El acné es una afección cutánea común que afecta principalmente la cara, la espalda y el escote. Sin embargo, puede aparecer en otras áreas del cuerpo, incluyendo los genitales. Aunque menos común, el acné en la zona genital puede ser molesto e incómodo.
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Sí, ¡incluso en la vagina! El exceso de sebo, el estrés y los desajustes hormonales son los principales causantes de esta afección cutánea que aparece tanto en cara como en cuerpo. Sin embargo, recientes estudios aseguran que cuando esta patología se desarrolla en adultos -este cada vez aumenta más- también puede ser causado por bacterias y folículos pilosos inflamados.
Por eso no es tan extraño que el área genital también sea un lugar de eclosión, donde el problema puede aparecer a lo largo de la línea de la braguita o, incluso, también pueden obstruirse y causar incomodidad los poros de la vulva (sí, ahí también los tenemos).
¿Qué es el acné genital?
“El acné genital es una lesión de la piel que afecta al área de la vulva, de las ingles o la zona perianal y se manifiesta en forma de espinillas, puntos negros y de granos con pus o bultos más extensos blandos y dolorosos, que pueden contener pus”, afirma Cynthia Martínez, ginecóloga de Instituto Médico Ricart. Este engloba desde una acumulación de suciedad que se manifiesta a través de espinillas, la infección de un folículo piloso que se ha infectado formando un grano o también puede estar producido por dermatitis de contacto debido a una irritación en la piel por una crema o pomada.
“En las zonas de piel del área femenina que están cubiertas por vello a veces pueden aparecer lesiones tipo espinilla (pústula), que habitualmente estamos más familiarizados a ver en otras regiones como la cara, el cuello o la espalda. Otras veces estas pústulas se transforman en lesiones más grandes que llamamos nódulos, a veces más profundos, rojos, muy dolorosos e inflamados”, explica la doctora Cristina Vico, experta en láser y acné de la clínica Dr. Morales Raya, quien también asegura que “la presencia de todos estos tipos de lesiones puede corresponderse con diversas patologías de la piel que necesitan la valoración por un dermatólogo para orientar la causa y su tratamiento, ya que no todo lo que parece grano es acné”.
Además, estas espinillas pueden tener distintas características, por ejemplo, pueden ser más o menos dolorosas, causar ardor, tener un color más oscuro, aparecer en conjunto con otros granitos o, incluso, tener varios tamaños.
No obstante, debemos saber que el acné genital es una lesión muy similar a las espinillas que salen en el resto del cuerpo y, como hemos indicado, puede ser causado por numerosas condiciones que afectan a la piel de la zona. "No todas las lesiones que se presentan en genitales son producto de enfermedades o infecciones de transmisión sexual, como es el caso de los granos o las espinillas en la zona genital. No obstante, es importante realizar una autoevaluación de la zona y asistir al médico si se observa cualquier tipo de lesión en los genitales", cuentan desde Oncosalud, la entidad oncológica especializada en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer.
Causas del acné genital y tipos de acné
Aunque no siempre sea fácil identificar que es lo que causa la aparición de espinillas vaginales, hay ciertas causas comunes que pueden ayudarnos a identificar el acné genital:
- La foliculitis: la foliculitis responde a una infección e inflamación de los folículos pilosos como consecuencia de la presencia de pelos encarnados, por hacer uso de ropa entallada o ropa que frote la piel. Se produce cuando los folículos se irritan por el sudor o por el uso de productos de higiene íntima, por heridas infectadas cuando nos rasuramos o por habernos bañado en una piscina o un 'jacuzzi' sin higienizar.
- El acné inverso: el acné inverso o la hidradenitis supurativa es una afección en la piel de carácter inflamatorio y crónica que afecta principalmente a las glándulas sudoríparas de la zona de la ingle y debajo de los senos. Éste se caracteriza principalmente por contener pus y, en ocasiones, pueden dejar cicatrices molestas.
