Quemadura por Exfoliante: Tratamiento y Cuidados Esenciales

El peeling químico es un tratamiento no quirúrgico que se realiza sobre la piel del rostro con el objetivo de eliminar una parte del cutis y provocar un efecto de regeneración. Tras este tratamiento, una vez se ha desarrollado el proceso de regeneración por completo, se disfruta de un cutis más luminoso y uniforme. Es posible haber eliminado signos de envejecimiento como pequeñas arrugas, flacidez cutánea o incluso también manchas por exposición solar, estrías, cicatrices, poros abiertos o acné, entre otros casos.

El inconveniente que tiene es que durante ese proceso nuestro rostro puede sufrir algunas consecuencias. Por ese motivo, mucha gente afirma sentir la cara irritada después del peeling. Ante estos casos hay productos naturales que pueden ayudarnos a aliviar estos síntomas e incluso a acelerar la mejoría, como es el caso de nuestro aloe vera para la cara.

Antes de ahondar en cuáles son las cremas para quemaduras que sanarán nuestra piel, tenemos que esclarecer a qué tipología de quemaduras nos referimos. En este artículo hablaremos de las irritaciones de la piel que pueden curarse con cremas y en casa. Es decir, de aquellas que no son graves o aquellas conocidas como de primer grado. Estas pueden tratarse en casa sin necesidad de acudir a un médico, pues solo afectan a la parte más superficial de la piel.

¿Por qué la cara se irrita después de un peeling químico?

En primer lugar, ten claro que síntomas como irritación, enrojecimiento de la piel o sentir sequedad o tirantez son normales, sobre todo si se ha aplicado un peeling químico profundo. Se trata de un efecto generado por la exfoliación aplicada a la piel y desaparece con el paso del tiempo. Normalmente, puede durar entre 3 y 4 días, hasta que comienza el proceso natural de regeneración.

Quizás te preguntes si es posible disfrutar de un tratamiento facial sin tener que pasar por un proceso de regeneración cutánea de este tipo. Por supuesto, hay muchas opciones para cuidar de la piel de tu rostro, algunas de ellas con componentes totalmente naturales.

En Aloe Plus Lanzarote cuentas con nuestro sérum de ácido glicólico, que entre otras funciones genera una suave acción de exfoliación con la que disfrutar de una piel radiante y rejuvenecida. Además, este sérum tiene también entre sus componentes algunos regenerantes naturales muy efectivos como el aloe vera, que además te aporta hidratación, pantenol y alantoína, junto al bisabolol, para un efecto calmante y suavizante.

Los peelings químicos son una de las mejores alternativas para actuar sobre varios factores que afean y envejecen nuestra piel, como son las manchas, la textura engrosada, la luminosidad, las marcas de acné y las arrugas superficiales finas. Un peeling químico es un tratamiento estético que consiste en aplicar en el rostro una especie de mascarilla compuesta por ácidos, normalmente procedentes de las frutas, a diversas concentraciones para conseguir una exfoliación de las capas superficiales de la piel. Este tratamiento logra un efecto rejuvenecedor inmediato que mejora con los días debido a que estimula la creación de colágeno y elastina de manera natural.

La piel aparece renovada y mucho más luminosa, tersa y suave. Asimismo, las marcas de acné, pequeñas cicatrices, líneas finas y arrugas se atenúan y los poros lucen más limpios y menos dilatados debido a la exfoliación del estrato córneo de la epidermis. Aunque pedimos que el paciente venga con la cara limpia y sin maquillaje, el tratamiento de peeling médico comienza aplicando sobre el rostro una loción desengrasante para retirar los restos de sebo y cosméticos que siempre se acumulan en la superficie de la piel.

Seguidamente, se aplica la mezcla de ácidos por toda la cara y se deja actuar durante un tiempo que oscila entre los dos y los cinco minutos, en función de las características y necesidades de la piel del paciente. La concentración y tipo de ácido también dependerá del efecto que se quiera conseguir. Una vez transcurrido el tiempo de pose, el compuesto de ácidos se neutraliza con una base alcalina que se vaporiza sobre la piel con un difusor y se retira con una gasa o discos de algodón.

Durante la sesión de tratamiento, el paciente puede notar un leve picor en el rostro por la acción irritante del producto ácido. Es algo completamente normal y desaparece en cuanto se neutraliza con el pulverizador. Por otro lado, aplicarse un tratamiento compuesto de ácidos con una concentración inadecuada o prolongar el tiempo de pose, un error bastante frecuente por pensar que así será más efectiva, multiplica el riesgo de irritar la piel en exceso e, incluso, de provocar una quemadura química.

