Los lunares, también conocidos como nevos, son crecimientos irregulares sobre la piel, un tipo de tumor benigno habitualmente. Se producen cuando las células productoras de pigmento, las llamadas melanocitos, crecen en grupos muy concentrados. Los lunares son muy comunes y pueden variar en tamaño, color y forma, clasificándose en varios tipos. Los lunares comunes son pequeños crecimientos cutáneos de color marrón o negro que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Los lunares displásicos, por otro lado, son más grandes y tienen bordes irregulares, con una mezcla de colores. Estos requieren un monitoreo más cuidadoso ya que pueden ser indicativos de melanoma. Además, hay lunares planos, que son lisos al tacto y de color uniforme, y lunares verrugosos, que son rugosos y elevados.
Tipos de lunares y signos de alerta (Fuente: CDC)
¿Por qué aparecen los lunares?
Los lunares aparecen debido a una acumulación de melanocitos, las células que producen pigmento en la piel. Factores genéticos juegan un papel importante en la formación de lunares, ya que muchas personas heredan la tendencia a desarrollarlos. Además, la exposición al sol puede influir en su aparición, especialmente en personas con piel clara.
Cuándo preocuparse por un lunar
Ciertos lunares pueden ser motivo de preocupación y deben ser evaluados por un dermatólogo. Los lunares que cambian de tamaño, forma o color, los que tienen bordes irregulares o varios colores, y aquellos que pican, duelen o sangran, pueden ser indicativos de un melanoma. Los lunares verrugosos y los que aparecen de repente también deben ser monitoreados de cerca. Los lunares malignos pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en áreas expuestas al sol, como la espalda, piernas, brazos y rostro. Sin embargo, también pueden surgir en zonas menos expuestas como el cuero cabelludo, las palmas de las manos, las plantas de los pies y bajo las uñas.
Guía para el autoexamen de lunares (Fuente: The Skin Cancer Foundation)
La regla ABCDE para identificar lunares sospechosos:
- A: apariencia asimétrica de una mitad del lunar con respecto a la otra.
- B: bordes irregulares.
- C: cambios en la coloración del lunar.
- D: diámetro superior a 6 mm de ancho.
- E: evolución; lunar que cambia su aspecto.
Métodos para quitar lunares
La cirugía para eliminar lunares se conoce generalmente como exéresis de nevos o excisional biopsy. Dependiendo del tipo y ubicación del lunar, se pueden utilizar diferentes técnicas quirúrgicas, como la excisión con bisturí, láser CO2 o electrocauterización.
El equipo médico recomendará el tratamiento que mejor solución proporcione según la patología que tengas, ya sea con Láser CO2, Nd:Yag, Plasma o IPL. Antes del tratamiento se aplica anestesia tópica o infiltrada dependiendo del tipo de lesión. Posteriormente se delimita y desinfecta la zona y con el Láser se van produciendo de forma muy precisa unas quemaduras superficiales sin daños al tejido circundante. Al finalizar el tratamiento se coloca una crema regeneradora y protección solar total.
La eliminación de lunares suele realizarse con láser, pero también puede llevarse a cabo mediante cirugía o crioterapia. Dependerá del tipo de lunar y lo que el especialista recomiende en cada caso.
Técnicas comunes para la eliminación de lunares:
- Láser CO2: Produce quemaduras superficiales precisas sin dañar el tejido circundante.
- Electrocoagulación: Utiliza corriente eléctrica para aplicar calor en el tejido y eliminarlo.
- Exéresis con bisturí: Extirpación quirúrgica del lunar.
- Plexr Plasma: Utiliza la ionización de los gases del aire para crear un arco energético que vaporiza el tejido.
Eliminación de lunar con Láser CO2
¿Cómo se realiza la eliminación de lunares con PLEXR Plasma?
El dispositivo PLEXR Plasma aprovecha un principio físico, el llamado cuarto estado de la materia o plasma. Su funcionamiento básicamente consiste en utilizar la ionización de los gases del aire para crear un arco energético que se emplea para tratar las áreas de la piel afectadas por una alteración, en el caso que nos ocupa, para eliminar verrugas y lunares. La singularidad de esta técnica es que no se transfiere calor a las zonas circundantes, ni se toca la piel.
Con la tecnología plasma se alteran sólo los átomos de las células sobre las que actúa, haciendo que pasen de estado sólido a gas. Ese cambio es que se percibe en forma de una especie de humo durante el tratamiento de eliminación de verrugas y lunares. De hecho, el tratamiento se aplica sobre la epidermis pero el calor selectivo que se genera llega a bioestimular la dermis, sin llegar a traspasar la papila dérmica. Por todas estás razones, es una técnica absolutamente inocua y que se puede aplicar con la misma eficacia en cualquier fototipo de piel.
Electrocoagulación: ¿Cómo funciona?
La electrocoagulación es una técnica quirúrgica que se utiliza para eliminar tejidos o para facilitar la cicatrización con la aplicación de calor producido por una corriente eléctrica. La técnica de electrocoagulación permite eliminar lunares en la propia consulta. Después de observar sus características, el dermatólogo procede a quitar las verrugas con un bisturí eléctrico que utiliza la corriente para aplicar calor en el tejido. Después de limpiar la zona que se va a tratar, aplica anestesia local para evitar posibles molestias durante el procedimiento. Una vez que ha hecho efecto, coloca la punta del bisturí sobre la verruga para que reciba calor cuando se produzcan las descargas eléctricas.