Dentro del conjunto del denominado acné genital existen distintas patologías, pero como hemos comentado, la más frecuente es la foliculitis. “Estos quistes sebáceos aparecen como protuberancias que pueden ser dolorosas o no, pueden provocar picor o ardor y son blancas, rojas o amarillas por la presencia de pus. El tipo más frecuente es la foliculitis por inflamación del folículo piloso -esta se produce después del afeitado o debido a una infección ocasionada por un corte- y cierre del mismo, ocasionando que el vello siga creciendo en su interior sin poder salir hacia fuera”, esclarece Rosana Parisi, ginecóloga del Hospital Ochoa en Marbella.
“La hidradenitis supurativa (también llamada acné inverso) es un trastorno cutáneo que afecta a las zonas de la piel que tienen glándulas sudoríparas, como las axilas y la región genital, y en donde se da una oclusión del vello que produce comedones (puntos negros), nódulos inflamatorios recurrentes y cicatrices”, aclara la doctora Vico. Aparte de afectar al pubis, vulva e ingles también puede extenderse a la zona de los glúteos. Y, ojo, a lo que la ginecóloga Martínez añade, ya que “existe predisposición genética a desarrollarla, pero también influye en su aparición el tabaco, los malos hábitos y una inadecuada higiene íntima. Su manejo es variable, pero necesario por parte de un médico que diagnostique cuáles son los factores irritantes que desencadenan esta alteración y después pueda pautar un tratamiento oral antiinflamatorio e, incluso, puede ser necesaria una cirugía mínima que consistiría en limpiar la lesión”.
Por último, otra causa que hay que descartar cuando aparecen lesiones tipo pústula en esta zona es que sea irritativa. “Generalmente se produce después de la aplicación de fármacos por vía tópica (por ejemplo, pomadas) y se agrava cuando estos se aplican en el sentido opuesto a la dirección del crecimiento del pelo. Suspender el fármaco o extenderlo en el sentido del crecimiento del vello puede mejorar el cuadro”, concluye la doctora de la clínica Dr. Morales Raya.
Qué medidas preventivas del acné genital podemos tomar
“El acné en la zona genital suele ser debido a una obstrucción e inflamación de los folículos pilosos y, con frecuencia, la sobreinfección de los mismos por infecciones provocadas por bacterias (la más frecuente es la 'Staphylococcus'), hongos (cándida), virus (herpes, 'Molluscum') o parásitos”, declara Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor. La exposición a baños termales o piscinas calientes, tratamientos antibióticos prolongados, humedad muy alta en la zona, depilación con cuchilla o rasurado frecuente, falta de higiene o higiene íntima no correcta y productos empleados en la zona genital abrasivos o con perfumes fuertes son algunos de los factores de riesgo que pueden favorecer una foliculitis en la zona genital.
Tanto si ya has sufrido de acné genital como si quieres evitarlo, estos son algunos gestos que propone la doctora Gómez para mantenerlo alejado:
- Lava siempre la zona tras sudoración excesiva y mantenla seca y limpia.
- Utiliza un gel con propiedades antisépticas, teniendo en cuenta que la zona genital tiene mucosa y no pueden emplearse productos agresivos que en la piel no serían dañinos. Estos son los mejores jabones íntimos para usar en la ducha.
- Utiliza ropa interior de fibras naturales, como el algodón.
- Evita la ropa ajustada y el roce excesivo, sobre todo durante el ejercicio. De esta manera te librarás de la humedad mantenida en la piel.
- Opta por la depilación láser.
Cómo cuidar el acné genital
Por muy tentador que parezca, ni se te ocurra extraer ni el vello enquistado ni el pus que puedas tener, ya que este menester requiere de las manos de un profesional, que tendrá que punzar la piel con un instrumento esterilizado para drenar la zona adecuadamente. Tu objetivo será mantener el área limpia y el pH equilibrado.
