Demodicosis Canina: Todo lo que Necesitas Saber Sobre la Enfermedad de la Piel Causada por Ácaros Demodex

La demodicosis es una enfermedad inflamatoria de la piel de los caninos causada por la proliferación exacerbada de un ácaro comensal conocido como Demodex spp. Los ácaros demodex (Demodex canis) pertenecen a la fauna cutánea normal del perro. De hecho, la madre es quien se los transfiere principalmente a los cachorros. Estos ácaros se encuentran en hasta el cincuenta por ciento de los perros sanos.

Viven en los folículos pilosos y en las glándulas sebáceas y sudoríparas de los animales. No provocan prurito ni ningún otro síntoma, ni tampoco suelen ser contagiosos. El problema viene cuando los Demodex canis se reproducen masivamente, que es cuando aparecen los síntomas. Si los Demodex canis se reproducen incontroladamente en el perro, los veterinarios denominan a esto demodicosis.

Demodex canis visto al microscopio.

El ácaro es adquirido por transmisión vertical durante los primeros tres días de vida a través de contacto directo (vía cutánea madre - cachorro en la lactancia), habita dentro del folículo piloso y glándula sebácea, pero no tiene significancia clínica en pacientes sanos.

Tipos de Demodicosis Canina

Esta se manifiesta de varias formas y con síntomas distintos. Existen tres tipos de demodicosis: la forma localizada, la forma generalizada juvenil y la forma generalizada de adulto.

1. Demodicosis Localizada

Esta forma de demodicosis puede afectar a perros de todas las razas. Los más propensos son los perros jóvenes. En la forma localizada aparecen hasta cinco zonas delimitadas con poco o nada de pelo. Si hay más de cinco zonas, se trata de la forma generalizada. Estas zonas están enrojecidas y escamosas, aunque el perro no suele notar picor.

Las alteraciones de los Demodex canis se pueden observar en la cabeza, el cuello, las extremidades y el tronco. No es raro que esta enfermedad se descubra de forma casual o ni siquiera se detecte. Además, el noventa por ciento de los casos de demodicosis localizada se curan espontáneamente.

Otra forma es la demodicosis localizada que a veces provoca una debilitación local del sistema inmunitario. Esto puede pasar, por ejemplo, por una inyección de cortisona o la aplicación local de una crema de cortisona. Solo suele verse afectada la parte en que se ha puesto la inyección o la pomada. Las alteraciones cutáneas son parecidas a las de la forma espontánea: zonas con pérdida de pelo delimitada, rojeces y formación de escamas.

Además, la piel suele estar muy fina. Por el efecto de permanencia de la cortisona inyectada, a veces persisten mucho tiempo. Si no se produce ninguna complicación, como inflamaciones, la curación no suele requerir tratamiento.

La forma localizada es la modalidad más leve, se da en animales de 3 a 6 meses. El perro desarrolla en la cara (alrededor de los ojos, en la comisura del labio, en el hocico, alrededor de la oreja…) y extremidades anteriores zonas alopécicas (calvas) que no suelen picar o pican muy poco, salvo que se infecten. Estas lesiones suelen desaparecer por sí mismas en 1-2 meses, aunque siempre es aconsejable tratarlas porque en ocasiones, evoluciona a la forma generalizada.

2. Demodicosis Generalizada Juvenil

En esta forma, la causa es un defecto inmunitario hereditario combinado con una inmunosupresión. Aparece en perros jóvenes, según la raza, hasta una edad de entre un año y medio y dos años. Las alteraciones cutáneas suelen empezar con zonas sueltas, como en la forma localizada, con escamas, enrojecimiento y pérdida de pelo. No obstante, estas alteraciones se extienden rápidamente (generalización).

