Metástasis de Melanoma en Huesos: Causas, Síntomas y Tratamiento

El melanoma, uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel, tiene la capacidad de metastatizar en los huesos, lo que conlleva una serie de complicaciones graves para los pacientes. Estas complicaciones incluyen pérdida ósea, un mayor riesgo de fracturas y dolores intensos que impactan significativamente la calidad de vida. La metástasis ósea en el melanoma también se asocia con una baja tasa de supervivencia, donde solo un 10% de los pacientes sobrevive más allá de un año.

Melanoma en la piel.

¿Qué es la Metástasis Ósea?

La metástasis ósea se produce cuando las células cancerosas se propagan desde su lugar original a un hueso. Casi todos los tipos de cáncer pueden propagarse (hacer metástasis) a los huesos, pero algunos tipos de cáncer son especialmente más propensos a propagarse, como el cáncer de mama y el cáncer de próstata. La metástasis ósea puede producirse en cualquier hueso, pero ocurre con mayor frecuencia en la columna vertebral, en la pelvis y en el muslo. Es posible que la metástasis ósea sea el primer signo de que tienes cáncer o puede aparecer años después del tratamiento oncológico.

Cuando las células cancerosas se propagan a los huesos (metástasis), obstruyen o aceleran ya sea la acción de los osteoblastos o de los osteoclastos, causando que haya demasiada formación o desintegración ósea. La propagación del cáncer a los huesos de la columna vertebral puede hacer presión sobre la médula espinal. Conforme haya demasiada desintegración ósea, el calcio es liberado hacia el torrente sanguíneo.

El Papel de los Osteocitos en la Metástasis Ósea

Se han observado niveles más altos de muerte de osteocitos en las lesiones óseas de los enfermos de mieloma múltiple, un cáncer que se origina en un tipo de leucocitos llamados «plasmocitos» en la médula ósea. Pero ¿qué función desempeñan los osteocitos, las células más abundantes del tejido óseo, en la metástasis ósea? No obstante, aún se desconocía cómo contribuyen los osteocitos a la metástasis ósea.

Un estudio reciente ha revelado el principal mecanismo que provoca la muerte de los osteocitos en la metástasis ósea en el melanoma. Se descubrió que el principal mecanismo que subyace a la muerte de osteocitos en la metástasis ósea del melanoma es la ferroptosis: un tipo de muerte celular dependiente del hierro caracterizada por una peroxidación lipídica incontrolada. Las células de melanoma inducen la ferroptosis en los osteocitos a través de la regulación al alza del gen HMOX1, que codifica para la proteína hemooxigenasa-1 (Hmox1).

Los investigadores también descubrieron una vía relacionada con la ferroptosis, la vía HIF1α, que implica un exceso de autofagia (en la que el organismo descompone y absorbe sus propios tejidos o células) que provoca la degradación de la ferritina, una proteína que almacena hierro en las células. La autofagia excesiva y la degradación de la ferritina dan lugar a una sobrecarga de hierro y a la peroxidación lipídica en las células: dos características distintivas de la ferroptosis.

Causas de la Metástasis Ósea en el Melanoma

Las células de los cánceres tienen la propiedad de poder desprenderse del tejido donde se han originado y, a través de los vasos sanguíneos o linfáticos, acceder a otras partes del organismo. Las zonas más frecuentes donde acceden son los pulmones, el hígado y los huesos. De forma más infrecuente, también pueden invadir el hueso desde el propio tumor por vecindad o desde los ganglios linfáticos.

Hay tumores que tienen especial tendencia a producir metástasis óseas, como el cáncer de próstata. Posiblemente se deba a una serie de factores tanto de las células cancerosas como del “medio ambiente” del hueso. Las células tumorales alteran el equilibrio entre la formación y destrucción de hueso que se produce habitualmente en la remodelación ósea.

En muchos tumores, tanto hematológicos como oncológicos, son frecuentes las metástasis óseas. Por un lado, lo podemos explicar por la irrigación propia de los huesos, especialmente en la médula ósea, donde resulta fácil que las células queden retenidas. Por otra parte, en los huesos habitan muchísimos tipos celulares diferentes y son un medio rico en factores de crecimiento, citoquinas, etc.

Entre los tipos de tumores con mayor capacidad de metástasis a hueso se encuentran, el mieloma múltiple, el de mama y el de próstata. En realidad, las lesiones óseas en el mieloma múltiple no son propiamente una metástasis porque el cáncer ya está en los propios huesos no “se disemina a los huesos como en otros tipos de cáncer” pero, en algunos manuales se considera como metástasis.

Síntomas de la Metástasis Ósea

Todos los Síntomas de las Metástasis en los Huesos

Es muy importante que acuda consulte con el equipo de profesionales a cargo de su atención médica sobre cualquier síntoma nuevo que presente. El dolor en los huesos es a menudo el primer síntoma de que el cáncer se ha propagado a los huesos. Al principio, el dolor puede ser constante o intermitente, y tiende a empeorar en la noche y aliviarse con el movimiento. Más adelante, se vuelve constante y puede empeorar con la actividad. El hueso pudiera estar tan débil que puede fracturarse.

