Las pústulas son pequeñas protuberancias inflamadas de 5 a 10 mm en la piel, que contienen pus en su interior. Son, llenas de pus, llagas pequeñas, inflamadas similares a ampollas (lesiones) en la superficie de la piel.

Las pústulas aparecen como protuberancias rojas con centros blancos o como protuberancias blancas que son duras y, con frecuencia, sensibles al tacto. En muchos casos, la piel alrededor de las pústulas es roja o está inflamada.
¿Por qué se forman las pústulas?
Las pústulas se forman por la obstrucción de los poros debido a la acumulación de sebo, células muertas y bacterias. Esta obstrucción puede llevar a una infección cutánea, provocando inflamación y acumulación de pus.
Un poro obstruido es la causa principal de cualquier espinilla, incluyendo las pústulas. El aceite, las bacterias o la piel muerta pueden bloquear un poro.
Las pústulas aparecen cuando las paredes del poro o poros afectados empiezan a abrirse. Como resultado, las pústulas tienden a ser más grandes que los puntos blancos y los puntos negros.
Las pústulas contienen pus debido a que el cuerpo trata de luchar contra la suciedad o bacterias que han ingresado al poro. El pus es un producto natural del sistema inmunitario, el cual consta principalmente de glóbulos blancos muertos.
¿Dónde suelen aparecer las pústulas?
Las pústulas pueden aparecer en cualquier parte, pero son más comunes en áreas del cuerpo que tienden a ser grasosas, como la cara y el cuello, y las áreas con más sudor, como las axilas, pecho y área púbica.
Con frecuencia, las personas notan las pústulas alrededor de las siguientes partes del cuerpo:
- Cara
- Cuello
- Pecho
- Debajo del brazo
- Línea del cabello
- Espalda
- Hombros
- Área púbica
Causas Comunes de las Pústulas
La causa más frecuente de estas lesiones es una infección cutánea que puede derivar de condiciones como el acné, la foliculitis (infección de los folículos pilosos) o el impétigo (infección bacteriana). Las pústulas son comunes en personas con acné o foliculitis (inflamación del folículo piloso). En algunos casos, estos síntomas pueden ser más intensos, especialmente si hay infección.
Sin embargo, las pústulas también pueden presentarse en personas con ciertos tipos de psoriasis, como pustulosis palmoplantar y aquellas con algunas formas de eczema, incluyendo eczema dishidrótico.

La foliculitis es una afección común de la piel que ocurre cuando los folículos pilosos se inflaman. Por lo general, la causa es una infección por bacterias. Al principio, puede verse como pequeñas espinillas alrededor de los pequeños orificios donde crece el cabello (folículos pilosos).
Cuando se dañan los folículos capilares, es posible que los invadan los virus, las bacterias y los hongos. Esto puede derivar en la aparición de foliculitis. La foliculitis superficial afecta la parte superior del folículo capilar y la piel alrededor del folículo.
Tipos de Foliculitis
Los dos tipos principales de foliculitis son el superficial y el profundo.
- Foliculitis bacteriana: Este tipo común consiste en un sarpullido de bultos llenos de pus que causan picazón. Se produce cuando los folículos pilosos se infectan con bacterias, por lo general, las del género Staphylococcus aureus (estafilococo).
- Sarpullido de jacuzzi (foliculitis por pseudomonas): Este tipo consiste en un sarpullido de bultos redondos que causan picazón, que puede aparecer de 1 a 2 días después de la exposición a la bacteria que lo provoca. La foliculitis de jacuzzi es causada por bacterias pseudomonas, que pueden encontrarse en jacuzzis, toboganes acuáticos y piscinas climatizadas en los que los niveles de cloro y pH no son correctos.
- Bultos por rasurarse (pseudofoliculitis de la barba): Este sarpullido puede parecerse a la foliculitis, pero se debe a vellos encarnados y no a folículos infectados. Afecta principalmente a las personas con pelo rizado que se rasuran a ras y se nota más en el rostro y el cuello.
- Foliculitis por Pityrosporum: Este tipo consiste en un sarpullido de bultos llenos de pus que causan picazón, con mayor frecuencia en la espalda y el pecho. Se debe a una infección por candidiasis.
- Foliculitis gramnegativa: Este tipo provoca la aparición de bultos llenos de pus alrededor de la nariz y la boca. A veces, aparece en personas que reciben tratamiento con antibióticos para el acné a largo plazo.
- Foliculitis eosinofílica: Este tipo provoca picazón intensa y la formación de manchas recurrentes de bultos y granos cerca de los folículos pilosos del rostro y la parte superior del cuerpo. Afecta principalmente a las personas con virus de la inmunodeficiencia humanaosíndrome de inmunodeficiencia adquirida.
