La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel que se manifiesta principalmente con síntomas cutáneos como sequedad, picor, piel escamosa, manchas y placas anormales. Afecta aproximadamente al 2% de la población y está mediada por una respuesta alterada del sistema inmune que dispara la proliferación de las células de la piel. Los tratamientos para la psoriasis pueden mejorar los síntomas de la enfermedad, pero es importante saber que no existe una curación definitiva. El objetivo principal del tratamiento es eliminar las lesiones de la piel durante el mayor tiempo posible, buscando "blanquear, limpiar o aclarar las lesiones".
Los medicamentos para la psoriasis reducen la inflamación y frenan la proliferación de las células más superficiales de la piel. El dermatólogo es el encargado de decidir qué tratamiento es el más adecuado en cada caso, considerando la gravedad de la enfermedad, otras patologías existentes, la edad y otros factores específicos del paciente.
Tipos de Medicamentos para la Psoriasis
Existen tres grandes grupos de medicamentos utilizados en el tratamiento de la psoriasis:
Tratamientos Tópicos
Los tratamientos tópicos son medicamentos que se aplican directamente sobre la zona afectada de la piel. Suelen ser apropiados para las formas leves de psoriasis o para complementar otros tratamientos en las formas de psoriasis moderada y grave. Algunos de los medicamentos tópicos más habituales incluyen:
- Corticoides
- Agentes queratolíticos
- Inhibidores de la calcineurina
- Análogos de la vitamina D
A menudo, estos tratamientos pueden combinarse con fototerapia localizada o de cuerpo entero, que consiste en exponer la piel a radiación ultravioleta (UV) de longitud de onda de banda ancha o estrecha. Esta fototerapia generalizada puede complementarse con la terapia conocida como PUVA, que combina un tratamiento oral con el fármaco psoraleno con la irradiación UVA.
Fototerapia
La luz ultravioleta artificial (rayos UVB y UVA), utilizada en la forma adecuada bajo control médico, se usa para tratar a los pacientes con psoriasis moderada y grave.
- Ultravioleta B (UVB)
- Fotoquimioterapia (PUVA)
Climatoterapia y Balneoterapia
La climatoterapia consiste en tomar el sol (helioterapia) y en los baños de aguas medicinales en balnearios o de agua de mar. La mayoría de los pacientes se beneficia de una exposición solar moderada, por lo que es aconsejable tomar el sol siempre que se pueda y procurar ir de vacaciones a lugares donde haga sol y la humedad ambiental sea elevada, como la playa. El efecto beneficioso de la playa se debe fundamentalmente al sol y a la mayor humedad ambiental, y en menor grado al agua del mar.
Tratamientos Sistémicos
Los tratamientos sistémicos se administran por vía oral (pastillas o jarabes) o mediante inyecciones (subcutánea, intramuscular o intravenosa). Estos tratamientos están indicados para el control de la psoriasis moderada y grave y deben utilizarse bajo un estricto control dermatológico. Los tratamientos sistémicos pueden clasificarse en clásicos o tradicionales, y en nuevos o biológicos.
El tratamiento oral de la psoriasis se basa generalmente en una de las cuatro siguientes moléculas:
- Metotrexato: Un medicamento que limita la proliferación celular. Se utiliza durante muchos años para tratar la psoriasis y existe en forma de comprimidos o inyecciones. Se toma una vez a la semana y puede causar efectos secundarios como cansancio, problemas digestivos, llagas y caída del cabello.
- Ciclosporina: Un medicamento inmunosupresor utilizado habitualmente en pacientes sometidos a trasplantes de órganos. No se puede mantener a largo plazo debido a su toxicidad renal, pero un tratamiento de uno o dos años puede ayudar a superar un episodio inflamatorio.
- Acitretina: Actúa normalizando la actividad de los queratinocitos. Su uso está muy controlado, especialmente en mujeres jóvenes en edad fértil, debido a su carácter teratogénico. Requiere métodos anticonceptivos eficaces y un seguimiento estricto.
- Apemilast: Actúa en los procesos inflamatorios y se tolera bien, aparte de posibles trastornos digestivos.
Terapias Biológicas
Las terapias biológicas son una forma de tratamiento sistémico que se clasifica aparte debido a su mecanismo de acción distinto. Estos tratamientos son un tipo de medicamentos sistémicos, creados mediante técnicas de biología molecular, y que se parecen a proteínas humanas, concretamente a las inmunoglobulinas o anticuerpos. Actúan específicamente bloqueando diferentes moléculas que intervienen en la inflamación. Según su mecanismo de acción se subdividen en inhibidores de la molécula inflamatoria del TNF-a (fármacos antiTNF-a: etanercept, adalimumab y infliximab) y los inhibidores de la activación de los linfocitos T (efalizumab).
El efalizumab actúa inhibiendo la activación del linfocito T. El infliximab es otro medicamento biológico con accion anti-TNF para el tratamiento de la psoriasis moderada y grave. Es el fármaco biológico más efectivo para la psoriasis.
