El acné hormonal es una afección cutánea frecuente en mujeres adultas, especialmente entre los 22 y 50 años. Aunque no se considera una patología grave, su impacto en la autoestima y la calidad de vida puede ser significativo. A diferencia del acné de la pubertad, que se manifiesta en la zona T del rostro, el acné hormonal tiende a aparecer en las mejillas, la barbilla o el cuello.
En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas y los tratamientos disponibles para el acné hormonal, tanto desde un enfoque natural como médico. Además, abordaremos cómo prevenirlo y qué alimentos evitar para mantener una piel sana y equilibrada.
¿Cuáles son las causas del acné hormonal?
El acné hormonal se debe, en la mayoría de los casos, al exceso de testosterona, especialmente en mujeres con Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP). Por tanto, una estrategia clave para combatir el acné es reducir los niveles de testosterona. La aparición de granos hormonales suele acentuarse durante la menstruación o cuando hay una enfermedad que altera la producción de hormonas. Asimismo, el estrés puede ser un desencadenante. La menopausia y los altos niveles de andrógenos también se consideran causas del acné hormonal en mujeres adultas.
Las hormonas pueden inflamar la piel, incrementar la secreción de sebo por los poros, crear obstrucciones de los folículos pilosos y permitir que la Propionibacterium acnes, la bacteria del acné, se aloje en la dermis. Cuando no es causado por un descontrol hormonal, puede deberse al maquillaje comedogénico, cremas incorrectas, malos hábitos de limpieza o al tabaquismo, entre otros.
¿Cómo saber si el acné es hormonal? Síntomas en una mujer adulta
El acné hormonal se caracteriza por la aparición de granos muy arraigados y con quistes. Las medidas tradicionales no siempre sirven para eliminar el acné hormonal, ya que su causa es más profunda que un simple exceso de grasa.
Aparece especialmente en las mejillas, alrededor de la boca, el cuello y la espalda. En los casos más acentuados, puede tener presencia en todas las partes del rostro.
La mayoría de las mujeres sufren granitos en determinados momentos de sus vidas: adolescencia, embarazos, menopausia y, en general, antes de que les baje la regla. En el caso del SOP, el acné se puede acentuar y ser recurrente a lo largo del tiempo.
Dieta para el acné hormonal
Si el acné hormonal es causado por desequilibrios hormonales, es fundamental enfocar los esfuerzos en mejorar esos niveles hormonales. Iniciar por revisar los hábitos alimenticios es una muy buena idea.
Es cierto que la ciencia médica todavía no ha podido comprender completamente cómo los alimentos influyen en el acné hormonal. Sin embargo, algunas comidas sirven para prevenir su aparición, en especial, aquellas con nutrientes que alivian la inflamación. Comer más antioxidantes y ácidos grasos del tipo Omega 3 te servirá para tener una piel más sana, limpia y poco congestionada.
¿Qué debo comer si tengo acné hormonal?
- Verduras y hortalizas: Espinacas, canónigos, rúcula, escarola, brócoli.
- Frutas: Manzana, pera, fresa, naranja, mandarina (siempre de temporada).
- Vitaminas: Vitamina C (frutos rojos).
- Carnes blancas: Pollo, conejo.
- Pescados: Azules y blancos (fuente de ácidos grasos beneficiosos).
Además, hay una serie de alimentos que te ayudan a reducir la testosterona de manera natural.
CAUSAS Y SOLUCIÓN DEL ACNÉ HORMONAL
También te ayudará complementar tu alimentación con un complemento como PCOS® NIAM. Se trata de pastillas para regular la regla sin receta que incluye ingredientes como la Vitamina B6, que ayuda a regular la actividad hormonal, y Ácido Pantoténico, que contribuye a la síntesis y al metabolismo normal de las hormonas esteroideas, la vitamina D y algunos neurotransmisores.
¿Qué no debo comer si tengo acné hormonal?
Evita lácteos, especialmente los más grasientos (queso, leche entera, etc.). Mejor si los sustituyes por lácteos de oveja o de cabra o por productos vegetales (arroz, avena, etc.).
¡Ah! Good news: aunque no lo creas, el chocolate no es perjudicial para el acné como se suele pensar. Lo malo del chocolate es la leche y el azúcar añadidos. Si eliges un chocolate al 70 u 80% de cacao, eliminas un porcentaje alto de aditivos innecesarios. Seguro que una onza al día te ayuda a sentirte mejor, ¡que también hay que ser feliz!
