Beneficios y usos del peeling láctico para una piel renovada

En el mundo del cuidado de la piel, el ácido láctico se ha convertido en un ingrediente estrella gracias a sus múltiples beneficios. Antes de adentrarnos en sus propiedades, es fundamental comprender qué es exactamente este activo y cómo actúa en nuestra piel.

¿Qué es el ácido láctico?

El ácido láctico es un tipo de alfa hidroxiácido (AHA) que se encuentra de forma natural en diversos alimentos, especialmente en los lácteos. Pertenece a la categoría de los AHA, y su potencia varía según el tamaño de su molécula, la concentración, el pH de la fórmula final y su combinación con otros activos.

Este ácido ofrece múltiples propiedades para la piel, lo que lo convierte en un ingrediente valioso en productos de cuidado facial. Es más, es el efecto de la leche fermentada. Y por raro que pueda sonar, se ha convertido en el mejor amigo de las pieles secas.

Los AHA son más o menos potentes en función al tamaño de su molécula, la concentración, el pH de la fórmula final y su combinación.

Beneficios del ácido láctico para la piel

La magia del ácido láctico radica en su capacidad para eliminar las células muertas de la superficie de la piel mientras hidrata profundamente, algo que no todos los peelings logran. Esto lo convierte en un tratamiento multitarea: exfolia, suaviza e hidrata al mismo tiempo.

El ácido láctico tiene varios beneficios para la piel. El ácido láctico es uno de los factores naturales de humectación de la piel. Como tal, el ácido láctico es más bien una molécula hidrófila pequeña. Esto significa que se enlaza agua activamente y se forma una esfera de agua. Esta es responsable del efecto hidratante. Además, el ácido láctico es esencial para mantener intacta la capa protectora ácida y una flora cutánea saludable.

En general, la superficie de la piel tiene con ello un valor pH más bien ácido. Esto provoca un entorno en el que se desarrollan bien las bacterias endógenas de la piel. Los efectos hidratantes así como la influencia positiva sobre la flora fisiológica ya se desarrollan en concentraciones bajas.

Las altas concentraciones de ácido láctico tienen un efecto queratolítico. Esto no significa otra cosa que se disuelven los compuestos entre células córneas de la capa más externa de la piel. Lo que es útil para los llamados exfoliantes químicos superficiales, pues con los mismos se ayuda a la piel a liberarse más rápida y, sobre todo, cuidadosamente de las células cutáneas que han dejado de ser necesarias.

La piel se presenta menos pálida y las sustancias nutritivas pueden utilizarse mejor. Los trabajos de investigación dermatológica también vinculan los exfoliantes de ácido láctico con una mejora de la estructura y la flexibilidad de la piel.

El ácido láctico actúa tanto directa como indirectamente contra las impurezas. El efecto directo se basa en el hecho de que el ácido láctico puede eliminar las células muertas de la piel, que a su vez pueden ser a menudo la causa de la inflamación y las impurezas. El ácido láctico tiene un efecto indirecto relacionado con la estabilización del manto ácido.

  • Exfoliación suave: El ácido láctico actúa como un exfoliante químico suave al disolver las células muertas y las impurezas.
  • Hidratación profunda: También es conocido por su capacidad para retener la humedad en la piel. El ácido láctico es un humectante natural, ayuda a mantenerla hidratada y suaviza la barrera cutánea. A diferencia de otros peelings, el láctico no reseca la piel.
  • Aclaramiento de manchas y decoloraciones: El ácido láctico también reduce la apariencia de manchas oscuras, hiperpigmentación y decoloraciones.
  • Estimulación del colágeno: El ácido láctico estimula la producción de colágeno en la piel, lo que puede ser beneficioso para personas con piel madura que buscan reducir los signos del envejecimiento, como arrugas y flacidez.

En términos de cosmética, pertenece a la categoría de los alfahidroxiácidos o AHAs. Aporta unos beneficios muy similares a los de otros ácidos, pero de forma más respetuosa con la dermis: “Tiene propiedades antiedad equivalentes a las del ácido glicólico, ya que retexturiza e hidrata a nivel epidérmico. A concentraciones bajas, tiene acción hidratante, por lo que resulta interesante para pieles secas”.

Es el AHA más suave y menos propenso a causar reacciones, destacando tres efectos principales: hidratante, astringente y renovador celular. Actúa como un peeling eliminando las células muertas; regula la producción de grasa, combate las líneas producidas por la edad y suaviza las existentes; unifica el tono, gracias a sus propiedades despigmentantes; y promueve la hidratación y humectación a nivel celular, mejorando su elasticidad y estimulando la producción de colágeno.

