¿Estás estresado? ¿Tienes exámenes o una entrevista importante a la vista? Es posible que todo eso se vea reflejado en tu rostro. El estrés puede ser un desencadenante del acné, y cuanto más empeora, más te estresas, lo que da lugar a un círculo vicioso. Además del estrés, el acné puede tener un impacto psicológico profundo y puede afectar a la autoestima y la confianza de las personas que lo padecen.
El estrés puede causar acné. Los estudios han demostrado, por ejemplo, que los estudiantes experimentan un agravamiento de su acné durante los periodos de estrés, como la temporada de exámenes. Durante los periodos de estrés, nuestros cuerpos producen unas hormonas llamadas andrógenos en mayor cantidad que estimulan la producción de sebo en exceso, lo que puede provocar la aparición de imperfecciones. Es posible que también haya otros factores involucrados: Los médicos todavía no han descubierto con exactitud la procedencia de los efectos del estrés, pero lo importante es saber cómo actuar.
El acné por estrés se puede mejorar reduciendo los niveles de estrés, pero para tratarlo completamente, es necesario tratar la afección subyacente. Si el acné persiste, habla con tu farmacéutico, tu médico de cabecera o tu dermatólogo para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti entre todos los que hay disponibles.
Encontrar el tratamiento adecuado es el primer paso para lograr tener una piel sin imperfecciones y una mentalidad más positiva.
De hecho, multitud de estudios han demostrado que quienes padecen acné muestran síntomas de ansiedad y depresión, así como baja autoestima. Puede incluso afectarles al rendimiento en el trabajo o en los estudios. La patología tiene unos efectos tan graves que los médicos han ideado herramientas de evaluación que miden su impacto en los pacientes, como el Índice de Incapacidad por Acné (ADI).
Es interesante destacar que las consecuencias psicológicas del acné no son proporcionales a su severidad.
El Impacto Psicológico del Acné
Un decálogo para cuidar la salud mental de los adolescentes. Montserrat Dolz, psiquiatra
En una palabra, sí, el acné puede causar todo tipo de problemas, incluida la depresión. Una reciente encuesta en línea de la British Skin Foundation (BSF) ha descubierto que la consecuencia psicológica más frecuente en las personas que tienen acné es la falta de confianza en uno mismo (un 70 % de los encuestados), y más de la mitad dijo que había tenido dificultades para hacer amigos por su problema en la piel.
Según un estudio publicado por la British Skin Foundation (2012), el impacto psicológico del acné puede ser muy grave, y normalmente se pasa por alto, por lo que las personas que lo padecen se sienten solas y lo sufren en silencio.
«Los pacientes con acné y otras enfermedades de la piel se suelen sentir muy tristes con respecto a su piel, ya que afecta a su confianza y autoestima de muchas formas diferentes», afirma el Dr. Bav Shergill, portavoz de la BSF, en un comunicado de prensa. «Con demasiada frecuencia, el impacto de las enfermedades de la piel se subestima, y con esta encuesta esperamos poder llevar la atención a este hecho»
La encuesta revela que una de cada seis personas (un 16 %) ha admitido haberse autolesionado como consecuencia de su enfermedad en la piel. Algunas de las 125 personas que participaron en la encuesta dijeron que incluso intentaron suicidarse, y otras afirmaron haber contemplado la opción en algún momento.
La Experiencia de un Dermatólogo
Hemos preguntado al dermatólogo Dr. Philippe Beaulieu cómo el acné afecta al bienestar psicológico de sus pacientes.
«Tiende a aparecer durante la adolescencia, justo la etapa en la que somos más vulnerables. Durante esos años, nos descubrimos a nosotros mismos y forjamos vínculos con las personas a nuestro alrededor, y el acné puede interferir en ese proceso. La patología no es peligrosa, pero puede hacer que los adolescentes se sientan incómodos consigo mismos. Y que tanto la imagen de uno mismo como la autoestima se vean perjudicadas».
«Cuando un paciente nuevo acude a mi consulta, siempre le digo que ha dado el paso más importante: el de buscar ayuda y no llevarlo solo. En conjunto, trabajamos para tener una piel más clara y una mirada más positiva hacia la vida. Eso es lo que hace que mi trabajo sea tan gratificante», Dr. Philippe Beaulieu.