“Aplica paños limpios humedecidos con agua caliente sobre la zona inflamada, manteniéndolos puestos hasta que se enfríen (unos 10-15 minutos como máximo), tres veces al día. La hidratación de la piel no requiere “grasa”, sino que se puede realizar con multitud de estrategias “libres de grasas” o “no comedogénicas” o “testadas para pieles con acné”. Por otro lado los mecanismos que subyacen en el acné o que lo empeoran son varios, pero la hidratación de la piel no es uno de ellos. Los principios activos más utilizados para pacientes con acné son las cremas basadas en glicerol, glicerina, dimeticona, urea o ceramidas. Es el caso de los derivados del retinol, del peróxido de benzoilo, del ácido azelaico o de los alfa-hidroxiácidos por ejemplo. Cuanto más potente es el tratamiento utilizado para el acné, más se debe reforzar la hidratación para compensar. La cremas hidratante para acné deben ser no comedogénicas o libres de grasas u “oil-free”, hipoalergénicas y no irritantes. No es lo mismo que una crema no produzca acné, que la crema haya sido testada en pacientes con acné. Y podrían servir ambas. Se debe hidratar la piel al menos una vez al día o tantas veces considere el paciente necesario. Los varones, especialmente jóvenes, suelen ser malos cumplidores o les gusta menos la cosmética que a las mujeres. Si seleccionamos una crema hidratante para acné con protección solar se debe aplicar por la mañana.
¿Has observado un grano o protuberancia en tu zona vaginal y estás buscando tratamientos para eliminarlos? Antes de ello, es importante que sepas a qué se debe su aparición, pues aunque la mayoría de veces los granitos genitales no constituyen un problema de salud de grave, en otras, y en función de cuáles sean sus características, pueden ser consecuencia de algún tipo de infección o enfermedad de transmisión sexual. En estos últimos casos, se deberá estar muy atenta a los síntomas que acompañan a las lesiones cutáneas presentes en los genitales.
Tratamientos específicos según la causa
En muchas ocasiones, la aparición de un grano en la vulva es síntoma de una foliculitis (inflamación e infección aguda superficial del folículo piloso) causada por la depilación del vello de la zona íntima. Lo que sucede, en este caso, es que el pelo crece bajo la piel y no puede salir a la superficie, lo cual acaba provocando que el folículo piloso se infecte y se inflame dando lugar a un grano que luce rojo, inflamado y con pus. Además de esto, los vellos encarnados o pelos enquistados en la zona vaginal también pueden causar bastante dolor y molestias.
A continuación, mostramos cuáles son los pasos a seguir para curar granos en la vulva causados por una foliculitis que aparece en consecuencia a la depilación:
- En primer lugar, es importante que observes cuál es el estado en el que se encuentra el grano. Si ves que está muy inflamado y rojo, te produce mucho dolor o presentas una infección grave, será fundamental que acudas al médico para que puedan tratarlo mediante los procedimientos adecuados. Es posible que te receten algún medicamento antibiótico para la infección o la aplicación de algún fármaco local. Por otro lado, el médico valorará la posibilidad de si es necesario extraer el pelo encarnado mediante una sencilla intervención que se realiza de forma ambulatoria.
- No es conveniente que aprietes ni intentes reventar el grano, ya que esto podría generar una infección de mayor gravedad. Una buena solución es la de aplicar unas compresas de agua caliente en la zona para que el vello encarnado salga a la superficie por sí solo. Para ello, solo tienes que empapar una gasa en agua caliente y colocarla sobre el grano durante unos 5 o 10 minutos. También puedes hacer uso de gasas empapadas en una infusión de manzanilla o de malva, pues ambas plantas son excelentes para combatir la inflamación y las bacterias.
Además de lo anterior, te aconsejamos que antes de depilarte la zona íntima tengas en cuenta algunas medidas que pueden ayudarte a prevenir este tipo de granos: Antes de la depilación, lava la zona vaginal con agua y un jabón pH neutro o un jabón íntimo específico.
Si presentas varios granitos en los labios genitales y dentro de la vagina y, además, presentas picor, escozor, ardor e irritación, es muy probable que sea a causa de una infección por hongos. El hongo cándida albicans es el microorganismo más frecuente que suele provocar este tipo de infección vaginal, la cual ocurre cuando esta levadura crece de forma exagerada en la zona vaginal.
