Enfermedades de la Piel: Guía Completa con Imágenes

La piel, el órgano más extenso del cuerpo humano, actúa como barrera protectora frente al mundo exterior y desempeña funciones vitales para nuestra supervivencia. Desde la regulación de la temperatura corporal hasta la protección contra agentes patógenos, su integridad y salud son fundamentales. Las manchas rojas en la piel pueden presentarse bajo una amplia variedad de formas, tamaños y duraciones, cada una con un trasfondo que merece ser descifrado.

Algunas lesiones cutáneas son tan características que su presencia prácticamente nos da el diagnóstico de la enfermedad, es el caso de los habones (urticaria) o las pápulas umbilicadas (molusco contagioso), pero con frecuencia tendremos que hacer un diagnóstico diferencial y para ello debemos fijarnos también en los demás aspectos de la erupción cutánea: el patrón de distribución, su disposición, su evolución y frecuentemente las complicaciones.

Las manchas rojas en la piel, se dividen, como todas las lesiones elementales en dermatología en máculas, manchas, pápulas y placas. Máculas y pápulas son menores de 1 cm de diámetro. Pápulas y placas son sobreelevadas. La distribución de las manchas rojas y su localización orientan al dermatólogo en sus causas.

Además, la diferenciación entre manchas rojas en la piel de naturaleza benigna y aquellas que podrían ser precursoras de patologías más seria es importante, subrayando la importancia de una evaluación dermatológica temprana para un diagnóstico adecuado y una intervención oportuna.

A continuación, exploraremos diversas enfermedades de la piel, sus síntomas, causas y tratamientos disponibles.

Clasificación de las Lesiones Cutáneas

Para comprender mejor las enfermedades de la piel, es útil conocer la clasificación básica de las lesiones cutáneas:

  • Mancha: Cambio de coloración en la piel que no hace relieve, generalmente circunscrita, pero a veces más o menos generalizada.
  • Habones: Elevaciones circunscritas de la piel, de consistencia elástica y forma y dimensiones variables, debidas a la presencia de edema.
  • Pápulas: Pequeñas elevaciones circunscritas, palpables, de contenido sólido, que curan sin dejar cicatriz.
  • Placas: Lesiones más grandes, generalmente constituidas por la agrupación de pápulas más pequeñas.
  • Nódulos: Lesiones más o menos redondeadas, de contenido sólido y naturaleza inflamatoria, que aparecen más o menos bruscamente y al cabo de un tiempo ceden.
  • Tumores: Masa, ya sea benigna o maligna, que crece más o menos lentamente, generalmente sola y sin inflamación.
  • Quistes: Lesiones similares a los nódulos que se diferencian de los mismos por su consistencia elástica.
  • Vesículas y Ampollas: Elevaciones circunscritas de la epidermis con contenido líquido, seroso o hemorrágico.
  • Pústulas: Lesiones similares a las vesículas pero de contenido purulento.
  • Escamas: Laminillas córneas que, en lugar de desprenderse, se quedan adheridas a la piel.
  • Costras: Desecación de exudados serosos o purulentos.
  • Excoriaciones: Pérdidas de sustancia en la piel, de forma y tamaño variables, circunscritas, deprimidas y exudativas, que afectan únicamente a la epidermis.
  • Fisuras: Soluciones de continuidad de la piel, lineales y perpendiculares al eje de máxima elasticidad de la misma.

Manchas en la Piel: Tipos y Causas

Manchas Blancas (Acrómicas)

El prototipo de mancha blanca es el vitíligo (Fig. 1). Las lesiones son absolutamente blancas (acrómicas) y se localizan característicamente sobre prominencias óseas (dorso de manos, rodillas, tobillos) y también en zonas donde la pigmentación suele ser mayor, como la zona genital, la cara, las axilas o las ingles. Es asintomático y es frecuente la existencia de antecedentes familiares.

Figura 1: Vitíligo en la mano.

