La tecnología láser se ha convertido en el mejor aliado de la dermatología y medicina estética para el tratamiento de diferentes patologías y del envejecimiento de la piel. Entre las innovaciones más destacadas se encuentra la Luz Pulsada Intensa (IPL), una tecnología que consiste en la emisión controlada de pulsos de luz de alta intensidad en la zona a tratar.

Tratamiento facial con IPL
¿Cómo Funciona el Tratamiento IPL?
Para aplicar el tratamiento no es necesario utilizar anestésicos. No obstante, el especialista en medicina estética utiliza un gel frío sobre la zona a tratar para que la luz del láser se transmita correctamente y, también, para proteger la piel del paciente. Tras ello, se aplica el tratamiento con el IPL, que, generalmente, debe repetirse. La luz que emite genera calor en la piel, lo que consigue así es reducir la producción de sebo. Como se ha mencionado antes, gracias a la luz que emite se genera calor en diferentes capas de la piel. El calor que aplica ayuda a cicatrizar las marcas del acné, así como a las heridas producidas por esta afección. Este calor también estimula la producción de colágeno, ofreciendo un rejuvenecimiento de la piel y reduciendo arrugas y estrías.
El principal efecto que produce es el rejuvenecimiento de la piel, ya que estimula la producción de colágeno. Además, trae grandes beneficios como reducir la cantidad de arrugas, estrías, en general líneas de expresión.
La luz pulsada produce una termocoagulación selectiva sobre los vasos de la zona donde se encuentra la mancha y la dermis absorbe esa luz intensa. Todo esto se produce sin afectar a la piel sana que se encuentra alrededor. Por tanto, de manera paulatina, se observan mejoras en el área que se está tratando.

Representación gráfica del funcionamiento del IPL
Ventajas del Tratamiento IPL para Manchas de Acné
Son varias las ventajas de tratar las manchas con un procedimiento IPL o de luz pulsada intensa. El tratamiento de luz pulsada intensa es considerado actualmente como la mejor técnica para las manchas, entre otros motivos, porque se adapta muy bien a las características de cada tipo de piel. La técnica IPL permite terminar con las irregularidades de pigmentación de la piel causadas por la edad o por la exposición solar. No obstante, también es utilizada para las marcas de acné, la piel enrojecida, las manchas provocadas por vasos capilares rotos y para reducir el tamaño de los poros abiertos. Además, la luz pulsada o IPL facial se ha consolidado como la técnica más efectiva y que mejor se adecúa para tratar las manchas del rostro.
El tratamiento de luz pulsada intensa es un procedimiento totalmente seguro. De todos modos, existen algunos efectos secundarios de la luz pulsada en la piel. Uno de los más habituales tras una sesión de luz pulsada intensa es el enrojecimiento o la inflamación de la piel del rostro.
El IPL o luz pulsada intensa, es una técnica que se conoce principalmente por emplearla para depilar, o por ser usada para eliminar manchas de la piel.
Como la intensidad de la luz pulsada se ajusta al perfil del paciente, consiste en un tratamiento totalmente personalizado. La luz pulsada o IPL es un tratamiento de renovación celular que actúa mediante luz y calor en nuestra epidermis. Es un sistema nada invasivo e indoloro que deja al instante nuestra piel limpia, radiante y luminosa.
Recupera la luminosidad y le da vida a tu piel. Como cualquier tratamiento, requiere más de una sesión para conseguir el efecto optimo deseado, pero como ya hemos dicho, desde la primera vez notaras tu piel mucho más radiante. Un tratamiento de luz pulsada requiere por lo general un mínimo de 3 sesiones por zona a tratar, ya que es a partir del primer mes cuando se notan los resultados.
Antes de comenzar cada tratamiento se debe realizar un estudio por parte de los profesionales, para conocer cómo es el tipo de piel y el vello de la persona.
En casos de acné grave con mucha inflamación, antes de realizar el tratamiento láser utilizamos terapia biofotónica (Kleresca).
IPL Elipse: el paciente suele referir quemazón y notar un leve aumento de temperatura en las zonas tratatas.
Preparación y Cuidados Posteriores
Lo ideal para realizar el tratamiento es preparar bien el cutis con una buena limpieza, después, realizar una ligera exfoliación. Posteriormente, se realiza el tratamiento y, por último, se aplica una mascarilla hidratante seguido de serum y crema. Las sesiones duran aproximadamente unos 45 minutos.
Un gran mito del IPL es que no se puede utilizar en pieles oscuras y que es fotosensible. ¡Lo desmentimos!: Nuestra aparatología cuenta con un sistema de última tecnología que permite seleccionar varios fototipos de piel, por lo que el sistema elige la frecuencia y potencia adecuada para ti según sea tu tono.
El IPL sí es fotosensible, por lo que no es aconsejable hacerlo en los 2 meses centrales de verano. No obstante, si aun así quieres hacértelo en la época de más luz solar, al ser un tratamiento nada invasivo, solo requiere como cuidado posterior el uso de protección solar y no tomar el sol en los 7 días anteriores y posteriores.

