Molusco Contagioso: Causas, Síntomas y Tratamiento

El molusco o «molluscum contagiosum» es una infección vírica cutánea muy común ocasionada por el virus Poxvirus. Su incidencia ha aumentado en la última década. Es una lesión cutánea sobreelevada, de origen viral, benigna, que se observa principalmente en la infancia, en los adultos sexualmente activos y en algunos individuos inmunodeprimidos.

La enfermedad tiene una distribución universal, con una incidencia muy variable, dependiendo de áreas geográficas. Al tener una alta contagiosidad, se describen brotes en instituciones, colegios, o grupos familiares. El molusco contagioso es una infección de la piel provocada por un virus y, a pesar de tener un nombre tan llamativo, se trata de una afección benigna y autolimitada, siendo más frecuente en niños que en adultos.

El molusco contagioso es una infección viral crónica y produce lesiones con particularidades que las hacen fácilmente identificables. Se observan con frecuencia en los niños y su tratamiento está dirigido a eliminarlas o evitar que el microorganismo se propague. Aunque clásicamente se ha tipificado como una enfermedad de transmisión sexual (ETS), se contagia de diversas maneras siendo en los niños lo más frecuente la transmisión por contacto con iguales o bien la contaminación en piscinas.

El molusco contagioso es una enfermedad de transmisión sexual que poco tiene que ver con su nombre común. En las siguientes líneas te contamos las causas, los síntomas y el tratamiento de esta infección. La prevención y la detección temprana son esenciales para frenar la expansión de las ETS, incluida esta.

Principalmente, se sospecha que el virus se transmitiría fácilmente en la piscina al compartir toallas, tablas de nado, flotadores, juguetes acuáticos u otros objetos. Esta infección es más frecuente en zonas geográficas cálidas y con la llegada del verano.

Molusco Contagioso ETS

¿Cuáles son las causas del molusco contagioso?

El molusco contagioso está causado por un virus llamado VMC o Virus del Molusco Contagioso. Este virus pertenece a la familia de los poxvirus y suele reproducirse muy bien en climas cálidos y húmedos. El agente causal es el virus llamado Molluscum contagiosum, que pertenece a la familia Poxviridae, por lo que se considera un poxvirus.

Este virus afecta únicamente a los queratinocitos, que se encuentran en la capa basal de la epidermis. Por esa razón, la infección no se disemina hacia otros tejidos u órganos. El virus del molusco contagioso es un virus de la familia de los Poxviridae, género Molluscipox. Es un virus ADN de gran medida (200-300 nm) y con una baja capacidad de dar lugar a una respuesta inmunológica de la persona infectada.

Cuando el virus entra en contacto con la piel, a través de una pequeña abertura en la superficie cutánea, el niño puede padecer la infección. Es un mecanismo similar al de las verrugas. Al cabo de dos u ocho semanas, aparecen las lesiones en la piel.

Es un virus muy contagioso y tanto puede infectar a través del contacto directo piel con piel, como tocando objetos que han entrado en contacto con el virus: juguetes, ropa, toallas y ropa de cama. También se puede contraer a través de agua infectada por el virus, por eso es común su contagio en piscinas.

La mayoría de los casos afectan a una sola persona del grupo familiar, aunque es posible el contagio por contacto directo de la piel con las lesiones o por utensilios como las toallas, como ya hemos comentado. Cuando un niño está infectado, la infección se puede extender si el niño se rasca o frota las lesiones y luego se toca otra parte del cuerpo. Se trata de una afección benigna y autolimitada en el tiempo, es decir, que finalmente desaparece sola.

Se transmite por contacto físico interpersonal (piel con piel), sexual y a través de determinados objetos (instalaciones deportivas, piscinas, toallas). La transmisión se produce por contacto directo piel con piel o mediante objetos contaminantes, viéndose implicadas las piscinas, toallas, etc. Muchos de los niños que presentan estas lesiones acuden de forma regular a piscinas. El virus responsable es resistente a los desinfectantes utilitzados habitualmente en estas instalaciones. La forma de presentación puede ser aislada o en forma de pequeñas epidemias. Es frecuente la autoinoculación, que produce la propagación de la enfermedad en el propio paciente.