El diagnóstico diferencial se plantea con el piebaldismo o albinismo parcial (Fig. 2), que existe desde el nacimiento y que cursa casi siempre con un mechón blanco de pelo. El halonevus de Sutton (Fig. 3), es un proceso que se asocia con el vitíligo y con otras enfermedades autoinmunes y que es un mecanismo de involución de lesiones pigmentadas.

Figura 2: Piebaldismo.

Manchas Hipocrómicas

Las lesiones hipocrómicas propiamente dichas, es decir: con algo de color, son frecuentes tras la inflamación que producen algunas enfermedades, como el psoriasis o los eccemas, como es el caso de la pitiriasis alba faciei (Fig. 6), pero también pueden ocurrir sin reacción inflamatoria previa, como la hipocromía postpitiriasis versicolor (Fig. 7).

Figura 6: Pitiriasis alba.

Manchas con Aumento de Melanocitos

Entre las lesiones con aumento del número de melanocitos, tendríamos los nevus melanocíticos adquiridos y congénitos (Fig. 8), los léntigos (Fig. 9), las manchas café con leche, que pueden no tener ningún significado o ser un signo de enfermedades, como la neurofibromatosis (Fig. 10) o la enfermedad de McCune-Albright (Fig. 11), y otras alteraciones menos frecuentes como la mancha mongólica (Fig. 12), ya desde el nacimiento en los niños de razas oscuras y el nevus de Becker (Fig. 13).

Figura 8: Nevus melanocítico congénito.

Pigmentaciones Postinflamatorias

Las pigmentaciones postinflamatorias (temporales, aunque a veces duran muchos meses) ocurren sobre todo en personas de piel oscura, y son muy típicas del líquen plano (Fig. 14) o la dermatitis ampollosa de los prados (Fig. 15). También, hay algunas enfermedades que cursan con lesiones oscuras, sin inflamación aparente, como la variedad café con leche de la pitiriasis versicolor (Fig. 16).

Figura 14: Liquen plano.

Dilataciones Vasculares Planas

Dentro de las dilataciones vasculares planas, tenemos que distinguir entre los hemangiomas capilares infantiles (Fig. 17), que son tumores vasculares benignos que aparecen en los primeros meses de vida y que sólamente son planos en la fase inicial, porque habitualmente aumentan de volumen, y los nevus telangiectásicos o nevus flammeus (Fig. 18).

Figura 17: Hemangioma capilar infantil.

Eritema

El eritema es una dilatación temporal de los vasos sanguíneos que desaparece a la vitropresión y normalmente nunca está aislado (se acompaña de escamas, vesículas, engrosamiento de la piel, etc.). Cuando son localizados, deben hacer pensar en agentes externos como la radiación UV (Fig. 19), o infecciones locales como la candidiasis (Fig. 20) o la erisipela (Fig. 21), y cuando son generalizados, en toxicodermias como la erupción por aceite de colza adulterado (Fig. 22), enfermedades infecciosas como la enfermedad de Gianotti-Crosti (Fig. 23) o exantemas virales (Fig. 24).

Figura 19: Eritema por radiación UV.

Púrpuras

Las púrpuras o extravasaciones de hematíes son fácilmente distinguibles de los eritemas en tanto en cuanto no desaparecen a la vitropresión. Su aspecto es muy variable: lesiones puntiformes (petequias), lineales (víbices) o áreas irregulares mas/menos delimitadas (equímosis) y su significado varía enormemente.

Manchas por Depósito de Sustancias

Las manchas por depósito de sustancias son generalmente de fácil diagnóstico, tanto si éstas proceden del propio organismo, por ejemplo la bilirrubina (ictericia), como si son extrañas a él, por ej. las pigmentaciones por fármacos como el 5-fluouracilo aplicado tópicamente para las verrugas (Fig. 29) o los tatuajes (Fig. 30).

Figura 30: Tatuaje.