Medicamentos para el Acné y Depresión: Isotretinoína (Accutane)
El medicamento más fuerte para tratar el acné, la isotretinoína (Accutane), se ha asociado con la depresión en algunos estudios, pero por cada estudio que establece una relación, surge otro que dice lo contrario. La verdad es que los médicos no están seguros de si esta asociación existe, pero es cierto que es más probable que la isotretinoína te cause depresión si ya tienes algún problema de salud mental.
Si experimentas depresión durante el tratamiento con Accutane, puedes dejar de tomar la medicación y los síntomas deberían mejorar. Si quieres seguir con el tratamiento pero no te encuentras bien, pide información a tu médico sobre las terapias para tratar la depresión como la terapia cognitivo-conductual o los medicamentos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
Tratamientos y Componentes Beneficiosos para la Piel
Ácido Tranexámico
¿Un ingrediente de nombre curioso con superpoderes para la piel? Exacto. Ayuda a reducir manchas oscuras, iguala el tono de la piel y disminuye la inflamación, lo que mejora visiblemente la luminosidad y el aspecto general del rostro. Es apto para todo tipo de pieles, es especialmente beneficioso para personas con hiperpigmentación o melasma.

El ácido tranexámico se utilizaba en medicina para controlar el sangrado. Así fue como este derivado sintético de la lisina -un aminoácido esencial que nuestro cuerpo necesita para formar proteínas- pasó de los quirófanos a los neceseres. Cuando tu piel sufre una pequeña agresión -una quemadura solar, un grano que ha dejado marca o incluso una reacción alérgica-, el cuerpo responde con inflamación.
Una de las grandes ventajas del ácido tranexámico es que se lleva bien con casi todo el mundo. Hay otros activos que también ayudan a tratar manchas, pero pueden ser más intensos. Si los usas, lo ideal es que no los mezcles con el ácido tranexámico en la misma rutina, sino que los alternes.
Lo más importante en una rutina antimanchas no es usar de todo, sino crear hábitos que funcionen y se adapten a ti.
Los productos despigmentantes hacen mucho, sí, pero no pueden hacerlo todo solos. Protégete del sol todos los días. No importa si es verano o invierno, si estás en la playa o frente al ordenador. El sol puede ser uno de los grandes culpables de que las manchas aparezcan… o vuelvan.
Tratar las manchas no significa borrarlas como si nunca hubieran estado ahí. Significa acompañar a tu piel en su proceso, con respeto, paciencia y productos que de verdad le hagan bien.
Cremas CBD

Las cremas CBD contienen cannabidiol que es uno de los compuestos químicos que se encuentran en la planta de cannabis. A diferencia del THC tetrahidrocannabinol, otro compuesto del cannabis, el CBD no produce efectos psicoactivos.
Las cremas con CBD contienen canabidiol como uno de sus ingredientes principales. Las cremas CBD se utilizan para aliviar el dolor, la inflamación y otras afecciones de la piel. El CBD que contienen estas cremas actúa sobre el sistema endocannabinoide del cuerpo, que está involucrado en la regulación de diferentes funciones, como el dolor, la inflamación y el sistema inmunitario.
La crema CBD se aplica directamente en la piel y se absorbe en la zona afectada, lo que permite una entrega localizada del compuesto. Las cremas con CBD son productos tópicos que se han vuelto cada vez más populares debido a sus propiedades terapéuticas.
El CBD no produce efectos psicoactivos a diferencia del tetrahidrocannabinol (THC), el compuesto psicoactivo más conocido del cannabis. Esto significa que las cremas con CBD no alterarán tu estado de ánimo ni cognitivo.
Las cremas con CBD proporcionan beneficios para la piel, tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y analgésicas, lo que ayuda a aliviar el dolor, reducir la inflamación, calmar la piel irritada y promover la relajación muscular. La crema de CBD se utiliza también en afecciones como la artritis, el acné o la psoriasis.
El cuerpo humano tiene un sistema llamado sistema endocannabinoide, que regula diversos procesos fisiológicos, como el dolor, la inflamación y la respuesta inmunológica. El CBD y por tanto las cremas con CBD ayudan a interactúar con los receptores de este sistema en la piel, consiguiendo efectos positivos sobre la salud cutánea y muscular.
