La fototerapia se ha convertido en una solución efectiva para combatir la psoriasis, una enfermedad crónica de la piel que puede afectar también las uñas y las articulaciones. Este tratamiento, que utiliza la luz ultravioleta (UV), ayuda a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué es la Psoriasis?
La psoriasis es una enfermedad que se manifiesta principalmente en la piel, aunque también puede afectar las uñas y las articulaciones (artritis psoriásica). Se estima que en España hay aproximadamente 1 millón de pacientes con psoriasis en sus diferentes formas.
Existen diferentes tipos de psoriasis en la piel, como la psoriasis de placas, de cuero cabelludo, de la cara y de pliegues. La psoriasis en placas es la más común y se caracteriza por la aparición de placas rojas y escamosas en diferentes partes del cuerpo, como codos, rodillas, piernas, brazos y la zona lumbar.
Las placas son el resultado de un crecimiento acelerado de las células de la piel debido a un mal funcionamiento del sistema inmunológico. En lugar de desprenderse gradualmente, las células se acumulan en la superficie de la piel, provocando lesiones visibles que a menudo son dolorosas y causan picazón.
Al ser una enfermedad visible, la psoriasis puede tener efectos psicológicos, emocionales y sociales en los pacientes, además de las molestias físicas.
¿Cómo Funciona la Fototerapia para la Psoriasis?
La fototerapia ayuda a combatir distintas formas de psoriasis, generalmente en asociación con tratamientos locales como dermocorticoides y derivados de la vitamina D. Las sesiones duran solo unos minutos y se realizan en una consulta o servicio de dermatología equipado con una cabina de fototerapia. Es importante destacar que estas cabinas no son las mismas que las de bronceado disponibles en comercios o institutos de belleza.
La fototerapia utiliza luz ultravioleta de entre 290 y 320 nanómetros, una luz de alta energía con una frecuencia mayor que la visible. La luz del sol contiene luz ultravioleta de tres clases: UVA, UVB y UVC. La UVC es dañina, pero casi no llega a la Tierra gracias a la capa de ozono. La UVA y la UVB sí llegan y se utilizan en muchos tratamientos.
En general, después de cada sesión, la piel está un poco más bronceada, pero es crucial evitar el exceso de UV. El dermatólogo recomendará la exposición solar adecuada y las pautas personalizadas a seguir, siendo constante y utilizando filtros solares para disminuir el riesgo de quemaduras y el envejecimiento cutáneo.
La exposición a los rayos UVB puede reducir la proliferación de células de la piel y disminuir la inflamación, aliviando así los síntomas y mejorando la calidad de vida en un gran número de pacientes. Los rayos UVB también activan la producción de la Vitamina D, que juega un papel importante en la regulación de nuestro sistema inmunológico. Investigaciones han demostrado que hasta el 90% de pacientes con psoriasis notan una mejora significativa después de la exposición a la luz UVB.
Es importante destacar que el bronceado no impide la aparición de nuevas lesiones de psoriasis. Asimismo, no todos los pacientes con psoriasis mejoran con la exposición al sol. En algunos casos, en la psoriasis fotosensible, el efecto de la radiación UV es negativo, induciéndose la aparición de nuevas lesiones. En otros casos, la psoriasis puede ir asociada a otras enfermedades en los que la acción del sol es negativa, como el lupus eritematoso, la erupción solar polimorfa o la urticaria solar, entre otras.
¿Sabes en qué consiste la Fototerapia?
Fototerapia con Láser UVB de Banda Estrecha
La fototerapia con láser UVB de banda estrecha ofrece varias ventajas en el tratamiento de la psoriasis. Permite tratar selectivamente las áreas afectadas, evitando dañar el tejido sano circundante. Además, es bien tolerada y no requiere anestesia ni tiempos de recuperación prolongados.
El éxito del tratamiento puede variar según cada individuo y la extensión de la psoriasis. Algunos pacientes pueden experimentar mejoras notables, mientras que en otros la respuesta puede ser más lenta. Como con cualquier procedimiento médico, conlleva ciertos riesgos y consideraciones.
Tipos de Tratamiento para la Psoriasis
Usualmente, cuando se inicia el primer tratamiento, se aplica un tratamiento tópico, pasando a fototerapia o tratamientos internos si los otros no son efectivos o por que la gravedad del caso lo requiera. El criterio es usar primero los tratamientos con menos efectos secundarios y sólo pasar a otros más agresivos si los primeros fracasan.
Muchos tratamientos para la psoriasis se han descubierto por casualidad al aplicarlos a otras enfermedades. Sólo ahora los avances en el conocimiento de los procesos celulares y los mecanismos inmunológicos implicados en la psoriasis permitirán el diseño de “terapias a medida” reduciendo previsiblemente los efectos secundarios de otras terapias actuales.
