Lunares Normales y Anormales: Características y Cómo Identificarlos

Los lunares son pequeñas manchas en la piel que resultan de una acumulación de células pigmentarias llamadas melanocitos. Suelen ser redondeados u ovalados y tienen bordes suaves y bien definidos. Estos lunares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y tienen colores que van desde el marrón claro hasta el negro.

La mayoría de las personas tiene entre 10 y 40 lunares, y suelen aparecer durante la infancia y la adolescencia. Es normal que los lunares cambien de apariencia o desaparezcan con el tiempo, sin embargo, no todos los cambios en los lunares son normales y algunos pueden ser signos de melanoma, un tipo grave de cáncer de piel.

Cuando llega el calor, una de nuestras principales preocupaciones es cuidar nuestra piel cuando la exponemos al sol. La exposición al sol puede desempeñar un papel importante en la aparición de nuevos lunares y en cambios en los ya existentes. Normalmente, los lunares comienzan a aparecer durante la infancia y la adolescencia, una persona puede tener entre 10 y 40 lunares para cuando llega a la edad adulta.

La exposición al sol no solo puede aumentar el número de lunares, sino que también puede influir en su apariencia, los lunares pueden oscurecerse o aclararse, y pueden crecer en tamaño. Proteger tu piel del sol es un paso importante para prevenir el desarrollo de nuevos lunares y cambios potencialmente dañinos en los existentes.

Usa ropa de manga larga, pantalones largos y sombrero para proteger tu piel del sol. Utiliza un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30, incluso en días nublados. Además de estas medidas de protección solar, es importante realizar autoexámenes de la piel regularmente para detectar cambios en la apariencia de los lunares existentes o la aparición de nuevos lunares.

Si observas algún cambio o si tienes algún lunar que te preocupa, debes consultar a un dermatólogo para que lo evalúe. Detectar el melanoma en sus primeras etapas es crucial para un tratamiento eficaz, es importante hacer un autoexamen regular de la piel para identificar nuevos lunares o cambios en los existentes.

La mayoría de los lunares son benignos, pero es fundamental diferenciar entre un lunar benigno y maligno para una detección temprana del melanoma, si fuera el caso.

Los lunares benignos también pueden presentar una variedad de formas y tipos:

  • Lunar nevus: Es otro término para un lunar común. Estos son inofensivos y se presentan como pequeñas manchas redondas y marrones en la piel. Normalmente son causados por grupos de células pigmentadas llamadas melanocitos.
  • Lunares seborreicos: También conocidos como lunar nevus sebáceos o queratosis seborreicas, son crecimientos benignos en la piel que suelen aparecer en la edad adulta, especialmente en personas de edad avanzada.
  • “Lunar rojo" o hemangioma: Son lesiones vasculares benignas que suelen ser inofensivas y se forman debido a un crecimiento anormal de vasos sanguíneos en la piel. Estas lesiones son más comunes en los niños y generalmente aparecen poco después del nacimiento. Pueden variar en tamaño y apariencia, desde pequeñas manchas rojas hasta protuberancias más grandes y abultadas. En muchos casos, se resuelven por sí solos y no requieren tratamiento.

La mayoría de los lunares benignos no representan una amenaza para la salud, pero es importante monitorearlos regularmente para detectar cualquier cambio sospechoso.

A diferencia de los lunares benignos, los lunares malignos están compuestos por células pigmentarias (melanocitos) que han comenzado a crecer de manera descontrolada e invasiva. Los lunares malignos, conocidos como melanomas, suelen ser causados por la exposición excesiva al sol y pueden ser influenciados por antecedentes familiares y otros factores genéticos. Estos lunares, que son cancerosos, pueden presentar varios síntomas que deben hacernos acudir al dermatólogo:

  • Cambios en la forma, tamaño o color del lunar.
  • Picazón, sangrado o dolor en el lunar.
  • Creación de un lunar nuevo en la edad adulta.

La detección temprana de un lunar cancerígeno es fundamental para un tratamiento exitoso. Para identificar los lunares sospechosos que pueden indicar la presencia de la patología, se suele utilizar el método ABCDE - desarrollado y utilizado por dermatólogos y profesionales de salud de todo el mundo.

