¿Por Qué las Palmas de las Manos y las Plantas de los Pies No Se Broncean?

Conseguir un bronceado envidiable es uno de los objetivos del verano para muchas personas, que se exponen al sol en playas, piscinas o terrazas. Sin embargo, aunque la cara, los hombros y las piernas se broncean, hay una parte del cuerpo que parece inmune a la radiación solar: las plantas de los pies y las palmas de las manos. ¿Por qué no se ponen morenos a pesar de la exposición al sol?

Ponerse moreno es una moda que se ha instalado en nuestra sociedad en las últimas décadas. Es una forma de mostrar que hemos estado de vacaciones, disfrutando de un tiempo de relajación al aire libre, alejados de la rutina que nos obliga a estar en casa o en el trabajo el resto del año.

En realidad, el bronceado es una reacción del cuerpo para proteger las células de la piel de los efectos perjudiciales de los rayos ultravioleta. Cuando estas radiaciones entran en contacto con la piel, unas células denominadas melanocitos activan la producción de melanina, un pigmento que recubre las células para evitar que estas sufran mutaciones perjudiciales.

Si la exposición al sol se mantiene en el tiempo, la producción de melanina aumenta y además “sube” hacia la parte más externa de la epidermis, haciéndose más visible. El hecho de que algunas personas se pongan más morenas que otras depende de factores genéticos, ya que la producción de melanina varía de un individuo a otro.

Sin embargo, independientemente de la oscuridad de la piel, las plantas de los pies y las palmas de la mano nunca se ponen morenas como el resto del cuerpo. Se podría pensar que es porque esta parte normalmente está oculta, ya que habitualmente las palmas miran hacia el interior del cuerpo y las plantas tocan en el suelo. Esto influye en el grado de bronceado, y explica, por ejemplo, que el interior de los brazos sea más claro que la parte exterior.

Normalmente, cuando nos exponemos al sol, nuestra piel se oscurece. Este fenómeno se produce gracias a la melanina, un pigmento que sirve como escudo protector contra el sol, ya que evita que sus rayos ultravioleta puedan alterar nuestro ADN.

Sin embargo, en alguna ocasión puede que te hayas fijado que hay dos partes en el cuerpo que no se ponen morenas. Se trata de las palmas de las manos y las plantas de los pies que, pese a recibir también los rayos conservan su color original en buena medida.

Lógicamente, la explicación más sencilla es pensar que tradicionalmente tanto plantas como palmas las llevamos hacia abajo, por lo que reciben mucha menos exposición, pero lo cierto es que aunque reciban estos rayos, no se van a oscurecer igual que el resto del cuerpo.

El Grosor de la Piel y la Melanina

El verdadero motivo por el que plantas de los pies y palmas de las manos no se ponen morenas es por el grosor de la piel, que llega a ser el triple que el de otras zonas.

Los melanocitos son las células de la piel que producen y contienen la melanina. Se encuentran en la última capa de la epidermis.

La diferencia de tono que adquiere cada persona se debe a la actividad de los melanocitos, que son los encargados de sintetizar la melanina. En concreto, a su cantidad y al tipo de melanina que producen. Y además la distribución de la melanina no es uniforme por todo el cuerpo.

Hay parte del cuerpo, como las que van de la rodilla al tobilla, donde los melanocitos poseen menos capacidad de síntesis y es más difícil el bronceado. Al igual que el abdomen, que es la zona del cuerpo con menos concentración de melanocitos.

En las palmas de las manos y las plantas de los pies, la epidermis es considerablemente más gruesa, llegando a ser hasta tres veces más gruesa que en otras partes del cuerpo. Este grosor adicional está diseñado para soportar la fricción y proteger estas áreas del desgaste constante que enfrentan en actividades cotidianas como caminar o agarrar objetos.

Los melanocitos, las células responsables de producir melanina, están ubicados en la capa más profunda de la epidermis. En zonas donde la piel es más delgada, como el rostro o los brazos, los rayos UV penetran con mayor facilidad hasta estas células, estimulándolas para producir melanina.