Además, gracias a sus propiedades humectantes, el ácido láctico atrae y retiene la humedad, lo que mejora la flexibilidad de la piel.

¿Para qué tipo de pieles está indicado el ácido láctico?

El ácido láctico es adecuado para una amplia variedad de tipos de piel:

  • Piel seca: Ayuda a exfoliar suavemente la capa superior de la piel, eliminando las células muertas y mejorando la textura y el tono de la piel.
  • Piel sensible: Es menos irritante que otros AHAs, como el ácido glicólico, lo que lo convierte en una opción más suave para personas con piel sensible. Sin embargo, es importante tener en cuenta la concentración y la frecuencia de uso, ya que incluso los productos con ácido láctico pueden causar irritación si se usan en exceso.
  • Piel opaca y con irregularidades: Es efectivo para mejorar la apariencia de la piel opaca y con irregularidades, como manchas oscuras, hiperpigmentación, marcas de acné y textura desigual.
  • Piel madura: Estimula la producción de colágeno en la piel, lo que puede ser beneficioso para personas con piel madura que buscan reducir los signos del envejecimiento, como arrugas y flacidez.

Es un activo perfecto para todas aquellas pieles que busquen “ayudar con la renovación celular, con problemas de hiperpigmentación o incluso con problemas de acné”. Es ideal para las pieles que no toleran otros ácidos e idóneo para cambiar la textura de la piel.

En aquellas dermis que sean especialmente reactivas o sensibles, sería conveniente “empezar a bajas concentraciones y en días alternos para ir subiendo la tolerancia”.

Orden correcto de la rutina de skin care

¿Cómo se aplica un peeling lácteo?

El tratamiento comienza aplicando una solución de ácido láctico en la piel limpia y seca. Esta solución penetra en la superficie cutánea, disolviendo las células muertas y estimulando la producción de colágeno y elastina. Aunque su acción es suave, no subestimes sus resultados: después de una sesión, notarás una piel más lisa, fresca y radiante.

Dependiendo de la concentración utilizada, los peelings lácteos pueden ser superficiales (perfectos para un glow inmediato) o más intensos (para tratar problemas como manchas o textura desigual). Siempre es recomendable realizar una prueba en una pequeña zona antes de lanzarte al tratamiento completo.

¿Es para todo el mundo?

Uno de los grandes atractivos del peeling lácteo es su versatilidad. Es apto para pieles secas, mixtas, grasas e incluso sensibles. Además, si estás embarazada o dando el pecho, es mejor consultar primero con tu dermatólogo.

¿Cuándo y cómo usar el ácido láctico en la rutina de cuidado de la piel?

El ácido láctico se puede usar en diferentes momentos del día, dependiendo de tus preferencias y necesidades específicas de cuidado de la piel.

Rutina de noche

Muchas personas prefieren usar ácido láctico en su rutina de cuidado de la piel nocturna, ya que puede ayudar a eliminar las células muertas y renovar la piel durante la noche. Es el que yo recomiendo.

Después de la limpieza

El ácido láctico se puede aplicar después de limpiar el rostro con un limpiador suave y asegurarte de que la piel esté seca. Después de aplicar el ácido láctico, es importante dejar que se absorba durante unos minutos antes de aplicar cualquier producto adicional, como sueros o cremas hidratantes.

¿Con qué activos no se debe combinar el ácido láctico?

Siempre que utilizamos productos exfoliantes, debemos tener claro el modo de uso, sobre todo para evitar combinarlos con otros activos que también tengan el riesgo de resultar irritantes.

Es importante recordar que usar ácido láctico en la cara puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol. Por lo tanto, es fundamental aplicar protector solar diariamente, especialmente si estás utilizando productos con ácido láctico en tu rutina.

A continuación, se presenta una tabla con los activos que se deben evitar combinar con el ácido láctico:

Activo Motivo
Retinol La exfoliación que pueden producir juntos puede resultar muy agresiva para la piel.
Vitamina C Al juntarlos, se minimizan los beneficios de ambos.
Otros ácidos exfoliantes AHA El efecto de exfoliación que producen ambos puede llegar a ser demasiado agresivo para la piel.
Peróxido de benzoílo Si se usa con el ácido láctico, puede llegar a ser perjudicial y además causar irritaciones.
Ácido salicílico Es otro tipo de exfoliante químico que también puede ser irritante para la piel, especialmente cuando se usa en combinación con ácido láctico.
Otros ácidos exfoliantes fuertes La combinación de múltiples ácidos exfoliantes puede aumentar la irritación y la sensibilidad de la piel.