Por lo demás, seguramente ya lo sepas, pero te lo recordamos: si tienes acné hormonal, evita alimentos procesados, aquellos que tienen aditivos (colorantes, conservantes, saborizantes, etc.), los que llevan azúcares añadidos, los fritos, la bollería industrial, etc.
Es decir, consume alimentos frescos, los de mercado de toda la vida, y evita aquellos que tengan varios ingredientes y que vienen empaquetados. Para reconocerlos, puedes leer las etiquetas. Te vas a sorprender de la enorme cantidad de productos que pensabas que eran saludables y en realidad, son lo peor. ¡Ah! El alcohol y el tabaco tampoco son amigos de tu piel. Tenlo en cuenta.
Cómo prevenir el acné hormonal
Sueñas con una piel lisa y sin imperfecciones. Pues como te imaginarás eso requiere esfuerzo y constancia. Pero no te vengas abajo: el resultado merece muchísimo la pena.
1. Tu bienestar mental
El estrés, la ansiedad, la vida moderna y la polución no ayudan a que tu piel luzca sana y limpia. Vamos por partes:
El estrés y la ansiedad son problemas importantes y que pueden provocar o agravar el acné hormonal. La buena noticia es que hay maneras de solventarlos. Dedícate tiempo a ti misma, busca momentos de relax, queda con amigos, sal a pasear, busca un buen libro que te mantenga entretenida y cuida tu alimentación. Hay formas de comer que te ayudan a mejorar esos estados de ánimo complejos y adivina… son muy similares a los recomendados para el SOP.
La polución obstruye lo poros y quita la luminosidad natural de la piel. Además, también puede agravar el acné. Por ello, los consejos de limpieza que encontrarás más abajo te va a resultar muy útiles. Un truquillo: incrementa los antioxidantes en tu dieta. Los encuentras por ejemplo en zanahorias, té verde, frutos secos, en el ajo y en la cebolla.
2. Mueve ese cuerpo serrano
Más allá del tema del peso, tu salud agradece infinitamente que hagas ejercicio. Pones en marcha tu metabolismo, que es lo mismo que decir que engrasas la máquina de tu cuerpo para que funcione mejor.
Al menos media hora de ejercicio al día te ayuda a encontrarte mejor y a limpiar tu cuerpo de toxinas.
Además mejora la circulación, incrementa el nivel de oxígeno en sangre, ayuda a reducir el estrés y también los niveles de sebo y grasa que, en parte, provocan el acné. ¿Necesitas más razones?
3. Tratamiento para el acné hormonal natural
Hay algunas sustancias naturales que pueden ser aliadas en tu búsqueda de eliminar el acné hormonal. Una de ellas es el aceite de árbol de té, efectivo para tratar los granos leves a moderados y disminuir la inflamación. Puedes conseguirlo en combinación con otros ingredientes en cremas o tónicos. También, comprar el aceite esencial, pero en ese caso úsalo diluido en aceite de coco o almendra. Aplica haciendo la prueba del parche, es decir, probando primero en una pequeña zona antes del brazo para saber si tienes alguna reacción en 24 horas. La otra alternativa es el té verde, ya sea a través de una taza una vez al día o en lociones y geles que aplicas en el rostro y demás partes del cuerpo donde hay presencia de granos.
4. Acné hormonal tratamiento químico
Hay una serie de ácidos vegetales obtenidos de frutas ricas en vitamina C y ácido cítrico conocidos como alfa hidroxiácidos AHA. Estos actúan exfoliando profundamente la piel para destapar los poros y eliminar manchas. Pueden ayudar a la limpieza y difuminación de las cicatrices del acné hormonal. No obstante, no se deben aplicar en granos activos o heridas. Te recomendamos consultar con un dermatólogo antes de comprar estos productos.
Cómo tratar el acné hormonal sin anticonceptivos
Además de cuidar tu cuerpo por dentro intentando reducir tus niveles de testosterona, los cuidados externos de la piel también te van a ayudar a mejorar su aspecto localmente. Te contamos qué cuidados específicos necesitas aplicar y que son una solución si buscas reducir el acné hormonal con tratamientos sin anticonceptivos:
1. Limpieza diaria
Cuando sufres acné, la limpieza diaria es vital para acabar con las bacterias que se reproducen en tu piel. Lleva a cabo una limpieza cada mañana y cada noche. Para hacerlo, te recomendamos buscar los productos más adecuados para ti: agua micelar o jabón.
Evita cremas limpiadoras ya que suelen tener una base grasa que no te ayuda mucho. Elige productos naturales, con pocos ingredientes para asegurarte de que no resecarán, ni irritarán tu cutis con aditivos innecesarios.