Las cremas con CBD se aplican directamente sobre la piel en la zona afectada. Sigue las instrucciones del producto sobre la cantidad y frecuencia de aplicación.
Es importante tener en cuenta que no todas las cremas de CBD son iguales y su efectividad puede variar dependiendo de la calidad del producto y la concentración de CBD. Además, siempre es importante hablar con un profesional de la salud especialmente si estás tomando otros medicamentos o tienes aguna condición médica.
Pomada del Silencio: Ingredientes Naturales
La Pomada del Silencio, es una crema elaborada con productos 100% naturales, como aloe vera ecológico, aceite de oliva puro y cera de abeja. Con propiedades hidratantes, regeneradoras y protectoras.
- Aloe vera: Es la planta con más propiedades curativas del mundo.
- Aceite de oliva puro: Se utiliza con fines cosméticos en infinidad de mascarillas capilares, en cremas hidratantes, exfoliantes.
- Cera de abejas: Los productos que contienen cera de abejas suavizan la piel, hidrata, nutre, reafirma, suaviza y mantiene la humedad de la piel.
Aceites Vegetales Base para el Cuidado de la Barba (y la Piel)
Los aceites vegetales base, deben ser de primera extracción, no procesados, les podemos añadir los aceites esenciales de nuestra elección, las variaciones son infinitas, podemos utilizar aceites esenciales cítricos, como bergamota, naranja, limón, lima, pomelo… Más mediterráneos, como el romero o lavanda, o con olor a flores como el de Ylang-ylang, geranio o jazmín, si te gustan otros aromas más especiados, tienes canela o jengibre, y si los quieres más de “madera”, el cedro o el pino. Si te gusta un efecto balsámico… utiliza el aceite de eucalipto y el de menta.
Estos aceites ayudan a reducir la casi inevitable descamación en la piel cuando sale la barba, por tanto, ayudan al cuidado, fortalecimiento y mantenimiento de la barba desde los primeros estados, ya que nutren vello y piel y calman el picor.
Estos serían los principales aceites vegetales base. Podríamos usar sólo uno o combinarlos, que es lo más recomendable. El uso de uno u otro dependerá de las características de nuestra piel e inevitablemente, de lo que nos queramos gastar, ya que el de jojoba y el de argán son de los mejores, pero también de los más caros.
Sin embargo, se puede combinar el de semilla de uva o almendras, solos o con un poco de jojoba o argán. Como ya hemos visto, si tenemos la piel muy seca, es recomendable el de aguacate.
Entre los aceites más comunes encontramos:
- Aceite de Jojoba: No es un aceite como tal, sino un éster de cera. Se integra perfectamente en el manto lipídico de la piel y es recomendable incluso para las pieles grasas o con tendencia a la aparición de acné.
- Aceite de Neem: Con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. Es capaz de aumentar la síntesis del colágeno en la piel y es usado también para tratamientos antienvejecimiento.
- Aceite de Aguacate: Especialmente indicado para pieles secas, sin brillo o desvitalizadas. Es muy eficaz en el tratamiento de dermatitis, eczemas, soriasis, cicatrices y previene la caída del cabello.
- Aceite de Almendras Dulces: Es uno de los aceites más utilizados en cosmética y ayuda a mejorar la elasticidad de la piel.
Contraindicaciones del Aloe Vera

El aloe vera ha sido, durante décadas, el rey indiscutible de los remedios naturales. Esta planta, conocida por sus propiedades hidratantes, calmantes y reparadoras, se encuentra en una infinidad de productos de belleza y cuidado personal. Sin embargo, como ocurre con cualquier otro ingrediente, no está exento de riesgos.
A pesar de sus beneficios, el aloe vera puede presentar algunas contraindicaciones:
- Reacciones alérgicas: Algunas personas experimentan reacciones alérgicas al aplicarlo en la piel. Si después de usar un producto con aloe vera notas enrojecimiento, picazón, hinchazón o pequeñas erupciones en la piel, es posible que seas alérgico.
- Sensibilidad en pieles secas o sensibles: Si tienes la piel sensible, opta por fórmulas que incluyan aloe vera como ingrediente secundario y que estén específicamente diseñadas para pieles sensibles.
- No apto para heridas abiertas: No es recomendable aplicar aloe vera en heridas abiertas o cortes profundos, ya que su contenido en aloína y antraquinonas puede causar infecciones o ralentizar la cicatrización.