Dolor óseo, fracturas, fisuras, aplastamiento vertebral… Por desgracia, muchos pacientes de mieloma múltiple saben qué significa esto. Lo viven continuamente. El síntoma (¡y la consecuencia!) más frecuente del mieloma múltiple es, precisamente, el dolor óseo, sobre todo en la espalda (especialmente en la columna vertebral), costillas y caderas.

Las principales complicaciones óseas que se presentan en pacientes afectados por el mieloma múltiple son:

  • el dolor
  • la osteopenia (pérdida leve de masa ósea) u osteoporosis (una intensa pérdida de la densidad ósea)
  • el aplastamiento de vértebras
  • las lesiones líticas
  • las fracturas
  • la compresión de la médula espinal
  • hipercalcemia (es tener demasiado calcio en la sangre y esto puede debilitar los huesos, formar cálculos renales e interferir en el funcionamiento del corazón y el cerebro.)

Ubicaciones comunes de metástasis óseas.

Diagnóstico de la Metástasis Ósea

Las metástasis óseas (otra forma para referirse al cáncer propagado a los huesos) pueden ser visualizadas mediante pruebas de imágenes en las que se capturan imágenes del cuerpo. Las metástasis óseas se pueden detectar cuando una persona presenta dolor o si el médico está tratando de determinar si el cáncer se ha propagado a cualquier otra parte del cuerpo.

Para diagnosticar la metástasis en los huesos, el médico suele indicar una o más de las siguientes pruebas de diagnóstico por imágenes:

  • Radiografías
  • Gammagrafía ósea
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Resonancia magnética (RM)
  • Tomografía por emisión de positrones (PET)

Es posible que el médico también te indique un análisis de sangre para verificar la presencia de niveles altos de calcio o de fosfatasa alcalina o ALP, otra sustancia cuyo nivel puede elevarse a causa de la metástasis en los huesos.

Tratamiento de la Metástasis Ósea

Existen muchas maneras de tratar el dolor causado por las metástasis en los huesos. El tratamiento dependerá del tipo de cáncer y de la etapa, así como del grado y ubicación de la metástasis en los huesos. En ocasiones, el tratamiento que se aplica para contra el cáncer principal (cáncer primario) resulta útil para reducir el desarrollo de la metástasis en los huesos. En otros casos, es posible emplear los medicamentos destinados a frenar los efectos que el cáncer tiene sobre los huesos. Los medicamentos contra el dolor o analgésicos también son muy útiles.

Los medicamentos más comúnmente utilizados para tratar la metástasis en los huesos son las medicinas con bisfosfonato pamidronato (Aredia) y ácido zoledrónico (Zometa), así como el medicamento denosumab (Xgeva). Estos medicamentos se administran de forma intravenosa (inyección) o subcutáneamente (aplicación por debajo de la piel). Al principio, la mayoría de los pacientes es tratada una vez al mes, pero luego pueden recibir el tratamiento con menos frecuencia, si se encuentran bien.

Los bifosfonatos son, normalmente, otra de las terapias de elección para reducir las lesiones óseas en los pacientes de mieloma múltiple. Son un grupo de medicamentos utilizados para la prevención y tratamiento de las enfermedades en las que los osteoclastos eliminan el tejido óseo. Además, recientemente ha, ha habido ensayos clínicos que apuntan a que algunos biofosfonatos de última generación podrían tener un efecto anti mieloma puesto que podrían reducir proporción IL-6, un factor de crecimiento que promueve el crecimiento y la supervivencia de las células mielomatosas e inducir la apoptosis (muerte celular programada) en las líneas de células de mieloma humano cultivadas en laboratorio. Estos efectos se potencian con la combinación de tratamientos estándar como la dexametasona en el mieloma múltiple

La radioterapia también puede ser un método efectivo y rápido para aliviar el dolor en lesiones localizadas en casos graves. Y, en éstos, podría tener que recurrirse también a una intervención quirúrgica para fortalecer las zonas fracturadas o en riesgo de serlo, para tratar la presión de los nervios en la médula espinal y las fracturas vertebrales, etc.

La siguiente tabla resume las opciones de tratamiento comunes para la metástasis ósea:

Tratamiento Descripción Objetivo
Bisfosfonatos Medicamentos que inhiben la resorción ósea. Fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas.
Radioterapia Uso de radiación para destruir células cancerosas. Aliviar el dolor y controlar el crecimiento tumoral.
Cirugía Intervención quirúrgica para estabilizar huesos fracturados o en riesgo de fractura. Mejorar la estabilidad y reducir el dolor.
Analgésicos Medicamentos para el control del dolor. Aliviar el dolor asociado con la metástasis ósea.
Quimioterapia Medicamentos para destruir o dañar las células cancerosas. Controlar el crecimiento del cáncer y reducir la metástasis.

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