Las primeras zonas afectadas suelen ser la cabeza y las extremidades delanteras. A continuación, el problema se extiende por toda la piel. Como consecuencia de la infestación de Demodex canis, en esta forma es habitual que aparezcan infecciones bacterianas que causan picor y pueden provocar síntomas cutáneos graves. Estos pueden ser, por ejemplo, fístulas, edemas, nódulos y pústulas. Además, también pueden producirse trastornos generales graves, como fiebre o hinchazón de los ganglios linfáticos.

La forma generalizada juvenil aparece en animales jóvenes, entre los 3 y los 18 meses de edad, y puede ser una evolución de la anterior forma. Aparecen múltiples lesiones en la cabeza, las extremidades y el tronco. Suele ser más frecuente en perros de razas medianas y grandes.

3. Demodicosis Generalizada del Adulto

Los perros mayores también pueden contraer una forma generalizada de la demodicosis, independientemente de la raza. La ocurrencia puede ser yatrogénica, es decir, por la administración de medicamentos inmunosupresores, como la cortisona. También puede deberse a enfermedades subyacentes previas, como tumores y enfermedades metabólicas (síndrome de Cushing, diabetes, hipotiroidismo, etc.). Estas enfermedades pueden ser las desencadenantes de la reproducción masiva de los Demodex canis.

La forma generalizada adulta puede ser consecuencia de una forma generalizada juvenil no diagnosticada o no tratada. En caso de diagnosticarse cuando el animal tiene 4-5 años, se considera una forma generalizada adulta como tal. En estos casos, probablemente el perro presenta un sistema inmune debilitado por una enfermedad más grave o puede encontrarse en tratamiento con fármacos inmunosupresores.

4. Pododemodicosis

En esta forma de demodicosis aparecen alteraciones cutáneas inflamatorias en la zona de las patas. Estas están hinchadas y duelen. El gran danés, el bobtail y otras razas grandes son las más afectadas. Sin embargo, también pueden contraerla el west highland white terrier, el carlino, el bulldog francés e inglés, y el shar pei.

Las patas pueden aparecer como la única región infectada en éste caso se denomina pododemodicosis, y pueden llegar a producir cojeras. Está presentación puede generalizarse.

Esta forma puede aparecer sola o además de la forma generalizada.

5. Otras Formas de Demodicosis

Hay otras formas de demodicosis en perros causadas por otras especies de ácaros que no son los Demodex canis. Sin embargo, los investigadores no han podido aclarar si estas especies se pueden transmitir de perros afectados a perros sanos.

El Demodex cornei va acompañado de enrojecimiento, escamas y, a diferencia de otros ácaros demodex, un picor intenso. Al parecer, el Demodex injai vive en las glándulas sebáceas, provocando piel grasienta, mala calidad del pelaje y pelo ralo, especialmente en el lomo.

Signos de la Demodicosis Canina

Como hemos comentado anteriormente, los ácaros del género Demodex viven en los folículos pilosos de nuestras mascotas, cuando proliferan producen una inflamación que produce la caída del pelo, por lo que las calvas o alopecias son el síntoma más común.

Si se trata de la forma generalizada, las calvas afectan a zonas más extensas del pelaje y el perro puede mostrar pequeños enrojecimientos e infecciones, que tienen el aspecto de ‘granitos’ (foliculitis) o infecciones de la piel más extensas y graves (forunculosis).

Lesiones típicas de demodicosis canina.

Diagnóstico de la Demodicosis Canina

✅¿ Que es la SARNA ROJA o DEMODÉCICA en los PERROS? ✅ por DEMODEX canis ✅ Síntomas y Tratamiento

El diagnóstico se establece de la misma manera para todas las formas de la enfermedad. Para ello, el veterinario necesita un raspado cutáneo profundo. Estos ácaros no se ven a simple vista, por lo que para diagnosticar su presencia debemos realizar raspados profundos de piel en diferentes zonas y observar las muestras al microscopio. En el microscopio podemos ver las diferentes formas de desarrollo de Demodex: huevos, larvas, ninfas y adultos.