Entre las causas más comunes de esta afección, encontramos el consumo de antibióticos, tener un sistema inmunitario débil, la obesidad, la diabetes, las alteraciones hormonales, el embarazo o el uso de productos de higiene íntima agresivos e irritantes.
Otros de los síntomas que pueden alertarte que padeces de hongos vaginales son las alteraciones en el flujo vaginal, el cual se presenta con un color blanco, espeso y acuoso y las molestias al orinar o al mantener relaciones sexuales.
En este caso, el tratamiento para los granos en la vagina debe ser el siguiente: Iniciar un tratamiento antimicótico mediante el uso de medicamentos antifúngicos, los cuales pueden recetarse en cremas, supositorios u óvulos vaginales o pastillas.
Es importante diferenciar los granos de las verrugas en la vagina, ya que estas últimas son lesiones que pueden estar causadas por el virus del papiloma humano (VPH), una de las enfermedades de transmisión sexuales más comunes hoy en día. Las verrugas genitales se contagian fácilmente al entrar en contacto directo con la piel de una persona portadora de VPH y se caracterizan por ser una especie de protuberancias o masas del mismo color que la piel, suaves al tacto y que pueden aparecer de manera aislada o en conjunto formando una especie de racimo. En el caso de las mujeres, suelen aparecer en el interior de la vagina, en la piel que rodea a esta o en el cuello uterino.
En el caso de sospechar que los granos presentes en la vagina podrían corresponder a verrugas genitales, debes acudir a tu ginecólogo para someterte a las pruebas oportunas. De confirmarse el diagnóstico, es importante tener en cuenta que no existe una cura definitiva para el VPH, pero sí tratamientos para eliminar estas verrugas y controlar los síntomas, estos son los siguientes:
- Aplicación de medicamentos tópicos en la zona afectada.
- Aplicación de ácido tricloroacético en el área con verrugas.
Hay otras enfermedades de transmisión sexuales que pueden causar lesiones en la piel de la zona vaginal y llevar a pensar que se trate de simples granos, aunque lo cierto es que en este caso lucen diferente y presentan unas características específicas.
Herpes genital
Una de estas ETS es el herpes genital, el cual está causado por el virus del herpes simple tipo 2 y se manifiesta mediante la aparición de una especie de ampollas pequeñas y llenas de un líquido de color claro. Además, estas lesiones causan dolor y suelen presentarse en los labios vaginales, la vagina, la piel de alrededor del ano, el cuello uterino, los muslos o los glúteos. Otros síntomas que pueden acompañar a estas ampollas son los dolores musculares, la fiebre, la pérdida de apetito, la inflamación de ganglios linfáticos en la ingle y las molestias al orinar.
Para tratar el herpes genital, la persona afectada debe tomar medicamentos antivirales, como aciclovir o valaciclovir, los cuales ayudan a combatir el virus causante y a sanar las ampollas con mayor rapidez.
Molusco contagioso
Esta es una ETS ocasionada por un virus de la familia de los Poxvirus que causa la aparición de pápulas o nódulos con una forma similar a la de perlas en la piel de los genitales, la parte interna del muslo o el abdomen.
Bartolinitis
Por último, también es importante prestar atención a una afección que puede llevarte a creer que tienes un grano en la vagina, como la bartolinitis. Esta hace referencia a la inflamación de las glándulas de Bartolino, situadas a los lados de la abertura vaginal, lo cual suele suceder debido a infecciones bacterianas o enfermedades de transmisión sexual. Cuando se produce la inflamación de una de estas glándulas, la mujer puede palpar un bulto redondo y sensible al tacto en uno de los labios genitales justo al lado del orificio vaginal. Además, si existe infección, dicho bulto puede provocar dolor intenso al sentarse, caminar o mantener relaciones sexuales.
Para tratar la bartolinitis, se debe consultar con el ginecólogo y someterse a las pruebas oportunas. Cuando la causa es una infección bacteriana, se recetarán medicamentos antibióticos para acabar con el agente patógeno. También se pueden prescribir analgésicos y antiinflamatorios para aminorar los síntomas.
Importante: Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Siempre consulta a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
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