Tiña en Gatos: Causas, Síntomas y Tratamiento

Entre las enfermedades más comunes que afectan a la piel de los gatos se encuentra la dermatofitosis o tiña, aunque también puede afectar a perros y humanos. En el artículo de hoy, vamos a centrarnos en explicar esta enfermedad en detalle. Así que muy atento y toma nota.

La tiña en gatos es una enfermedad muy contagiosa entre distintos animales y los humanos. La tiña es altamente contagiosa, tanto entre animales como hacia las personas. Entre las enfermedades más comunes que afectan a la piel de los gatos se encuentra la dermatofitosis o tiña, aunque también puede afectar a perros y humanos.

La dermatofitosis o tiña es una infección causada por un hongo que se desarrolla en las capas superficiales de la piel, pelo y uñas. Está causada por un hongo que crece en las capas superficiales de la piel, pelo y uñas. La tiña es una infección de la piel, el pelo o las uñas causada por un tipo de hongo conocido como dermatofito.

En los gatos, alrededor del 98 % de los casos de tiña están causados por el hongo Microsporum canis. En el 90% de los casos, el hongo que provoca esta afección es una de las especies de dermatofitos llamada Microsporum canis.

Es una patología cutánea muy contagiosa que además es una zoonosis, es decir, puede transmitirse a las personas. Es una zoonosis de interés para la salud pública que puede ser contagiada a los propietarios por sus gatos. Como hemos señalado anteriormente, sí, la tiña de perros y gatos sí puede transmitirse a los humanos, ya que es una zoonosis - es decir, una enfermedad que transmite de los animales a las personas, o viceversa-.

El hongo se propaga mediante esporas, que llegan a nuestra mascota por contacto directo con un animal infectado o por el ambiente. La forma más común de propagación de la infección es a través del contacto directo con la piel o el pelo del gato infectado. La tiña también se puede propagar por el contacto indirecto con objetos contaminados, como cepillos, peines, ropa de cama o rascadores para gatos. Los pelos rotos con esporas asociadas son una fuente importante de difusión de la enfermedad.

El hongo se disemina fácilmente en el medio ambiente y a menudo infecta a las personas. Los hongos se propagan a las personas principalmente por el contacto con gatos infectados y objetos contaminados, como muebles o herramientas de aseo. Colonizar la piel y pelos, produciendo infección y caída de estos.

El contacto no siempre causa infección. El establecimiento de la infección depende de la especie fúngica y de los factores del hospedador, como la edad, la salud, el sistema inmunitario, el estado de las superficies cutáneas expuestas, los hábitos de aseo y la nutrición.

La infección provoca una resistencia temporal a la reinfección. En la mayoría de las circunstancias, los dermatofitos solo crecen en las células muertas de la piel y el pelo, y la infección se detiene al llegar a las células vivas o al tejido inflamado. A medida que se desarrollan la inflamación y la inmunidad del hospedador, se detiene la propagación de la infección, pero este proceso puede necesitar varias semanas.

Los gatitos y los gatos de pelo largo pueden tener infecciones más persistentes y generalizadas. La tiña es más común en felinos jóvenes, de menos de un año, posiblemente debido a un sistema inmune aún poco desarrollado. Los gatitos son más propensos a infectarse. La tiña en los gatos callejeros es habitual debido a la mala alimentación, la falta de higiene y las condiciones de hacinamiento en las que suelen vivir.

Los motivos de la aparición de la tiña son diversos, aunque muchos de ellos tienen relación con la falta de higiene y la pobre nutrición del animal. Las causas incluyen malnutrición y un entorno inadecuado. Es frecuente que la tiña aparezca en gatos que viven en refugios o que son rescatados por protectoras de animales. Por eso, si adoptas un gatito, es importante que pase por una revisión médica completa antes de comenzar a convivir con vosotros y otros animales. Recuerda que muchos gatos puede que no presenten síntomas pero que sean portadores de tiña.