Cómo cuidar la piel después de un peeling químico

Ten en cuenta que, pese a que el peeling químico es un tratamiento no quirúrgico, al fin y al cabo estamos aplicando diversas sustancias como ácido tricloroacético, ácido salicílico o ácido cógico entre otras, que tienen efectos importantes en nuestra piel. Como hemos indicado antes, el proceso de regeneración no se empieza a notar de forma inmediata, sino que pueden pasar varios días hasta que se inicia. Durante ese tiempo es importante cuidar la piel de la cara después de un peeling.

Algunas de las medidas más efectivas que podemos aplicar son las siguientes:

  • Usar protector solar: En general debes evitar la exposición al sol durante todo el proceso de regeneración cutánea, pero de igual forma es conveniente aplicar protector solar de alta protección. No te fíes ni siquiera de los días nublados.
  • Mantener la cara limpia: Al plantearte cómo cuidar la piel después de un peeling químico, piensa que se ha eliminado parte del cutis superficial que servía también de protección para esta zona del cuerpo. Ahora tu rostro está más expuesto que nunca a todos los elementos contaminantes que te rodean. Por tanto, es importante, mantener una buena higiene de la piel, pero debes hacerlo bien. Evita frotar la zona tratada y usa siempre agua tibia o ligeramente fría. Si usas jabón, asegúrate de que es lo más neutro posible. Y a la hora de secar hazlo con pequeños toques sobre la piel, con una prenda de algodón.
  • Evita calor y sudoración: Intenta estar siempre en ambientes frescos. Tanto el calor como, sobre todo, la sudoración pueden agravar el problema de sentir la cara irritada después del peeling. Evita también el frío extremo. Lo ideal es que disfrutes de una temperatura suave en todo momento. Así que durante estos días también es conveniente que dejes aparcado cualquier ejercicio físico o actividad deportiva.
  • ¡Mucha hidratación!: De todos los consejos para cuidar tu piel tras un peeling, el más importante es el de mantener los niveles óptimos de hidratación. Tras este tratamiento es normal que la piel esté un poco más seca de lo normal. La buena noticia es que también estará más preparada para absorber los nutrientes que le aportes. Por este motivo es aconsejable aprovechar las cremas hidratantes naturales. No solo te aportan hidratación, sino que también te ayudan a conseguir una piel más saludable y luminosa.

Crema hidratante para usar después de un peeling: Opciones efectivas

Teniendo en cuenta todo lo comentado, lo lógico es preguntarse después de un peeling qué crema usar. Nosotros te recomendamos que sea una que incluya los beneficios de la hidratación con todos los nutrientes propios del aloe. Por este motivo te confirmamos que las cremas hidratantes con aloe vera son muy recomendables para después de un peeling.

Si te estás preguntando ¿cómo acelerar la descamación de peeling? ¿Qué hacer después de un peeling? Ya has conseguido una piel luminosa y mejorada tras el peeling pero ¡¡ahora hay que mantenerla!!

  1. Después del hacerte el peeling químico es fundamental que te protejas del sol pues tu piel está regenerándose y la notarás más sensible. Si te estás preguntando ¿después de un peeling cuando se puede tomar el sol? Utiliza cremas solares o productos cosméticos que protejan del sol, ponte sombrero y gafas de sol.
  2. El día después de realizar el procedimiento del peeling podrás comenzar a lavarte la cara. Deberás utilizar un jabón o una crema limpiadora suave que esté testada dermatológicamente, usando las yemas de los dedos con movimientos circulares. Lava tu rostro unas 2 veces al día.
  3. Hidratación de la piel. Cremas regeneradoras post peeling que contengan ingredientes como rosa mosqueta, sucralfato, centella asiática, por ejemplo, aportarán hidratación y te ayudarán calmar el picor.
  4. De esa manera potenciarás los resultados logrados con el peeling y notarás todos los efectos beneficiosos de los retinoides sobre tu piel: incrementan la producción de colágeno, incrementan el recambio celular y reducen las hiperpigmentaciones existentes. No te puedes ni imaginar todo lo que el retinol puede hacer en tu piel. Puedes comprobarlo con los productos de ZO Skin Health del Dr. Zein Obaji. ¡¡Créeme que nunca has probado nada igual!!
  5. Tras el tratamiento de peeling, es necesario mantener la piel hidratada, por dentro y por fuera. Aparte de las cremas ya mencionadas, es necesario beber en torno a 1,5-2 litros de agua al día. Otra recomendación muy útil, es aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes.