La Regla ABCDE para Identificar un Melanoma

La regla ABCDE es un método eficaz para identificar un melanoma. También será importante que nos vea un médico si alguno de nuestros lunares sufre alguna alteración según la regla ABCDE que es otro método, que destaca la Academia Española de Dermatología y Venerología, para identificar las señales habituales del melanoma.

Las fotografías son de la página web del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU.:

  • A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad. Un lunar maligno, pierde la asimetría. Los lunares normales suelen ser simétricos. Si trazas una línea a través del medio del lunar, ambos lados deberían coincidir. Es probable que el melanoma tenga una forma irregular o asimétrica.
  • B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos. Los melanomas son más propensos a tener un borde borroso o irregular dentados. Los lunares normales suelen tener bordes suaves y definidos.
  • C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras diferentes de color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas. Los melanomas tienden a ser más de un color. Pueden tener diferentes tonos, como el marrón mezclado con un negro, rojo, rosa, blanco o azul. Un lunar normal generalmente tiene un color uniforme, ya sea marrón, negro o un tono de piel.
  • D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (aproximadamente el tamaño del borrador que lleva un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños. Los melanomas suelen ser de más de 6 mm de ancho. Los lunares normales son generalmente más pequeños que el tamaño de la goma de un lápiz (aproximadamente 6 milímetros de diámetro).
  • E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando. Cualquier cambio en el tamaño, forma, color, espesor o textura de un lunar existente puede indicar malignidad.

Es probable que el melanoma tenga una forma irregular o asimétrica. Los melanomas son más propensos a tener un borde borroso o irregular dentados. Los melanomas tienden a ser más de un color. Pueden tener diferentes tonos, como el marrón mezclado con un negro, rojo, rosa, blanco o azul. Los melanomas suelen ser de más de 6 mm de ancho.

Recuerda, no todos los melanomas siguen estas reglas exactas, por lo que es importante informar a tu médico sobre cualquier cambio en la piel. Observa regularmente tus lunares, y acude al médico para que los examine. Examínate el cuello, el pecho (mirando bien debajo de los senos en el caso de las mujeres), abdomen, pelvis, piernas, brazos y manos.

La Sociedad Española de Oncología Médica cifraba, para este 2022 en España, un total de 7.474 casos estimados de melanoma -3.377 nuevos casos en varones y 4.097 casos nuevos en mujeres-, según el informe 'Las cifras del cáncer en España 2022'. El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina cuando los melanocitos (las células que dan a la piel el color bronceado, esa tonalidad marrón que tanto buscamos en verano) comienzan a crecer fuera de control.

Es un tipo tumor menos frecuente que otros tipos de cánceres de piel. Sin embargo, hay que subrayar que la SEOM destaca que "la supervivencia a cinco años desde el diagnóstico ha mejorado de forma muy significativa en las últimas décadas, superando el 90% de los pacientes diagnosticados en estadios tempranos de la enfermedad. También el pronóstico en fases avanzadas de diseminación ha cambiado por completo, con la incorporación del ganglio centinela (extirpación únicamente de los primeros ganglios de drenaje linfático), reduciendo de forma significativa la morbilidad de los pacientes, al reducir los casos de linfedema".

El mejor y mayor conocimiento de las vías moleculares implicadas en la aparición y progresión del melanoma, así como que aproximadamente el 50% de los pacientes con melanoma tiene mutaciones, ha permitido avanzar en las terapias para detener la progresión de la enfermedad, con respuestas rápidas.

Los melanomas se pueden desarrollar en cualquier parte de la piel, pero son más frecuentes en el tronco -pecho y espalda-, en los hombres y en las piernas de las mujeres. También pueden ser comunes en el cuello y el rostro o en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, sobre todo en las personas de raza negra, como señala la American Cancer Society que también especifica que "los melanomas se pueden formar en los ojos, la boca, los genitales y el área anal, pero son mucho menos comunes que los melanomas de la piel".

Las personas con mayor riesgo de padecer melanoma son aquellas de raza blanca con cabello rubio o pelirrojo con ojos azules o verdes, o de piel muy blanca, que se queman o se llenan de pecas con facilidad. Hay que estar atentos y prestar atención a los lunares atípicos. Tener muchos lunares, ¿un riesgo mayor?

