¡La rosácea ha invadido el mundo de la salud y la belleza! No es una patología nueva, pero gracias a la labor de divulgación científica y a los nuevos medios de difusión, ahora es mucho más visible, diagnosticada y tratada con éxito. La rosácea es una afección muy común que, con tratamiento, se puede controlar.

¿Qué es la rosácea?
Myriam Yébenes nos explica que la rosácea es una patología que afecta a la piel y algunas veces a los ojos, se produce en brotes de lesiones inflamatorios, enrojecimiento y vasos visibles.
El National Institutes of Health (NIH) define qué es la rosácea como “una afección inflamatoria a largo plazo de la piel que provoca enrojecimiento y sarpullido en esta, por lo general en la nariz y las mejillas”, aunque también puede causar problemas en los ojos.
Cristina Vico, experta en rosácea en la Clínica Dr. Morales Raya, nos explica que "es una condición inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por brotes de rojez transitoria o permanente. Las lesiones características, además de la rojez, son granos rojos o con pus así como telangiectasias (pequeños vasos dilatados). A todo ello, puede sumarse la sensación de escozor, tirantez y sequedad generalizada de la piel".
Se trata de una afección muy común que, con tratamiento, se puede controlar. Saber qué es rosácea dermatología es esencial, pues a veces, puede confundirse con el acné, la dermatitis u otros problemas de la piel, por lo que su detección temprana es fundamental para aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso.
Tipos de rosácea
La doctora Leticia Alonso explica que existen cuatro tipos de rosácea y en función de la que se padezca, se recurre a un tratamiento específico. Es necesario que un dermatólogo lo valore pues a veces, uno de los tipos de rosácea suele cursar con granos que pueden confundirse con acné. Aplicar tratamientos por tu cuenta puede agravar la rosácea.
Principalmente, podemos distinguir cuatro tipos de rosácea:
- Eritematotelangiectásica: presenta cara enrojecida la mayor parte del tiempo, vasos sanguíneos visibles en mejillas, nariz, mentón o frente y sensibilidad en la piel, y los cambios de temperatura o la luz solar pueden ser sus desencadenantes.
- Papulopustulosa: se presenta como bultos parecidos al acné, con inflamación facial y enrojecimiento frecuente, que se acrecienta con el calor, las comidas picantes, el alcohol o el estrés.
- Fimatosa: se manifiesta como piel gruesa, hinchazón o bultos, principalmente en la nariz; es más común en hombres y puede afectar al flujo del aire, ya que la nariz tiende a agrandarse.
- Ocular: afecta a los ojos y puede presentarse junto con otros tipos de rosácea; puede ocasionar visión borrosa, por lo que es importante consultar a un profesional ocular.
Cuando hablamos de rosácea, estos tipos suelen afectar a la cara, por lo que lo más habitual es que se trate de una rosácea facial, ya que esta afección suele afectar al centro del rostro, pero en algunas ocasiones se puede extender a otras partes del cuerpo como los lados de la cara, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo o el pecho.
Causas de la rosácea
La causa de la rosácea es la hiperfunción de la glándula sebácea, aumenta de tamaño y produce un exceso de grasa, diferente a la del acné.
¿Por qué sale la rosácea? Se desconoce la verdadera causa de la rosácea porque sale sin que los estudios científicos hayan podido determinar su origen exacto.
Y, aunque se desconocen las causas exactas, “estudios recientes apuntan a que podría estar relacionada con la herencia genética (aproximadamente el 40% de los afectados tiene un familiar directo que también la padece), con el funcionamiento inadecuado del sistema inmunitario y con problemas de regulación vascular”, según el doctor Sánchez Viera.
Existen, eso sí, varias teorías, como el aumento de la sensibilidad de la piel debido a factores ambientales (luz ultravioleta, microbios que viven en la piel de las personas…). También es mayor el riesgo de contraer la enfermedad si hay antecedentes familiares de rosácea, aunque no hay suficientes estudios sobre el factor genético en este sentido.
Para la dermatóloga Salleras es un problema de circulación facial. “Ante cambios térmicos externos bruscos, la circulación funciona de forma incorrecta y se produce un rubor exagerado e imprevisto en la zona centro-facial (frente, nariz y mejillas). También suele picar, producir ardor o escozor”, asegura la doctora Salleras.
Síntomas de la rosácea
“Tiene múltiples síntomas, los más destacables son el enrojecimiento de la cara, junto a ardor e hinchazón y granos rojos, en algunos casos pueden contener pus. También se visualiza pequeños vasos sanguíneos en la zona de la nariz y mejillas, debido al incremento de la necesidad de vascularización de esta zona”, detalla la experta del Instituto de Belleza Maribel Yébenes.
