Los lunares, también conocidos como nevos, son un tipo común de tumor en la piel. Generalmente, aparecen como melanocitos, pequeños puntos marrones oscuros ocasionados por grupos de células que producen la pigmentación. La mayoría de las personas tienen entre 10 y 45 lunares que aparecen durante la niñez y la adolescencia. La apariencia de estos lunares puede cambiar con el tiempo. La mayoría de los lunares son inofensivos. En raros casos, se vuelven cancerosos.
Es importante revisar los lunares y manchas que van apareciendo en nuestra piel. Los lunares (nevus melanocíticos) son lesiones cutáneas benignas muy frecuentes. No suelen estar presentes al nacer, aunque es posible (nevus melanocíticos congénitos), y van apareciendo a lo largo de la vida (nevus melanocítios adquiridos). Estos son los tumores cutáneos más comunes en las personas de raza blanca. Se calcula que toda la población tiene como promedio unos 20 lunares, que pueden asentarse en cualquier parte de la piel.
Los lunares surgen de las células que fabrican el pigmento que da color a nuestra piel (y que aumenta cuando nos bronceamos). Este pigmento se denomina melanina y las células que lo producen se llaman melanocitos. De ahí el nombre de nevus melanocíticos y su color, en la gama del marrón. Suelen aparecer, por lo general, en la primera década de la vida (hacia los 4 años). Posteriormente, aumentan en número hasta los 35 o 40 años y la mayoría desaparecen espontánea y paulatinamente a partir de los sesenta años. Se manifiestan como lesiones planas o con cierto volumen, de menos de 1 centímetro de diámetro (a veces pocos milímetros), de un solo tono de marrón (o cómo máximo dos tonos), de forma redondeada y bordes regulares. Se mantienen durante años sin apenas cambios y suelen ser múltiples.
Con el paso del tiempo, algunas de estas lesiones se hacen más abultadas, pierden el color oscuro y se pueden confundir con verrugas, pero son simplemente lunares que han madurado. La causa de su aparición no se conoce con exactitud pero el principal factor favorecedor es la exposición al sol en la infancia y la adolescencia.
Recordemos que el tipo de piel se hereda. Por eso, para poder identificarlos y prevenir una enfermedad grave, hay métodos al alcance de todos nosotros. El más conocido es el de la regla del ABCD-E, que los dermatólogos repetimos cada primavera. Dicha sigla recuerda los conceptos de asimetría (A), bordes irregulares (B), policromía o varios colores (C), diámetro mayor de 6 mm (D) y crecimiento o enlargement (E).
En ocasiones, algunos melanomas no tienen varios colores ni son asimétricos. Otro elemento diagnóstico introducido más recientemente es el signo del “patito feo”. La media de edad de los pacientes con melanoma se sitúa entre los cincuenta y sesenta años y cada vez aumenta más en personas de mayor edad. De hecho, es uno de los cánceres cuya frecuencia está aumentando más en todo el mundo.
La aparición de lunares nuevos en nuestra piel es un fenómeno muy frecuente y normal. El nombre técnico de un lunar es nevus y viene del latín que significa marca de nacimiento, sin embargo la mayoría aparecen en la adolescencia y durante la adultez.
Entonces, ¿Todas las nuevas lesiones en la piel son lunares? ¡No!, no todas las manchas que aparecen en la piel son lunares.
Síntomas y Características de los Lunares
El lunar típico es una mancha marrón pequeña.
- Color y textura: Los lunares pueden ser marrones, marrones claro, negros, rojos, azules o rosados. Pueden ser suaves, arrugados o planos, o bien tener relieve.
- Forma: Generalmente redonda u ovalada.
- Tamaño: Por lo general, los lunares tienen menos de 1/4 de pulgada (alrededor de 6 milímetros) de diámetro, el tamaño de la goma de borrar de un lápiz.
Los lunares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, como el cuero cabelludo y las axilas, como también debajo de las uñas y entre los dedos de las manos y de los pies. La mayoría de las personas tienen entre 10 y 45 lunares. Muchos aparecen hasta los 40 años. Los lunares pueden cambiar o desaparecer con el tiempo.
Los grupos de puntos marrones alrededor de los ojos, las mejillas y la nariz se conocen como dermatosis papulosa nigra, un tipo de queratosis seborreica no cancerosa que se presenta como protuberancias de color tostado, negro o marrón con aspecto ceroso. No son grupos de células que producen la pigmentación, denominados nevos. La dermatosis papulosa nigra es más común en mujeres de piel negra.

Dermatosis Papulosa Nigra
Lunares Poco Comunes y Melanoma
Un lunar puede ser un signo de cáncer de piel si tiene bordes irregulares o una forma asimétrica, o si cambia de color, forma, tamaño o relieve.
- A representa la asimetría.
- B representa el borde.
- C representa los cambios de color.
- D representa el diámetro.
- E representa la evolución.
Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares cancerosos, también conocidos como lunares malignos, cambian mucho de apariencia. Algunos pueden presentar todos los cambios mencionados antes.

Regla ABCDE del Melanoma
¿Cuándo Consultar al Médico?