Lo más importante cuando sufres una quemadura es bajar rápido la temperatura local. Acude al grifo o a una fuente de frío lo más rápido posible. Aunque te separes de la fuente de energía, el calor permanece en nuestra piel y agrava el daño producido. Si es una quemadura producida por el frío, deberás subir la temperatura. Posteriormente, una vez estabilizada la temperatura, puedes aplicar un corticoide tópica y mantener la herida limpia.

Recomendaciones adicionales para el cuidado de la piel quemada:

  • No te quites las ampollas. Nunca debes quitar el techo de la ampolla.
  • No expongas la quemadura al sol. La radiación y el calor podrían empeorar el estado de la quemadura. Cúbrete con un apósito especial para quemaduras si tienes que salir a la calle.
  • Olvídate de los remedios de la abuela. Seguro que has escuchado un montón de “trucos caseros” para las quemaduras: aplicar sal, pasta de dientes, mantequilla o aceite… Olvídate de ellos. Lo mejor es mantener la herida limpia y, si fuera necesario, aplicar un antibiótico tópico y/o un corticoide, pero nada más.

Según los expertos y de forma muy general, las cremas para quemaduras o pomada son productos de tratamiento que ayudan a regenerar la piel de la zona afectada aportándole hidratación y un alivio inmediato. Algunas son tratamientos antisépticos o poseen propiedades desinfectantes. Todas son reparadoras, regeneradoras y cicatrizantes. Si se trata de quemaduras ya cicatrizadas se pueden utilizar ingredientes como silicona (hidrata, suaviza, calma y alivia), vitamina E (suaviza, limpia y ayuda a cicatrizar), ácido hialurónico (mejora la textura de la piel y difumina las cicatrices), factores de crecimiento epidérmico y péptidos, fitoesteroles (todos ellos aceleran la recuperación de una lesión), centella asiática (cicatrizante), pantenol (regenerador), manteca de karité (reparador celular), rosa mosqueta (emoliente e hidratante), etc.

Ejemplos de cremas recomendadas:

  • Pomada tres en uno: Repara, calma y previene la infección creando una película protectora sobre la lesión que favorece la regeneración del tejido dañado.
  • Tratamiento en spray: Aporta un agradable efecto de frescor en la zona, facilitando el enfriamiento de la quemadura y evitando que el daño sea mayor.
  • Crema para reconstrucción epidérmica: Actúa directamente sobre todos los procesos de reconstrucción epidérmica, ayudando al proceso de cicatrización. Es ideal en caso de quemaduras leves por el sol, zonas del cuerpo afectadas por dermatitis, acné, eczemas… etc.
  • Crema para reparación post-tratamientos: Acelera la reparación de la piel con lesiones post tratamientos quirúrgicos y estéticos como laser o peeling. Testeado post puntos de sutura.
  • Gel de aloe vera puro: Un gel natural con propiedades calmantes, regeneradoras e hidratantes que nos ayuda a tratar las quemaduras, rojeces y las irritaciones de la piel. Es tu solución diaria para calmar e hidratar la piel. Procedente de Cultivo Ecológico, regenera y calma. BIOGLOW Gel Aloe Vera Puro penetra en las tres capas de la piel: la epidermis, la dermis y la hipodermis. Ayuda a expulsar al exterior los depósitos de grasa que taponan los poros de la piel. Regenera la piel. Cicatriza. Refresca y tonifica.

Si tienes una herida quirúrgica con puntos, masajea la cicatriz con CICAPLAST Gel B5 para optimizar la función reparadora de la barrera cutánea.

Para aliviar estas erupciones, baña a tu bebé en agua tibia y utiliza una fórmula muy suave sin jabón como CICAPLAST Lavant B5 o LIPIKAR Syndet AP+. Seca la piel sin frotar y aplica una crema protectora ultrasuave como CICAPLAST Baume B5 que repara la función protectora de la barrera de la piel.

Cuando tu piel se ha quemado con el sol, el daño ya está hecho y lo único que puedes hacer es dejar que la piel se recupere. Proteger siempre la piel del sol es lo mejor para evitar que empeore, así como aplicar un aftersun en gel calmante con antioxidantes para asegurarte de que la piel está hidratada. Si tienes ampollas en la piel, usa una crema cicatrizante de la farmacia hasta que la quemadura se haya curado del todo.