Enfermedades Específicas de la Piel

Vitíligo

El vitíligo se caracteriza por la aparición de manchas blancas de distintos tamaños en diferentes partes del cuerpo, principalmente en las más expuestas al sol, como manos, brazos, cara y pies. Las manchas tienen los bordes bien delimitados y a veces estos presentan una apariencia más oscura o rojiza. Además, el vitíligo suele conllevar la aparición temprana de canas, sobre todo en las zonas de las manchas.

La enfermedad se produce como consecuencia de la destrucción o un funcionamiento incorrecto de los melanocitos, que son las células que producen melanina (pigmento que determina el color del cabello y de la piel). Por eso, aunque afecta a todos los tipos de piel, es más perceptible en las pieles de tono oscuro.

No es una enfermedad contagiosa ni con pronóstico grave, sin embargo, puede provocar quemaduras solares o cáncer de piel entre otras complicaciones. La piel afectada de vitíligo en escasas ocasiones recupera su color, y la mayoría de las veces, la falta de pigmentación se extiende por diversas partes del cuerpo.

Una vez diagnosticado el vitíligo, mediante análisis de sangre o biopsia, se pueden iniciar tratamientos para equilibrar el tono de la piel, como por ejemplo:

  • Despigmentación de las zonas no afectadas.
  • Medicamentos con cremas con corticoides.
  • Activación de los melanocitos mediante la exposición a los rayos UVA.
  • Cirugía.

La causa de la enfermedad aún es desconocida, aunque muchas investigaciones señalan que el responsable puede ser la combinación del componente genético y el ambiental.

Acné

Entre las enfermedades de la piel, el acné es la más común y la más conocida. Tiene una prevalencia del 80% en personas de entre 11 y 30 años, aunque su pico máximo de incidencia lo alcanza en mujeres de entre 14 y 17 años y en hombres de entre 16 y 19.

En general, el acné, en cualquiera de sus grados, suele remitir espontáneamente entre los 20-25 años, aunque algunas mujeres lo padecen más allá de los 40.

La enfermedad se caracteriza por la aparición, normalmente en el rostro, de comedones (granos con sebo) que pueden llegar a romperse e infectarse, convirtiéndose en pústulas o incluso formar quistes.

El acné se produce porque los folículos pilosos se obstruyen con células muertas de la piel, bacterias o sebo seco que va acumulándose y bloquea el sebo que debería salir a la superficie de la piel por los poros.

En función del daño producido en la piel, y del número de granos presentes, el acné puede ser leve, moderado o grave.

Se trata de una enfermedad multifactorial, es decir, es provocada por la intervención de varios factores, que en este caso son genéticos, ambientales e individuales de la piel.

El desencadenante del acné suele ser la pubertad, una etapa en la que se sucede un cambio hormonal, especialmente se produce un aumento de los andrógenos, y esto provoca la estimulación de las glándulas sebáceas.

Aunque normalmente desaparece de forma espontánea, un dermatólogo puede recomendar en cada caso tratamientos enfocados a aliviar los signos del acné.

Cáncer de Piel

Este tipo de cáncer surge cuando crecen de forma descontrolada células anómalas de la piel, debido a daños en su ADN provocados sobre todo por la radiación ultravioleta.

Aunque es más frecuente en áreas del cuerpo expuestas al sol como cara, cuello, pecho, brazos y piernas, también puede ocurrir en las zonas que normalmente no se ven expuestas como las palmas de las manos o debajo de las uñas.

Entre los tipos de cáncer de piel que existen, el melanoma es el más peligroso, puesto que es su fase avanzada se puede extender a órganos internos y por tanto poner en riesgo la vida de la persona.

Detectado a tiempo, suele tener cura, por ello hay que prestar mucha atención a sus primeras manifestaciones, entre las que se incluyen:

  • Manchas grandes de tono marrón con motas oscuras más pequeñas.
  • Lunares que cambian de tamaño, color o presenten sangrado.
  • Pequeñas lesiones con borde irregular y partes en color rojizo, blanco o azulado.
  • Lesiones acompañadas de picor o ardor.
  • Lesiones oscuras en las palmas de las manos, las plantas de los pies o en las mucosas de la boca, la nariz, vagina o ano.