Programa una cita con el profesional de atención médica si tienes un lunar con un aspecto inusual, que aumenta de tamaño o que presenta algún cambio. Los lunares se forman cuando las células de la piel o melanocitos crecen en grupos. Por lo general, los melanocitos están distribuidos en toda la piel.
Complicaciones y Factores de Riesgo
El melanoma es la complicación principal de los lunares. Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y deriven en un melanoma:
- Nacer con lunares grandes. Estos tipos de lunares se llaman nevos congénitos. Se subclasifican según su tamaño adulto estimado.
- Tener lunares poco comunes. Los lunares grandes y con bordes irregulares se denominan nevos atípicos o nevos displásicos.
- Tener muchos lunares.
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma. Si ya tuviste melanoma, tu riesgo para volver a tener melanoma es mayor.
- Usar lámparas de bronceado o camas solares.
Tipos de Lunares
En base a sus características, se pueden distinguir diferentes tipos de lunares. El lunar común, benigno, y presente en todas las personas se denomina nevus melanocítico. Si ese lunar comienza a cambiar su forma, tamaño o color de manera extraña, pasamos a hablar de un nevus displásico, una alteración de la piel con un elevado potencial de convertirse en un lunar maligno y estrechamente relacionado con el melanoma. Además de estos dos tipos más frecuentes de lunares, existen:
Nevos Congénitos
Están presentes en la piel de los bebés desde su nacimiento o aparecen antes de los 2 años de edad. Pueden tener múltiples tamaños, formas y colores. Así como ser planos o elevados. Algunos pueden ser lunares con pelos. En general, este tipo de lunar es importante revisarlo de forma periódica dado que tiene una mayor predisposición a derivar en una enfermedad de la piel.
Los estudios que han investigado el riesgo de que un nevo congénito pequeño o mediano se convierta en un melanoma han estimado el riesgo a lo largo de la vida entre el 0% y el 5%. El riesgo de nevos congénitos gigantes (también conocidos como nevos de la prenda), que cubren áreas importantes de la cabeza o el cuerpo, es menos claro. Históricamente, algunos estudios informaron un riesgo de por vida muy alto, de hasta el 50%.
Nevos Azules
Tipo de lunar que tiene un color azul negruzco. Se debe a que la pigmentación se encuentra profundamente debajo de la piel. Se clasifican en “nevo azul común” o “nevo azul celular”. El nevo azul común suele ser plano o en forma de cúpula con una superficie lisa y su tamaño varía de 0.5 a 1 cm. Estos nevos se encuentran con mayor frecuencia en la cabeza y el cuello, la zona sacra (encima del coxis), el dorso de las manos y los pies. La mayoría de los nevos azules son benignos, aunque existe la posibilidad de que un nevo azul celular se vuelva canceroso. Se trata de lesiones benignas pero que merece la pena revisar periódicamente.
Nevos de Spitz
Tipo de lunar benigno que aparece principalmente en niños y adolescentes. Suele localizarse en la cara y en las piernas. Se caracteriza porque tiene un tamaño mayor que el lunar común y suele crecer de forma rápida durante entre 3 y 6 meses para luego estabilizarse. Dadas sus características, se aconseja mantenerlo en observación y consultar con el dermatólogo de forma temprana.
Nevos Intradérmicos
Se presenta como un lunar verrugoso, con o sin rugosidad, y en ocasiones se puede confundir con una verruga. Son abultados y blandos, marrones o de color carne. Suelen aparecer sobre todo en la cara, el cuello y la espalda a partir de la adolescencia. Pueden tener algún pelo en su interior. Los melanocitos que forman un nevo intradérmico se encuentran en la dermis (debajo de la unión dermoepidérmica). ¡IMPORTANTE! A veces se confunden con verrugas o melanomas y su color varía desde el marrón tostado hasta el marrón oscuro o el negro.
Aunque su apariencia pueda confundir, no se trata de una verruga maligna ni suponen ningún tipo de peligro para la salud de los pacientes. De hecho, con el tiempo van perdiendo pigmentación y pasan más desapercibidos. A pesar de ello, por motivos estéticos y para el bienestar de los pacientes se puede decidir eliminarlos.
Otros Tipos de Nevos
- Nevus sebáceo: Marca de nacimiento en la cara o el cuero cabelludo de color rosado o amarillento.
- Nevus de Ota: Tipo de hiperpigmentación que afecta a la piel de un sector de la cara y el ojo.
- Nevus de Becker: Lesión pigmentada de la piel con bordes mal delimitados, más habitual en hombros y tórax.
¿Y los Lunares Rojos?
Frente a lo que muchos piensan, los puntos rojos que a veces vemos en la piel no son lunares rojos ni “lunares de sangre”. Estos puntos rojos, llamados puntos rubí, son pequeñas dilataciones capilares debido a fallos en el sistema vascular que aparecen con frecuencia a partir de los 40 y 45 años.
Estos puntos rojos son una señal inocua del envejecimiento cutáneo con un componente familiar importante. Si tus padres tienen muchos puntos rojos, es probable que tú los vayas a tener.