Un lunar es un tumor pigmentado benigno -no canceroso-. Los lunares comienzan a aparecer en nuestro cuerpo en la infancia (no están presentes en los bebés al momento de nacer), siendo muy baja la probabilidad de que un lunar en particular se convierta en cáncer. Aunque advierte la American Cancer Society que "cualquier persona con muchos lunares irregulares o que tenga lunares grandes tiene un mayor riesgo de desarrollar melanoma".

Por ello hay que estar atentos y prestar atención a los lunares atípicos o nevos displásicos, que aunque se parecen ligeramente a los lunares normales tienen algunas características del melanoma: son más grandes y presentan una forma o color anormal. La señal más importante para el melanoma es algún lunar nuevo en la piel o uno existente que haya cambiado en tamaño, forma o color.

Otra señal que debe ponernos en alerta es algún lunar que luzca distinto a los otros, lo que se conoce como el signo del patito feo. Si vemos algunas de estas señales debemos acudir al dermatólogo. El director médico de COPE Esteban Pérez Almeida señala la importancia de estar atentos a estas 5 señales a la que vez subraya que el melanoma se manifiesta, en la mayoría de los casos, con reacciones pigmentarias previas. Un experto expone los cinco síntomas clave para detectar el cáncer de piel: Todos debemos prestar atención.

¿Cómo PREVENIR el CÁNCER en la PIEL? 🌞😎

Prevención y Cuidado de la Piel

El refranero español nos los dice muy claro: "Más vale prevenir que curar". Y como todo se aprende mejor en los primeros años de nuestra vida, debemos aprender a cuidar nuestra piel desde niños. Por y para ello Bristol Myers Squibb (BMS), en colaboración con el Grupo Español Multidisciplinar de Melanoma (GEM), la Asociación de Pacientes Melanoma España, ha puesto en marcha la campaña «Alex Colt-Misión banea el melanoma», para concienciar a los más pequeños de la importancia de mantener buenos hábitos ante la exposición solar.

Estas entidades se han basado en el personaje de literatura juvenil ideado por Juan Gómez-Jurado, Alex Colt. La campaña se basa en un microrrelato en el que el cadete espacial se embarca junto a sus compañeros de aventuras en una nueva hazaña para derrotar a un enemigo muy particular: el melanoma.

"Es necesario que los más jóvenes sean conscientes de los riesgos que conlleva tomar el sol sin precauciones y que la mejor forma de prevenir los futuros problemas es protegerse de él”, subraya Virginia Aznar, representante de la Asociación de Pacientes Melanoma España. “Por ello, recomendamos evitar la exposición solar durante las horas centrales del día y en el caso de que esto no sea posible, debe de ser de forma responsable. Se deben usar cremas solares con un factor de protección alto, ropa que proteja del sol como gorras, gafas de sol y hay que evitar las cabinas de bronceado”.

«Alex Colt-Misión banea el melanoma», ilustración del relato para los más pequeños'Escanea tu piel' es una campaña de La Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venerología para concienciar de la importancia de los cuidados de la piel para prevenir el cáncer cutáneo."No es el tiempo, son los kilómetros UV recorridos" es la nueva edición europea de la campaña Euromelanoma para reflejar que el riesgo de padecer cáncer de piel no es cuestión de edad, sino de la cantidad de exposición a los rayos ultravioletas que experimenta cada persona a lo largo de su vida porque "el melanoma puede aparecer en cualquier edad".

Es muy importante cuidar la piel desde la infancia para evitar distintos tipos de cáncer. Un diagnóstico y la cirugía precoz son la mejor oportunidad para curar el cáncer de piel. Respecto a su crecimiento, es importante saber que el aumento de estos lunares es progresivo y, en principio, no tienen por qué ser lunares malignos. Color: los lunares particularmente oscuros o multicolores pueden conllevar riesgos. Hoy en día, este descarte es casi instantáneo gracias a las nuevas tecnologías. Los lunares en la piel también pueden ser de diferente forma; bien planos o con más o menos relieve o, incluso, algunos pueden tener pelos.

La forma de los lunares es un factor que puede sufrir una evolución u otra conforme pasa el tiempo, ya sea por la exposición al sol o el embarazo. Generalmente, los lunares con mayor predisposición a convertirse en melanoma (cáncer cutáneo) son los denominados nevus displásicos; unos lunares diferentes en apariencia a los comunes por su color, superficie y tamaño anómalo. Como decíamos, el color juega un papel fundamental a la hora de identificar un lunar maligno. Lo cierto es que no todos los lunares negros son malignos, pero es importante prestar atención a ciertos signos que pueden indicar la presencia de un melanoma.