El tratamiento principal de este tipo de cáncer de piel es la cirugía para retirar el crecimiento maligno. Si el cáncer está avanzado, se procede a un tratamiento mediante quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia para ralentizar el avance de la enfermedad.

En el desarrollo de esta enfermedad intervienen factores ambientales y genéticos.

Pie de Atleta

Esta enfermedad de la piel es una infección causada por un hongo, y suele comenzar entre los dedos de los pies. La enfermedad se caracteriza por erupciones que pueden estar acompañadas de picor y ardor y que pueden causar descamación.

El pie de atleta es muy contagioso, ya que se puede propagar fácilmente a otras partes del cuerpo del propio afectado o a otras personas al tener contacto con la parte infectada o compartir, por ejemplo, una toalla.

El hongo que provoca el pie de aleta es el mismo que causa la tiña. Se trata de un microorganismo cuyo crecimiento se ve favorecido en entornos húmedos y cálidos.

El pie de aleta se trata con cremas antimicóticas, que destruyen el hongo.

Verrugas

Las verrugas son unas prominencias epidérmicas benignas que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más frecuentes en dedos y manos.

Normalmente son asintomáticas, aunque en ocasiones pueden causar un dolor leve, y a pesar de que suelen desaparecer por sí solas al cabo de un par de años, también pueden eliminarse antes mediante tratamientos como la aplicación de fármacos con ácido salicílico o la crioterapia, que consiste en aplicar nitrógeno líquido a la verruga, entre otros.

Las verrugas están causadas por algunos tipos de virus del papiloma humano, del que existen al menos 150 variantes.

Los virus que provocan verrugas pueden contagiarse mediante contacto cutáneo o por el uso compartido de objetos.

Psoriasis

La psoriasis está causada por una aceleración del ciclo de vida de las células cutáneas, que provoca que estas se acumulen en la superficie de la piel dando lugar a escamas y manchas rojizas que provocan picor e incluso dolor.

Los síntomas varían en cada persona, pero los más comunes son:

  • Manchas rojas en la piel cubiertas con escamas.
  • Piel seca y agrietada que incluso puede sangrar.
  • Picor, ardor y dolor.
  • Uñas más gruesas de lo normal y agrietadas.
  • Articulaciones inflamadas.

La psoriasis se manifiesta en brotes, que pueden durar semanas o meses y luego disminuir, aunque vuelven a aparecer al cabo de un tiempo ya que se trata de una enfermedad crónica que no tiene cura. Por eso, el control de los síntomas es el principal objetivo de los tratamientos, que pueden ser de tres tipos:

  • Tópicos: cremas, normalmente con corticosteroides que se aplican en casos leves de psoriasis.
  • Fototerapia: se basa en la radiación con luz ultravioleta, bien natural o bien artificial.
  • Medicamentos sistémicos, como por ejemplo los retinoides: se usan en casos más acusados de psoriasis o cuando esta es resistente a otros tratamientos.

La psoriasis es multifactorial, ya que intervienen tanto factores genéticos como ambientales.

Enfermedad Inflamatoria Intestinal y Manifestaciones Cutáneas

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, puede estar asociada a diversas manifestaciones cutáneas. Estas manifestaciones pueden aparecer durante el curso de la enfermedad intestinal o incluso precederla. La incidencia de dermatosis asociadas a la EII varía entre el 2 y el 34% según los estudios.

Las enfermedades cutáneas asociadas a la EII se pueden clasificar en:

  1. Lesiones inespecíficas (pioderma gangrenoso, eritema nodoso).
  2. Lesiones específicas (enfermedad de Crohn metastásica, pioestomatitis vegetante).
  3. Lesiones cutáneas debidas a la malabsorción (dermatosis carenciales).
  4. Dermatosis derivadas del tratamiento (sarcoma de Kaposi asociado a corticoterapia prolongada, inflamación parastomal).