Como hemos comentado más arriba, igual que en otras enfermedades autolimitantes, el estado de salud del gato influye en el riesgo de padecer la enfermedad. Gatitos jóvenes o muy mayores, con enfermedades debilitantes concomitantes e incluso gatos que padecen estrés son más susceptibles a sufrirla.

Además hay dos factores que añaden riesgo:

  • Factores que promueven microtraumas. Aumento de rascado por prurito o arañazos, exceso de humedad tras el lavado particularmente en animales de pelo espeso, y otras malas praxis en el cuidado de los gatos que aumentan el riesgo de microtraumas se relacionan directamente con mayor riesgo de tiña en gatos.
  • Factores que limitan el acicalamiento felino. Es un mecanismo de defensa y limpieza natural en los gatos que, si no puede llevarse a cabo con normalidad por condiciones como la artritis en gatos sénior o como infecciones de las vías respiratorias altas puede facilitarse la infección fúngica.

Síntomas de la Tiña en Gatos

¿Cómo saber si un gato tiene tiña? Los signos son muy variables y, mientras que unos gatos afectados mostrarán lesiones cutáneas severas, otros tendrán lesiones más pequeñas. Los signos pueden ser muy distintos y variables en función del animal, desde en algunos casos podemos observar lesiones cutáneas severas desde un inicio, mientras que en otros gatos veremos lesiones de muy pequeño tamaño.

El aspecto de la tiña en gatos es muy variable. Los gatos infectados pueden desarrollar parches sin pelo, escamosos y con costras con pelos rotos. Las áreas más comunes de tiña son la cara, las puntas de las orejas, la cola y las patas. Algunos gatos desarrollan pequeñas protuberancias sólidas en la piel (llamadas dermatitis miliar) que pican. Los gatos con tiña diseminada a menudo tienen bultos más grandes con úlceras abiertas.

Una de las señales más llamativas de que un felino tiene dermatofitosis será la caída del pelaje en diferentes partes de su cuerpo. La presencia de zonas sin pelo en diferentes partes del cuerpo de nuestro gato será el signo más identificativo de esta patología.

«Los gatos afectados por tiña suelen mostrar alteraciones en la textura y el aspecto de su pelaje, tornándose este frágil y de apariencia descuidada. Bajo este pelaje dañado, es posible encontrar piel escamosa o con costras, indicativa de una infección en curso. - Health Vet. (2024). La tiña en gatos: síntomas, causas y tratamiento. Sección Consejos.

Alopecia, eritema, excoriaciones y pequeñas costras asociado a foliculitis con prurito provocado por Microsporum canis en un gato callejero.Alopecia con moderado eritema en el puente nasal de un gato con dermatofitosis por Microsporum canis

La tiña generalmente afecta primero a las orejas, la cabeza y las extremidades, por lo que los primeros signos serán visibles entre las 4 semanas siguientes al contagio en estas zonas. Mordisqueo, rascado y lamido reiterado en las áreas con tiña.

Aunque este comportamiento en felinos libres de tiña sea algo habitual, las consecuencias de este síntoma agravaran la situación. Es rascado, lamido o mordisqueo es un comportamiento instintivo por parte del gato para aliviarse, pero lo que consigue es que el hongo se extienda con mayor rapidez por el resto del cuerpo y aumente el picor. Si el gato presenta estos síntomas es clave acudir al veterinario.

Los signos clínicos de la dermatofitosis son poco específicos, por lo que debería tenerse en cuenta en el momento de realizar cualquier diagnóstico diferencial de alteraciones a nivel cutáneo. Concretamente, la presentación de la tiña incluye pérdida de pelo, eritema y descamación de la piel, algunos casos con prurito y en otros no.