- Tratamiento tópico: Se aplica directamente sobre la piel, como alquitranes, corticoides, calcipotriol, antralina y emolientes.
- Fototerapia: Se usa la luz ultravioleta (UVA y UVB).
- Baños: Sumergir el cuerpo en agua ayuda a reducir el picor. Se pueden añadir aceites, preparados de alquitranes, sales o avena.
- Tratamientos internos: Incluyen inmunosupresores, retinoides y metotrexato.
A continuación, se presenta una tabla con los diferentes tipos de tratamiento y sus características:
| Tratamiento | Descripción | Ejemplos |
|---|---|---|
| Tópico | Aplicación directa sobre la piel | Alquitranes, corticoides, calcipotriol |
| Fototerapia | Uso de luz ultravioleta | UVA, UVB |
| Baños | Inmersión en agua con aditivos | Aceites, alquitranes, sales, avena |
| Internos | Medicamentos orales o inyectables | Inmunosupresores, retinoides, metotrexato |
La Fototerapia Ultravioleta B de Banda Estrecha (UVB-NB)
La fototerapia lleva más de tres décadas utilizándose en dermatología para el tratamiento de enfermedades de la piel. La primera modalidad fue la fototerapia con ultravioleta A (PUVA), que consiste en la toma de una pastilla fotosensibilizante antes de la radiación UVA.
Posteriormente, se seleccionaron lámparas de ultravioleta B de banda ancha y, más adelante, evolucionaron al UVB de banda estrecha (UVB-BE o UVB-NB), por su mayor eficacia y selectividad. Actualmente, el UVB-BE es la modalidad más extendida en dermatología, ya que no requiere tomar una pastilla antes de la radiación, es segura y ha sido estudiada.

Mecanismo de Acción
El UVB es capaz de inducir tumores tras la exposición crónica de la piel, pero la inmunosupresión que produce se ha demostrado eficaz como tratamiento de muchas enfermedades de la piel, como la psoriasis, el vitíligo o la dermatitis. El ultravioleta de banda estrecha es capaz de inhibir la proliferación de los queratinocitos y producir apoptosis, su muerte. También induce apoptosis en otras células diferentes de los queratinocitos, como los linfocitos.
Ventajas del Tratamiento con UVB-NB
El tratamiento con fototerapia UVB-NB se suele indicar en formas extensas de psoriasis o vitíligo, o formas que no responden a los tratamientos en crema. En la psoriasis, cabe esperar una respuesta mayor del 50 % en la inmensa mayoría de los casos, y respuestas casi completas en torno al 50 al 75 % de los pacientes.
Prevención del Cáncer Cutáneo en Tratamientos con Fototerapia
Se deben recomendar no exponer las zonas no afectadas y proteger las zonas sensibles como la cara, labios, ojos y genitales.
En un consenso de 42 dermatólogos expertos de la Academia Europea de Dermatología se consideró que la fototerapia con UVB-Be produce unas tasas de respuesta aproximadas del 75%.
El Sol y la Psoriasis: Beneficios y Riesgos
La búsqueda de tratamientos efectivos y accesibles ha llevado a la exploración de diversos métodos, incluida la exposición a la luz ultravioleta (UV). Sobre todo se ha demostrado que la exposición a los rayos UVB tiene efectos beneficiosos para los pacientes con psoriasis.
Los rayos ultravioleta, tanto del sol natural como de los solarios UV, pueden formar parte de un estilo de vida saludable y ayudar a disminuir tanto la frecuencia como la gravedad de los brotes de psoriasis.
Recomendaciones para un Estilo de Vida Saludable
- Seguir una dieta saludable y equilibrada con mucha fruta y verdura, disminuyendo o evitando alimentos procesados, azúcares refinados y grasas saturadas.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar el tabaco y el alcohol.
- Gestionar el estrés personal.
- Realizar suficiente ejercicio físico.
- Mantener la piel bien hidratada.
- Cuidar la piel con baños tibios y evitando productos que pueden irritar la piel.
- Dormir suficiente y de calidad.
- Tomar el sol de manera regular y con moderación.
Precauciones al Exponerse al Sol
Aunque el sol es beneficioso para la mayoría de los pacientes de psoriasis, también puede ser perjudicial. Por ejemplo, si se exponen demasiado al sol, una quemadura solar puede provocar un brote de psoriasis y nuevas lesiones en una zona no afectada anteriormente. Esto se denomina el «fenómeno de Koebner».
También hay que tener cuidado con ciertos medicamentos con acción fotosensibilizante. Por último, al igual que ocurre con todo el mundo, la exposición excesiva al sol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Si tienes psoriasis y te gustaría saber si tomar el sol puede ser útil en tu situación, consulta a tu médico o dermatólogo antes de iniciar tu tratamiento de sesiones de sol.