La piel, ese órgano maravilloso que nos protege y nos conecta con el mundo exterior, a veces, nos intenta enviar mensajes y debemos estar pendiente. Los lunares pueden aparecer en cualquier lugar de la piel y todas las personas, independientemente de su color de piel, tienen lunares. En este artículo analizamos qué pueden significar.
El nombre técnico de un nuevo lunar en nuestra piel es nevus melanocíticos, aunque también son conocidos como nevos. El nombre técnico de un lunar es nevus y viene del latín que significa marca de nacimiento, sin embargo la mayoría aparecen en la adolescencia y durante la adultez. Es muy frecuente y normal que este fenómeno empiece a aparecer desde la infancia, concluyendo así en la adolescencia, asegura el doctor J. Rex Cavallé en el diario digital ‘Infobae’.
No obstante, a pesar de que regularmente aparecen durante la etapa de desarrollo, la edad no es un factor principal en el proceso causado por los grupos de células pigmentadas, aunque sí es poco común que después de los 50 años aparezcan nuevas manchas de este tipo. A su vez, el experto en dermatología también menciona que, en promedio, la mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 en todo el cuerpo a lo largo de su vida.
Tener algunos lunares en nuestro cuerpo es perfectamente normal. Entonces, ¿Todas las nuevas lesiones en la piel son lunares? ¡No!, no todas las manchas que aparecen en la piel son lunares.
Es importante recordar que los lunares pueden presentar una gran variedad de aspectos. Pueden ser de un color rosado, de un color tostado claro o marrón, e incluso azul negruzco. Pueden ser redondos u ovalados, o su forma puede ser irregular. Pueden ser planos o protuberantes, grandes o pequeños, con o sin pelos, moteados o uniformemente coloreados.
La presencia de lunares con relieve, también conocidos como nevus, son pequeñas protuberancias en la piel. Su color puede variar y es muy importante prestar atención a cualquier cambio en su forma o tamaño . Un lunar es una acumulación de melanocitos, puede ser plano o ligeramente elevado. Una verruga es causada por el virus del papiloma humano, tienen una textura áspera y pueden sobresalir.
COMO CONTROLAR TUS LUNARES : ¿Es un LUNAR MALIGNO? Como saberlo - Recomendaciones de un dermatologo
¿Qué son los lunares?
Los lunares (también llamados nevos o nevus) son pequeños crecimientos cutáneos, generalmente oscuros, que se desarrollan a partir de las células productoras de pigmento de la piel (melanocitos). Los lunares son crecimientos cutáneos sobre la piel, aparecen cuando los melanocitos (células que producen el pigmento de la piel) crecen en grupos. Su presencia se debe a la acumulación de melanocitos, por lo general su tamaño no supera los 5 milímetros de ancho. Pueden ser redondos u ovalados con una superficie lisa.
Causas de la aparición de lunares
Los lunares se forman en el cuerpo debido a una proliferación "anormal pero benigna" de las células de la piel llamadas melanocitos, que tienden a crecer en grupos. Generalmente, estos melanocitos están distribuidos en toda la piel y son los que producen la melanina, es decir, el pigmento natural que proporciona color a la piel.
De esta manera, diferentes estudios han evidenciado que, en la mayoría de los casos, aparecen lunares nuevos en la piel debido a la interacción de múltiples factores genéticos asociados a la exposición solar que desencadena la aparición de los mismos. La aparición de los lunares está regulada esencialmente por el componente genético de la persona, no obstante, la exposición al sol puede influir en que aparezcan una mayor cantidad.
Los lunares pueden ser de nacimiento (nevus congénitos) o aparecer, sin causa aparente, en cualquier momento de nuestra vida (nevus melanocíticos adquiridos). Su formación está relacionada con factores genéticos, la exposición al sol y otros factores desconocidos.
Pese a que su aparición no está vinculada con una época del año concreta, es importante destacar que la exposición excesiva al sol, especialmente sin protección, puede aumentar el riesgo de desarrollar lunares y otros problemas en la piel. Por ello, durante los meses posteriores al verano es habitual recibir a pacientes que acuden a consulta con lunares nuevos en sus pies.
