Queratosis Cutánea: Tipos, Causas y Tratamientos

Entre los muchos problemas a los que puede enfrentarse tu piel, seguro que has escuchado hablar sobre la queratosis y quieras saber de qué se trata. Se trata de una zona de la piel que se abulta o engrosa y puede deberse a muchas causas. La queratosis engloba un conjunto de alteraciones cutáneas caracterizadas por un engrosamiento anormal de la capa córnea de la piel. Bajo el término tipos de queratosis se agrupan entidades muy distintas entre sí, tanto en su origen como en su significado clínico.

La queratosis es una enfermedad de la piel, que normalmente se produce cuando el tejido exterior de la epidermis, conocido como la capa córnea, crece de manera anormal. Las causas de la aparición de esta enfermedad están relacionadas en muchas ocasiones con una exposición sin la debida protección a los rayos ultravioletas; hay otras que son el resultado de diversos factores infecciosos, así como hereditarios. Al ser una enfermedad cutánea se presenta en diversas partes del cuerpo, siendo el cuello, el rostro y el cuero cabelludo las zonas más comunes, pero no las únicas.

Dependiendo de la forma en la que se manifieste, esta afección puede aparecer a distintas edades y puede implicar distintos niveles de riesgo. Aunque muchas de estas lesiones son benignas, otras requieren vigilancia médica por su potencial de evolución maligna. Es importante que tengas en cuenta que la queratosis no conlleva problemas graves, aunque es considerada como precáncer, por precaución y control, el riesgo de que se desarrolle un cáncer es muy bajo, y la manera de tratarla es fácil.

La queratosis se puede manifestar en la piel de diferentes maneras, la principal diferencia radica en que el color y tamaño de estas manchas puede ser diferente en cada persona.

Para quienes buscan un manejo integral y especializado, resulta clave visitar a dermatólogos expertos con experiencia en tratamiento personalizado y seguimiento continuado. Las queratosis no deben abordarse desde la improvisación ni la automedicación. Uno de los errores más frecuentes es abordar la queratosis como un problema puntual.

Las queratosis actínicas, lesiones provocadas por le exposición al sol

Tipos de Queratosis

Existen tres tipos bastante habituales que se pueden manifestar en tu piel:

  • Queratosis pilar
  • Queratosis seborreica
  • Queratosis actínica

Queratosis Pilaris

Se trata de una afección en la piel que no resulta perjudicial para la salud y que es más frecuente de lo que podemos imaginar. Suele aparecer en los niños y desaparece alrededor de los 30 años, aunque lo cierto es que se puede manifestar a cualquier edad. Puedes identificarla por la aparición de puntos o bultos muy pequeños en la piel, especialmente si se encuentran en los brazos, los muslos, las mejillas y los glúteos. La principal característica de esta afección es la aparición de pequeños gránulos de color rojo, que a simple vista se confunden con acné. Suele aparecer en las piernas, la parte posterior de los brazos y la cara. La causa principal es el exceso de producción de queratina en la piel y está asociado con la genética o enfermedades de la piel como la dermatitis. Es el resultado de una piel muy seca; también es común en pacientes con dermatitis atópica.

Queratosis Seborreica

Es un tipo de tumor benigno muy común en las personas mayores de 40 años. Se presenta e en diferentes partes del cuerpo, cara y escote. Si bien no representan peligro de desarrollar cáncer, suele causar rechazo desde el punto de vista estético. Es un tipo de protuberancia que aparece en la piel conforme nos hacemos mayores y, pese a su aspecto, no se trata de una afección cancerosa. La apariencia de estos tumores se asemeja a pequeñas verrugas de color marrón bastante oscuro, muchas veces puede confundirse con lunares. La queratosis seborreica es el más llamativo de los tres tipos, ya que su color es marrón o negro con forma de verruga normalmente que se pueden confundir con lunares perfectamente.

Por lo general, se trata de un crecimiento que tiene aspecto ceroso o que tiene una apariencia similar a una verruga, y puede ser de color marrón o negro. No es necesario tratarla si es seborreica, puesto que no es dañina para la salud y no es contagiosa, aunque puedes acudir a un médico para su extirpación por motivos estéticos o bien porque pueden llegar a irritarse o a sangrar con el roce de la ropa.