La constancia es tu mejor amiga en este caso. Y recuerda que no es necesario que te hayas maquillado para limpiarte la cara. Estas limpiezas ayudan a eliminar partículas de polvo, humo, grasa de la propia piel y un montón de sustancias que ensucian cada poro de tu piel.
2. Tonifica e hidrata
Tras la limpieza, utiliza un tónico que te ayude a equilibrar la piel y a prepararla para el mejor aprovechamiento de la crema hidratante.
La mayoría de los que hay en el mercado tienen alcohol y otros ingredientes que pueden ser nocivos. Por eso, puedes utilizar infusión de manzanilla, agua de rosas o aloe vera. Y si los metes en la nevera te darán un plus de frescura.
Respecto a la crema hidratante, tienes que buscar la que mejor se adapte a tus necesidades. La oferta es inmensa, por lo que lo recomendable sería empezar por un producto específico para el acné y según vayas mejorando, ir probando hasta encontrar la que mejor te equilibre sin engrasar ni resecar.
Seguramente te pueden ayudar en tu farmacia más cercana, especialmente si te dan testers gratis para que puedas probar diferentes productos sin gastarte una millonada en cremas que no sabes si te van a ir bien.
3. Cuidados frecuentes
Además de los cuidados diarios, hay una serie de medidas que puedes aplicar a tu día a día para tratar el acné hormonal:
- Una o dos veces a la semana puedes aplicarte una mascarilla de arcilla blanca, que ayuda a equilibrar la piel de manera natural.
- Cambia la sábana de la almohada frecuentemente para evitar que las bacterias que ya tienes regresen a tu piel.
- Utiliza una toalla exclusiva para tu cara, no la compartas con nadie más y tampoco utilices la del cuerpo, las manos o el pelo. También deberías cambiarla con frecuencia.
- Bebe mucha agua.
- No te toques la cara y mucho menos, los granos. Si la tocas con frecuencia, lo que haces es ensuciarlos y facilitar que se infecten. Si tienes granos que te resultan especialmente molestos, acude a un centro de estética a que te hagan una limpieza de cutis específica. Allí podrán limpiarte en profundidad para que empieces a aplicar todos los hábitos que te recomendamos en este artículo.
¿Existen pastillas naturales para el acné hormonal?
Aunque no hay una fórmula mágica, si cuidas tu alimentación, haces deporte y sigues una rutina de limpieza cutánea específica para el acné, ¡felicidades! Ya tendrás prácticamente todo el camino recorrido para que tu piel luzca perfecta 😉. Pero si quieres ayudar a que el proceso sea más rápido, puedes incluir en tu rutina la toma de suplementos específicos.
Vitaminas para el acné hormonal
PCOS® NIAM es un complemento alimenticio de origen 100% natural. Contiene ácido pantoténico, vitamina B, biotina y muchas otras vitaminas. Ah, y D-Chiro Inositol, especialmente pensado para la regulación hormonal y que contribuye a normalizar los ciclos menstruales y reducir síntomas como el acné hormonal o la caída del cabello.
Si quieres conocer la opinión de mujeres que sí han probado y notado los efectos beneficiosos de PCOS® NIAM, pincha en el siguiente banner.
Preguntas frecuentes sobre el acné hormonal
A continuación resolvemos las dudas más frecuentes sobre el acné hormonal:
- ¿Cómo saber si el acné es hormonal? Es un acné en la adultez que aparece con más frecuencia en el ciclo menstrual, la menopausia o debido a trastornos hormonales. Asimismo, sus características, granos muy inflamados y que se localizan en las mejillas, cuello, barbilla y espalda.
- ¿Qué debo comer si tengo acné hormonal? Los alimentos más recomendados son los vegetales y frutas con bajo índice glucémico, alimentos ricos en antioxidantes y aceites grasos poliinsaturados+, carnes blancas como las aves y el pescado.
- ¿Qué no debo comer si tengo acné hormonal? Evita en lo posible los alimentos procesados y de origen industrial, azúcar blanca, los productos lácteos, los carbohidratos más refinados y carnes rojas.
Con el diagnóstico correcto, el médico puede ayudarte a encontrar el plan más adecuado para reducir la gravedad y la frecuencia de los brotes. Además, es esencial que introduzcas algunos cambios en tu estilo de vida, como reducir el estrés, seguir una dieta equilibrada y evitar las soluciones tópicas agresivas.
