Lunares Benignos en la Vulva: Información Esencial

Las verrugas y los lunares son dos tipos de lesiones cutáneas comunes que a menudo se confunden. Aunque ambos pueden parecer similares a simple vista, tienen características distintas y requieren enfoques diferentes para su manejo y tratamiento. Es crucial conocer cuándo es necesario buscar atención médica. Conocer la diferencia entre verrugas y lunares es esencial para su identificación y tratamiento adecuados.

Las populares manchas que aparecen en la piel del rostro o del cuerpo en general en forma de lunares y verrugas pudieran afectar también la piel de los genitales masculinos o femeninos, oscureciéndolos y alterando el aspecto estético de los mismos. En las últimas décadas se ha evidenciado un claro aumento de las intervenciones estéticas destinadas a eliminar los lunares, las verrugas y las manchas del cuerpo. Especialmente las de las áreas genitales, tanto en mujeres como en hombres.

¿Qué son los Lunares?

Los lunares, también conocidos como nevus, son crecimientos de células pigmentadas en la piel llamados melanocitos. Los lunares, también llamados nevus melanocíticos, son pequeñas lesiones indoloras e hiperpigmentadas que aparecen diseminadas por la piel de la cara y de la espalda, aunque pudieran aparecer en cualquier ubicación del cuerpo, incluyendo sitios tan diversos como la planta de los pies, la palma de las manos o en la piel de los genitales externos.

Apariencia de los Lunares

Las características de los lunares pueden ser muy variadas en cuanto al tamaño, el contorno, la ubicación el color y la textura de los mismos (algunos están algo elevados en la piel y pueden palparse). Pueden ser planos o elevados, y varían en color desde marrón claro hasta negro. Rara vez llegan a exceder los 3 mm de diámetro y suelen ser de color marrón oscuro, dado su naturaleza melanocítica. Son más evidentes en pieles claras y algunos de ellos aparecen y desaparecen con el paso del tiempo por sí solos.

Crecimiento y Cambios en los Lunares

La mayoría de los lunares se desarrollan en la infancia y adolescencia y cambian poco con el tiempo.

¿Qué son las Verrugas Genitales?

Las verrugas genitales o condilomas genitales son una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Las verrugas genitales o condilomas genitales son pequeñas protuberancias o bultos benignos que, como su nombre indica, pueden aparecer en los genitales (vulva, vagina, cuello uterino, pene, escroto) y también en el ano, la boca o incluso la garganta de aproximadamente un 1% de la población.

Los condilomas, también conocidos como verrugas genitales o condilomas acuminados, son lesiones benignas causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH). Actualmente, se considera una de las infeccio- nes de transmisión sexual más frecuente. Los tipos de VPH causantes de estas lesiones se denominan de “bajo riesgo oncogénico”, es decir que no están relacionados con el cáncer. Sin embargo, hasta un tercio de las pacientes con condilomas tienen una co-infección por otros tipos de VPH de “alto riesgo oncogénico”.

Apariencia de las Verrugas Genitales

Si te estás preguntando cómo son las verrugas genitales, debes saber que su aspecto es variado. Pueden ser planas o rugosas, tener forma de cúpula o coliflor, de color blanco, carne, rojo o marrón, y presentar distinto tamaños (en ocasiones, son tan pequeñas que prácticamente resultan invisibles a la vista). Dependiendo del caso, puede aparecer una única verruga o diversas, multiplicándose en grupos grandes si el paciente presenta inmunodepresión.

Transmisión del VPH

En la mayoría de los casos, las verrugas venéreas suelen ser un síntoma de la infección por virus del papiloma humano (VPH), una de las ITS o infecciones de transmisión sexual más comunes. El contagio de condilomas genitales ocurre a través del contacto sexual directo con otra persona infectada por VPH. La infección por el VPH se transmite mediante el contacto directo con la piel o las mucosas. No todas las infecciones VPH presentan lesiones visibles (infección subclínica). La aparición de condilomas no se produce inmediatamente después del contacto con el VPH. La principal vía de transmisión es el coito vaginal o anal. Otras vías menos frecuentes son el contacto digital-genital y oral-genital.

Prevención del VPH

El preservativo como método anticonceptivo de barrera es el más recomendable para pre- venir la transmisión del VPH y los condilomas. Sin ninguna duda, el mejor método de prevención de la infección es la adminis- tración de vacunas frente al VPH. Con- cretamente, las vacunas que contienen los tipos de VPH 6 y 11. Por este motivo, estas vacunas están incluidas en el calendario vacunal para su administración en niñas antes del debut sexual. La mejor manera de prevenir la aparición de verrugas genitales es la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) antes del inicio de la vida sexual. Esta protección sólo ha estado demostrada para aquellas personas que no se hayan contagiado. Sin esta vacunación, el único método con garantía total y absoluta de evitar la infección es la abstinencia sexual.