Queratosis Actínica

Aparece como un parche o una mancha pequeña en la piel, como consecuencia de la exposición al sol durante muchos años. Por eso, también se la conoce como queratosis solar. Es el resultado de la exposición al sol de manera prolongada sin ningún tipo de protección; normalmente aparece en pacientes de avanzada edad. Se la llama también “queratosis solar” porque el sol es el principal responsable de su aparición. La causa de este tipo de queratosis se debe a la exposición al sol durante largos periodos de tiempo, por esto suele aparecer en una edad más tardía, normalmente a partir de los 40 años.

Inicialmente se presenta en forma de manchas de color blanco sobre las zonas del cuerpo con mayor exposición a la radiación ultravioleta. Con el tiempo tienden a cambiar a un tono más oscuro, adquiriendo una textura más escamosa y dura. El aspecto de este tipo de afección puede tener forma de mancha áspera, seca o escamosa que tiende a provocar picor o ardor. La queratosis actínica es una lesión que aparece en la piel tras años de exposición solar acumulada. Se considera una lesión precancerosa: en la mayoría de los casos permanece estable, pero en algunos puede evolucionar hacia un carcinoma epidermoide, un tipo de cáncer cutáneo.

Este tipo de queratosis puede derivar en cáncer de piel y por ello es importante consultar con un especialista desde las primeras señales. Los especialistas la consideran como una especie de tumor premaligno que requiere de atención inmediata. Está considerado como un carcinoma "in situ". Se considera que cerca del 20% de los casos de cáncer de piel están relacionados con esta condición.

Desde el punto de vista clínico, las queratosis actínicas aparecen como placas o pápulas eritematosas. Las queratosis suelen variar en tamaño desde unos pocos milímetros hasta más de 2 centímetros. La evolución de las queratosis actínicas es variable: pueden retroceder espontáneamente o permanecer sin cambios, pero en el 10% de los casos pueden convertirse en formaciones malignas.

Tratamientos y Prevención

El tratamiento de la queratosis no es uniforme. El peligro que tiene radica en el hecho de que al no ser tratada a tiempo, puede desencadenar en cáncer de piel según el tipo y el estado de la afección.

Entre las opciones de tratamiento hay algunas que se pueden aplicar desde casa, como el bloqueador solar, independientemente que haya o no sol. En cuadros complejos de queratosis actínica, la criocirugía puede ofrecer resultados favorables, ya que se encarga de destruir el tejido de la piel que se encuentra afectado. Crioterapia: se utiliza especialmente cuando hay poca queratosis.

El tratamiento de la queratosis actínica varía, entre otras cosas, dependiendo de si se trata de una lesión aislada o en conjunto. En el caso de las lesiones múltiples, estas se suelen tratar con la combinación de técnicas como la crioterapia y el uso de fármacos tópicos.

Además de los tratamientos explicados anteriormente, es importante que las personas con piel queratosis traten de reducir el riesgo de daño solar. La piel guarda memoria. Cada día que pasa bajo el sol sin protección, cada verano de infancia con quemaduras olvidadas, cada hora de trabajo al aire libre… todo queda registrado.

Medidas preventivas:

  • Usa protector solar todos los días del año. En la cara, aplica siempre un protector solar para rostro factor 50. En el cuerpo, siempre que te vayas a exponer al sol como por ejemplo cuando vayas a la playa, a la piscina o a practicar deportes al aire libre.
  • Usar protector con un factor de protección solar (FPS) de, al menos, 50 y reaplicarlo las veces que sea necesario durante la exposición.
  • No exponerse al sol muchas horas y evitar los momentos del día en los que la radiación ultravioleta es más intensa. Es en el periodo que abarca desde las doce de la mañana hasta las cuatro de la tarde, cuando la incidencia de la radiación solar es mayor.
  • Controlar el estado de la piel y acudir al médico si se detectan manchas, bultos o lunares sospechosos o si su aspecto ha cambiado.

Detectar y tratar la queratosis actínica a tiempo es invertir en salud y en calidad de piel. Con fotoprotección constante y terapias personalizadas, podemos eliminar lesiones y mejorar la textura y el aspecto de la piel dañada por el sol. Consulta a tu dermatólogo para diseñar el plan más adecuado para ti.

Es importante que tengas en cuenta que:

  • No existen remedios seguros en casa que eliminen estas lesiones.
  • La queratosis actínica casi siempre se siente rugosa al tacto, como si fuera un pequeño parche áspero.
  • En manos expertas, lo habitual es que no vuelva a aparecer.
  • No necesariamente, pero sí indica un mayor riesgo de cancer de piel.

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