Tipos de lunares
Normalmente diferenciamos a los lunares en 2 tipos dependiendo de la profundidad que se encuentren en nuestra piel:
- Nevus junturales: corresponden a los lunares planos y que normalmente tienen un color marrón claro a negro. Son benignos y se mantiene estables en el tiempo
- Nevus dérmicos: por otra parte, los lunares dérmicos o verrugosos (por su forma), son aquellos que tienen relieve. La gente también los conoce como lunares de carne. Estos lunares tienden a protruir en el tiempo y perder su pigmento.
- Otros nevus melanocíticos: existe muchísimos más tipos de lunares.
Son lunares de nacimiento o aparecen en el primer año de vida, suele ser oscuro y a menudo velludo. También conocidos como lunares atípicos. Suelen ser planos con una superficie lisa, diferente de los lunares comunes, tienen bordes desiguales y pueden ser de varios colores, azules, marrones, entre otros.
Aspecto de los lunares
Los lunares pueden tener diferentes colores, formas y tamaños:
- Color y textura: Los lunares pueden ser marrones, marrón claro, negros, rojos, azules o rosados, así como suaves, arrugados, planos o tener relieve. Además, es posible que les crezca bello.
- Forma: La mayoría de los lunares son ovalados o redondos.
- Tamaño: Los lunares suelen tener alrededor de 6 milímetros de diámetro, aunque los nevos congénitos (aquellos que están presentes desde el nacimiento) pueden ser más grandes de lo habitual y cubrir parte de la cara, el torso o una extremidad.
Cabe destacar que los lunares pueden desarrollarse en cualquier parte del cuerpo y pueden cambiar o desaparecer con el tiempo.
¿Qué lunares pueden indicar la presencia de un melanoma?
La mayoría de los lunares son inofensivos y, en raros casos, se vuelven cancerosos. El melanoma es el tipo de cáncer de piel más peligroso y deriva de los lunares. Suele presentarse como una mancha negra o marrón oscura con bordes irregulares. No obstante, es importante que prestes atención a los cambios visuales y a otras manchas pigmentadas para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.
Tal y como explica la web de la Clínica Mayo, la regla del ABCDE puede ayudarte a recordar a qué síntomas debes prestarle atención:
- La letra A representa la asimetría: Una mitad es diferente a la otra.
- La letra B representa el borde: Busca lunares que tengan bordes irregulares, cortes u ondas.
- La letra C representa el color: Busca crecimientos que hayan cambiado de color, que tengan muchos colores o que presenten un color irregular.
- La letra D representa el diámetro: Busca crecimientos recientes en lunares que tengan más de 1/4 de pulgada (alrededor de 6 milímetros).
- La letra E representa la evolución: Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares también pueden evolucionar para desarrollar nuevos signos y síntomas, como picazón o sangrado.
Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y se conviertan en melanoma. Estos son los factores que aumentan las probabilidades de tener un tumor maligno:
- Nacer con lunares grandes
- Tener lunares poco comunes
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma
- Tener la piel y los ojos claros, rubios o pelirrojos
- Hacer un uso excesivo de las cabinas de bronceado artificial.
- Pacientes que reciben tratamiento inmunosupresor, por ejemplo, tras un trasplante.
En estos casos, es necesario consultar a un especialista después de notar algún pigmento inusual en cualquier parte del cuerpo.
Especialmente, hay que tener cuidado con algunos lunares poco comunes que pueden indicar la presencia de un melanoma. La prevención es clave cuando se trata de lunares con relieve y sus posibles complicaciones.
Otros tipos de lesiones en la piel
- Léntigos: Un léntigo (plural: léntigos) es una mancha en la piel sin relieve que es más oscura (normalmente marrón) que la piel circundante. Los lentigos son más comunes entre las personas de raza blanca, especialmente las de piel clara. La exposición al sol que vamos acumulando durante nuestra vida es la principal causa de estos léntigos. Es por ellos que normalmente aparecen después de los 30 años y se manifiestan en las partes del cuerpo que reciben más sol, como la cara, el escote y las manos. Los léntigos no son malignos, sin embargo si no son evaluados por dermatólogos expertos en dermatoscopia se pueden confundir fácilmente con otros lunares o incluso con el cáncer de piel.