En función de la localización de las alteraciones cutáneas, para consolidar el diagnóstico pueden utilizarse preparados para microscopio o tiras adhesivas y examinarse las raíces de pelos arrancados. En pieles engrosadas crónicas, a veces no se puede determinar el diagnóstico como mencionábamos a causa de la inflamación. En estos casos, si el veterinario sospecha de la presencia de Demodex canis, deberá realizar una biopsia cutánea.

Sin embargo, Demodex no siempre aparece en estos raspados, por lo que en ocasiones es necesario realizar otro tipo de pruebas, como la toma de biopsias, muy indicada sobre todo en la demodicosis de las patas (pododemodicosis).

Entonces, si mi perro tiene calvas, ¿tiene demodicosis? No, la presencia de calvas o alopecias en nuestros perros no solo está producida por la demodicosis, si no que se deben descartar en consulta otras causas como infecciones generalizadas de piel, hongos, alergias alimentarias o ambientales, alteraciones cutáneas inmunes, etc.

Tratamiento de la Demodicosis Canina

El tratamiento de la demodicosis depende de la forma y de los síntomas. En consecuencia, el veterinario decidirá qué terapia es necesaria. En función de la forma que presente, existen diferentes tipos de tratamiento, desde productos tópicos hasta medicamentos por vía oral. Generalmente, estos productos se combinarán con champús bactericidas que prevengan las infecciones secundarias. Si existiese infección secundaria, se administrarán también antibióticos orales.

Contra los Demodex canis se pueden utilizar pipetas y champús. Sin embargo, si hay una infección secundaria, habrá que administrar antibióticos. Además, el tratamiento se puede reforzar con medicamentos para fortalecer el sistema inmunitario.

La administración de baños de amitraz a una concentración de 0,025 a 0,05 % es eficaz en la demodicosis canina. Se recomienda la administración gradual de las dosis de moxidectina e ivermectina sistémicas para poder identificar aquellos perros sensibles a la toxicidad inducida por estas lactonas macrocíclicas. Varios estudios han evaluado le eficacia de las isaxozolinas en el tratamiento de la demodicosis en mascotas.

Pronóstico

El pronóstico depende de la forma de demodicosis que padezca el perro. Mientras que la forma localizada se puede curar incluso sin tratamiento, el tratamiento de las formas generalizadas puede ser laborioso. Además, es frecuente que se requieran muchos ciclos terapéuticos. En el caso de la demodicosis generalizada por inmunosupresión, el veterinario deberá tratar ante todo la enfermedad subyacente.

Hay que hacer raspados de control periódicos durante un año, para asegurar que el animal es negativo. En hembras no castradas puede reaparecer la enfermedad con el celo, por ello se recomienda la castración de estas hembras, además del factor genético de la enfermedad.

Profilaxis

Como el Demodex canis pertenece a la fauna cutánea normal del perro, para este ácaro no existe ninguna profilaxis medicamentosa. Para prevenir la forma espontánea localizada, en particular, es aconsejable reforzar el sistema inmunitario.

Razas Predispuestas

Tienen predisposición a la demodicosis las razas braquicéfalas de pelo corto, como el bulldog inglés y francés, y el carlino, así como el shar pei, el dóberman, el pastor alemán, el teckel y algunas razas de terrier.

El Shar Pei es una de las razas con predisposición a la demodicosis.

Demodicosis Felina

Es una enfermedad mucho menos frecuente en los gatos que en los perros. Los síntomas son similares a los del perro, puede aparecer picor de mayor o menor intensidad, pérdida de pelo, costras o erosiones Para el diagnóstico se utilizan los mismo medios que en el perro: tricograma y raspados. El examen de los raspados cutáneos de forma periódica es igual de importante en los casos de demodicosis felina como canina. La existencia de enfermedades subyacentes suele hacer que el pronóstico sea desfavorable en la edad adulta y en casos de enfermedad generalizada.

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