Dentro de la variabilidad de presentaciones, encontramos 3 tipos de casuísticas basas en la salud global del gato:

  1. Infección simple: las lesiones son visibles pero limitadas. La salud del gato es buena más allá de las lesiones, por lo que es de esperar que responda bien al tratamiento.
  2. Infección con complicaciones: son gatos con lesiones extendidas y/o inflamadas, más comunes en animales de pelo largo y espeso, que conviven con otras comorbilidades (como enfermedades respiratorias de las vías altas). También forman parte de este grupo los gatos que han sido tratados pero han sufrido resistencia al tratamiento.
  3. Sin lesiones pero con cultivo fúngico positivo: son los gatos en los que no se detecta lesiones pero transmiten esporas infecciosas que están adheridas en su pelo, ya sea a nivel mecánico o bien desprenden artrosporas de lesiones incipientes indetectables a primera vista.

Observa si tiene calvas circulares, piel escamosa, costras o picor. Onicomicosis: uñas rotas o partidas.

Diagnóstico de la Tiña en Gatos

El diagnóstico requiere examen microscópico o cultivo. Los veterinarios diagnostican la tiña mediante un cultivo de hongos, un examen con una lámpara ultravioleta y un examen microscópico directo del pelo o las escamas de la piel.

El veterinario llevará a cabo diversas pruebas para asegurarse de que se trata de esta enfermedad y de que, además, no existe otro proceso sistémico que esté debilitando el sistema inmunitario del gato (como la leucemia o la inmunodeficiencia felina).

Las herramientas diagnósticas cobran mucha importancia en la sospecha de dermatofitosis en gatos. Estas incluyen una combinación de:

  • la historia clínica completa
  • examen físico a luz blanca y bajo la lámpara de Wood
  • examen directo de pelos bajo fluorescencia
  • cultivo fúngico con recuento de UFC (unidades formadoras de colonias)

Es muy importante tener en cuenta que un examen negativo en la lámpara de Wood no descarta la enfermedad. De hecho, más de un 50% de negativos en la lámpara de Wood dan resultados positivos en el cultivo fúngico.

Examen con lámpara ultravioleta: se dirige luz ultravioleta hacia el pelo del felino en una habitación oscura. Si el resultado arroja que el gato está infectado con tiña y en la casa residen más animales, todos deberán ser examinados, incluso si no presentan síntomas.

El cultivo fúngico de los pelos y los raspados de las áreas afectadas es el método más preciso, pero los resultados pueden tardar hasta 3 semanas. Un resultado positivo obtenido con una lámpara ultravioleta puede permitir un diagnóstico precoz, pero los resultados no siempre son fiables y deben verificarse con un cultivo fúngico.

💡 Lámpara de Wood: luz ultravioleta que hace que algunas cepas de hongos brillen con un tono verdoso. 🧫 Cultivo de hongos (DTM): se toma una muestra de pelo o piel para cultivarla en un medio especial.

¿La tiña en gatos se cura definitivamente?

Tratamiento de la Tiña en Gatos

El tratamiento de la tiña en gatos debe ser riguroso y consistente. El tratamiento dura varias semanas y es importante llevarlo a cabo hasta el final, para garantizar el proceso de curación y la erradicación del patógeno. Es una patología que requiere de un largo tratamiento por lo que hay que tener paciencia, tenerlo bajo observación y ser muy persistente.

Las infecciones por tiña pueden desaparecer sin tratamiento, pero el tratamiento puede acelerar la curación y reducir la propagación de la enfermedad. Su veterinario puede recetarle medicamentos antifúngicos que se pueden aplicar al cuerpo en forma de baños y champús medicados. Sin embargo, estos tratamientos no siempre son eficaces. Los gatos con infecciones de tiña muy extendidas suelen necesitar un tratamiento con antifúngicos orales. Su veterinario puede recomendar que rasure el pelo a su gato, especialmente si tiene el pelo largo o una infección generalizada.

El tratamiento deberá mantenerse hasta que el animal se haya recuperado clínicamente y el cultivo sea negativo. ¿Qué mata rápidamente la tiña en los gatos? Usa un enfoque combinado: tratamiento oral, tópico y limpieza ambiental diaria.

El proceso de curación de la tiña en gatos y perros puede variar según la gravedad de la infección, el tipo de hongo y la respuesta del animal al tratamiento. En casos leves, con tratamiento tópico y buena higiene, las lesiones pueden mejorar en pocas semanas. En ocasiones, además, el baño puede ser parte importante del tratamiento, ya que ayuda a eliminar esporas del hongo, reducir el contagio y mejorar la recuperación de la piel.

