Los lunares, también conocidos como nevos melanocíticos, son lesiones benignas de la piel formadas por agrupaciones de melanocitos, las células que producen la melanina, el pigmento que da color a la piel. Suelen presentarse como manchas marrones o negruzcas, de forma redondeada u ovalada y pequeño tamaño.

Los lunares son muy comunes, especialmente en personas de piel clara. Todo el mundo tiene lunares, a veces hasta más de 40. Algunas personas tienen tendencia a presentar más lunares, por cuestiones genéticas. Igual que se es alto o bajo, se tiene predisposición a tener más lunares. A veces esta característica es de tipo familiar.
Los lunares son extremadamente comunes y, la mayoría de las veces, inofensivos. Sin embargo, es necesario prestarles atención. Cambios bruscos en su forma o tamaño o una coloración heterogénea pueden ser indicios de que tras ese lunar se oculta un problema mayor: un cáncer de piel tipo melanoma. Cuanto antes se diagnostique el melanoma, mucho mejor.
Tipos de lunares
Algunos lunares están presentes desde el nacimiento; se denominan nevos melanocíticos congénitos. Sin embargo, la mayoría aparecen a lo largo de la vida -especialmente entre los 5 y los 35 años- y se conocen como nevos melanocíticos adquiridos.
Nevos congénitos
Son lunares con los que se nace o que aparecen en la primera infancia. Los estudios que han investigado el riesgo de que un nevo congénito pequeño o mediano se convierta en un melanoma han estimado el riesgo a lo largo de la vida entre el 0% y el 5%. El riesgo de nevos congénitos gigantes (también conocidos como nevos de la prenda), que cubren áreas importantes de la cabeza o el cuerpo, es menos claro.
Nevos azules
Se clasifican en “nevo azul común” o “nevo azul celular”. El nevo azul común suele ser plano o en forma de cúpula con una superficie lisa y su tamaño varía de 0.5 a 1 cm. Estos nevos se encuentran con mayor frecuencia en la cabeza y el cuello, la zona sacra (encima del coxis), el dorso de las manos y los pies. La mayoría de los nevos azules son benignos, aunque existe la posibilidad de que un nevo azul celular se vuelva canceroso.
¿Cómo y por qué cambian los lunares?
El número de lunares que tiene cada persona depende principalmente de factores genéticos y de la exposición solar. La mayoría de los lunares ocurren en partes del cuerpo que están expuestas al sol (radiación ultravioleta), y la cantidad de lunares que tiene una persona puede aumentar después de un tiempo prolongado bajo el sol. En general, los lunares comienzan a aparecer en la niñez. Estos lunares se conocen como nevos melanocíticos adquiridos (e incluyen el subtipo de nevo epidérmico).
Durante la vida de una persona, los lunares pueden cambiar de apariencia. Puede crecer pelo en ellos, cambiar de tamaño y forma, oscurecerse, desvanecerse o desaparecer. Es común que aparezcan nuevos lunares durante los momentos en que cambian los niveles hormonales, como en la adolescencia y el embarazo. Debido a la exposición solar y durante la pubertad y el embarazo los lunares pueden aumentar de tamaño, número o de pigmentación.

