La alergia a la leche, al ser un alimento básico, tiene una repercusión importante en la calidad de vida de los pacientes afectados, dada su presencia en multitud de alimentos elaborados y en gran cantidad de productos cocinados. Es crucial entender cómo esta alergia se manifiesta, cómo se diagnostica y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es la Alergia a la Leche?
La alergia a la leche es una reacción adversa hacia una o más proteínas presentes en la leche de vaca. Como en el resto de casos, esta alergia alimentaria surge a partir del sistema inmunitario humano. Si un paciente tiene alergia a la leche, su sistema inmunitario la reconoce como “dañina” cuando no debería e intenta neutralizarla. Esto cursa con la liberación de histamina y otras sustancias, lo que deriva en los signos y síntomas tan comunes del proceso alérgico.
Este alimento contiene más de 20 fracciones proteicas, pero los alérgenos más significativos pertenecen a la proteína caseína (alfa-s1-, alfa-s2-, beta- y kappa-caseína) y otras proteínas de suero presentes en la leche (alfa-lactoalbúmina y beta-lactoglobulina).
Tipos de Alergia a la Leche
- Mediada por Ig-E: Los síntomas son más inmediatos y causados por el anticuerpo inmunoglobulina E (IgE).
- No mediada por Ig-E: La reacción inmunitaria no está mediada por IgE.
Prevalencia de la Alergia a la Leche
Es difícil estimar el número de personas afectadas por la alergia a la leche. De todas formas, fuentes profesionales calculan que, en países de alto ingreso, podría afectar al 2-3% de los niños pequeños. Por suerte, a partir de los 6 años las cifras epidemiológicas caen hasta un 1%.
Síntomas de la Alergia a la Leche
Los síntomas de la alergia a la leche pueden ser muy variados, desde molestias leves tras la ingestión hasta reacciones alérgicas graves. Los síntomas comienzan con picor en la zona de boca y faringe, habones en la piel con un picor intenso (urticaria) y en los casos más graves, angioedema. Dependiendo del tipo de alergia, los síntomas pueden tardar en aparecer de minutos a horas desde el consumo del producto lácteo.
En los casos más graves puede tener lugar un cuadro conocido como anafilaxia. Esta es una reacción alérgica extremadamente grave que afecta a todo el cuerpo y aparece al poco tiempo tras la exposición al alérgeno, en este caso el producto lácteo. Este último cuadro clínico requiere una visita inmediata a urgencias.
Tanto la intolerancia como la alergia a los productos lácteos comparten algunos síntomas. Los que más se asocian son las náuseas, el dolor abdominal y la diarrea.
Causas y Factores de Riesgo
Son muchos los factores que pueden provocar la respuesta inmunitaria anómala frente a las proteínas de la leche de vaca. El contacto previo con la leche, en los primeros días del nacimiento se ha asociado a la alergia a la leche.
Otros factores de riesgo incluyen:
- Tener otras alergias.
- Antecedentes familiares.
- Ser niño.
Diagnóstico de la Alergia a la Leche
APLV o ALERGIA a Proteínas de Leche de Vaca 🐮 Mediada y NO mediada por IgE. Evitar PLV en bebés
La alergia a la leche cursa con síntomas similares a los de otros muchos cuadros gastrointestinales y sensibilidades alimentarias. Por ello, puede resultar muy complejo establecer un diagnóstico certero en los primeros pasos. Una vez en el centro médico, el profesional realizará un proceso de anamnesis, exploración clínica en la que se le pregunta al paciente toda la información relevante para encaminar el proceso (historial clínico, momento de aparición de los síntomas, sospechas y más).
De todas formas, cabe destacar que no existe una prueba específica para el diagnóstico de la alergia a la leche.
Pruebas Diagnósticas
- Test cutáneo (prick test): Se aplica sobre la piel del brazo gotas que contienen una cantidad conocida del alérgeno causante de la alergia a la leche.
- Prueba de IgE en sangre específica: Esencial en el diagnóstico de la alergia a la leche de vaca mediada por IgE.
- Eliminación de la dieta: Se elimina la leche de la dieta durante un mes, especialmente en niños pequeños.
Tratamiento de la Alergia a la Leche
La primera medida y más eficaz es evitar el contacto con el alérgeno. La leche y los productos lácteos se encuentran en muchos alimentos. Las formas más obvias son la nata, yogures, quesos, mantequilla, helados, etc.
El tratamiento definitivo para todos los tipos de alergia alimentaria es eliminar el alimento conflictivo de la dieta, de forma irreversible y permanente. Esta transición a una nueva alimentación debe realizarse de la mano de un nutricionista, pues de lo contrario es posible experimentar efectos adversos a largo plazo.
Si a pesar de los esfuerzos se acaba consumiendo leche de vaca de forma accidental, se pueden tomar ciertos medicamentos para aliviar los síntomas, como antihistamínicos. En caso de que se instaure una reacción de anafilaxia, es vital una inyección de epinefrina (adrenalina) y una visita a la sala de emergencias.
Inmunoterapia Oral
El tratamiento de inmunoterapia oral con leche es sencillo y se basa fundamentalmente en reeducar a las células que reaccionan ante alimentos inocuos como puede ser, en este caso, la leche. Esta reeducación pasa por administrar cantidades muy pequeñas de leche, al principio ínfimas, que se van aumentando progresivamente -estos incrementos se efectúan siempre en el recinto hospitalario- para que el cuerpo vaya asimilando estas sustancias sin reaccionar contra ellas.
Este tratamiento precisa que, en todo momento, el personal sanitario controle de manera muy cercana este proceso para evitar reacciones alérgicas importantes. El tratamiento de inmunoterapia oral de la proteína de leche de vaca consigue en aproximadamente 3-4 meses, que el paciente puede consumir un vaso (200 ml) de leche al día.
