Nuestra piel se renueva constantemente, aunque no siempre lo hace al ritmo y con la intensidad que desearíamos. Y esa renovación es esencial no solamente para que nuestra piel luzca un aspecto saludable, sino también para que esté sana. Podemos favorecer el proceso mediante el tratamiento de la piel con productos peelings o exfoliantes de la piel. Pero ¿conocemos bien en qué consisten estos tratamientos?
Así, un peeling facial es un tratamiento dermatológico y estético para mejorar el aspecto de la piel del rostro. El peeling es un tratamiento facial muy utilizado para recuperar la luminosidad de la piel, así como alisarla y regenerarla.
Fuente: esteticaysalud.es
¿Qué es un Peeling Físico?
Existen numerosos tipos de peeling facial. Los peelings mecánicos se definen por el empleo de algún material físico abrasivo o microabrasivo. Se utilizan telas de microfibra y esponjas, hojas adhesivas, geles pastosos (el llamado gommage) o soluciones con algún granulado para scrubbing (piedra pómez, cristales, microperlas de plástico o materiales orgánicos, etc.).
Tipos de Peeling
Existen distintos tipos de peelings. Estos varían según la técnica que se aplica o la profundidad en la que exfolian nuestra dermis. Pero debes saber que hay diferentes tipos de peeling, más o menos suaves y todos ellos no invasivos.
- Peeling Físico o Mecánico: Este peeling se realiza con cepillos, tornos, piedras, cristales o lijas. La dermoabrasión con punta de diamante es un ejemplo de este tipo de peeling.
- Peeling Ultrasónico: Se aplican ultrasonidos para limpiar en profundidad la piel.
- Peeling Láser: Se utilizan laser resurfing con Co2 y Erbium. Sirve para mejorar el aspecto de la piel en general, rejuveneciéndola, eliminando las líneas de expresión y zonas lesionadas.
- Peeling Químico: se coloca un producto químico abrasivo sobre la piel para que caiga y aparezca otra piel sin marcas ni lesiones. Los ácidos retinoico, fenol, tricloroacético son algunos de los usados para esta técnica de peeling.
Hoy en día los profesionales de la dermoestética se apoyan de forma mayoritaria en tratamientos basados en quimioexfoliantes (peelings químicos) para la renovación del tejido cutáneo. Para ello es imprescindible un diagnóstico previo que permita valorar cada caso y tomar en consideración diversos factores. La gama profesional mesopeel® ofrece a los profesionales una amplia gama de peelings químicos, con productos seguros, eficaces, versátiles y adaptables, y resultados personalizados.
Profundidad del Peeling
Los peelings también se clasifican según la profundidad con la que actúan sobre la piel:
- Peeling Superficial: Son los más suaves y actúan en las capas dérmicas más superficiales. Cierra los poros, atenúa las cicatrices originadas por el acné y las arrugas finas. Además, aporta uniformidad al tono de la piel y un aspecto más juvenil y saludable. Este tipo de peeling ayuda a controlar el acné, las foliculitis y las secreciones sebáceas y pone a la piel en mejores condiciones para recibir cualquier tipo de tratamiento dermatológico.
- Peeling Medio: Como su nombre indica, su nivel de agresión es medio. Se aplica un ácido para renovar las capas superficiales y medias de la piel, regenerándose con más intensidad que en el caso anterior. Está indicado en el caso de envejecimiento solar o tóxico, ya que actúa sobre las arrugas finas y de profundidad media y para controlar las manchas producidas por el sol. También se emplea como paso previo o complemento de muchos tratamientos como la microdermoabrasión, lifting o rellenos.
- Peeling Profundo: Es el más agresivo porque incide y actúa en las capas más profundas, además de mostrar mejores efectos y que duran más tiempo. Con resultados espectaculares, el peeling profundo consigue actuar sobre las arrugas superficiales, medias y profundas, eliminar manchas solares y queratosis. Asimismo, produce la retracción de la piel, lo que ayuda a mejorar notablemente los problemas de flaccidez.
El envejecimiento cutáneo se aprecia en el rostro más que en ninguna otra parte del cuerpo. Es por ello que los tratamientos con peeling generalmente están muy enfocados a dicha área.
Elimina arrugas y manchas con PEELING | Doctor Lemus
Tipos de Exfoliantes Químicos Comunes
- Alfahidroxiácidos (AHA): Son ácidos de origen natural, como el ácido glicólico o el ácido láctico. Al tratarse de moléculas de tamaño más pequeño, penetran a mayor profundidad en la piel.
- Betahidroxiácidos (BHA): El ácido salicílico es el más conocido. Estas moléculas, por su naturaleza liposoluble, tienen afinidad por el sebo, de forma que son ideales para mejorar la apariencia de pieles mixtas y grasas. Ayudan así a controlar el exceso de sebo.
- Fórmula Jessner: Esta combinación de resorcinol, ácido láctico y ácido salicílico sigue siendo poco agresiva.
Consideraciones Post-Peeling
Después del tratamiento, la higiene es inexcusable. En caso de que quiera maquillarse, es recomendable esperar al menos 30 minutos después del peeling para que el pH de la piel se normalize.
En los peelings superficiales, el paciente presenta una reacción similar a una quemadura solar, que desaparece en 3-4 días. En el caso del peeling medio, la reacción dura entre 7 y 10 días. La mejoría de la piel se nota después en 1 ó 2 días, con los peelings más suaves, hasta 1 mes, con los más intensos.
El número de tratamientos necesarios dependerá de la respuesta del paciente y del tipo de peeling aplicado. En los peelings para aportar luminosidad al rostro, se realizan entre cuatro y ocho sesiones semanales o quincenales. Cuando la intervención en la piel es profunda, las sesiones se espacian más en el tiempo y el tratamiento completo se repite una vez al año.
Puede que queramos integrar algún producto exfoliante como parte de nuestra rutina de cuidado de la piel para renovar la superficie cutánea y atenuar imperfecciones. O bien tal vez necesitemos reforzar algún tratamiento de exfoliación profesional con pautas de pre-peeling y post-peeling adaptadas a las especificidades de nuestra piel.
Fuente: clinicasoniaentrena.com