Si miras en internet, encontrarás multitud de tratamientos caseros para la tiña en gatos. Sin embargo, no son recomendables ya que se trata de una enfermedad que requiere diagnóstico y tratamiento veterinario. No obstante, sí existen algunas medidas para aliviar los síntomas.

El entorno del gato también debe limpiarse a fondo con una solución diluida de lejía. Es importante tener en cuenta que la tiña en gatos y perros no se cura sola. Incluso en los casos leves el hongo está presente y es muy contagioso para otros animales y para las personas. Sin tratamiento adecuado, la infección puede extenderse, causar mayor pérdida de pelo y daño en la piel, además de transmitirse a otros animales o personas.

Por eso, es esencial acudir al veterinario ante los primeros signos de tiña para iniciar un tratamiento antifúngico apropiado y garantizar la recuperación completa del animal y la eliminación del riesgo de contagio.

El tratamiento puede incluir:

  • Tratamiento tópico: se aplica sobre el cuerpo del animal mediante el uso de champús o enjuagues, polvos y pomadas. Frecuencia: según la indicación del veterinario, normalmente dos veces por semana.
  • Terapia sistémica: tratamiento oral en forma de jarabe, llevando pautas de semanas de tratamiento alternadas con semanas de descanso. Estos medicamentos suelen administrarse durante varias semanas.
  • Descontaminación del ambiente y de los objetos: la fuente de contaminación son las esporas del hongo que se encuentran en los pelos depositados en el medioambiente.

Medidas Adicionales Durante el Tratamiento

Además del tratamiento veterinario, es crucial tomar medidas para controlar la propagación de la tiña:

  • Aislar al animal que padezca esta patología, ya que puede contagiar a otros animales, como perros o gatos, y a humanos.
  • Aspirar y eliminar la bolsa del aspirador diariamente.
  • Desinfectar los utensilios de limpieza y descanso del animal (camas, peines, etc.) a diario.
  • Pulverizar alfombras, sofás, transportín… dos veces por semana con una dilución de lejía 1/100 u otras alternativas que puedes consultar a tu veterinario.
  • Utilización de guantes para curar al felino.
  • Utilización del collar Isabelino, para evitar que el gato pueda lamerse o mordisquearse.

Prevención de la Tiña en Gatos

Para prevenir la propagación de la tiña, se recomienda lavarse las manos después de manipular gatos, especialmente aquellos que están infectados o que han estado en contacto con otros animales infectados. También se aconseja desinfectar las superficies del hogar y lavar las sábanas y mantas que el gato use. Además, debes mantener al gato aislado de otros animales para reducir el riesgo de contagio.

Presta atención a tu gatito y observa si hay cualquier cambio en su pelaje o en su piel.

Aspecto Descripción
Causas Malnutrición, falta de higiene, entorno inadecuado.
Síntomas Caída del pelaje, piel escamosa, costras, picazón.
Diagnóstico Examen microscópico, cultivo de hongos, lámpara de Wood.
Tratamiento Medicamentos antifúngicos tópicos y orales, limpieza del entorno.
Prevención Higiene, buena nutrición, aislamiento de animales infectados.

En ciertas ocasiones, sí. Principalmente en gatos jóvenes y sanos, es probable que la tiña se cure de manera espontánea pasados varios meses desde la infección. No obstante, no es frecuente ni tampoco lo más recomendable ya que implica muchos riesgos. Desde Santevét recomendamos acudir al veterinario en cuanto aparezcan los primeros síntomas.

Si después de leer este artículo intuyes que tu gato pueda tener tiña acude a tu clínica veterinaria para que lo analicen y diagnostiquen.

REVISADO POR: Ana Ramírez. Licenciada en Veterinaria por la Universidad de Extremadura (2010), con más de 15 años de experiencia en clínica y gestión de equipos.

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