Pioderma Gangrenoso

El pioderma gangrenoso es una dermatosis neutrofílica no infecciosa asociada con frecuencia a la EII. La lesión suele comenzar como un nódulo doloroso o una pústula que se ulcera. El tratamiento depende de la extensión y puede incluir corticoides tópicos o sistémicos, sulfonas, clofamizina, minociclina, ciclosporina, tacrolimus, azatioprina, ciclofosfamida y micofenolato mofetilo.

Eritema Nodoso

El eritema nodoso es una paniculitis septal sin vasculitis que ocurre en pacientes con EII. Consiste en nódulos eritematosos y dolorosos, más palpables que visibles, que suelen localizarse en la cara anterior de las extremidades inferiores de forma bilateral y simétrica. El tratamiento se enfoca en el control del brote subyacente de la enfermedad intestinal y puede incluir reposo, antiinflamatorios no esteroideos, yoduro potásico, colchicina, dapsona o corticoides.

Aftas Recurrentes

Es frecuente observar lesiones aftoides durante el curso de la enfermedad digestiva, especialmente en la enfermedad de Crohn. Por norma general, estas lesiones ocurren durante el brote de la enfermedad intestinal, pero pueden preceder a las manifestaciones digestivas. Ante un paciente con aftas orales recidivantes, se debe verificar siempre la ausencia de diarrea, de lesiones perianales o de déficit de vitamina B12 o ácido fólico.

Lesiones Anales y Perineales

Son las manifestaciones cutáneas más frecuentes halladas en la enfermedad de Crohn. Los aspectos clínicos son muy variados, desde fisuras perianales hasta úlceras perianales de bordes nítidos. Estas lesiones pueden complicarse en forma de abscesos, úlceras profundas, perforaciones rectovaginales o estenosis anorrectales.

Fístulas Enterocutáneas

Se observan en el 5% de los pacientes y aparecen si un segmento intestinal se adhiere primero a la pared abdominal y después fistuliza hacia la piel. Pueden ser espontáneas o posquirúrgicas.

Acropaquia o Dedos Hipocráticos

Las uñas «en vidrio de reloj» se asocian a la enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa, representando un marcador evolutivo de éstas.

Tabla Resumen de Enfermedades Cutáneas y sus Características

Enfermedad Características Principales Tratamiento Común
Vitíligo Manchas blancas en la piel, bordes bien delimitados. Cremas con corticoides, fototerapia, despigmentación.
Acné Comedones, pústulas y quistes, principalmente en el rostro. Tratamientos tópicos, antibióticos, retinoides.
Cáncer de Piel (Melanoma) Manchas o lunares que cambian de tamaño, color o sangran. Cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia.
Pie de Atleta Erupciones entre los dedos de los pies, picor y descamación. Cremas antimicóticas.
Verrugas Prominencias epidérmicas benignas en cualquier parte del cuerpo. Ácido salicílico, crioterapia.
Psoriasis Manchas rojas con escamas, picor y dolor. Cremas con corticosteroides, fototerapia, retinoides.
Pioderma Gangrenoso Úlceras no infecciosas con bordes serpiginosos. Corticoides, sulfonas, inmunosupresores.
Eritema Nodoso Nódulos eritematosos y dolorosos en las extremidades inferiores. Reposo, AINEs, yoduro potásico, corticoides.

Como has visto, muchas enfermedades de la piel, entre ellas el melanoma, están asociadas a un riesgo genético. Los avances de la investigación genética en este tipo de patologías permitirán el desarrollo de medicina personalizada dando lugar a métodos de diagnóstico y tratamientos más precisos. Desde Veritas, como siempre, te animamos a que tengas una actitud proactiva en el cuidado de tu salud, para lograr un bienestar completo y tratar de prevenir estas y otras patologías.

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