Aunque puede resultar difícil encontrar el mejor remedio para este tipo de trastorno cutáneo, con el enfoque y la dedicación adecuados es posible controlarlo. Recuerda que no es posible quitar el acné hormonal de la noche a la mañana, por lo que es importante ser constante con el plan de tratamiento y, lo más importante, tener paciencia.
Los retinoides son un grupo de derivados de vitamina A con resultados superlativos para el acné. Estos tratamientos pueden dejar la piel enrojecida, irritada y empequeñecida, con una superficie escamada visible. No te preocupes si tu piel se descama al principio, se acabará acostumbrado al tratamiento.
Para el acné moderado a grave, combino el mismo tratamiento tópico con antibióticos orales, como doxiciclina, para matar la bacteria que causa las imperfecciones. Los medicamentos orales, como la doxiciclina, hacen que la piel sea muy sensible a la luz solar. Esto significa que incluso la exposición al sol moderada podría dejarte unos colores parecidos a los de una gamba.
Para el acné grave o quístico, prescribo un tratamiento muy potente llamado isotretinoína (Accutane). Se centra en el exceso de producción de grasa en la raíz del problema, y puede curar incluso el acné quístico. Sin embargo, esta medicación es fuerte, y puede tener graves efectos secundarios. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Esta solución se utiliza como último recurso, y los pacientes necesitan hacerse análisis de sangre con regularidad para comprobar la respuesta del cuerpo al tratamiento. Entre los efectos secundarios se incluyen sequedad grave de la piel y los labios, así como del área nasal, que da lugar a descamación, tensión e incluso hemorragia nasal. Si tomas isotretinoína, necesitar mantener la piel hidratada con texturas nutritivas y densas, así como con un protector solar con SPF alto (30-50). Opta por un bálsamo labial fuerte, como el bálsamo NUTRITIC Labios, y prueba un espray de agua termal para aliviar la piel.
Muchos pacientes vienen a la clínica buscando una cura para el acné que funcione de la noche a la mañana, y puedo entender completamente por qué quieren que actúe rápido. Si somos realistas, los resultados suelen tardar semanas en lugar de horas, y la regularidad es clave para erradicar el acné de la piel. Sin embargo, solo el 30-50 % de los pacientes suele atenerse a su tratamiento programado: Empiezan con las mejores intenciones pero, después, pierden la esperanza cuando las cosas no cambian de un día para otro.
Siempre recomiendo a los pacientes que combinen tratamientos de prescripción con productos dermocosméticos eficaces. Opta por limpiadores sin jabón de pH neutro y cremas hidratantes sin aceites. En cuanto al maquillaje, busca fórmulas no comedogénicas para que no se obstruyan los poros. También existen cremas especializadas para la piel con tendencia acneica, que contienen ingredientes como ácido salicílico y que puedes comprar en la farmacia. Te lo aseguro, el tratamiento médico adecuado puede verse fomentado con los productos cosméticos correctos.
Medicamentos para el acné
En el tratamiento del acné, se emplean medicamentos llamados retinoides, derivados de la vitamina A. Los retinoides disminuyen la fabricación de sebo y aumentan la fabricación de colágeno. Los betacarotenos dan esos colores naranjas y amarillos presentes, por ejemplo, en los pimientos o las zanahorias.
Otro tipo de fármacos empleados en el acné son los antibióticos. Esto se hace por dos motivos: por una parte los antibióticos matan y destruyen las bacterias que proliferan en la glándula sebácea y por otro, tienen un potente efecto anti-inflamatorio. Como sabemos, la infección de las glándulas sebáceas por parte de bacterias como el cutibacerium acnés es una de las principales causas de la inflamación y de la aparición de granos en la cara.
Otro de los medicamentos empleados cada vez mas para el tratamiento del acné son los antihistamínicos. Los antihistamínicos hacen que el acné se cure mas rápidamente y el numero de lesiones inflamatorias como pápulas, pústulas o nódulos sea sensiblemente inferior. Los Antihistamínicos pueden ser tomados por mujeres embarazadas y son fármacos muy seguros. Los Antihistaminicos de segunda generación no cruzan la barrera hemato-encefálica y por este motivo no dan sueño. Se cree que el efecto de los antihistamínicos radica en la reducción de los niveles inflamatorios en las personas con acné.
Otro cambio importante se ha producido con el uso de anticonceptivos hormonales orales. Hoy en día se administran ANTI-ANDROGENOS que bloquean los receptores para estas hormonas justo en la glándula sebácea. Esto reduce la fabricación de sebo que es el motivo fundamental por el cual los pacientes tienen acné.