Manejo Individualizado
Según el tipo de paciente, una valoración de riesgo individualizada se diseña un manejo específico de la alergia a leche, bien mediante inmunoterapia oral o mediante la introducción de alimentos procesados con leche (escalera). El manejo adecuado implica la determinación de la sensibilización del paciente y el establecimiento de su perfil de riesgo, lo cual permite diseñar un tratamiento individualizado.
Urticaria Crónica y Alimentos
La urticaria crónica (UC) se caracteriza por la aparición de habones pruriginosos, con o sin angioedema, que duran un promedio de 24 horas y recurren de manera espontánea, de forma que el conjunto de síntomas persiste más allá de las 6 semanas.
La urticaria crónica espontánea (UCE) es un tipo de urticaria en la que no se identifica ningún factor desencadenante específico (alimentos, drogas, estímulos físicos, alérgenos). Su manejo es sobre todo sintomático y no hay en la actualidad tratamientos curativos.
Muchos pacientes buscan estrategias dietéticas para mejorar los síntomas y recurren a la eliminación de ciertos alimentos de manera empírica. Sin embargo, el papel etiopatogénico de los alimentos en la UCE no está claro. Los alimentos son una causa de UCE, pero poco frecuente. Los síntomas pueden deberse a alergia alimentaria o a intolerancia alimentaria, siendo esta última más frecuente.
Dietas de Eliminación y Seudoalérgenos
Con independencia del tipo de dieta de eliminación, debe prolongarse al menos 3 semanas consecutivas para evaluar la respuesta. Pueden ser beneficiosas cuando hay alergia alimentaria mediada por IgE.
Los seudoalérgenos son compuestos de bajo peso molecular entre los cuales se incluyen alimentos que pueden causar UCE a través de un mecanismo no inmunológico (no mediado por IgE).
Varios estudios han demostrado la remisión parcial de la UCE en un subgrupo de pacientes sometidos a dietas bajas en seudoalérgenos. Esta dieta podría ser útil como terapia adyuvante para disminuir los síntomas en pacientes con UCE refractaria.
Dietas Bajas en Histamina
La UCE es una enfermedad fundamentalmente mastocitaria, y la histamina es el principal mediador. Las dietas bajas en histamina han demostrado la remisión parcial o total en un subgrupo de pacientes con UCE. Se podrían utilizar en pacientes con UCE refractaria, aunque no está claro en cuáles y no existen pruebas que permitan predecir en quiénes serán efectivas.
Dietas de Eliminación Personalizadas
El alimento para eliminar se determina según la historia personal del paciente. Las dietas de eliminación personalizadas tienen un grado de recomendación A y pueden ser muy efectivas, como se ha visto en un metanálisis en el que el 75 % de los pacientes lograron la remisión completa y el 22,2 % volvieron a presentar síntomas cuando se reintrodujeron los alérgenos concretos.
Se recomienda utilizarla durante 6 semanas en pacientes con UCE refractaria, como tratamiento adyuvante a su tratamiento convencional (grado de recomendación A).
Suplementación con Diamina Oxidasa (DAO)
La diamina oxidasa (DAO) es la enzima que cataboliza e inactiva a la histamina. Así pues, la suplementación con DAO podría ser una estrategia terapéutica en casos de UCE resistente con baja concentración sérica de DAO, para reducir la concentración sérica de histamina y mejorar los síntomas.
En niños con UCE refractaria se ha visto mejoría clínica estadísticamente significativa después de 4 semanas de uso. Se podría probar en pacientes con UCE refractaria, como tratamiento adyuvante a la medicación habitual (grado de recomendación A), durante 4 a 6 semanas, si es que no hay contraindicaciones y tras evaluar el coste‑beneficio en cada caso particular.
Impacto Psicosocial de la Alergia a Alimentos
La vida social implica a menudo el consumo de alimentos, por lo que los alérgicos reducen o dejan de participar en muchos acontecimientos sociales: comidas en casas de familiares o amigos y en restaurantes, y celebraciones de todo tipo.
Muchos padres de niños alérgicos a alimentos evitan enviarlos al comedor escolar, y para ello modifican o reducen sus jornadas laborales. También evitan a menudo que acudan a fiestas de cumpleaños, campamentos de verano o ciertas actividades extraescolares.
Dado que las experiencias tempranas son fundamentales en la salud mental, se ha observado en niños y adolescentes con alergias alimentarias un mayor riesgo de presentar problemas de ansiedad, depresión y dificultades para relacionarse.
Tabla Comparativa: Intolerancia a la Lactosa vs. Alergia a las Proteínas de la Leche de Vaca
| Característica | Intolerancia a la Lactosa | Alergia a las Proteínas de la Leche de Vaca |
|---|---|---|
| Alérgeno/Intolerancia | Lactosa (azúcar de la leche) | Proteínas de la leche |
| Población Afectada | Principalmente adultos | Primeros 3 años de vida, excepcional en adultos |
| Causas | Genéticas, secundarias (infecciones, quimioterapia, etc.) | Genética (antecedentes familiares) |
| Trastorno | Aparato digestivo: déficit de lactasa | Sistema inmunológico: respuesta aumentada |
| Síntomas | Dolor abdominal, gases, diarrea, etc. | Cutáneos, digestivos, respiratorios, anafilaxia |
| Método Diagnóstico | Test de hidrógeno espirado, test sanguíneo | Prick test, IgE en sangre, prueba de exposición |
| Tratamiento | Supresión de alimentos con lactosa | Supresión de lácteos, fórmulas especiales |