Diagnóstico de Lunares Nuevos
Cada vez que atiendo a un paciente con lunares nuevos les explico la importancia de realizar un adecuado diagnóstico. La aparición de lunares melanocíticos es un fenómeno muy frecuente durante la adolescencia y en el adulto joven. Los nevus son proliferaciones de melanocitos que son las células encargadas de darles el color a nuestra piel.
Normalmente diferenciamos a los lunares en 2 tipos dependiendo de la profundidad que se encuentren en nuestra piel:
- Nevus junturales: corresponden a los lunares planos y que normalmente tienen un color marrón claro a negro. Son benignos y se mantiene estables en el tiempo.
- Nevus dérmicos: por otra parte, los lunares dérmicos o verrugosos (por su forma), son aquellos que tienen relieve. La gente también los conoce como lunares de carne. Estos lunares tienden a protruir en el tiempo y perder su pigmento.
Existen muchos más tipos de lunares. Diferentes estudios han evidenciado que la mayoría de los casos se trata de una interacción de múltiples factores genéticos asociados a la exposición solar que desencadena la aparición de los mismos.
Por el contrario, si aparecen lunares nuevos en un adulto existen más probabilidades de que puedan convertirse en cancerosos que aquellos que hemos tenido toda la vida con nosotros. Tener algunos lunares en nuestro cuerpo es perfectamente normal. Es por ello, que en casos de pacientes con muchos nevus y/o nevus atípicos recomendamos realizar un seguimiento con un dermatólogo. A continuación te dejo una foto de una paciente que tiene un síndrome de nevus displásico.
Otras Lesiones en la Piel
También quedan fuera del diálogo aquellas manchas que parecen ser lunares pero que, en realidad, no lo son.
- Léntigo: Mancha en la piel sin relieve, más oscura que la piel circundante, causada por la exposición al sol.
- Queratosis seborreicas: Proliferaciones marrones o negras en la cara, pecho y espalda, no cancerígenas ni contagiosas.
- Fibroma cutáneo o acrocordón: Pequeño colgajo de tejido que cuelga de la piel, no peligroso.
- Angiomas cutáneos: Lesiones muy comunes que pueden desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo.
Tabla Resumen: Lunares Comunes vs. Melanoma
| Característica | Lunar Común | Nevo Displásico | Melanoma |
|---|---|---|---|
| Tamaño | Menos de 6 mm | Más de 6 mm | Variable, a menudo mayor de 6 mm |
| Forma | Redonda u ovalada, simétrica | Irregular, asimétrica | Irregular, asimétrica |
| Bordes | Definidos | Irregulares, borrosos | Irregulares, borrosos, escalonados |
| Color | Uniforme, marrón claro u oscuro | Mezcla de colores, rosado a marrón oscuro | Múltiples tonos de marrón, negro, rojo, blanco, azul |
| Evolución | Estable | Puede cambiar lentamente | Cambia rápidamente en semanas o meses |
¿Cómo Quitar los Lunares?
En la Unidad de Dermatología de Unidad Médica Serrano realizamos una valoración del tipo y las características de cada lunar y estudiamos la posibilidad de eliminarlos. Su extirpación se puede llevar a cabo por motivos médicos, porque tengamos la sospecha de que puede ser maligno, o por motivos estéticos. Así, muchos pacientes buscan quitarse lunares para mejorar la apariencia de su piel y sentirse más cómodos.
Con los pacientes que acuden a nuestra clínica en Madrid para quitar lunares de su piel, aplicamos un sencillo procedimiento ambulatorio. Se administra anestesia local en la zona del lunar y se extrae de forma quirúrgica, con un margen de piel sana si es necesario, minimizando al máximo la formación de cicatrices. Más aún si se trata de quitar lunares de la cara o el cuello, zonas más visibles.
La cirugía para quitar los lunares es un procedimiento eficaz y seguro. Nuestro equipo de dermatólogos altamente cualificados valorará la aplicación del tratamiento más adecuado y realizará un seguimiento personalizado de cada caso.
¿Cuáles son los principales síntomas del cáncer de piel? Dr. Fernández Herrera (2/4)
Medidas de Prevención
Toma medidas para proteger la piel de la radiación ultravioleta (UV), como la del sol o la de las camas solares. La radiación UV se ha vinculado con un mayor riesgo para melanoma.
- No te expongas al sol en las horas pico. Para muchas personas en Norteamérica, los rayos solares son más fuertes entre las 10:00 y las 14:00.
- Usa protector solar todo el año. Aplícate protector solar sobre la piel seca unos 15 minutos antes de salir al aire libre, incluso los días nublados. Usa un protector solar de amplio espectro, resistente al agua, con un factor de protección solar 30 como mínimo.
- Usa ropa de protección. Las gafas de sol, los sombreros de ala ancha, las mangas largas y otros tipos de ropa pueden protegerte de los nocivos rayos UV.
- No utilices lámparas de bronceado ni camas solares.
Familiarízate con la ubicación y el patrón de tus lunares. Obsérvate la piel con regularidad para detectar cambios que puedan ser indicios de melanoma. Examínate la piel una vez al mes.