Los tratamientos biológicos están indicados en las formas graves de psoriasis. Dependiendo del fármaco, se administra mediante una inyección subcutánea (efalizumab, etanercept y adalimumab) o bien por vía endovenosa, es decir, directamente por vena (infliximab). En el caso de la administración subcutánea, el paciente suele administrarse la medicación él mismo en casa, mientras que en el caso del tratamiento endovenoso se requiere que el paciente pase unas horas en el hospital para su administración.
Los fármacos biológicos son unos medicamentos bien tolerados con una experiencia acumulada de más de 10 años. Tienen como principal efecto secundario las molestias en el lugar del pinchazo y, en el caso del efalizumab, un posible cuadro de dolor de cabeza y sensación de fiebre después de los primeros pinchazos. Dado que tienen un efecto inmunosupresor, existe un riesgo potencial que aparezcan efectos derivados de tener las defensas bajas. Algunos pacientes han desarrollado infecciones leves como un resfriado común, pero en algún caso han aparecido infecciones graves, como neumonía, tuberculosis u otros.
Dado que las defensas tienen un papel importante en la lucha contra los tumores, se está controlando su potencial desarrollo, aunque hasta ahora no se ha demostrado que estos fármacos aumenten la frecuencia (en comparació con la gente no tratada). Por todo eso, los fármacos biológicos están contraindicados en infecciones activas (incluyendo tuberculosis, el virus del VIH y la hepatitis VHC o VHB), en pacientes que han pasado un cáncer o un linfoma y en el embarazo. Antes del tratamiento se tienen que hacer una serie de exploraciones: una analítica completa que incluya serologías de infecciones víricas (VIH, VHB y VHC), análisis de orina, la prueba de la tuberculina y una radiografía de tórax. Durante el tratamiento, se realizarán análisis de sangre y de orina periódicas. Ante cualquier duda o si necesita alguna información adicional, hay que consultar a su médico.
Deucravacitinib (Sotyktu)
Desde el 1 de marzo está disponible en España para su prescripción deucravacitinib (Sotyktu, de Bristol Myers Squibb). Esta molécula pequeña es el primer medicamento de la clase de los inhibidores de la tirosina quinasa 2 (TYK2), que pertenece a la familia de las janus quinasas (JAK). El resultado más importante de la comparación “indica la superioridad de deucravacitinib al evaluar el PASI75 a la semana 16 de tratamiento”, comprende la dermatóloga. En cuanto al perfil de seguridad, la reaccion adversa notificada con más frecuencia son las infecciones de las vías respiratorias altas.
“El dato más importante sobre la seguridad viene de los ensayos clínicos pivotales, con seguimiento hasta tres años de los pacientes, que indican que con deucravacitinib no aparecen nuevas alertas de seguridad más allá de las ya conocidas por los facultativos que utilizan fármacos sistémicos y biológicos para el tratamiento de la psoriasis”, señala la dermatóloga.
Nuevas Investigaciones: MRS7787
Una investigación reciente de la Universidad de Barcelona (UB) y la UAB confirma la eficacia terapéutica de un nuevo compuesto contra la psoriasis que podría evitar los riesgos asociados a terapias conocidas hasta ahora. Este compuesto, conocido como MRS7787, es una molécula fotoconmutable. Uno de los isómeros, el Z-MRS7787, es inactivo mientras que el isómero E-MRS7787 activa el receptor de adenosina. Al irradiarse con luz azul, la molécula cambia de la configuración Z a la E, es decir, a la forma activa, mientras que la luz verde transforma la configuración E en Z e inactiva el compuesto. El isómero E-MRS7787 es capaz de activar selectivamente el receptor A3 de adenosina sin afectar a la señalización de los otros receptores de adenosina.
Esta activación tiene un efecto antiinflamatorio y reduce la producción de citoquinas proinflamatorias por parte de las células del sistema inmune. En el marco del estudio, se administró el compuesto MRS7787 en el modelo animal y durante 8 minutos se irradió con un dispositivo LED una parte del cuerpo (en concreto, las orejas) donde se había inducido un proceso inflamatorio. Una oreja se irradió con luz azul de 1,18 mW/cm2 de intensidad y la otra oreja, con luz verde de 7,64 mW/cm2 de intensidad.
Si combinamos el compuesto MRS7787 con la terapia PUVA, podríamos aumentar la eficacia del tratamiento y reducir los efectos adversos (cáncer de piel, etc.). El MRS7787 es una molécula derivada del piclidenoson, un compuesto no fotosensible que también se une de forma selectiva al receptor A3 de adenosina que está en fase 3 de ensayo clínico para tratar la artritis reumatoide y la psoriasis.
Tratamiento Global para la Psoriasis
El tratamiento global para la psoriasis debe incluir, además de los fármacos:
- Actividad física moderada: Beneficiosa por su efecto positivo sobre el estado anímico y la reducción del estrés.
- Apoyo psicológico: En ocasiones, puede ser necesario recibir apoyo psicológico.
- Un peso adecuado y una dieta saludable: Pueden ser de ayuda.