Cuidados Postoperatorios
Después de la eliminación de lunares o verrugas, es clave seguir los cuidados postoperatorios para una recuperación óptima. Mantén la zona limpia y evita mojarla en las primeras 24 horas. Aplica con cuidado la crema recuperadora recomendada por tu médico para favorecer la cicatrización. Protege la piel del sol evitando la exposición directa y usando protector solar de amplio espectro.
Tras la sesión de PLEXR, la zona tratada puede presentar una ligera inflamación, que dura entre 3 y 7 días dependiendo de cada paciente. También observamos la aparición de unas costras diminutas, en torno al medio milímetro, que se caerán de forma natural como máximo en una semana. Durante todo este tiempo, debes lavar con agua y jabón neutro la zona afectada de dos a tres veces al día. Incluso, los cuatro días inmediatamente posteriores a haberte hecho el tratamiento para quitar arrugas o eliminar lunares, es interesante que uses un antiséptico, que siempre te recomendará la doctora atendiendo a las peculiaridades de tu caso.
Después de la intervención, es importante mantener la zona limpia, aplicar las cremas recomendadas por el médico y evitar la exposición al sol durante la cicatrización. Para evitar cicatrices, es importante seguir los cuidados postoperatorios recomendados, como evitar la exposición al sol, mantener la zona hidratada y no rascar las costras.
Precios y Presupuestos
El precio de eliminar lunares puede estar entre los 100-200 euros según tu caso. El precio para quitar lunares verrugosos varía según la técnica empleada y la clínica, pero suele oscilar entre 100 y 300 euros por cada intervención.
La primera visita consiste en una consulta de dermatología, donde se examinará la zona a tratar y se elaborará un presupuesto. La segunda visita consistirá en la intervención, que habitualmente dura entre 30 y 60 minutos y suele tener un coste de entre 150 y 300€.
Algunas clínicas ofrecen bonos de tiempo que incluyen una sesión de 60 minutos, durante la cual eliminan tantas lesiones como sea posible. Algunas, como los nevus, pueden requerir más tiempo, lo que limita la cantidad de lesiones adicionales a tratar. En cambio, en el caso de milliums y acrocordones, es posible eliminar hasta 15 en una sola sesión.
El precio de este tratamiento es orientativo, basado en el promedio publicado por los especialistas. Además de considerar la posibilidad de un examen histológico, se debe considerar la cantidad de lunares a extirpar y la posible necesidad de una intervención quirúrgica con un profesional especializado como por ejemplo, un cirujano plástico.
Factores que influyen en el precio:
- Tipo de lunar y técnica utilizada
- Número de lunares a eliminar
- Necesidad de examen histológico
- Consulta inicial y seguimiento
Riesgos y Consideraciones
Eliminar un lunar puede tener varias consecuencias, dependiendo del tipo de lunar y del método utilizado. En la mayoría de los casos, la eliminación de un lunar se realiza de manera segura y sin complicaciones, pero es fundamental que sea evaluado por un dermatólogo para descartar cualquier riesgo de malignidad. Las consecuencias de quitar un lunar pueden incluir cicatrices menores o cambios temporales en la pigmentación de la piel.
Los riesgos son mínimos, pero pueden incluir infecciones, cicatrices o cambios en la pigmentación de la piel. Estos riesgos se reducen con un especialista cualificado.
¿Es doloroso quitar un lunar verrugoso?
La eliminación de un lunar verrugoso no suele ser dolorosa, ya que se utiliza anestesia local. El paciente solo sentirá una pequeña molestia durante la inyección de la anestesia.
¿Cuánto tiempo tarda en sanar la piel después de eliminar lunares y verrugas?
El tiempo de recuperación suele ser de 1 a 2 semanas. La cicatrización completa puede tardar más, dependiendo del tamaño y el tipo de lunar o verruga eliminado.
Es normal preocuparse por las cicatrices tras un tratamiento con láser CO2 para eliminar lunares o verrugas. Sin embargo, esta tecnología ha evolucionado para reducir al mínimo cualquier marca visible. Tras el procedimiento, se forma una leve costra que se caerá naturalmente, dando paso a una piel renovada.
¿Cuándo es necesario realizar una biopsia al eliminar un lunar?
Una biopsia es necesaria cuando el lunar presenta características sospechosas de malignidad, como cambios en su forma, color o tamaño.
Recomendaciones Finales
Es recomendable controlar los lunares de manera regular, especialmente si hay antecedentes familiares de melanoma o si se tiene un gran número de lunares. Realizar autoexámenes mensuales y visitas anuales al dermatólogo puede ayudar a identificar cualquier cambio sospechoso a tiempo.
Eliminarse los lunares en casa no es seguro y se desaconseja completamente. Los procedimientos caseros pueden resultar en infecciones, cicatrices y la posible eliminación incompleta del lunar, lo que podría retrasar el diagnóstico de un melanoma.