Problema de la Piel Rosácea: Causas, Síntomas y Tratamiento

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente a la piel de la cara. Se caracteriza por la aparición de enrojecimiento, telangiectasias o vasos dilatados en la cara con o sin pápulas o pústulas en la parte centrofacial. Esta afección puede impactar la calidad de vida de quienes la padecen, debido a su visibilidad y posibles molestias.

¿Qué es la Rosácea?

La rosácea es una enfermedad de la piel que se caracteriza principalmente por la presencia de un enrojecimiento de las mejillas que puede ser continuo o intermitente. Suele acompañarse de pequeñas pústulas, haciendo que a veces se confunda con acné. Es frecuente en la población, aproximadamente el 10% de las personas de entre 20 y 50 años pueden padecer rosácea más o menos acentuada.

La rosácea es una patología muy común que se clasifica en diferentes subtipos en función de la gravedad. No es una enfermedad que ponga en peligro la vida del paciente, pero produce una alteración estética de la cara que en algunos casos afecta a las relaciones sociales de las personas que la sufren.

La rosácea es una dermatosis de curso crónico por lo que tiene periodos de exacerbaciones y remisiones. Los pacientes con rosácea asocian piel sensible y seca, es común a todas ellas.

Causas de la Rosácea

Aunque la causa exacta de la rosácea sigue sin conocerse, hay varios factores que contribuyen a su desarrollo. En el desarrollo de la rosácea intervienen múltiples factores, tanto internos como externos.

La fisiopatología de la rosácea, es decir, cómo se produce, es muy compleja. Muchos autores y estudios recientes sugieren que en la rosácea existe una respuesta inmunitaria innata inapropiada a los estímulos locales que llevan a una inflamación. No obstante, algunos estudios posteriores llevados a cabo sobre la expresión genética y la capacidad adaptativa del sistema inmune, han llegado a encontrar que también esas alteraciones se producen en la inmunidad adaptativa, que es la que aparece a continuación de la innata. Pudiera ser por tanto, una cadena de alteraciones en el sistema inmune local de la piel.

Estas alteraciones inmunitarias locales producen liberación de mediadores de la inflamación. Son sustancias que a nivel local actúan como mensajeros para dirigirse a otras células. Estas sustancias son pro-inflamatorias y neuropéptidos. Su mensaje es sobre los vasos, produciendo vasodilatación y extravasación de plasma y células. Esto produce las características telangiectasias, o vasos dilatados, y color rojo de la piel de los pacientes con rosácea.

Factores Desencadenantes

  • Exposición solar: La exposición a la radiación ultravioleta se acepta comúnmente como un factor de riesgo en pacientes con rosácea. La realidad es que la mayoría de los pacientes con rosácea empeoran con la exposición solar, especialmente si es excesiva.
  • Microorganismos: Tradicionalmente se ha relacionado una bacteria que vive en la piel, que se llama Demodex Folliculorum. La infestación de la glándula sebácea por Demodex Folliculorum es capaz de iniciar una alteración en la microbiota de la piel. La microbiota de la piel es el conjunto de microorganismos presentes de forma natural y que ayudan a regular la respuesta inmune local. Otras bacterias han sido relacionadas, como el estafilococo epidermidis, que también ha sido aislada en pacientes con brotes de rosácea.
  • Factores ambientales: Son muy conocidos, los factores ambientales que pueden empeorar la rosácea, como la exposición a altos niveles de radiación ultravioleta y los niveles de vitamina D muy altos.
  • Cosméticos Inadecuados: Y es que la piel sensible de los pacientes con rosácea condiciona que en algunas ocasiones una mala elección de una crema, rutina o limpiador pueda desencadenar un brote.
  • Fuertes cambios de temperatura o temperaturas extremas: el enrojecimiento de las pieles con rosácea empeora con el frío. Las bajas temperaturas provocan un aumento de la vasodilatación de los capilares cutáneos para aportar más sangre y así mantener la temperatura de la piel.

ROSÁCEA | ¿Qué es y cómo la tratamos?

Síntomas de la Rosácea

La rosácea se manifiesta de manera diferente en cada persona, pero algunos síntomas comunes incluyen enrojecimiento facial persistente, la presencia de pequeños vasos sanguíneos visibles en la piel (telangiectasias), ojos secos y párpados hinchados, pápulas inflamadas y una sensación de ardor o picazón, así como engrosamiento de la piel en la zona de la nariz en algunos casos.

Entre sus signos destacan el enrojecimiento, eritema, ardor e incluso la aparición de pápulas y pústulas. Se puede dar tanto en hombres como en mujeres, aunque son ellas las más propensas a padecerla, sobre todo las mujeres de mediana edad con la piel clara.

La marca de la rosácea es la presencia de un eritema centrofacial persistente, típicamente en las mejillas, la barbilla, la frente, respetando la zona perioral y periocular.

Otros síntomas y complicaciones:

  • Fimas: Con el paso del tiempo, la piel puede engrosarse y adquirir un aspecto bulboso, esto ocurre principalmente en la nariz y se conoce como rinofima (aunque también puede ocurrir en la frente, los pómulos, el mentón o los párpados).
  • Problemas oculares: Las personas con rosácea pueden tener los ojos secos o irritados y los párpados hinchados o enrojecidos. Incluso, a veces, estos síntomas pueden derivar en problemas de visión. La rosácea si puede afectar a los ojos, y se llama rosácea ocular. Aproximadamente un 50 o un 72 % de los pacientes con rosácea pueden presentar rosácea ocular.