Cuando estás resfriado o tienes gripe, la piel de tu rostro puede volverse más sensible debido al hecho de sonarse la nariz en repetidas ocasiones. Para aliviar la piel irritada, rocía la zona con Agua Termal de La Roche Posay y aplica CICAPLAST Baume B5 en las zonas enrojecidas e irritadas. Puedes aplicarlo como mascarilla durante toda la noche para ayudar a que la piel se recupere.

Las quemaduras pueden clasificarse como de primer, segundo y tercer grado según lo profundas que sean. Las quemaduras de tercer grado son conocidas también como quemaduras "de espesor total", ya que llegan hasta la capa más profunda de la piel, la hipodermis.

Tu primer reflejo tras una quemadura es apresurarte a ponerla bajo el agua fría durante varios minutos para prevenir un daño mayor. Si se trata de una quemadura de primer o segundo grado, los siguientes pasos son: acudir a la farmacia y conseguir una buena crema para quemaduras que ayude a calmar y a curar la piel, y cubrir la quemadura con un apósito estéril para evitar la infección. Si crees que tienes una quemadura de tercer grado, será necesario que acudas a urgencias para tratarla.

PIEL IRRITADA: RETINOL, GLICÓLICO ¿QUÉ HACER? CÓMO REPARAR LA PIEL DE LA CARA | CREMAS REPARADORAS

Ácido Glicólico: Un Aliado en el Cuidado de la Piel

El ácido glicólico, un alfa hidroxiácido (AHA) derivado de la caña de azúcar, se ha establecido firmemente como uno de los pilares en el campo de la dermatología y el cuidado de la piel. La exposición crónica al sol, la polución y el propio envejecimiento cronológico produce manchas y arrugas en la piel, de tal forma que existe una alta demanda de cosméticos activos frente al envejecimiento.

Los ingredientes más utilizados para contrarrestar estos signos son los alfa hidroxiácidos, los antioxidantes y el retinol que producen aumento de la producción de colágeno, reestructuración de las capas de la piel y mejoría de las manchas y las arrugas. Dentro de los alfahidroxiácidos el ácido glicólico es uno de los más versátiles y estudiados y surge como alternativa al omnipresente y potente retinol. El ácido glicólico también se utiliza para mejorar la descamación y la sequedad de la piel como por ejemplo en la psoriasis, las verrugas o la queratosis (zonas de área descamadas de la piel). Su uso como queratolítico tiene indicaciones en el acné para desobstruir los poros.

Recientemente en estudios el ácido glicólico ha demostrado además tener acción antiinflamatoria y efectos protectores del sol (fotoprotectores).

La capacidad de exfoliar del ácido glicólico con riesgo mínimo fue descubierta en la década de los 70. El ácido glicólico es conocido por su capacidad para actuar como un exfoliante químico, penetrando la piel y ayudando a disolver los enlaces que mantienen unidas las células muertas de la piel. Esta acción promueve la exfoliación de la capa más externa de la piel y la renovación celular.

Mediante esta acción, el ácido glicólico no sólo mejora de la textura de la piel del rostro y reduce las arrugas, sino que, además, estimula la producción de colágeno. Mediante esta doble acción sinérgica la piel aparece más tersa, engrosada, lisa y rejuvenecida por la proliferación de la dermis subyacente. Las concentraciones de ácido glicólico utilizadas en los cosméticos para una acción digamos “media” como antiedad son entorno al 10% con cremas o geles de PH ácido mayores del 3.5.

Los estudios han demostrado que el ácido glicólico tiene la capacidad de estimular la renovación celular, pero este punto, más su trabajo a PH ácido hacen que pueda irritar, por lo que es recomendable empezar poco a poco y subir las concentraciones gradualmente. Así como el ácido glicólico a dosis adecuadas mejora la microinflamación, los daños de la piel por la edad y el fotoenvejecimiento, a dosis elevadas puede favorecer la quemadura solar.