Además, se producen cuando los folículos pilosos se infectan profundamente con bacterias de tipo estafilocócico.

Abscesos cutáneos
Los abscesos cutáneos son bolsas de infección calientes y dolorosas, debajo de la superficie cutánea, que pueden aparecer en cualquier superficie del cuerpo. Por lo general son de color rojo y están elevados.
Los forúnculos (diviesos) son abscesos más pequeños, más superficiales ysensibles que afectan a un folículo piloso y al tejido circundante. Aparecen con frecuencia en el cuello, los senos, la cara y las nalgas.
Los ántrax son forúnculos múltiples que están interconectados entre sí por debajo de la superficie de la piel.
¿Cuándo consultar al médico?
Es recomendable acudir a un dermatólogo si las pústulas son persistentes, recurrentes o presentan síntomas intensos como dolor severo o fiebre.
Programa una cita con el proveedor de atención médica si la afección es generalizada o si los síntomas no desaparecen después de una semana o dos de cuidado personal. Es posible que necesites un antibiótico o un medicamento antimicótico con receta médica para ayudar a controlar esta afección.
Busca atención médica de inmediato si tienes signos de una infección que se difunde. Estos incluyen un aumento repentino del enrojecimiento o dolor, fiebre, escalofríos y una sensación de malestar general.
Tratamientos para las Pústulas
Las pústulas pequeñas pueden sanar por sí solas con el tiempo, sin ninguna intervención, pero los tratamientos y remedios caseros pueden acelerar este proceso.
Si las pústulas son persistentes o severas, el dermatólogo puede recomendar medicamentos como antibióticos para combatir la infección y reducir la inflamación.
Se recomienda que las personas mantengan la piel alrededor de las pústulas limpia y libre de grasa. Pueden hacerlo al lavar el área con agua caliente y con jabón suave dos veces al día.
Las cremas, ungüentos y jabones de venta libre (OTC, en inglés) pueden ayudar, particularmente los que contienen cualquiera de los siguientes ingredientes:
- Ácido salicílico
- Azufre
- Peróxido
Sin embargo, las personas deberían evitar usar estos productos cerca de los genitales.
Es importante evitar pincharse o reventar una pústula. Hacerlo puede causar mayor daño y prolongar el proceso de curación.
Si los remedios caseros no funcionan, las personas pueden hablar con su médico sobre los tratamientos con receta. Estos medicamentos más fuertes con frecuencia pueden eliminar las pústulas.
Los productos de acné pueden secar la piel. Las personas con piel sensible deberían buscar productos que sean menos irritantes y que podrían ayudar a humectar la piel. Si la piel se inflama, se debe dejar de usar el producto.
Para problemas graves, repetidos, los médicos pueden hacer un cultivo de la bacteria (se envía una muestra del pus al laboratorio y se coloca en un medio de cultivo que permite crecer a los microorganismos). El resultado del cultivo se emplea para orientar la elección del antibiótico.
La foliculitis se trata con limpiadores antibacterianos o antibióticos que se aplican directamente a la piel (por vía tópica). Si se trata de áreas extensas de foliculitis pueden requerirse antibióticos tomados por vía oral.
La foliculitis del jacuzzi suele desaparecer sin tratamiento. Sin embargo, es precisa una adecuada cloración del agua del hidromasaje o jacuzzi para prevenir las repeticiones y proteger a otros de la infección.
La pseudofoliculitis de la barba producida por pelos encarnados se trata con numerosos métodos de eficacia variable. La persona puede tener que dejar de afeitarse temporalmente.
Un absceso cutáneo puede desaparecer por sí solo, y las compresas calientes pueden acelerar el proceso. De lo contrario, el médico trata un absceso abriéndolo y drenando el pus. Después de drenar el absceso, el médico se asegura de haber eliminado todo el pus y a veces lava las bolsas con una solución salina. Los abscesos grandes, de más de 5 cm de diámetro, pueden requerir un taponamiento temporal con gasa.
Si el absceso ha sido drenado completamente, por lo general no es necesario administrar antibióticos.
Remedios caseros
Muchas personas consideran que los remedios caseros son efectivos para tratar las espinillas, incluyendo las pústulas.
Los siguientes tratamientos caseros pueden ayudar:
- Mascarillas de arcilla: Una mascarilla que contenga arcillas naturales puede eliminar la grasa y suciedad de la piel, lo que reduce la incidencia de espinillas.
- Aceites esenciales: Diluir y aplicar aceites esenciales con propiedades antiinflamatorias como el aceite del árbol de té o el aceite de romero en las áreas afectadas puede reducir el dolor y la inflamación de las espinillas.
