y cierra la presentación de su colección en pasarela. Al Empire State se le considera un símbolo de la cultura urbana actual por su majestuosidad, formas y simetrías, que le confieren una estética de belleza atemporal y que, en su momento, con la crisis económica, a pesar de simbolizar el derroche de los años 20, también se le quiso ver como símbolo de esperanza.

Otro de los rascacielos de corte romántico que se hizo bajo la influencia del Art-Déco y que ahora motiva esta colección de trajes de flamenca, Flamenco Déco. Y ese fin de emular lo traslada al patronaje flamenco con verticalidades, que aquí son pura ilusión óptica, dado que el textil que nace en la cintura y cae por ambos lados, adquiere movimiento propio con el caminar.

El efecto de geometría rectilínea también pasea por las mangas abullonadas en puños, a las que añade flecos en el único diseño que osa llevar estampación vegetal a lo loco en las enaguas y que asoman en ese doble largo que tanto se prodiga entre las creaciones de Beatriz Benítez.

El edificio Chrysler, otro rascacielos más del skyline neoyorquino, es considerado una de las más bellas representaciones del Art-Déco. Está realizado en piedra y acero y en la parte superior incluye una aguja que le dió el récord, poco antes de la Crisis del 29, de ser el edificio más alto de Nueva York y del mundo.

En el siguiente diseño, se decanta más por las tendencias en moda de los Locos años 20 influenciadas también por el Art Déco. Así, derrochando el glamour propio de los clubs nocturnos de entonces, hace uso de un satén verde pistacho acompañado del negro, el color de la noche.

Los volantes aquí suben en el talle y escalan hasta poco más del fin de las caderas, para colocar al hilo volantes pañuelo tamaño L, que se acortan y dejan emerger de tul al contraste. Aquí vuelve a jugar con tonos densos, a los que se les resta fuerza con otro más dulce, como el rosa bebé, que usa en detalles, aportando luz y equilibrio al estilismo.

De nuevo añade plumas como toque fashionista, pero esta vez en mangas y caderas. Bajo volantito mini en un lado y volante peplum en el otro, evocando la moda de los años veinte y consiguiendo dibujar una silueta perfecta de vuelo correcto, con esas manguitas cortas comedidas, singulares y muy personales que ha creado la firma para este traje de flamenca.

Para el cierre de su paso por la Pasarela Emprende Lunares, reserva un diseño en cuya sencillez radica, precisamente, la espectacularidad del mismo. Se trata del rascacielos del Midtown de Manhattan en Nueva York llamado American Radiator Building, precursor del estilo Art-Déco antes inclusive de la Exposición de Artes Decorativas de París que celebró años después de su construcción y de donde surge esta corriente artística.

Pues bien, en negro riguroso destelleante, Beatríz Benítez usa aplicaciones textiles en tono oro en el vuelo canastero, cuyas ondulaciones parecen reflejar cada una de esas ventanas que están sin estar en el American Radiator Building. Realiza de igual manera las mangas y se deleita con el talle, dando rienda suelta a la geometría Art Déco que también forma parte de la idiosincracia creativa de la firma y que aquí demuestra con destreza.

A base de piezas textiles, forma franjas paralelas en rectángulos antojadizos enmarcados entre aplicaciones de metal, haciendo un guiño a uno de esos materiales en tonos plateados que caracterizan a estos obras del ladrillo.

Beatriz Benítez ha querido también, con Flamenco Déco, recordar a todos aquellos que no han podido superar la pandemia y rendir un pequeño homenaje a todos los que han contribuido, con su dedicación y esfuerzo, a que los demás sigamos aquí, afrontando estos malos momentos con la esperanza de recuperar esa normalidad previa que perdimos en marzo del 2020.

Estilos recurrentes de la princesa Beatriz:

  • Diseñadores británicos
  • Vestidos fluidos de cortes midi
  • Siluetas bien estructuradas
  • Accesorios atrevidos

El estilo de Beatriz de York siempre nos ha fascinado por su originalidad. Es de esas 'royals' que consigue marcar la diferencia por su atrevimiento y estilo natural.

En resumen, el estampado de lunares ha demostrado ser un elemento perdurable en el mundo de la moda, especialmente entre la realeza europea. Desde Lady Di hasta la princesa Beatriz de York, este clásico print ha sido adoptado y reinterpretado en diversas ocasiones, consolidándose como un símbolo de elegancia y estilo atemporal.

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