Diferencias Clave entre Lunares y Verrugas

Las verrugas son causadas por infecciones virales y son contagiosas, mientras que los lunares son crecimientos de melanocitos y no son contagiosos. No todos los bultos e irregularidades que aparecen en los genitales son verrugas. Si tú o tu pareja sexual presentáis bultos o verrugas en el área genital, lo más seguro para salir de dudas es recibir el diagnóstico de un especialista certificado.

Todas las verrugas genitales son síntomas de VPH. Sin embargo, a veces, los condilomas genitales pueden ser confundidos por otras verrugas genitales benignas. Es decir, por otras verrugas genitales que no son VPH u afecciones distintas (nevus dérmicos, fibromas blandos, molusco, hemorroides, fisuras anales, verrugas de agua (causadas por el virus de la viruela). Por lo tanto, si te estás preguntando “puedo tener verrugas genitales sin tener VPH”, la respuesta es sí.

Diagnóstico de Condilomas

El diagnóstico de los condilomas se realiza habitualmente mediante la exploración física. En todas las pacientes con condilomas en genitales externos debe realizarse una evaluación completa de todo el tracto anogenital (vagina, cuello de útero, periné y región anal). El objetivo es descartar la existencia de condilomas en otras localizaciones del área genital así como de lesiones premalignas asociadas a la co-infección por otros virus de alto riesgo.

Tratamiento de Condilomas

Existen múltiples tratamientos para los condilomas acuminados. La autoaplicación de sustancias tópicas sobre las propias verrugas supone una ventaja y comodidad importantes para las pacientes.

Tipos de Tratamientos

  • Fármacos citotóxicos: se aplican selectivamente sobre los condilomas a los que destruyen por contacto directo.
  • Fármacos inmunomoduladores: se aplican sobre las verrugas y áreas afectadas y actúan estimulando al sistema immunitario para eliminar el VPH y las lesiones derivadas. Los principales son el imiquimod y las sinecatequinas.
  • Tratamientos Quirúrgicos: Estos tratamientos implican la extirpación o la destrucción de las lesiones con diferentes métodos. Pueden realizarse en la propia consulta o en el quirófano. Este tipo de tratamientos suele indicarse en condilomas de gran tamaño, muy extensos o que afectan múltiples áreas del tracto genital.

Para quitar las verrugas genitales, se aplicará un tratamiento químico (con medicamentos tópicos que tendrán efectividad entre 3 y 12 semanas desde la primera aplicación), crioterapia, láser, quirúrgico o una combinación de varios. Se optará por un método u otro según el caso particular de cada paciente y el criterio del doctor. El tratamiento de los condilomas difiere en las mujeres gestantes.

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Efectos Secundarios de los Tratamientos

Todos los tratamientos pueden tener algún efecto secundario. Los agentes citotóxicos o inmunomoduladores con frecuencia provocan reacciones locales como dolor, inflamación y enrojecimiento de la zona y, a veces, incluso erosiones o úlceras. Los tratamientos quirúrgicos y destructivos pueden causar molestias locales y/o secuelas en función de la extensión y localización de las lesiones. Estos efectos son mínimos en lesiones pequeñas especialmente si son tratadas con crioterapia o láser.

Curación y Recurrencia de Condilomas

La curación de los condilomas acuminados implica la desaparición de todas las lesiones. Incluso en estos casos, en el 20-30% de las pacientes, las lesiones reaparecen entre los 3-6 meses posteriores. La persistencia del VPH en la piel o mucosas de forma subclínica es con frecuencia la causa que explica la reaparición de nuevas lesiones tras el tratamiento. Tras el tratamiento y resolución de las lesiones se recomienda realizar visitas de control periódicas con el fin de diagnosticar la reaparición de las mismas.

Lunares Malignos en la Vulva

El cáncer de vulva es el 5% del total de cánceres ginecológicos y corresponde al 1% de afección maligna femenina. La entidad histológica más frecuente es el cáncer de células escamosas (90-95%). El melanoma representa la segunda enfermedad maligna en frecuencia (8-10%). Se trata de un tumor raro con cierta predisposición por el área vulvar. El melanoma se origina frecuentemente como lesión sobreelevada y pigmentada, localizada en labios menores o clítoris. El pronóstico depende del tamaño y grado de invasión tumoral. La biopsia temprana de cualquier lesión sospechosa es mandatoria.

Tratamientos Estéticos para Lunares y Verrugas

La primera razón de este aumento tiene que ver fundamentalmente, con eso mismo, el aspecto estético de la región genital. La mayoría de los pacientes detestan cómo ciertas imperfecciones en la piel de sus genitales, arruinan como se ven y les generan incomodidad a la hora de tener relaciones sexuales, especialmente el sexo oral (cunilingus, felación, etc.). Por no contar con el hecho de que en algunos casos, las verrugas y los lunares pueden ser molestos y causar dolor si son frotados durante unos minutos o con el roce de la ropa interior. La segunda razón se relaciona con el aspecto médico. Existe evidencia médica que avala la hipótesis de que ciertos lesiones cutáneas (como lunares o verrugas) tienden a malignizarse con el paso de los años y producir síntomas mayores, poniendo en peligro la vida del paciente.