- Gel de aloe vera: El aloe vera es una sustancia natural con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.
COMO TRATAR GRANITOS PUNTUALES - Con pus o internos - Guía definitiva - Simon Scarano Dermatólogo
Prevención
Con frecuencia, las personas pueden prevenir las pústulas limpiando las áreas de la piel que son propensas a las espinillas y manteniéndolas libres de aceite. La limpieza debería de realizarse al menos dos veces al día e incluir un jabón suave.
Es mejor evitar usar productos que contengan aceites. Estos productos incluyen muchos tipos de humectantes y algunos protectores solares. El aceite puede obstruir los poros y hacer que se formen pústulas.
Cualquier persona puede padecer foliculitis. Lava la piel regularmente. Usa un paño y una toalla limpios cada vez que te laves y no compartas las toallas ni los paños. Lava la ropa con regularidad. Usa agua caliente y jabonosa para lavar toallas, paños, y uniformes u otro tipo de ropa que esté engrasada.
Evita la fricción o la presión sobre la piel. Protégete la piel que es propensa a la foliculitis de la fricción que causan las mochilas, los cascos y la ropa ajustada.
Seca los guantes de goma después de cada uso. Si usas guantes de goma con regularidad, después de cada uso, dalos vuelta, lávalos con jabón, enjuágalos y sécalos bien.
Evita rasurarte si es posible. Para las personas con foliculitis facial, dejarse crecer la barba puede ser una buena opción si no necesitan tener el rostro bien rasurado.
Rasúrate con cuidado. Prueba con productos para eliminar el vello (productos depilatorios) u otros métodos de depilación. Sin embargo, estos también pueden irritar la piel.
Si sabes que hay otra afección diferente a la foliculitis que desencadena los síntomas, trátala. Por ejemplo, la sudoración excesiva (hiperhidrosis) puede causar foliculitis. Para tratar de prevenirla, puedes cambiarte la ropa sudada, bañarte a diario y usar antitranspirante.
Usa solo jacuzzis calientes y piscinas climatizadas limpias. Los Centros para el Control de las Enfermedades también sugieren quitarse el traje de baño y ducharse con jabón después de salir del agua. Luego, también lava el traje de baño. Si tienes un jacuzzi de agua caliente o una piscina climatizada, límpialas con regularidad y agrégales cloro como se recomienda.
Si la foliculitis regresa con frecuencia, es posible que el proveedor de atención médica te sugiera controlar el crecimiento bacteriano en la nariz. Podrías necesitar usar un ungüento antibacteriano recetado durante cinco días.
Tipos de espinillas
Según la Academia Americana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés), existen seis tipos comunes de espinillas:
- Puntos blancos
- Puntos negros
- Pústulas
- Pápulas
- Nódulos
- Quistes
Las espinillas comparten características similares debido a que todas aparecen a causa de poros bloqueados.
Los puntos negros y los puntos blancos son el tipo más pequeño de espinilla. Los puntos negros tienen poros abiertos, por lo tanto, son parecidos a los puntos blancos.
Las pápulas y las pústulas son similares y ambas son más grandes que los puntos negros y puntos blancos. Estos ocurren cuando las paredes de los poros se abren, causando que se formen espinillas más grandes.
Las pústulas son usualmente blancas y, contrario a las pápulas, contienen pus. Una persona puede considerar que una pústula es sensible al tacto.
Los nódulos y quistes son más grandes que las pápulas y pústulas y pueden necesitar atención médica. Con estos tipos de espinillas, la piel alrededor de los poros se irrita demasiado. Los nódulos son duros al tacto, mientras que los quistes son suaves.
Foliculitis pustulosa eosinofílica (FPE)
Las manifestaciones clínicas de la foliculitis pustulosa eosinofílica (FPE) consisten en la aparición de brotes recurrentes de pápulo-pústulas foliculares estériles, agrupadas en áreas bien delimitadas de la piel, configurando placas de morfología circinada, que tienden a la progresión centrífuga y a la involución central (5). La distribución preferente de las lesiones es en las zonas más seborreicas de la piel: cara, espalda y zona más proximal de la superficie de extensión de las extremidades superiores (6-9). Con relativa frecuencia existe también afectación palmoplantar (10, 11), razón por la cual, ante la ausencia de folículos en estas localizaciones, algunos autores prefieren evitar el término «foliculitis» y han propuesto denominaciones tales como «dermatosis pustulosa eosinofílica» o «pustulosis eosinofílica estéril» (12). La enfermedad predomina en varones, en la tercera-cuarta década de la vida.
