¿Utilizas una mascarilla hidratante o exfoliante de forma semanal en tu rutina? En el mundo cosmético podemos encontrar infinidad de mascarillas faciales para todo tipo de piel y tratamientos. Sabemos que a veces puede resultar difícil escoger la adecuada para ti, por eso, analizaremos en profundidad los beneficios y el uso adecuado de estos productos esenciales para el cuidado de la piel.
¿Qué diferencia la mascarilla hidratante de la exfoliante?
Aunque ambos productos tienen una textura y aplicación similar, sus formulaciones son muy distintas y, por eso, cada una está indicada para tratar la piel de forma distinta.
Mascarilla Hidratante
En primer lugar, la mascarilla hidratante contiene vitamina C, ácido hialurónico, aceite de almendras dulces y agua de Hamamelis en su formulación. Estos activos, consiguen hidratar desde las capas más profundas de la piel sin obstruir los poros, además de prevenir el envejecimiento celular de la piel.
Además, posee acción antiséptica y antiinflamatoria que calma la piel en profundidad, ¡incluso las pieles irritadas y sensibles! Es una apuesta segura para los meses de verano, aplicándola de forma uniforme sobre la piel durante 15 minutos 2 o 3 veces a la semana, conseguirás mantener a raya los efectos de la radiación solar hidratando y calmando la piel en profundidad.
Como usar la mascarilla negra o black mask
Mascarilla Exfoliante
La mascarilla exfoliante, por otro lado, consigue efectuar una limpieza en profundidad eliminando los restos de células inservibles que se acumulan en la superficie de la piel. Específicamente formulada para pieles grasas, mixtas o con imperfecciones, se aplica igual que la mascarilla hidratante.
Entre sus activos encontramos bromelaina, que elimina sustancias tóxicas y grasas reparando y cicatrizando tejidos.
¿Por qué utilizar mascarillas exfoliantes?
A lo largo del día, nuestra piel está expuesta a todos los cosméticos que le aplicamos encima, desde las cremas hasta el protector solar y el maquillaje; además, sus múltiples glándulas sebáceas segregan grasa, y por supuesto, la contaminación a la que estamos expuestos a diario tampoco ayuda. Después de toda esa capa de suciedad, aunque cumplamos rigurosamente con la doble limpieza de nuestro rostro, las células muertas se acumulan en la superficie de la piel complicando que los tratamientos que apliquemos penetren y haciendo necesario exfoliar con regularidad la piel para eliminarlas.
Mascarillas exfoliantes: todo lo que debes saber de ellas
Sin embargo, el problema de la exfoliación llega a la hora de fijar su frecuencia o el tipo de exfoliantes que se van a utilizar. Podemos elegir entre limpiadores exfoliantes, peelings químicos o mascarillas exfoliantes. La doctora María Teresa Gutiérrez Salmerón, dermatóloga del Hospital Clínico Universitario de Granada y miembro de la AEDV, apunta la importancia de los peelings superficiales, capaces de “favorecer la eliminación de la epidermis sin necrosis, ocasionando una exfoliación que va seguida de una regeneración con importantes cambios y de una nueva formación de colágeno tras su empleo repetido”.
Sí, nos encantan los peelings químicos y son muy beneficiosos, pero las mascarillas exfoliantes son la mejor opción para comenzar a adentrarse en el mundo del scrub sin riesgos y además son superrelajantes. Regular la grasa, reducir los poros o devolver luminosidad a la piel son algunos de los beneficios extra de las mascarillas exfoliantes.
¿Cada cuánto se usa una mascarilla exfoliante?
Como no podía ser de otra forma, el decálogo beauty coreano, que aprendemos a perfeccionar cada día gracias a Miin Cosmetics, dictamina que la mascarilla limpiadora es un paso con el que eliminaremos impurezas, células muertas y contaminación, y por ello no debemos saltárnoslo. “Deberías usar una mascarilla limpiadora siempre que necesites una limpieza a fondo (una o dos veces por semana)”, apuntan en ‘El arte coreano del cuidado de la piel’.
Cuando hablamos de mascarillas limpiadoras, tenemos que diferenciar entre las clásicas mascarillas de arcilla que limpian los poros y absorben la suciedad y las mascarillas exfoliantes que son la excusa perfecta para cumplir con el scrub semanal recomendado sin dañar la piel y revitalizarla en un abrir y cerrar de ojos.
¿Cada cuánto me exfolio?
Precisamente, cuando hablamos de la mascarilla exfoliante, al tratarse de un cosmético de arrastre que descama nuestra epidermis, no se puede abusar de él y existe una frecuencia adecuada para usarla: dos veces por semana. Hasta ahora, para cumplir con la doble exfoliación semanal recurríamos a los limpiadores exfoliantes, compuestos por pequeñas partículas que arrastraban las impurezas fuera del rostro. El problema es que muchos de esos limpiadores resecaban la piel dejándola tirante e irritada y no limpia e hidratada.
El orden adecuado
Aunque las mascarillas exfoliantes actúen como una limpieza profunda, deben estar precedidas por la doble limpieza para conseguir un efecto más completo. Una vez hayamos limpiado la piel con un limpiador de base aceitosa y otro de base acuosa, debemos secar la piel y aplicar la mascarilla con suaves movimientos circulares para activar la circulación y ayudar a la posterior exfoliación. Después de dejarla actuar el tiempo que indique el envase, siempre mínimo 10 minutos, procederemos a retirarla aclarándola con agua y de nuevo con movimientos circulares para exfoliar las células muertas.