Como resultado, estas áreas no producen tanta melanina como otras partes del cuerpo, y su coloración se mantiene prácticamente inalterada.

Aunque el grosor de la epidermis es el principal motivo, no es la única razón detrás de esta peculiaridad. También entra en juego la densidad y tipo de melanocitos en estas zonas. Investigaciones han mostrado que en las palmas y las plantas hay una menor cantidad de melanocitos activos, lo que significa que incluso si los rayos UV lograran penetrar en estas áreas, la producción de melanina sería más limitada.

Además, el tipo de queratina presente en estas zonas, conocida como queratina dura, también influye. Este tipo de proteína, que se encuentra en mayor concentración en las palmas y las plantas, contribuye a formar una superficie más resistente y menos permeable, lo que refuerza la protección contra los rayos UV.

En las palmas y las plantas, el diseño estructural de la epidermis prioriza la protección física sobre la producción de melanina, reflejando cómo estas zonas están adaptadas para su función principal.

En las palmas de las manos y en los pies la producción de melanina es más limitada.

La piel humana no es uniforme en todo el cuerpo; de hecho, está adaptada para cumplir distintas funciones según la zona.

Tabla comparativa de características de la piel

CaracterísticaPalmas y PlantasOtras Zonas del Cuerpo
Grosor de la EpidermisMás gruesa (hasta 3 veces)Más delgada
Densidad de MelanocitosMenorMayor
Tipo de QueratinaQueratina duraQueratina blanda
Producción de MelaninaLimitadaMayor

► Cómo PROTEGER tu piel del sol este VERANO ☀️ [CONSEJOS Y RECOMENDACIONES]

¿Necesitan Protección Solar las Manos y los Pies?

Estas áreas de la piel, al igual que cualquier otra, pueden sufrir quemaduras solares si no se protegen adecuadamente. Sin embargo, muchas personas tienden a olvidar aplicar protector solar en estas zonas, lo que las deja vulnerables a los efectos nocivos del sol, como el enrojecimiento, la irritación e incluso el envejecimiento prematuro.

Es fundamental recordar que, aunque las palmas y las plantas no se oscurezcan, los rayos UV siguen teniendo impacto. La crema solar debe aplicarse en estas áreas, especialmente en actividades al aire libre prolongadas o en lugares con alta incidencia solar, como la playa o la montaña.

Sin embargo, esta particularidad no debe hacernos olvidar su cuidado, ya que la exposición prolongada sin protección puede generar daños a largo plazo.

Aunque las palmas de las manos y los pies no puedan ponerse morenos, es importante usar protector solar en estas áreas.

Aplicación de protector solar en la piel

El Caso de las Piernas: ¿Por Qué No Se Broncean?

Como habrás comprobado, cuando vuelves de tomar el sol el color de las piernas no es el mismo que el de los hombros. No sabes qué pasa. Lo intentas con aceleradores del bronceado, y con trucos que no sabes si funcionarán. Pocas veces consigues el mismo bronceado, porque a diferencia de los hombros, las piernas suelen estar mal oxigenadas, ya sea por problemas circulatorios, malas posturas, o de falta de ejercicio.

Esto hace que la replicación celular no sea la adecuada, y las glándulas melamínicas, (las responsables de generar los melanocitos, que al llegar a la superficie de la piel se convierte en melanina y colorean la epidermis) trabajen lentamente.

Como comentábamos anteriormente, uno de los casos puede ser por que no es óptima la circulación sanguínea.

Sistema circulatorio humano

Consejos para Mejorar el Bronceado de las Piernas

A continuación te compartimos algunos consejos para que los pongas en práctica y compares resultados del antes y el después.