Su síntoma más común es el enrojecimiento persistente de la cara. Puede comenzar como una tendencia a ruborizarse pero, con el tiempo, puede prolongarse durante períodos más largos. Además, aparecen otros efectos como:
- Sensación de hormigueo o ardor en la piel, que se vuelve más áspera y escamosa.
- Sarpullido en forma de protuberancias rojas o llenas de pus y granos parecidos al acné.
- Vasos sanguíneos visibles en la piel (mejillas y nariz).
- Engrosamiento de la piel, sobre todo en la nariz (es uno de los síntomas más graves y afecta sobre todo a los hombres).
- Irritación en los ojos (inflamación, enrojecimiento, picazón, lagrimeo o sequedad).
La doctora Leticia Alonso nos explica además que “la rosácea puede tener llegar a afectar muy negativamente a la autoestima y calidad de vida del paciente por el perjuicio estético que supone en los casos más graves”.
¿Quiénes pueden sufrir rosácea?
La rosácea puede afectar a cualquier persona. Sin embargo, es más probable en estos casos:
- Mujeres, aunque si lo desarrollan los hombres tiende a ser más grave.
- Personas de piel clara, aunque en las personas de piel más oscura es más difícil detectar su característico enrojecimiento de la piel.
- Adultos de mediana edad y adultos mayores.
- Personas cuya piel se quema fácilmente con el sol.
- Personas de entre 30 y 50 años.
- Personas con antecedentes familiares de rosácea.
- Personas con antecedentes de haber fumado.
Prevención de la rosácea
Myriam Yébenes nos explica que la rosácea aparece en brotes, y que no podemos evitar siempre su aparición, pero sí que se puede tratar para poder prevenirla o disminuir nuevos brotes. Para empezar, hay que tener en cuenta estilos de vida, alimentación, factores térmicos, emocionales, genética, cosmética… No son los factores principales, pero sí pueden afectar a su aparición.
La doctora Leticia Alonso recomienda, por ejemplo, evitar comidas y bebidas muy calientes o muy picantes, no fumar, restringir el consumo de alcohol…
Para reducir los brotes de esta afección es esencial tomar ciertas precauciones y mantener un cuidado adecuado de la piel. ¿Qué es bueno para la rosácea?
- Utilizar a diario protección solar con alto factor de protección, incluso en días nublados.
- Usar productos para el cuidado facial diseñados para pieles sensibles.
- Evitar el maquillaje con ingredientes irritantes.
- Utilizar crema hidratante suave y sin fragancias para reducir la sequedad y la irritación.
Consultar al dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso permite aplicar un tratamiento adecuado e identificar los factores desencadenantes de los brotes de rosácea ayuda a prevenirla. Aprender cómo tratar la rosácea según cada caso es fundamental para mejorar la calidad de vida de cada paciente.
Tratamientos para la rosácea

Es fundamental consultar a un dermatólogo para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Según nos explica la dermatóloga del Grupo Pedro Jaén La Moraleja los mejores resultados se observan combinando diferentes líneas de tratamiento: los de tipo tópico, con cremas específicas para cada paciente, los tratamientos orales y algunos tipos de láser, como el vascular o el Co2 para aliviar síntomas y reducir su apariencia.
¿Cómo quitar la rosácea de la cara? Los tratamientos más habituales son:
- Cuidado de la piel con limpiadores suaves.
- Algún medicamento para la rosácea que se aplica en la piel (cremas o geles).
- Antibióticos para controlar la inflamación.
- Terapias con láser o luz.
- Cambios en los hábitos de vida.
- Cirugía (es poco común, pero la que afecta a la nariz se puede disimular).
Como hemos dicho, no existe cura pero, con una identificación temprana y el tratamiento de la rosácea adecuado, se puede controlar la afección y mejorar la calidad de vida del paciente.
El tratamiento con láser o luz pulsada (IPL) cierra los capilares y las venitas, y mejora mucho la tendencia espontánea al enrojecimiento. De media son necesarias 2 o 3 sesiones y su precio está entre los 250 € y los 500 €, según la gravedad.
Kleresca es un equipo de fluorescencia que estimula los mecanismos de reparación naturales de la piel. Consiste en aplicar un gel fotoconversor en la piel, que se coloca bajo una lámpara de luz azul. Cuando ésta incide sobre el gel se activan los propios mecanismos internos de reparación a nivel celular.