Cómo REVISAR tus LUNARES para identificar potenciales MELANOMAS | Por @SimonScaranoDermatologo
¿Cómo identificar un lunar sospechoso? La regla ABCDE
Un nevus clínicamente atípico es un lunar que presenta cambios que lo hacen sospechoso y motivan que sea visto por un dermatólogo. Estos son los signos ABCDE:
- A - Asimetría: si dibujamos dos diámetros perpendiculares en un lunar, se suele observar simetría de la parte superior con respecto a la inferior y de la derecha con respecto a la izquierda. Si esto no ocurre, es un signo de alarma. La asimetría es cuando la mitad del nevus no coincide con la otra mitad.
- B - Bordes: los lunares benignos suelen ser redondeados, con un contorno regular, bien definido. Los bordes irregulares son bordes poco definidos, parecidos a los de un mapa.
- C - Color: los lunares suelen ser de un solo color. Un centro más oscuro o más claro suele corresponder también a benignidad cuando hay simetría. La existencia de más de dos colores es un signo de alarma. La coloración heterogénea se refiere a diferentes tonos de color, especialmente azul, negro o rojizo distribuidos de manera irregular.
- D - Diámetro: si es mayor de seis milímetros (como la parte de detrás de un lápiz) conviene consultar.
- E - Evolución: si un lunar aparece en poco tiempo o cambia rápido hay que pedir cita con el especialista. Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve.
Otros signos de alarma no se ven, como por ejemplo, el rápido crecimiento, el picor, el dolor o el sangrado. Aparte de estos datos es muy importante examinar los lunares que son muy diferentes de los demás.
Factores de riesgo y prevención
¿Cuáles son las personas que tienen mayor riesgo de cáncer de piel?
Las personas de piel clara y ojos claros, los pelirrojos, las personas que se queman con facilidad, los que tienen familiares con cáncer de piel o melanoma y las personas que están mucho tiempo al sol.
¿Cómo evitar que los lunares se malignizen?
La mejor manera de evitar el cáncer de piel y que los lunares se malignizen es evitando la exposición solar excesiva y usando crema fotoprotectora con factor de protección solar superior a 15. La mejor manera de defenderse contra el cáncer de piel es evitar la exposición solar excesiva y utilizar crema fotoprotectora con factor de protección superior a 30-50 (según el color de nuestra piel).
Toma medidas para proteger la piel de la radiación ultravioleta (UV), como la del sol o la de las camas solares. La radiación UV se ha vinculado con un mayor riesgo para melanoma.
- No te expongas al sol en las horas pico. Para muchas personas en Norteamérica, los rayos solares son más fuertes entre las 10:00 y las 14:00. Intenta programar actividades al aire libre para otros momentos del día, incluso cuando está nublado o en invierno.
- Usa protector solar todo el año. Aplícate protector solar sobre la piel seca unos 15 minutos antes de salir al aire libre, incluso los días nublados. Usa un protector solar de amplio espectro, resistente al agua, con un factor de protección solar 30 como mínimo.
- Usa ropa de protección. Las gafas de sol, los sombreros de ala ancha, las mangas largas y otros tipos de ropa pueden protegerte de los nocivos rayos UV.
- No utilices lámparas de bronceado ni camas solares.
Autoexamen de lunares
Saber hacerse un autoexamen de lunares nos ayuda a saber su evolución y detectar posibles cambios que se puedan ver a simple vista. Para realizarlo ayúdese de un espejo para examinar su cuerpo de espalda, de lado y de frente. Observe sus brazos, frente al espejo doble los codos y examine cuidadosamente las axilas, antebrazos, muñecas y palmas. Repase también sus piernas tanto por delante como por detrás, al igual que sus pies, palmas y entre los dedos. No se olvide de examinar su cuello, nuca, y cuero cabelludo separando los cabellos para ello. Por último, revise también la zona genital. Examínate la piel una vez al mes.

Diagnóstico y tratamiento
¿Cómo es posible saber si un lunar es benigno o maligno?
En la mayoría de los casos, el examen clínico es suficiente para saber esto. En ocasiones se puede utilizar la dermatoscopia que es un aparato de aumento óptico para examinar los lunares en los casos dudosos. En cualquier caso el diagnóstico definitivo se realiza mediante la extirpación o biopsia y estudio al microscopio.
Dermatoscopia
Además del examen clínico normal, el especialista puede recurrir a la dermatoscopia, método de diagnóstico que mejora la capacidad diagnóstica de las lesiones de alto riesgo de la piel. Es un aparato de aumento óptico con luz polarizada que ayuda a examinar los lunares en los casos dudosos. Permite ver las estructuras con mayor detalle y observar capas profundas de la piel.
Biopsia y tratamiento
La única forma de confirmar que el lunar es en realidad un melanoma maligno es extirpándolo con anestesia local y estudiándolo al microscopio. De ser maligno, su tratamiento dependerá de lo avanzado que esté. Si es muy incipiente, con la extirpación de la lesión y el control de la zona es suficiente. En otros casos, el tratamiento lo va a determinar la profundidad del melanoma y su posible extensión a distancia. Si se extiende a ganglios se trata con cirugía; y si se extiende a otros órganos se valora combinar cirugía y quimioterapia.
¿Cómo se elimina un lunar?
Hay diferentes formas de eliminación de un lunar sospechoso, su dermatólogo le explicará cuál es el que mejor le viene en su caso. Todas las formas son muy poco dolorosas y se realizan en una sesión. En primer lugar, está la extirpación del lunar con sutura, se elimina el nevus con una pequeña incisión en forma de huso y dando puntos de sutura posteriormente. Se intenta que la cicatriz sea lo menos visible posible. En casos claramente benignos se puede realizar el el afeitado y electrocoagulación, en donde se elimina el lunar con un bisturí para evitar sangrado y la parte interna se cauteriza.
La mayoría de procedimientos empleados para eliminar los lunares se realizan de manera rápida y con muy poco dolor. Los lunares pueden extirparse haciendo una pequeña incisión en forma de huso y dando puntos de sutura posteriormente. Otros procedimientos son el curetaje o afeitado.
Cuándo consultar al médico
Programa una cita con el profesional de atención médica si tienes un lunar con un aspecto inusual, que aumenta de tamaño o que presenta algún cambio. Siempre es mejor acudir al dermatólogo ante cualquier problema de la piel, es el médico especialista mejor cualificado para valorarlo. Muchas veces los pacientes llegan tras haber probado múltiples productos o tras consultar fuentes no médicas, y eso retrasa el tratamiento adecuado.