¿Cuáles son los síntomas del molusco contagioso?

El único signo visible del molusco contagioso es la presencia de pequeñas lesiones o bultitos en la piel con una hendidura en el centro, como un ombligo. Los moluscos en la piel empiezan como granos diminutos, con un aspecto perlado, y luego crecen a lo largo de varias semanas, convirtiéndose en protuberancias de mayor tamaño que pueden alcanzar hasta un centímetro de diámetro.

Es una infección en la piel generalmente asintomática, y lo habitual es que solo observemos las pequeñas lesiones sobreelevadas ya explicadas. Cada molusco comienza como un punto muy pequeño con un tamaño aproximado de la cabeza de un alfiler y crece durante varias semanas hasta transformarse en un bulto del tamaño de un guisante o la goma de borrar de un lápiz. Los moluscos pueden aparecer solos, como un bulto aislado, o en grupos o hileras.

En los adolescentes y adultos que mantienen relaciones sexuales, los bultos suelen estar ubicados en la zona genital o la parte interna de los muslos. La mayoría de las personas desarrollan entre 1 y 20 moluscos.

Las zonas más afectadas son:

  • La cara
  • El cuello
  • Los brazos
  • Las axilas
  • El pecho
  • El abdomen
  • Las piernas

Los moluscos pueden aparecer de forma aislada o en grupos de hasta 20 lesiones. Se pueden dar en casi cualquier parte de la piel. No suelen ser molestos, pero, en ocasiones, pueden ocasionar:

  • Picor
  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Dolor
  • Infección, sobre todo si el niño se los rasca.

Los niños con dermatitis atópica son más propensos a padecer esta enfermedad y a que se extienda por las zonas de piel afectada por la dermatitis.

Las lesiones típicas son pápulas hemisféricas, con una superficie lisa y brillante, de pocos milímetros de diámetro, de color piel, con una depresión central, de crecimiento lento. El número de lesiones es muy variable, desde lesiones aisladas hasta dozenas. Pueden aparecer en cualquier zona de la superficie corporal.

El periodo de incubación (desde el contagio a la aparición de las lesiones) es de entre 15 días hasta tres meses. A veces se observan lesiones inflamatorias alrededor de las lesiones de molusco contagioso (dermatitis del molusco), que se manifiestan como areas rojizas, que dan lugar a prurito intenso en el interior de las que se observan las lesiones típicas de molusco contagioso. Cada lesión individual de molusco contagioso se resuelve espontaneamente en un periodo variable de 3 a 7 meses. Pero, cada lesión individual puede ser el origen de nuevas lesiones (autoinoculación).

¿Cómo se diagnostica el molusco contagioso?

El diagnóstico en general es fácil y se establece tansolo a partir del aspecto característico de las lesiones. Únicamente en casos con lesiones con mucha inflamación o de gran medida se pueden plantear dudas.

El médico realiza el diagnóstico mediante la inspección de los bultos. Hay que establecerlo claramente, diferenciándolas de las producidas por otras patologías como el condiloma acuminado o la verruga vulgar.

En general, el diagnóstico del molusco contagioso se puede llevar a cabo con una simple exploración física (debido a la particularidad de las lesiones). Si la manifestación clínica es incierta, se puede recurrir a una biopsia cutánea y la observación de la muestra bajo el microscopio.

Tratamiento del molusco contagioso

En muchos casos, el molusco contagioso se cura solo sin aplicar ningún tipo de tratamiento, por eso en muchas ocasiones no se tratan. Cuando el cuerpo genera inmunidad contra el virus, el molusco desaparece. Cada uno de los moluscos suele desaparecer al cabo de dos o tres meses.