Resultados antes y después del tratamiento con IPL
Otras Tecnologías Complementarias
El equipo de especialistas combina los diferentes tipos de láser y los incluye en protocolos con otras terapias (peelings, fórmulas magistrales, rutinas cosméticas individualizadas…) para conseguir mejores resultados. Nuestros especialistas en dermatología avanzada combinan IPL, Picosegundos, Q-switched o CO2 según el tipo de mancha.
- Láser CO2: Permite estimular la síntesis de colágeno por lo que puede utilizarse para el tratamiento de las cicatrices de acné más profundas. Además, es muy eficaz para el tratamiento de las queratosis seborreicas y otras lesiones benignas como los nevus o verrugas. El láser CO2 Resurfacing es una técnica de rejuvenecimiento que combate y elimina las arrugas.
- Láser Fraxel 1550nm: Permite estimular la síntesis de colágeno emitiendo ondas de calor a la dermis sin llegar a generar costra en superficie, siendo una buena alternativa en pacientes con fototipos oscuros o que no quieran pasar por postoperatorios prolongados por las costras como ocurre con el CO2. El láser Fraxel regenera la piel actuando sobre el código de barras, ojeras, cuello, escote y también manos.
- Láser de Picosegundos: Es actualmente la tecnología más eficaz para tratar el melasma según la evidencia científica. El láser de Picosegundos emite pulsos de luz de duración extremadamente corta que pueden penetrar en las capas más profundas de la piel. Estos pulsos de luz pueden estimular la producción de colágeno en la piel, lo que ayuda a mejorar la firmeza y la elasticidad de la piel.
Luz Pulsada Intensa IPL: Qué es y para qué sirve
Tratamientos Adicionales para el Acné
Uso de fármacos: los fármacos que se recomiendan para reducir el acné suelen estar relacionados con la regulación hormonal del cuerpo, o la producción de sebo. El principal inconveniente son los efectos secundarios. Entre éstos, destacamos la piel seca o la sensibilidad a la luz. Cremas: puede producir enrojecimiento, irritación y sensación de quemazón.
Tratamiento de Cicatrices de Acné
El objetivo principal de todo dermatólogo con relación al tratamiento del acné siempre debe ser el abordaje holístico y precoz con el objetivo de evitar la aparición de cicatrices. Existen diferentes tipos de cicatrices, condicionando esto el tratamiento que elegiremos.
- Las que forman tejido extra (hipertróficas).
- Las que tienen pérdida de tejido (atróficas). Se presentan como cicatrices hundidas y afectan con más frecuencia a la cara.
La diferencia entre láser e IPL se basa en las peculiaridades de la radiación emitida. La elección del láser que utilicemos para el tratamiento se basará tanto en el tipo de cicatrices que queramos abordar como en las características de piel del paciente (principalmente del fototipo o color de la piel). Esto se debe a que las pieles morenas (de fototipos altos) tienen más probabilidad de sufrir una hiperpigmentación postinflamatoria tras los tratamientos que aquellas pieles claras (fototipos bajos).
El término fraccionado implica que incidimos sobre la piel en forma de columnas, es decir, no se trata o se renueva toda la superficie de la piel, sino que hay zonas que permanecen respetadas o indemnes y serán las que induzcan la cicatrización o recuperación tras el tratamiento con láser.
Los láseres ablativos calientan y vaporizan la piel, lo que implica que van a aparecer pequeñas costras tras el tratamiento. La realización de microcolumnas de ablación estimulará la cascada inflamatoria y posterior reparación cutánea con un incremento en la producción de colágeno y elastina. Además, a través de estos canales se pueden aplicar fármacos como corticoides tópicos en el tratamiento de cicatrices hipertróficas, lo que se conoce como vehiculización de fármacos asistida por láser.
Los láseres no ablativos producen microcolumnas de calor, sin llegar a alterar o dañar la epidermis. Estas zonas de coagulación estimularán la reparación cutánea a través de la producción de colágeno y elastina.
En general, nos decantaremos por láser ablativo en cicatrices extensas o severas y en pacientes que puedan adaptarse a tiempos de recuperación algo más largos.
La luz intensa pulsada (IPL) y los láseres vasculares como el láser de colorante pulsado ayudarán y complementarán a los dispositivos anteriores en la mejoría de aquellas cicatrices de acné eritematosas (de color rosa o rojizo).
Cuperosis y Tratamiento IPL
La cuperosis es un síntoma caracterizado por la presencia de arañas vasculares en la cara. La luz pulsada puede contribuir a tratar su componente vascular, esto es, la cuperosis, pero el componente inflamatorio, incluso el acné que aparece asociado en el acné rosácea no se trata con PLS.