Un clásico es el retinol, que tal como confirma el experto de la farmacia Jorge Juan 34 Skinpharmacy, debe emplearse con precaución si vamos a usar ácido láctico (mejor siempre en días alternos), pues “la exfoliación que pueden llegar a producir juntos puede resultar muy agresiva para la piel”.

Otro activo que no recomienda mezclar es la vitamina C, ya que “al juntarlos, se minimizan los beneficios de ambos. Podrían usarse en dos momentos del día diferentes”. Tampoco aconseja mezclarlo con otro ácido exfoliante AHA: “No es incompatible, pero el efecto de exfoliación que producen ambos puede llegar a ser demasiado agresivo para la piel”.

Por último, evitaría la mezcla con el peróxido de benzoílo -normalmente se encuentra en fórmulas para el acné o antiinflamatorias-, puesto que “si se usa con el ácido láctico, puede llegar a ser perjudicial y además causar irritaciones”.

¿Qué ingredientes se pueden combinar con el ácido láctico?

Existen ingredientes que se pueden combinar con el ácido láctico para potenciar sus beneficios y minimizar posibles irritaciones:

  • Ácido hialurónico: Por ser un hidratante potente que ayuda a retener la humedad en la piel.
  • Vitamina C: Ayuda a proteger la piel del daño causado por los radicales libres y a mejorar la luminosidad de la piel.
  • Niacinamida: Ingrediente versátil que ayuda a reducir la apariencia de los poros, a equilibrar la producción de sebo y a mejorar la textura de la piel.
  • Pantenol (provitamina B5): Conocido por sus propiedades hidratantes y calmantes.
  • Extractos de plantas calmantes: Los extractos de plantas como la manzanilla, el té verde o la caléndula tienen propiedades calmantes y antiinflamatorias.

¿De día o de noche?

Lo recomendamos por la noche, como siempre recomendamos los alfahidroxiácidos. De este modo, evitaremos reacciones adversas al contacto con el sol o aparición de manchas. Y, como recuerda Patricio de Román, la protección solar al día siguiente es imprescindible.

¿Cómo incluir el ácido láctico en nuestra rutina?

Lo más importante a la hora de empezar a introducir el ácido láctico en nuestra rutina diaria es evitar una sobrexfoliación, por lo que habrá que empezar poco a poco. Al principio, la aplicación no debería realizarse más de una vez por semana. Aunque esto también depende de la concentración que se aplique en cada ocasión. Con el tiempo y la buena tolerancia, los productos correspondientes pueden utilizarse con más frecuencia, según la necesidad.

La aplicación de un exfoliante de ácido láctico es muy sencilla y lo mejor es aplicarla en el marco de la rutina cosmética de la noche, después de la limpieza. Como los productos exfoliantes con ácido láctico suelen ser fluidos, lo más sencillo es poner el producto en la palma de la mano y distribuirlo seguidamente por la cara.

Aún cuando, en principio, no es necesario esperar un tiempo después de la aplicación, se puede aprovechar el tiempo después de la misma para, por ejemplo, lavarse los dientes. A continuación aplicar un sérum y un producto hidratante.

Consideraciones finales

Por tanto, ya has visto para qué sirve el ácido láctico, siendo un componente altamente beneficioso en el mundo del cuidado de la piel. Las propiedades exfoliantes y humectantes del ácido láctico lo convierten en una opción versátil para una variedad de problemas cutáneos.

Como con cualquier exfoliación química, la protección solar es imprescindible después de un peeling lácteo. La piel estará más sensible a los rayos UV, así que asegúrate de aplicar un SPF 50 todas las mañanas y reaplicar durante el día. También es importante mantener la hidratación de la piel con productos calmantes como cremas con ácido hialurónico, ceramidas o aloe vera.

Evita el uso de exfoliantes físicos o ácidos fuertes durante al menos una semana para permitir que tu piel se recupere completamente.

El ácido láctico está disponible para una amplia gama de usos que aprovechan sus diversos beneficios. Es aconsejable no utilizar concentraciones elevadas de ácido láctico con demasiada frecuencia. Un uso excesivo podría provocar una sobreexfoliación, que podría alterar la barrera natural de la piel. Consulta siempre la etiqueta del producto para saber la frecuencia de uso recomendada.

Siempre que utilices altas concentraciones de ácido láctico, asegúrate de aplicar protección solar en las zonas afectadas. Lo mismo se aplica a cualquier forma de exfoliante químico, que normalmente aumentará la sensibilidad de tu piel al sol.

Recuerda que la constancia y la moderación son clave para obtener los mejores resultados con el ácido láctico. ¡Disfruta de una piel más suave, luminosa y rejuvenecida!

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