Técnicas para Eliminar Lunares, Verrugas y Manchas

Existe otro conjunto de técnicas bastante vanguardistas para eliminar de forma permanente los lunares, las verrugas y las manchas de la piel genital. Las longitudes de onda que utiliza el láser de neodimio tipo YAG van desde los 1064nm hasta los 532nm. El procedimiento consiste en aplicar haces de luz láser directamente sobre la lesión cutánea, en la piel previamente preparada con lociones humectantes y antisépticas. El tratamiento se realiza entre 1 y 4 sesiones, separadas por un tiempo aproximado de tres semanas (para favorecer la reparación y la recuperación de la piel). El procedimiento se realiza en un consultorio médico, sin necesidad de ser internado hospitalariamente y por un profesional calificado de la dermatología o su equivalente.

  • Electrocirugía
  • Láser vascular (colorante pulsado, Nd: Yag 1064 nm)
  • Láser CO2

El láser de dióxido de carbono (o CO2) fraccionado es un procedimiento estético algo más convencional y antiguo que el láser de neodimio. Hasta hace algunas décadas era el tipo de láser más empleado en la medicina estética dado su costo, no obstante era algo más aparatoso que los actuales. Actualmente, por suerte para todos, es mucho más asequible. El láser de dióxido de carbono fraccionado se vale de un complejo sistema de emisión de iones tipo láser de CO2 para llegar a las capas más necesitadas de la piel y así eliminar manchas, lunares, cicatrices y favorecer la renovación de las células.

El procedimiento suele ser el mismo que con el anterior tipo de láser. La piel de la zona a tratar recibe una preparación previa con cremas y lociones humectantes (lo que facilita la labor del láser). La emisión de ondas del láser se realiza de acuerdo a las necesidades específicas del área y al cabo de unos días, la piel se descama y las manchas van desapareciendo progresivamente. Las sesiones se realizan con un mínimo de tres semanas de tiempo entre ellas, para la reparación de la piel.

La emisión de rayos láser sobre la piel hiperpigmentada lo que hace es destruir las células que acumulan ese pigmento (llamadas melanocitos) en la epidermis, haciendo que este último sea liberado a la matriz extracelular y reabsorbido por el sistema circulatorio y linfático.

Remedios Caseros y Peligros

En Internet pueden conseguirse innumerables remedios caseros para eliminar lunares que van desde cremas astringentes y aclarantes hasta cataplasmas de vegetales. No obstante, prácticamente ninguno de estos tratamientos ha sido comprobado o avalado por estudios médicos relevantes para medir su efectividad y seguridad. Eliminar un lunar (o un nevus melanocítico) implica destruir completamente a un conjunto importante de células melanocíticas agrupadas y que se encuentran debajo de la piel.

Existen ciertas técnicas populares para remover verrugas. Estas van desde el corte completo de la lesión con una hojilla para rasurar (en casa) hasta atar la base de la verruga con una hebra de cabello hasta que este cae por sí solo. Estas técnicas pueden ser potencialmente peligrosas dado que extraer un elemento cutáneo como una verruga, sin supervisión médica y sin los debidos cuidados de antisepsia, puede acarrear un alto riesgo de infección. Además, las verrugas son lesiones cutáneas de tamaños diversos que protruyen desde la piel. Están increíblemente vascularizadas y pueden sangrar abundantemente si son cortadas.

Cuándo Consultar a un Dermatólogo

En casi el 95 por ciento de los casos, los lunares (también llamados nevus melanocíticos) son lesiones cutáneas benignas, lo que quiere decir, que son completamente seguras, asintomáticas y que no generan riesgo de malignizarse. Evaluar si un lunar se ha malignizado o no, es trabajo del médico dermatólogo. El cual examinará minuciosamente la lesión, revisará la historia clínica del paciente y obtendrá una pequeña muestra de tejido para llevarlo a un laboratorio para un análisis de biopsia.

Los síntomas que pueden indicar que un lunar es maligno (melanoma) son: el cambio de un lunar en su color, forma o textura. Otros signos que deben tenerse presentes son los lunares que pican o son dolorosos de forma persistente; la modificación de un lunar en pocos meses y la aparición de un lunar en un adulto. Estos síntomas no indican necesariamente que el lunar sea maligno si no que requiere una valoración médica.

Tabla Resumen: Diferencias Clave

Característica Lunares Benignos Verrugas Genitales
Causa Crecimiento de melanocitos Virus del Papiloma Humano (VPH)
Contagio No contagioso Contagioso (ITS)
Apariencia Planos o elevados, marrón a negro Variada: planas, rugosas, forma de coliflor, blanco, carne, rojo o marrón
Riesgo Generalmente benignos, pero pueden malignizarse Benignas, pero asociadas al VPH (algunos tipos pueden ser de alto riesgo)
Tratamiento Extirpación estética o por precaución Tópicos, crioterapia, láser, quirúrgico

Recuerda que la información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulta a un médico o dermatólogo para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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