Los queloides son cicatrices que pueden afectar tanto al aspecto físico como a la calidad de vida de las personas. Los dermatólogos a menudo ven pacientes que se quejan de cicatrices que no solo persisten, sino que crecen fuera de la zona de la lesión original. Estas son las cicatrices queloides, un tipo de cicatriz que llega a alterar la calidad de vida por cuestiones estéticas o por molestias físicas. Si bien no existe una cura definitiva, una combinación adecuada de tratamientos y cuidados preventivos puede ayudar a controlar su crecimiento, mejorar su apariencia y minimizar las molestias asociadas. Consultar con un dermatólogo es fundamental para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. Las cicatrices queloides son un tipo de cicatriz elevada y engrosada. Conoce sus causas, síntomas y tratamientos para reducir su impacto estético.
En ocasiones y por motivos no bien conocidos, puede producirse una formación excesiva y anormal de tejido cicatrizal, que se acumula dentro de los límites originales de la herida. Esta cicatriz se denomina “hipertrófica” y se manifiesta como un “cordón”, no invasivo, que sobresale en el sitio ocupado por la herida. Si la cicatriz adopta un modelo de crecimiento excesivo, es mayor en anchura y longitud que la herida que la originó, es decir sobrepasa los límites de la herida, está asociada a picor y enrojecimiento y tiende a persistir y avanzar con el tiempo, se llama “queloide”.
Un queloide se produce cuando el tejido cicatricial crece de forma descontrolada, sobrepasando los márgenes de la lesión original. Los síntomas de un queloide van más allá de su apariencia. En el caso concreto de los queloides, la fase de proliferación se prolonga más de lo habitual, lo que conlleva una producción excesiva de colágeno.
Un queloide es un crecimiento benigno, exagerado y anormal de tejido fibroso como consecuencia de una cicatrización anormal. La cicatriz puede haber sido debida a una herida, un corte accidental o quirúrgico, una quemadura, una enfermedad de la piel (acné, varicela, etc.), la colocación de pendientes o aros (piercings), una inyección de una vacuna, etc. Las causas de esta cicatrización anormal son desconocidas.
El “exceso de cicatrización” sobre una herida es lo que denominamos queloide, aunque en ocasiones pueda confundirse con una cicatriz hipertrófica por su aspecto y porque se forman de la misma manera, por eso el diagnóstico es fundamental para poder pautar el tratamiento adecuado.
¿Qué es un Queloide?
Una cicatriz queloide es una cicatriz engrosada que se forma por una respuesta exagerada del cuerpo en el proceso de curación de una herida. A diferencia de las cicatrices normales, que se mantienen dentro de los límites de la herida original, los queloides invaden áreas vecinas y pueden continuar creciendo durante meses o años.
Deben distinguirse de las cicatrices hipertróficas, que también son elevadas pero permanecen dentro del límite de la herida y mejoran con el tiempo. Los queloides, en cambio, tienden a ser recurrentes y son más resistentes al tratamiento.
Principales Causas
La causa no se conoce con certeza, pero hay una sobreproducción y desorganización del colágeno en el proceso de cicatrización. Entre los factores más importantes se encuentran:
- Predisposición genética: Los individuos con antecedentes familiares de queloides tienen mayor riesgo. Son más comunes en personas de piel más oscura, pero pueden ocurrir en cualquier fototipo.
- Lesiones en la piel: Cualquier lesión en la piel puede causar un queloide:
- Cortes
- Quemaduras
- Cirugías
- Acné inflamatorio
- Piercings o perforaciones
- Inyecciones o vacunas
- Arañazos y mordeduras.
- Edad: Son más comunes entre los 10 y 30 años, cuando más se produce el colágeno.
- Ubicación anatómica: Hay ciertas áreas del cuerpo que son más vulnerables:
- Tórax superior
- Hombros
- Lóbulos de las orejas
- Mandíbula
- Espalda alta
¿Cómo Identificar un Queloide?
Los queloides se reconocen tanto por su apariencia como por los síntomas que causan. Entre los más comunes se encuentran:
- Bulto duro, elevado y de bordes irregulares.
- Crecimiento que va más allá de los límites de la lesión inicial.
- Rojo, violáceo o más oscuro que la piel de alrededor.
- Picazón constante
- Tirantez.
- En algunos casos, dolor o sensibilidad.
Con el tiempo pueden endurecerse y cambiar de color, pero difícilmente desaparecen sin tratamiento.
Etapas Normales de Cicatrización y Qué se Altera en un Queloide
La cicatrización normal pasa por tres fases:
- Fase inflamatoria (0-5 días): el organismo inicia sus mecanismos de defensa.
- Fase proliferativa (5-21 días): se forma nuevo colágeno y tejido de granulación.
- Fase de maduración (21 días a meses): el colágeno se reorganiza y la cicatriz se aplana.
En las cicatrices queloides, el desequilibrio se produce en las fases proliferativa y de maduración. El cuerpo sigue generando colágeno en exceso, sin control, y el tejido crece más de lo necesario, extendiéndose más allá de los bordes de la herida original. Esto puede tomar años.