- Interacciones con medicamentos tópicos: El aloe vera puede interactuar con ciertos medicamentos tópicos como cremas con corticoides, retinoides o antibióticos. Esto puede provocar reacciones adversas o reducir la eficacia del tratamiento.
Otras Afecciones Dermatológicas Comunes
Escabiosis (Sarna)
La Escabiosis, o Sarna, es una enfermedad cutánea contagiosa causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis, que excava túneles en la piel para depositar sus huevos. Sus principales síntomas incluyen una picazón intensa, especialmente nocturna, pápulas rojizas, y pequeñas líneas grisáceas que indican los túneles del ácaro, localizadas comúnmente entre los dedos, muñecas, axilas, abdomen y glúteos. El rascado frecuente puede llevar a infecciones secundarias y en casos graves, como la Sarna costrosa, aparecen costras gruesas con una alta carga de ácaros.
La Escabiosis se produce por el contacto directo y prolongado con una persona infestada. Existen diferentes tipos de Escabiosis:
- Escabiosis clásica: Se caracteriza por una picazón intensa, que empeora especialmente durante la noche, y la aparición de lesiones papulares en la piel.
- Escabiosis nodular: Forma menos común.
- Escabiosis costrosa (Noruega): Esta forma grave de Escabiosis, conocida como Sarna costrosa, es altamente contagiosa y se presenta principalmente en pacientes inmunodeprimidos o aquellos con enfermedades crónicas. Esta variante se caracteriza por la aparición de costras gruesas en la piel, que albergan una gran cantidad de ácaros, lo que puede llevar a una infestación masiva.
El tratamiento de la Escabiosis incluye:
- Tratamientos tópicos: El más común es la permetrina al 5%, que se aplica en todo el cuerpo y se deja actuar durante la noche. Este tratamiento es eficaz en la mayoría de los casos y se repite después de una semana si es necesario.
- Medidas complementarias: Es esencial lavar toda la ropa, ropa de cama y toallas con agua caliente para eliminar los ácaros y evitar la reinfestación. Además, los objetos personales que hayan estado en contacto con la persona infestada deben desinfectarse.
Es fundamental acudir al dermatólogo si sospechas que tienes Sarna para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Rosácea
La Rosácea es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por enrojecimiento recurrente en la cara, a menudo acompañado de inflamación, dilatación de los vasos sanguíneos (lo que puede generar una apariencia de «venas visibles») y, en algunos casos, la aparición de pápulas y pústulas similares al acné. Suele afectar principalmente la zona central del rostro, como la nariz, las mejillas, la frente y el mentón. Aunque su causa exacta es desconocida, se cree que está vinculada a una combinación de factores genéticos, ambientales y a una respuesta exagerada de los vasos sanguíneos.
Existen diferentes tipos de Rosácea:
- Rosácea eritematotelangiectásica: Es el tipo más común y se caracteriza por enrojecimiento persistente en el rostro, especialmente en las mejillas, nariz, frente y mentón.
- Rosácea papulopustulosa: En este tipo, además del enrojecimiento, aparecen pequeñas protuberancias rojas (pápulas) y granos similares al acné (pápulas y pústulas).
- Rosácea fimatosa: Esta forma de rosácea causa un engrosamiento de la piel y puede provocar la aparición de bultos o una textura irregular en áreas como la nariz (rinofima), lo que puede llevar a una deformidad facial si no se trata.
- Rosácea ocular: Afecta los ojos y puede causar enrojecimiento, sequedad, irritación, sensación de cuerpo extraño, y en algunos casos, inflamación en los párpados (blefaritis).
El tratamiento de la Rosácea varía según el tipo y la gravedad de los síntomas e incluye:
- Tratamiento tópico: Metronidazol o ácido azelaico para reducir la inflamación y el enrojecimiento.
- Tratamiento oral: Antibióticos orales, como tetraciclinas o doxiciclina, para casos más graves con muchas pápulas y pústulas.
- Cuidados en casa: Evitar factores desencadenantes como el sol, el estrés, el alcohol y los alimentos picantes. Usar protector solar y cremas hidratantes.
Es esencial consultar a un dermatólogo para tratar la Rosácea, para garantizar un manejo efectivo de la condición.