El acné adolescente se presenta en forma de "T" y cubre la frente, la nariz, alrededor de la boca y la barbilla. Va acompañado de una piel grasa. En los adultos, el acné suele tener forma de U, siguiendo las líneas de la barbilla y, a veces, del cuello.
Hay muchos factores endógenos que influyen, como las predisposiciones personales, como la genética familiar, la resistencia a los antibióticos y el nivel de hormonas masculinas, es decir, andrógenos. El nivel de andrógenos circulantes, es decir, la cantidad de testosterona en la sangre.
Muchas mujeres notan una correlación entre el acné y sus periodos. La fase folicular que culmina con la ovulación hacia el día 14, caracterizada por un aumento de la secreción de estrógenos. La piel suele estar radiante. La fase lútea después del día 14, en la que se produce más progesterona, no tiene necesariamente un efecto androgénico.
Si este es el caso, se recomiendan tratamientos hormonales sustitutivos para tratar el acné hormonal, ya que aportan estrógenos adicionales.
La causa raíz es un desequilibrio o una hipersensibilidad a las hormonas, concretamente a los andrógenos (hormonas masculinas presentes en pequeñas cantidades en las mujeres). Estas hormonas pueden fluctuar debido a múltiples factores: Ciclo menstrual, estrés, factores vitales, condiciones subyacentes.
Uno de los errores más comunes es intentar solucionar el acné adulto con el mismo arsenal que se usaba en la adolescencia. El tratamiento del acné juvenil suele centrarse en secar el exceso de grasa y combatir la bacteria Propionibacterium acnes (ahora Cutibacterium acnes) con limpiadores fuertes, exfoliantes agresivos y altas concentraciones de peróxido de benzoílo.
Mientras que el acné juvenil responde bien a la exfoliación y al control bacteriano superficial, el acné hormonal adulto requiere un tratamiento que trabaje a un nivel más profundo, abordando la inflamación y la regulación hormonal.
Abordar el acné hormonal adulto requiere una estrategia combinada. El dermatólogo evaluará la severidad del acné, tu historial médico y tus factores de estilo de vida para crear un plan personalizado. Este plan generalmente combina tratamientos tópicos (aplicados en la piel) con tratamientos sistémicos (ingeridos).
El objetivo de los tópicos es acelerar la renovación celular, reducir la inflamación y prevenir la obstrucción de los poros. Los retinoides (como el adapaleno, la tretinoína o el tazaroteno) son reguladores celulares. «Enseñan» a las células de la piel a comportarse correctamente, acelerando su recambio. Esto evita que las células muertas obstruyan los poros.
Cuando el acné es moderado, severo, quístico o no responde a los tópicos, es hora de atacar el problema desde dentro. Aquí es donde las pastillas para el acné marcan la diferencia en los casos hormonales.
Si bien el tratamiento médico es el pilar, ciertos ajustes en el estilo de vida pueden potenciar los resultados o, como mínimo, evitar empeorar el problema.
La Rutina de Skincare que sí ayuda
Menos es más. El objetivo no es «secar» la piel, sino equilibrarla.
Limpieza suave: usa un limpiador no comedogénico, sin sulfatos agresivos, dos veces al día. La sobre-limpieza es contraproducente.
Hidratación (no negociable): una piel deshidratada es una piel inflamada. Usa cremas hidratantes ligeras, «oil-free» y no comedogénicas. El ácido hialurónico y las ceramidas son tus aliados para reparar la barrera cutánea.
Protección solar (obligatoria): el sol es un falso amigo. Puede «secar» los granos temporalmente, pero el daño UV empeora la inflamación y es el principal causante de que las manchas post-acné se vuelvan permanentes. Usa un SPF 50+ mineral o no comedogénico todos los días.
Dieta y Estrés: los disparadores ocultos
Aunque el acné hormonal es, por definición, hormonal, ciertos factores pueden exacerbarlo.
La conexión es individual, pero los estudios apuntan a dos principales sospechosos: Alto índice glucémico y Lácteos.
El cortisol (estrés) y los andrógenos están íntimamente ligados. Gestionar el estrés a través del ejercicio, un sueño adecuado (vital para la reparación de la piel) y técnicas de relajación puede tener un impacto directo en la frecuencia de tus brotes.
La clave del éxito es dejar de experimentar por tu cuenta y buscar un diagnóstico profesional. El acné no es un problema cosmético, es una condición médica de la piel. Un dermatólogo es el único profesional capacitado para navegar la complejidad de tus hormonas y tu piel, diseñando un plan que te devuelva la salud cutánea y la confianza.