Diagnóstico de la Rosácea

El diagnóstico de la rosácea se establece mediante la evaluación clínica de un profesional de la salud, generalmente un dermatólogo. No existen pruebas de laboratorio específicas para confirmar esta afección cutánea crónica. El médico realiza un examen físico minucioso de la piel, observando enrojecimiento facial persistente, la presencia de vasos sanguíneos visibles, pápulas, pústulas u otros síntomas característicos. Además, se recopila información sobre los síntomas, factores desencadenantes y antecedentes médicos y familiares.

Tratamiento de la Rosácea

La rosácea no tiene cura, pero se puede controlar con el tratamiento adecuado. Curar es una palabra que consuela a los pacientes. Podemos curar los brotes de rosácea, sin duda. En mi experiencia con medidas preventivas, buena educación, conocimiento, productos y tratamiento adecuado la rosácea se puede controlar bastante bien.

El tratamiento del brote es necesario por la inflamación de la cara, y también el manejo adecuado de la piel sin brote y la cosmética de todos los días.

Tipos de Tratamiento

  • Tratamiento tópico: Existen cremas con medicamentos que pueden ayudar al control de la rosácea. Deben utilizarse en primer lugar, antes de probar otras posibilidades. Las cremas más utilizadas son aquella que llevan metronidazol o ácido azelaico. Entre los principios activos recomendados por el dermatólogo en cremas se puede usar el ácido azelaico, retinoides y sus diferentes derivados y sustancias que actúan en la flora de la piel.
  • Tratamiento oral: Cuando la rosácea es moderada-grave, o no se consigue controlarla con el tratamiento tópico, se debe intentar regularla con tratamiento oral en forma de comprimidos. En primer lugar se intenta con antibióticos orales, como la doxiciclina o el metronidazol. Los tratamientos orales tienen el mismo objetivo, desinflamar, modular la microbiota y regular la glándula sebácea.
  • Erradicación del Demodex: Si la rosácea presenta coinfección cutánea por el ácaro Demodex su eliminación mejorará la enfermedad y aumentará las probabilidades de éxito del resto de tratamientos.
  • Uso del Láser: Para el tratamiento de las telangiectasias y el enrojecimiento persistente se puede utilizar láser, que destruye las estructuras alteradas de la piel. El láser vascular o la luz intensa pulsada son bastante selectivos y en manos expertas en una sesión se consigue mucha mejoría. La “perfección” puede requerir una segunda sesión, separada al menos de dos a tres semanas. Los cuidados posteriores al láser vascular en la rosácea son muy sencillos y requieren protección solar e hidratación, pudiendo incorporarse a la vida diaria de forma inmediata.
  • Tratamiento ocular: Para aliviar la irritación ocular que se presenta en aproximadamente un 20% de los casos suele ser suficiente el tratamiento de la propia rosácea. El tratamiento de la rosácea ocular incluye medidas locales, en las que son básicas la higiene de los párpados y de las glándulas del borde libre.

Cuidado de la Piel con Rosácea

El tratamiento del brote es necesario por la inflamación de la cara, y también el manejo adecuado de la piel sin brote y la cosmética de todos los días.

  • Limpieza facial: Una vez al día es suficiente para una limpieza facial en pieles con rosácea, algunos pacientes realizan dos. El jabón o limpiador con rosácea ideal es aquel que no lleva surfactantes, tiene PH neutro y está incluido en un vehículo hidratante o no secante.
  • Hidratación: Utilice una crema hidratante suave y sin fragancias para mantener la piel bien hidratada. En los brotes la piel de con rosácea puede no tolerar las cremas, ninguna crema. A medida que en tratamiento médico va controlando el brote la paciente puede iniciar la tolerancia a las cremas.
  • Protección solar: Usar fotoprotección todos los días: utilizar siempre un protector solar de amplio espectro con un SPF alto, a partir de 50. La exposición solar suele ser el desencadenante más frecuente del brote de rosácea. La radiación solar induce inflamación de los vasos sanguíneos y daño oxidativo. Además, este protector solar para rosácea está enriquecido con Fernblock® que ofrece una protección frente a las cuatro radicaciones y a la luz azul.
  • Evitar factores desencadenantes: No deben exponerse al sol sin protección, ya que la luz solar intensa puede exacerbar los síntomas. Además, deben evitar productos para la piel que contengan ingredientes irritantes y abstenerse de frotar o rascar la piel, lo que podría empeorar la irritación. El consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes también debe ser limitado, ya que son conocidos desencadenantes de la rosácea.

Recomendaciones Adicionales

Ante la aparición de los primeros signos, es conveniente acudir al dermatólogo para que pueda realizar un correcto diagnóstico y prescribir el tratamiento adecuado a cada necesidad. Un consejo de dermatóloga es evitar la mala cosmética, los productos milagro y los consejos de las “influencers”. La mejor forma de prevenir la rosácea es usar siempre productos de alta gama, testados en piel sensible si es posible, limpiezas suaves y un buen factor de protección.

Es posible que ningún dermatólogo le recomiende tomar el sol, especialmente en la cara, y así es. Teniendo en cuenta los mecanismos patogénicos de la enfermedad en la que influye el calor extremo que puede dilatar los vasos faciales produciendo flushing y que la radiación ultravioleta se ha descrito como desencadenante, lo mejor es no pasarse mucho.

Tabla de Resumen de Tratamientos

Tratamiento Descripción Indicaciones
Tópico Cremas con metronidazol, ácido azelaico, retinoides Casos leves a moderados
Oral Antibióticos como doxiciclina o metronidazol Casos moderados a graves
Láser Destruye estructuras alteradas de la piel Telangiectasias y enrojecimiento persistente
Ocular Higiene de párpados y tratamiento de la rosácea Irritación ocular

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