La mayoría de los lunares, ya sean lunares negros, marrones o de otros colores, son benignos y no representan ningún peligro. Para identificar si un lunar podría ser peligroso, los dermatólogos recurren a la conocida regla ABCDE que comentábamos anteriormente. En primer lugar, la asimetría; un lunar benigno generalmente tiene una forma simétrica, mientras que un lunar maligno tiende a ser irregular. El color también es un factor importante. Los lunares normales suelen tener un solo tono, como marrón o negro uniforme, mientras que los melanomas pueden mostrar una variedad de colores, incluyendo negro, marrón, rojo, azul o blanco.

El tamaño o diámetro del lunar es otro aspecto a considerar, ya que un lunar que crece o supera los 6 mm de diámetro podría ser sospechoso, aunque algunos melanomas pueden ser más pequeños. Por último, es crucial observar cualquier evolución en el lunar. Por lo tanto, aunque los lunares negros no son automáticamente malignos, es importante monitorear cualquier cambio o característica inusual y acudir a un dermatólogo si se detecta alguna anomalía. Los lunares negros son áreas de la piel donde las células pigmentadas, llamadas melanocitos, se agrupan formando una mancha oscura. Si bien el color oscuro de un lunar puede hacer que muchas personas se alarmen, el simple hecho de que un lunar sea negro no significa que sea maligno. Aunque no todos los melanomas son negros, muchos sí lo son o presentan áreas de color oscuro.

Autoexamen Regular de la Piel

La detección temprana del melanoma es fundamental, ya que este cáncer es altamente tratable en sus primeras etapas. Un buen momento para revisar su piel es después del baño o ducha. Asegúrese de tener suficiente luz y un espejo para ver las áreas difíciles.

Es recomendable examinar la piel de todo el cuerpo una vez al mes en un área bien iluminada. Tomar fotos regulares de los lunares puede ser útil para rastrear cualquier cambio en su apariencia a lo largo del tiempo. Incluso con autoexámenes regulares, las visitas al dermatólogo son cruciales. La exposición excesiva al sol es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de melanoma.

La tecnología moderna ofrece nuevas herramientas para el monitoreo de lunares. Aplicaciones de smartphones y dispositivos de escaneo de piel permiten a los usuarios hacer un seguimiento de sus lunares y recibir recomendaciones cuando es necesario buscar consejo médico. La vigilancia de los lunares es una práctica simple pero vital que puede hacer la diferencia entre una intervención temprana y efectiva y un desenlace menos favorable en el caso del melanoma. Familiarizarse con la apariencia normal de los lunares y estar atento a cualquier cambio puede ser una de las medidas preventivas más importantes contra el cáncer de piel.

Para proteger tu piel y prevenir la formación de lunares cancerosos, evita la exposición al sol en horas pico, usa ropa protectora, realiza auto exámenes regulares y programa revisiones anuales con un dermatólogo. Pero recuerda que aproximadamente el 90% de los cánceres de piel están directamente relacionados con la exposición al sol por lo que el uso diario de fotoprotector es fundamental para proteger tu salud.

Con conciencia y tomando las medidas preventivas adecuadas, puedes proteger tu piel y reducir el riesgo de desarrollar lunares malignos.

Es importante recordar que cualquier procedimiento quirúrgico conlleva riesgos y la eliminación de un lunar puede generar una cicatriz.

Los hábitos de exponernos al sol de manera excesiva, en las horas centrales del día y con una protección deficiente acarrean muchos problemas, tanto estéticos como de salud. Según el artículo publicado en el Blog de Cofares, la mayoría de los más de 75.000 cánceres de piel que se diagnostican en España corresponden a carcinoma basocelular o carcinoma de células espinosas. Ambos tienen buen pronóstico, en la mayoría de los casos, y respuesta al tratamiento. No obstante, el tercero más diagnosticado es bastante más agresivo.

Ante la aparición de este tipo de lesiones es imprescindible llevar un control y revisión ya que, aunque en la mayoría de los casos serán inocuos, existe la posibilidad que estos lunares se transformen en cancerosos. Un lunar es una proliferación anormal pero benigna de los melanocitos. Se trata de un tipo de célula especializada que se localiza en la epidermis y que tiene como misión la de fabricar y segregar melanina (la sustancia responsable de dar color y protección frente a la radiación UV a la piel).