El resultado debe ser el de una piel mucho más luminosa, sin imperfecciones y sin sensación de tirantez, esto último dependerá de los ingredientes de las mascarillas, aquellas con aceites esenciales dejan la piel hidratada y calmada, sin rojeces.
Por supuesto, quedan prohibidas prácticas como utilizar el scrub corporal en el rostro o recurrir a exfoliantes de grano muy grueso en el rostro ya que irritarían muchísimo la piel. Apuesta por exfoliantes elaborados con azúcar, ingredientes orgánicos o esferas biodegradables.
¿Cómo exfoliar la cara correctamente?
El exfoliante para la cara es un paso fundamental en cualquier rutina de cuidado de la piel, ya que ayuda a eliminar las células muertas, revelando una tez radiante y suave. Exfoliar la cara es un proceso sencillo, pero es importante hacerlo correctamente para evitar dañar la piel.
- Paso 1. Limpia la piel. Comienza lavando tu rostro con un limpiador suave y agua tibia para eliminar cualquier resto de maquillaje, suciedad o aceite acumulado en la piel.
- Paso 2. Aplica el exfoliante. Aplica una pequeña cantidad de exfoliante para la cara en tus manos o directamente en tu rostro, según las instrucciones del producto.
- Paso 3. Concéntrate en áreas problemáticas.
- Paso 4. Enjuaga. Después de exfoliar, enjuaga bien tu rostro con agua tibia para eliminar completamente el exfoliante y las células muertas de la piel.
La frecuencia de la exfoliación facial varía según el tipo de piel. Para piel normal a mixta, exfolia de una a tres veces por semana. Piel seca o sensible, limita a una vez por semana o cada dos. Por su parte, en la piel madura se recomienda exfoliar la piel una o dos veces por semana con exfoliantes suaves. Observa las reacciones cutáneas y ajusta según sea necesario.
Exfoliantes Faciales Recomendados
Aquí te mostramos algunos exfoliantes faciales recomendados:
- Turmeric Brightening Exfoliating Mask 2 en 1 de Kora Organics: Capaz de eliminar cualquier tipo de impureza sin resecar, dejando una intensa sensación de frescor.
- Byron Mascarilla + exfoliante 2 en 1 de Dr Broebucks: Mezcla ingredientes como la arcilla de caolín y esferas ecológicas biodegradables.
- Mascarilla R + R de Summer Friday: Enriquecida con aceites antioxidantes, deja la piel hidratada y elimina las células muertas suavemente.
- Mascarilla Instante Destoxificante de Caudalie: Desintoxica la piel, cerrando los poros y eliminando impurezas.
- Peel & Polish de Pixi: Exfoliante enzimático que limpia la piel con dos tipos de exfoliación.
- Mascarilla Exfoliante Energie de Vie de Lancôme: La piel queda profundamente hidratada y con una sensación de confort.
- Black Scrub de Erborian: Limpia, elimina las células muertas y purifica la piel gracias al polvo de carbón.
- Dermask Mascarilla exfoliante con burbujas de Dr Jart: Limpia la piel en profundidad sin irritar gracias al ácido carbónico.
- Scrub & Mask de Filorga: Exfolia y favorece la regeneración de la piel con esferas de perlita y enzimas.
Consejos Adicionales
- Recuerda aplicar cada mañana protección solar y reaplicar cada dos horas, sobre todo si vas a tomar el sol.
- Utiliza un limpiador específico para tu tipo de piel para eliminar cualquier rastro de maquillaje e impurezas.
- Aplica una buena crema hidratante después de retirar la mascarilla para sellar la piel y evitar la deshidratación.
La primera duda a la que se enfrentan las personas que tienen granitos es si es bueno o no exfoliarse la cara. Además, ayuda a que las cremas penetren más fácilmente y, por tanto, mejora su eficacia.
Para una exfoliación más intensa, te recomendamos el Exfocepillo de Pure Active. Exfoliar la cara es muy sencillo. Limpia tu cara de imperfecciones y suciedad. Una buena limpieza facial preparará tu rostro, eliminando las posibles impurezas. Más allá de usar agua y jabón, te recomendamos que limpies bien tu piel con un producto completo como el Agua Micelar Clásica.
Con la cara todavía húmeda extiende el producto exfoliante. Es mejor que tu rostro no esté del todo seco porque así podrás esparcir mejor el exfoliante y los granos de la crema exfoliante no dañarán tu piel. Cuidado al extender el exfoliante. Para obtener el mejor de los resultados tienes que hacerlo de manera suave, en movimientos circulares hacia arriba y desde el centro de la cara (nariz) hacia las orejas.
Ya has comprobado como la exfoliación rutinaria lleva poco tiempo. Pero no acaba ahí todo. Presionar mucho al extender el exfoliante es un error muy común. No presiones demasiado porque solo conseguirás dañar tu piel. Basta con que lo extiendas suavemente, con movimientos circulares. Cuidado si tienes una piel muy sensible. En este caso debes prestar especial atención a la selección de tu exfoliante, utilizando un producto suave que no dañe tu piel.