Sin embargo, en general aparecen nuevos crecimientos mientras los anteriores desaparecen. A veces se decide tratarlos para acortar su crecimiento o evitar su diseminación. En muchos casos, se deja que el molusco contagioso desaparezca por sí solo sin tratamiento alguno. Cada molusco suele desaparecer en unos 2 a 3 meses.

En ocasiones, tanto los pediatras como los dermatólogos, para evitar la autoinoculación y el contagio a otras personas, tratan el molusco con técnicas poco agresivas. El hecho de que un dermatólogo o un pediatra decidan tratar el molusco contagioso dependerá de su ubicación, si causa molestias y de la cantidad de lesiones.

Aunque es un proceso autolimitado, su alta contagiosidad y el fenómeno de autoinoculación hacen que, la tendencia general sea de tratar las lesiones. El tratamiento habitual se basa en la eliminación de las lesiones mediante la cura con la aplicación previa de un anestésico tópico, o bien la aplicación de sustancias tópicas irritantes. Es importante prevenir el contagio de las lesiones, evitando que el paciente comparta ropa, y toallas, e intentando evitar el contacto íntimo con el paciente infectado.

Es posible emplear distintos métodos, con previa anestesia local. Evitar las complicaciones es importante en algunos casos. El rascado o la erosión de las lesiones por otras causas, puede derivar en una sobreinfección bacteriana y, al curarse, pudiera quedar como resultado una cicatriz residual.

Para ello, pueden aplicar o recomendar que los padres apliquen sustancias sobre las mismas (un medicamento tópico como el de las verrugas), quemarlas (suele ser con frío: crioterapia) o extirparlas desde la base con una cucharilla pequeña de bordes afilados (curetaje). Los resultados con cualquiera de estas técnicas son excelentes.

El tratamiento de los moluscos contagiosos incluye diferentes opciones terapéuticas e incluso a veces se combinan entre sí. Respecto a como tratar los moluscos contagiosos en niños, el proceso puede ser progresivo.

A continuación, se presentan algunos de los tratamientos más comunes:

  • Curetaje: (la técnica de la cucharilla) este método consiste en extraer físicamente los moluscos. En el raspado (curetaje) se emplean instrumentos cortantes para eliminar las capas superficiales de la piel y con ellas el poxvirus.
  • Crioterapia: consiste en aplicar nitrógeno líquido en las lesiones.
  • Electrocoagulación
  • Soluciones astringentes: la aplicación de estas soluciones consiste en lociones para facilitar la respuesta inmunitaria del huésped y provocar la eliminación natural de los mismos.
  • Fármacos tópicos: Entre ellas, destacan diferentes fármacos tópicos como el hidróxido de potasio, la cantaridina, la pasta de nitrato de plata o el imiquimod. Los productos más utilizados son el hidróxido de potasio, ácido retinoico, el peróxido de benzoílo, la podofilotoxina y el ácido acetilsalicílico o tricloroacético. La tretinoína y la cantaridina causan mínimo dolor y son también indicadas para los niños. La segunda de ellas produce una ampolla que desprende la lesión del molusco contagioso y después cicatriza sin dejar marca.

¿Cómo prevenir el contagio?

Impedir que el poxvirus se propague es importante, ya que, como te comentábamos anteriormente, es muy contagioso. Mantener las lesiones cubiertas con un apósito impermeable es necesario siempre, pero más aún si la persona va a bañarse en una piscina o en el caso de los niños, que deberán seguir asistiendo a la escuela.

Es conveniente abstenerse de intercambiar objetos de uso personal y de mantener relaciones con personas infectadas, hasta que las lesiones se eliminen. Hay que lavarse las manos con frecuencia y no tocar las lesiones.

  • Lavarse las manos.
  • Evitar tocar las protuberancias.
  • No compartir objetos personales.
  • Cubrir las protuberancias.

Es importante prevenir el contagio de las lesiones, evitando que el paciente comparta ropa, y toallas, e intentando evitar el contacto íntimo con el paciente infectado.

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