Es común preguntarse: "¿Por qué tengo lunares nuevos?". Si nota la aparición de nuevas manchas pigmentadas en la piel, es normal que tenga preguntas. En la mayoría de los casos, la aparición de lunares nuevos es un fenómeno completamente benigno y parte natural del proceso de envejecimiento y la evolución de nuestra piel. Sin embargo, en algunos casos, puede requerir atención especial. Este artículo le ayudará a comprender las razones de la aparición de lunares nuevos y destacará la importancia de la supervisión profesional por parte de especialistas como cirujanos dermatólogos.

¿Por Qué Aparecen Lunares Nuevos?
Para la mayoría de las personas, la aparición de nuevos lunares, también llamados nevos, es un proceso normal y continuo. Generalmente, se nace con muy pocos lunares, o ninguno. Empiezan a aparecer durante la infancia y suelen multiplicarse durante la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. Entonces, ¿por qué tengo lunares nuevos?
Factores que Influyen en la Aparición de Lunares
- Factores genéticos: Tu composición genética juega un papel importante. Si tus padres tienen muchos lunares, es probable que tú también tengas una cantidad significativa.
- Exposición al sol: Este es un factor ambiental clave. Los rayos UV del sol estimulan los melanocitos, las células responsables de la producción de pigmento, lo que puede provocar la aparición de nuevos lunares, especialmente en zonas expuestas regularmente al sol.
- Edad: La aparición de nuevos lunares es más común hasta aproximadamente los 40 años. Después de esta edad, su número tiende a estabilizarse o incluso a disminuir.
Aunque la aparición de nuevos lunares suele ser benigna, es fundamental mantenerse alerta. La principal preocupación es distinguir un lunar normal de una lesión nueva que podría ser un signo de cáncer de piel, especialmente un lunar que aparece después de los 30 años.
¿Cuándo Preocuparse por un Lunar Nuevo?
Aunque los lunares nuevos pueden aparecer a cualquier edad, una nueva lesión pigmentada que aparece después de los 30 años merece un examen minucioso. Ante la pregunta "¿Por qué tengo lunares nuevos?" y las posibles preocupaciones que puedan plantear, el autoexamen regular de la piel es un excelente hábito. Sin embargo, no reemplaza la experiencia de un profesional.
Los dermatólogos aconsejan que se acuda a un especialista ante cualquier cambio que se considere inusual en la piel: un lunar que experimenta un cambio de color y/o tamaño, una marca nueva, una herida que no cicatriza correctamente, lesiones pigmentadas, ya que podría ser una primera señal de la existencia de un melanoma u otro cáncer de piel.
5 señales para detectar un lunar maligno (cancer de piel melanoma) II Dr Marino Dermatólogo
La Regla ABCDE para Detectar Melanomas
En el caso de los melanomas, según la American Cancer Society (Sociedad Norteamericana del Cáncer) existe la regla ABCDE para detectar sus signos más comunes y se recomienda acudir a un especialista cuanto antes. Los síntomas ABCDE son:
- A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no es igual que la otra mitad.
- B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, poco definidos.
- C de Color: el color no es uniforme. Pueden aparecer sombras color marrón o negras; en otras ocasiones aparecerán manchas rosadas, azules rojas, azules e incluso blancas.
- D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (como el tamaño del borrador de un lápiz), aunque podría ser más pequeño.
- E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar cambia.

Tipos de Cáncer de Piel
El tipo más común de cáncer de piel es el cáncer de piel no melanoma, llamado así porque engloba a todos los tipos de cáncer de la piel, a excepción del melanoma maligno.
- Melanoma: Es un tipo de cáncer de piel que se desarrolla cuando las células denominadas melanocitos, las células que producen la melanina (pigmento que protege de las radiaciones solares), se convierten en malignas. El melanoma si no se detecta en estadíos iniciales, tiene probabilidades de que se difunda a otras partes del cuerpo.
Respecto a los tipos de cáncer de piel no melanoma, se presenta de varias maneras, siendo las más comunes las siguientes:
- Carcinomas de células basales: Se trata de un tumor que crece de forma lenta y puede ser un área plana como gruesa, de superficie lisa o en ocasiones escamosa. Posee un color piel o rojizo, perladas, brillantes y translúcidas al relieve. En ocasiones pueden sangrar y se pueden apreciar vasos sanguíneos irregulares o incluso zonas de color azul, negro o tono café. Representa el 70% de los cánceres de piel.
- Carcinoma espinocelular o carcinomas de células escamosas: Aparece en las áreas superiores de la epidermis, de superficie áspera y supone el 20% de los cánceres de piel.
- Queratosis actínicas: Se manifiestan como pequeñas manchas escamosas que pueden variar desde el color rojo, rosado o del color de la propia piel.
Características de un Lunar Normal
Para considerar que un lunar es normal hay que saber que:
- Suele tener un color uniforme generalmente canelo o negro.
- Suelen medir menos de 6 mm de ancho.
- Su forma es redonda u ovalada.
- Puede ser plano o con relieve.
La mayoría se tienen de nacimiento y a lo largo de la vida del individuo poseen el mismo aspecto, si bien, pueden desarrollarse nuevos en las etapas posteriores, que deberían ser supervisados por un dermatólogo.
¿Cómo Vigilar Tus Lunares?
Vigilar tus lunares no significa que debas obsesionarte con cada pequeño cambio en tu piel, pero sí es una buena idea ser consciente de lo que es normal para ti. El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en áreas que han estado expuestas al sol. Afortunadamente, cuando se detecta a tiempo, el tratamiento del melanoma es mucho más efectivo.
Si divides el lunar por la mitad, ¿las dos mitades se ven diferentes? Los bordes de un lunar benigno suelen ser lisos y regulares. Los lunares benignos suelen tener un solo color. Los melanomas suelen ser más grandes que 6 milímetros, aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz. Cualquier cambio en el tamaño, forma, color o elevación de un lunar debe ser monitoreado. Si notas algo que no parece correcto al usar la regla del ABCDE, no entres en pánico, pero tampoco lo ignores. Agenda una cita con un dermatólogo.
Complicaciones y Factores de Riesgo
El melanoma es la complicación principal de los lunares. Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y deriven en un melanoma:
- Nacer con lunares grandes (nevos congénitos).
- Tener lunares poco comunes (nevos atípicos o nevos displásicos).
- Tener muchos lunares.
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma.
- Usar lámparas de bronceado o camas solares.
Medidas Preventivas
Toma medidas para proteger la piel de la radiación ultravioleta (UV), como la del sol o la de las camas solares. La radiación UV se ha vinculado con un mayor riesgo para melanoma.
- No te expongas al sol en las horas pico (entre las 10:00 y las 14:00).
- Usa protector solar todo el año (de amplio espectro, resistente al agua, con un factor de protección solar 30 como mínimo).
- Usa ropa de protección (gafas de sol, sombreros de ala ancha, mangas largas).
- No utilices lámparas de bronceado ni camas solares.
Recuerda, tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo y merece tu atención. Vigilar tus lunares y protegerte del sol no solo puede prevenir el cáncer de piel, sino que también te ayudará a mantener una piel saludable y radiante.