  • El ejercicio es un factor necesario para mejorar el bronceado de tus piernas, ya que activa la circulación de la sangre.
  • Asegura una buena hidratación. Una piel hidratada es una piel más confortable que también se broncea mejor.
  • Mantener una dieta equilibrada resulta esencial para conseguir broncear tus piernas.
  • Betacarotenos. Además de ser unos antioxidantes magníficos, estimulan la producción de melanina y mejoran el bronceado.
  • Antioxidantes. Van a ayudarte a lograr un bronceado más seguro, reduciendo el efecto de los radicales libres.
  • Vitaminas C y E. Además de resultar vitaminas esenciales para la salud y ofrecer un gran poder antioxidante, en lo que respecta al bronceado, potencian la producción de elastina y colágeno, mejorando la elasticidad de la piel.
  • Ácidos grasos. Prolongan la acción del bronceado y mejoran el tono de la piel.
  • Agua. Para conseguir un buen bronceado, bebe agua a diario. Si te cuesta, completa tu hidratación con infusiones frías o calientes.

El Lipedema y el Bronceado de las Piernas

Pero no estar moreno se puede deber a múltiples causas, una de ellas, motivos médicos. Este es el caso de Alicia, que sufre lipedema. A través de su experiencia y la de muchas más, busca romper estigmas y generar empatía hacia quienes viven con esta condición, que afecta la forma del cuerpo, genera dolor y suele ser incomprendida incluso en entornos médicos.

¿Y si te digo que mis piernas no se broncean a causa de una enfermedad? Así empieza Alicia el vídeo en el que quiere exponer este inconveniente que le sucede cuando llega el verano. Y es que por muchas "horas y horas" que pase al sol "es imposible" que sus piernas se pongan morenas.

Cuenta que esto es un síntoma del lipedema y afecta a más del 60% de las mujeres que sufren la enfermedad, "aunque nadie nos lo haya contado antes". De hecho, ella misma tuvo que preguntarle al médico porque no sabía que estaba relacionado con esta patología.

"El lipedema afecta a la circulación linfática y sanguínea" y causa una "oxigenación deficiente de los tejidos", cuyo efecto es una piel pálida, "menos vascularizada y con menos capacidad para pigmentarse". Es por eso que Alicia puntualiza que la melanina, en este caso, no está vinculada.

Hay la posibilidad de operarse para eliminar la grasa acumulada, pero muchas veces esto no es suficiente para recuperar el bronceado en las piernas. La solución más sencilla que proponen Alicia y sus seguidoras afectadas es aplicarse autobronceador.

Además, va bien para otra situación a la que se hace referencia en algunos comentarios. Los pies sí que se broncean, provocando una gran diferencia entre esta parte y las piernas. "Es tan heavy el corte que se queda en el cuerpo que, si no tiro de bronceadores para igualar, me veo rarísima", relata una seguidora, mientras otra explica que "ni sabía y ahora entiendo todo... Siempre decía que tenía marca de calcetines, pero al revés, pies morenos hasta los tobillos, piernas blancas y muslos con color".

¿Qué es el lipedema?

El lipedema es una enfermedad crónica que provoca una acumulación anormal de grasa en caderas, piernas y glúteos. También se puede dar en los brazos -es menos frecuente- pero, en cambio, no afecta a las manos ni a los pies. Produce dolor, pesadez, sensibilidad al tacto y aumenta las posibilidades de aparición de moratones. Empieza en la pubertad y puede intensificarse en períodos como el embarazo y la menopausia.

Lipedema en piernas de mujer

Desde el Hospital Clínic de Barcelona alertan de que está "altamente infradiagnosticada" y es "poco conocida por muchos profesionales y por la población en general" porque muchas veces se confunde con obesidad, celulitis o linfedema (acumulación de líquidos).

La enfermedad no tiene cura, aunque se pueden seguir unas pautas para mitigar sus efectos. Los expertos del centro hospitalario catalán recomiendan seguir una dieta sana baja en hidratos de carbono como la dieta mediterránea.

Asimismo, hacer ejercicio es beneficioso, sobre todo, actividades acuáticas, "ya que la presión del agua favorece el drenaje linfático y la flotabilidad reduce la carga sobre las articulaciones de los miembros inferiores".

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