Nevus melanocíticos atípicos: tipo de lunar histológicamente normales, pero que cuentan con características de lesiones malignas. Los nevus congénitos suelen permanecer inmodificados a lo largo de nuestra vida. En cambio los nevus adquiridos sí que sufren cambios en su morfología y apariencia de manera habitual. Van cambiando su morfología o color a lo largo de los años. Según las estadísticas, el 65% de los melanomas van a aparecer sobre un lunar ya existente.

Tipos de Melanoma

Los melanomas pueden presentarse en diferentes formas y tipos:

  • Melanoma superficial extendido.
  • Melanoma nodular.
  • Melanoma lentigo maligno.
  • Melanoma acral lentiginoso.

Tratamientos para eliminar lunares

Sí, es posible eliminar los lunares a través de procedimientos quirúrgicos:

  • Escisión con bisturí: Después de adormecer el área alrededor del lunar con anestesia local, el dermatólogo lo cortará junto con una reducida zona de la piel que lo rodea, usando un bisturí, a continuación, se sutura la herida.
  • Raspado (desbridamiento) y cauterización: Después de adormecer el área, el dermatólogo raspará el lunar y usará un dispositivo eléctrico para quemar el área y detener el sangrado en caso de producirse.

Es importante recordar que cualquier procedimiento quirúrgico conlleva riesgos y la eliminación de un lunar puede generar una cicatriz.

Protectores solares recomendados

El Anthelios UVMune 400 Fluido Invisible SPF 50+ es un protector solar facial diseñado específicamente para pieles sensibles que ayuda a reducir los riesgos de salud causados por la exposición al sol. Ofrece todos los beneficios característicos de la línea Anthelios: textura ligera con un acabado prácticamente invisible y una muy alta protección de amplio espectro SPF 50+ que te protege contra los rayos solares y la contaminación. Su protección de amplio espectro ayuda a prevenir daños causados por los rayos UVA, UVB e infrarrojos y protege contra el daño celular gracias al filtro UV Mexoryl: el filtro UV más eficaz contra los rayos UV más insidiosos1 y a su tecnología XL-Protect.

Además, gracias a su Tecnología Netlock es ultra resistente al agua, sudor y arena, perfecto para ir a la playa en verano. Su textura ultraligera tiene un acabado no graso ni pegajoso, por lo que puede aplicarse antes de tu maquillaje. Recuerda que debes aplicar tu fotoprotector 20 minutos antes de la exposición en rostro, cuello y escote y siempre como último paso de tu rutina de cuidado de la piel, incluso en invierno.

El protector solar Anthelios UVMune 400 Fluido Invisible SPF 50+ con color, al igual que el anterior, tiene protección UV muy elevada de uso diario y, además, aporta color al rostro. Es perfecto para aplicar en el día a día para prevenir los daños causados por los rayos UVA, UVB, los infrarrojos, la polución y el daño celular profundo a la vez que actúa como base de maquillaje. Se trata de una fórmula ligera con color para un acabado natural y cobertura ligera que limita el picor en los ojos y tiene textura no pegajosa.

La crema solar Anthelios UVMune 400 Oil Control Fluido SPF 50+ está formulada con el filtro UV Mexoryl 400 que protege de los UVB, UVA y incluso UVA ultra-largos2 - los más imperceptibles en corto plazo, dañinos y que representan el 30% de los rayos UV que inciden en la piel durante todo el año.

Aunque los rayos UVB (que son los principales causantes de las quemaduras solares) son más fuertes durante los meses de verano, los rayos UVA están presentes con una intensidad relativamente constante durante todo el año. En relación a los lunares, aunque tener lunares no aumenta tu sensibilidad al sol, las personas con muchos lunares son más propensas a desarrollar melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel. Por estas razones, proteger tu piel del sol es importante durante todo el año.

Característica Lunar Normal Lunar Anormal (Melanoma)
Asimetría Simétrico Asimétrico
Bordes Suaves y definidos Irregulares, desiguales o borrosos
Color Uniforme (marrón, negro o tono de piel) Múltiples colores (negro, marrón, rojo, azul, blanco)
Diámetro Menor a 6 mm Mayor a 6 mm (aunque algunos pueden ser más pequeños)
Evolución Estable Cambio en tamaño, forma o color

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