Tratamientos Disponibles
No hay un único tratamiento que funcione para todo el mundo, pero hay muchas cosas que se pueden hacer para mejorar el aspecto, aliviar los síntomas o frenar el avance. En muchos casos, la mejor manera de hacer las cosas es mezclando varias técnicas. Lo más efectivo para tratar queloides es la combinación de varios tratamientos para eliminar cicatrices. La combinación de diferentes tipos de tratamientos tras la personalización de cada caso es fundamental, en función de la zona y los síntomas:
- Corticoides intralesionales: Son uno de los tratamientos de primera línea. Son inyecciones dentro del queloide que disminuyen la inflamación, el picor y el tamaño. Se suelen poner cada 3-6 semanas. Las inyecciones intralesionales de corticosteroides pueden ayudar a minimizar la inflamación y ralentizar el crecimiento de los queloides.
- Láser: El láser vascular o fraccional atenúa el enrojecimiento, alisa la textura y mejora el aspecto en general. Se suele asociar a corticoides o silicona.
- Tecnología láser vascular: frena el proceso de crecimiento.
- Tecnología láser ablativo o no ablativo: ayuda en la remodelación del queloide debido a que ablanda los tejidos de la zona.
- Crioterapia: El nitrógeno líquido congela el tejido, aplanándolo gradualmente. Es más eficaz en pequeños queloides, aunque puede producir alteraciones de la pigmentación, sobre todo en pieles oscuras. Consiste en congelar el tejido del queloide para destruirlo.
- Láminas o geles de silicona: Se aplican de manera constante para hidratar, suavizar y controlar el crecimiento de tejido cicatricial. Son más efectivas en estadios iniciales o como complemento a otros tratamientos. Para ayudar en el proceso de cicatrización, es importante utilizar apósitos de silicona.
- Presoterapia: Especialmente indicada para queloides en lóbulos de las orejas tras piercings. Los dispositivos de presión previenen la recurrencia tras la cirugía.
- Cirugía: La resección quirúrgica puede ser curativa, pero tiene alto riesgo de recidiva si se usa como única modalidad de tratamiento. Por eso se suele asociar a corticoides, silicona o radioterapia superficial.
- Radioterapia superficial: Se aplica tras la cirugía para disminuir la posibilidad de que el queloide vuelva a aparecer. Debe usarse con control y en casos muy precisos.
- Otros tratamientos:
- Infiltración de fármacos: para reducir el volumen.
- Cirugía reparadora: si el paciente no ha respondido a los tratamientos anteriores.
- Toxina botulínica: en caso de que exista un exceso de tensión en la zona.
- Plasma rico en plaquetas (PRP): El PRP es plasma concentrado rico en plaquetas y gránulos alfa.
- Láser de baja potencia: Permite acelerar la regeneración y reduce el tiempo de cicatrización disminuyendo la inflamación.
Dependiendo del tamaño, de las molestias que produce, de su localización y de su apariencia, se recomienda o no poner un determinado tratamiento. En ocasiones el tratamiento utilizado puede aumentar el tamaño del queloide.
Dermatólogo comenta las cosas que deben conocer sobre los queloides
¿Cómo evitar los queloides?
La prevención de queloides es fundamental, especialmente en personas con predisposición a desarrollarlos. Las personas susceptibles deben adoptar medidas preventivas:
- Evitar perforaciones, tatuajes o cirugías innecesarias.
- Manejar el acné tempranamente para prevenir cicatrices inflamatorias profundas. No olvides que una de las causas de la formación de queloides puede deberse al acné.
- Tratar adecuadamente toda herida reciente, evitando la tensión o el estiramiento exagerado en el área.
- Usar láminas de silicona tras cirugías, sobre todo en áreas de riesgo.
- Cubrir las cicatrices recientes del sol para prevenir el oscurecimiento y empeoramiento de su apariencia. En heridas recientes se debe evitar la exposición solar sobre la herida durante varios meses y durante mucho más tiempo (año y medio) en las heridas de los niños.
- Acudir cuanto antes a un dermatólogo si una cicatriz empieza a crecer más de lo normal.
- Mantenga la herida húmeda y cubierta en las primeras fases de la cicatrización. Se puede colocar un lubricante y tapar con un apósito.
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Tabla comparativa de tratamientos para queloides
| Tratamiento | Descripción | Eficacia | Efectos secundarios |
|---|---|---|---|
| Corticoides intralesionales | Inyecciones de corticosteroides para reducir la inflamación y el tamaño del queloide. | Alta (70% de respuesta satisfactoria) | Recurrencia, necrosis, ulceración, hipopigmentación, telangiectasias, atrofia. |
| Láser | Láser vascular o fraccional para atenuar el enrojecimiento y mejorar la textura. | Variable (depende del tipo de láser) | Enrojecimiento, hinchazón, cambios en la pigmentación. |
| Crioterapia | Congelación del tejido del queloide con nitrógeno líquido. | Moderada (eficaz en queloides pequeños y recientes) | Hipopigmentación, especialmente en pieles oscuras. |
| Láminas/Geles de silicona | Aplicación constante para hidratar y suavizar el tejido cicatricial. | Moderada (más efectiva en estadios iniciales) | Maceración o eritema (en caso de reacción). |
| Cirugía | Resección quirúrgica del queloide. | Variable (alta tasa de recurrencia si no se combina con otros tratamientos) | Recurrencia, formación de nuevos queloides. |
| Radioterapia superficial | Aplicación de radiación tras la cirugía para reducir la recurrencia. | Alta (cuando se combina con cirugía) | Posibilidad de carcinogénesis (uso reservado para casos específicos). |