Existen limitaciones en algunos efectos secundarios asociados al retinol como la irritación, y además se ha demostrado que la aplicación prolonga de un ingrediente activo antiedad lleva un “efecto meseta”. Este efecto de estancamiento ha sido descrito con el retinol y puede ser descrito por algunos pacientes, que dejan de notar mejoría. Esta situación lleva a la necesidad de rotación del retinol con otro ingrediente al menos tan eficaz. El ácido glicólico es uno de ellos, y combinando los dos potencialmente podríamos llegar a un un mejor resultado antiedad. Sin embargo, combinar los dos ingredientes requiere entrenamiento de la piel, y su una formulación es un reto.

Gracias a sus propiedades exfoliantes, el ácido glicólico es efectivo en el tratamiento del acné. Al desobstruir los poros de la glándula sebácea y las células muertas de la piel, se reduce la probabilidad de taponamientos que pueden conducir a la formación de comedones, puntos negros y lesiones inflamatorias. Además, al mejorar la textura general de la piel, tener PH ácido disminuir la inflamación, contribuye a mejorar las lesiones inflamadas de acné y evitar la colonización por Propionibacterium acnés.

El ácido glicólico también es útil en la lucha contra las manchas de la cara, la hiperpigmentación, como las manchas solares, las marcas de acné y el melasma. El ácido glicólico no es un potente depigmentante aunque ayuda a tratar las pigmentaciones oscuras, como único ingrediente no se suele utilizar en el melasma.

Contrario a la creencia popular de que los exfoliantes pueden deshidratar la piel, el ácido glicólico puede mejorar la capacidad de la piel para retener la humedad, fortaleciendo así su función de barrera. En la función barrera de la piel el mando ácido y el PH juegan su papel. La acidificación de la piel, ha sido reconocida como un factor capaz de mantener la homeostasis (su equilibrio) y la permeabilidad al agua. El PH también regula la microbiota de la piel y la proliferación de los queratinocitos.

La queratosis pilaris, caracterizada por la formación de pequeñas protuberancias ásperas, a menudo responde favorablemente al tratamiento con ácido glicólico.

La limitación del ácido glicólico en combinación y que se debe conocer es el PH, que limita ciertas combinaciones, que podrían ser ineficaces o perjudiciales.

El ácido glicólico ha demostrado disminuir el daño de la piel causado por el sol y responsable del envejecimiento.

El ácido glicólico está disponible en una variedad de concentraciones, en numerosos productos de cuidado de la piel, desde cremas, geles, serum o ampollas, hasta limpiadores y tónicos. La potencia del ácido glicólico se relaciona directamente con su concentración. Una concentración del 10% con protección solar puede ser una buena forma de comienzo, y realizar aumentos graduales para acostumbrar la piel, hasta una concentración máxima de un 25%.

El ácido glicólico puede ser utilizado en pieles sensibles, aunque es crucial prestar atención a la concentración y al momento de su aplicación. En condiciones como la dermatitis perioral, la dermatitis seborreica, la dermatitis atópica, la piel sensible o la rosácea, el uso de ácido glicólico debe considerarse solo cuando estas afecciones estén estabilizadas y bajo control.

Pese a sus múltiples beneficios, es importante usar el ácido glicólico con precaución. La sensibilidad varía entre individuos, y concentraciones altas pueden provocar irritación, enrojecimiento y descamación en pieles sensibles o no acostumbradas a ácidos. Se recomienda iniciar con productos de baja concentración e incrementar gradualmente su uso conforme la piel se adapte. Las reacciones adversas más frecuentes del ácido glicólico son enrojecimiento, picor, sensación de quemazón y ocasionalmente, alguna reacción un poco más severa asociada como una dermatitis. Lo más importante es conocer que sus reacciones se derivan de sus concentraciones, del pH y del tiempo de exposición.

Antes de incorporar el ácido glicólico a una rutina de cuidado de la piel, especialmente en concentraciones altas o para el tratamiento de condiciones específicas, es aconsejable consultar a un dermatólogo.

El ácido glicólico se ha consolidado como un componente esencial en la dermatología gracias a su versatilidad y eficacia. Desde rejuvenecer la piel hasta tratar condiciones específicas, sus aplicaciones son extensas. La orientación profesional puede maximizar los beneficios del ácido glicólico, personalizando su uso para adaptarse óptimamente a cada individuo y garantizar resultados satisfactorios y seguros.

En el mercado existen peelings de hidroxiácidos o ácido salicílico de baja concentración que pueden ofrecernos unos resultados muy buenos, siempre que se apliquen sobre una piel sana.

Recuerda que la información aquí mostrada está destinada únicamente a fines informativos y no debe reemplazar en ningún caso el consejo de un médico profesional.

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