- Queratosis seborreicas: Las queratosis seborreicas son proliferaciones marrones o negras que suelen aparecer en la cara, pecho y la espalda. Se originan en unas células llamadas queratinocitos. La buena noticia es que las queratosis seborreicas no son cancerígenas y tampoco son contagiosas. Si decides eliminar las queratosis seborreicas porque no te gusta su aspecto o porque se irritan crónicamente con la ropa se pueden hacer efectivamente con un especialista.
- Fibroma cutáneo o acrocordón: Un fibroma cutáneo o acrocordón es un pequeño colgajo de tejido que cuelga de la piel por un tallo de conexión. Los fibromas cutáneos no son peligrosos y no deben confundirse con los papilomas o verrugas que son contagiosos. Suelen aparecer en el cuello, el pecho, la espalda, las axilas, debajo de los pechos o en la zona de la ingle. Los fibromas cutáneos aparecen con más frecuencia en las mujeres, especialmente con el aumento de peso, y en las personas mayores.Los fibromas cutáneos no suelen causar dolor. Sin embargo, pueden irritarse si algo, como la ropa, las joyas o la piel, roza con ellas. Además, recibo mucha gente en la consulta que no le gustan estas lesiones y las acabamos eliminando por motivos estéticos.
- Angiomas cutáneos: Los angiomas cutáneos son lesiones muy comunes que pueden desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo. Este lesiones en la piel no suele ser motivo de preocupación a menos que sangre con frecuencia o cambie de tamaño, forma o color.
¿Cómo prevenir los lunares?
Concretamente, existen dos medidas que pueden ayudar a limitar la aparición de lunares nuevos y el melanoma, la principal complicación de estos:
- Prestar atención a los cambios y hacerse revisiones: Es importante examinarse regularmente la piel para detectar cambios que puedan indicar la presencia de un melanoma. Mientras, en otros pacientes de riesgo, se recomienda un control periódico de lunares por parte del dermatólogo.
- Desde Podoactiva recomendamos tomar precauciones y proteger la piel de todo el cuerpo y de nuestros pies durante todo el año, y especialmente en verano, ya que es una de las zonas olvidadas a la hora de ponernos crema protectora.
Es importante que observes y conozcas por qué salen los lunares, ya que, si notas algunos síntomas extraños debes acudir de inmediato al médico. Controlar los lunares es fundamental para detectar un posible melanoma.
Un buen dermatólogo no solo diagnostica bien, también escucha, explica y pauta tratamientos ajustados a tu caso. Para saber si un dermatólogo es bueno, puedes fijarte si ha hecho la especialidad en España y si desarrolla actividad tanto en el sistema público como en la consulta privada. A los pacientes suele tranquilizarles esa combinación, porque sienten que la sanidad pública nos mantiene al día y conectados. Desde mi punto de vista es una visión parcial. También es buena señal si escribe artículos, participa en investigaciones o imparte docencia. Las reseñas pueden orientar, sobre todo si están verificadas, como en plataformas como Doctoralia o Top Doctors. Siempre es mejor acudir al dermatólogo ante cualquier problema de la piel, es el médico especialista mejor cualificado para valorarlo. Muchas veces los pacientes llegan tras haber probado múltiples productos o tras consultar fuentes no médicas, y eso retrasa el tratamiento adecuado. Antes de acudir al dermatólogo, es recomendable venir con la piel limpia, sin maquillaje ni cremas, sobre todo si se trata de una consulta facial. Si es posible, trae apuntados los tratamientos que has usado, informes previos o analíticas recientes.
Los lunares en su mayoría no necesitan tratamiento, pero si es preciso un seguimiento cuando notas algún cambio. No obstante, en algunos casos puede suponer un problema estético, por lo que en función del tipo de lunar se puede realizar su extirpación, empleando algunos procedimientos estéticos ambulatorios. La eliminación de lunares mediante esta técnica requiere de un estudio médico previo. El láser de Nd: Yag de pulso largo se realiza a través de un dispositivo de emisión láser que produce un calentamiento sobre el pigmento de la piel. La fototerapia es una técnica donde se aplican distintos fotones de luz de distintas longitudes de onda para estimular las diferentes capas de la piel. Es un tratamiento eficaz para pieles sensibles, que ayuda a reducir pigmentaciones y blanqueamiento.