La terapia fotobiodinámica cuenta con unos sistemas lumínicos de luz LED que emiten a diferentes longitudes de onda y son capaces de penetrar en la piel a distintas profundidades mejorando la rojez, el edema y la inflamación en general. Es indoloro y deja un efecto flash.
El tratamiento de bótox contra la rosácea ha empezado a aplicarse en los últimos años con mucha eficacia. Uno de los principales síntomas de la rosácea es la inflamación, y se ha descubierto que la toxina del bótox actúa sobre unas células llamadas mastocitos, evitando que liberen los agentes proinflamatorios. Para lograrlo, se infiltra el bótox más diluido para lograr que se distribuya y sedimente mejor en todas las zonas afectadas. Además, también actúa a nivel vascular.
Juan Jiménez, licenciado en Medicina con número de colegiado 282875350 y dermatólogo de la clínica FEMM expone que "existen múltiples opciones según el tipo de rosácea que se padezca. En la rosácea eritematosa-telangiectasica ("rojeces") se pueden utilizar fármacos con acción vasoconstrictora para mejorar dichas rojeces y vasos sanguíneos. En la rosácea papulo-pustulosa (cuando ya aparecen granitos) es necesario asociar otros tratamiento antiinflamatorios o que ataquen al ácaro Demodex, responsable de este tipo de rosácea".
¿Su fórmula estrella? "Oximetazolina (vasoconstrictor), ivermectina (ataca al ácaro Demodex) y enoxolona (antiinflamatorio)".
La paciente sobre estas líneas, recibió un tratamiento combinado de Azitromicina (antibiótico) con tópicos a base de Hidroquinona, Retinol e Ivermectina, más una buena rutina de limpieza, con especial cuidado en el control de la grasa.

Tratamientos tópicos
Los tratamientos tópicos son una parte fundamental del abordaje de la rosácea. Los productos que contienen metronidazol, azelaico o ácido azelaico pueden reducir la inflamación y el enrojecimiento.
En casos más graves, su dermatólogo puede recetar antibióticos orales, como la doxiciclina o la tetraciclina, para controlar la inflamación y las lesiones. Estos tratamientos generalmente se usan a corto plazo debido a posibles efectos secundarios.
El retinol es el mejor aliado para reparar el daño textural y reforzar la función barrera de las pieles con rosácea. Sí, has leído bien, la piel con rosácea puede y en muchos casos, debe tratarse con retinol. La irritación inicial que este derivado de la Vitamina A pueda causarte, será del todo compensada cuando superes la fase de adaptación de tu retinización.
Otros tratamientos
- Antibióticos orales: Nos permiten reducir la inflamación de forma rápida y efectiva.
- Isotretinoína: Este fármaco, muy común también en el tratamiento del acné, es una de nuestras mejores bazas. Lo usamos a dosis muy bajas con el fin de reducir el tamaño de la glándula sebácea y la producción de grasa, al mismo tiempo que bajamos la inflamación.
- El sistema de luz fluorescente de Kleresca puede aportarnos beneficios en algunos estadios o perfiles de rosácea.
TODO SOBRE LA ROSÁCEA 2025: RUTINA PASO A PASO | GUÍA PRÁCTICA DE DERMATÓLOGA
Recomendaciones adicionales
No deben exponerse al sol sin protección, ya que la luz solar intensa puede exacerbar los síntomas. Además, deben evitar productos para la piel que contengan ingredientes irritantes y abstenerse de frotar o rascar la piel, lo que podría empeorar la irritación.
El consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes también debe ser limitado, ya que son conocidos desencadenantes de la rosácea.
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Protección solar | Usar protector solar a diario, incluso en días nublados. |
| Productos suaves | Utilizar productos para el cuidado facial diseñados para pieles sensibles. |
| Evitar irritantes | Evitar maquillaje con ingredientes irritantes y productos que contengan alcohol o acetona. |
| Hidratación | Utilizar crema hidratante suave y sin fragancias. |
| Dieta saludable | Mantener una alimentación rica en vitamina C y evitar alimentos picantes o muy calientes. |
Te invitamos a iniciar el viaje hacia una piel más sana, tolerante, no sensibilizada y libre de rosácea. Si quieres, podemos acompañarte en este periplo que no decimos que vaya a ser fácil, pero sí posible y alcanzable. Nos avala la experiencia de muchos casos de éxito, historias duras a las que juntas, hemos logrado dar la vuelta. La tuya puede ser la próxima.