Rosácea: Tratamiento, Duración y Cuidados Esenciales

La rosácea es una dermatosis crónica que se caracteriza por la aparición de enrojecimiento, telangiectasias (vasos dilatados) en la cara, con o sin pápulas o pústulas en la parte centrofacial. Puede afectar a los ojos, denominándose rosácea ocular. La prevalencia de la rosácea varía entre el 2 y el 22% de la población, dependiendo del área geográfica que se investigue. La edad típica de comienzo es después de los 30 años.

Comprendiendo la Rosácea

El origen de la rosácea no es bien conocido. Se produce una alteración en la glándula sebácea que deriva en la aparición de pústulas y pápulas en la cara. Muchos estudios sugieren que existe una respuesta inmunitaria innata inapropiada a los estímulos locales que llevan a una inflamación. Estas alteraciones inmunitarias locales producen liberación de mediadores de la inflamación, sustancias que actúan como mensajeros para dirigirse a otras células, produciendo vasodilatación y extravasación de plasma y células, lo que causa las telangiectasias y el color rojo de la piel.

La exposición a la radiación ultravioleta se acepta comúnmente como un factor de riesgo. La infestación de la glándula sebácea por Demodex Folliculorum es capaz de iniciar una alteración en la microbiota de la piel. Otras bacterias han sido relacionadas, como el Staphylococcus epidermidis.

La rosácea cursa en brotes con periodos de remisión en la mayoría de los afectados. Las complicaciones que pueden asociarse son la afectación ocular y la aparición de granulomas en la piel, engrosamiento de la misma y formas de rosácea fimatosa. La afectación de la calidad de vida es notable, produciendo conductas de vergüenza, ansiedad o evitación.

Rosácea Ocular

Aproximadamente un 50 a 72% de los pacientes con rosácea pueden presentar rosácea ocular. En la exploración se puede apreciar depósito e inflamación de aspecto grasiento en los párpados y secreción seborreica. El tratamiento incluye medidas locales, en las que son básicas la higiene de los párpados y de las glándulas del borde libre.

Diagnóstico Diferencial

Es importante diferenciar la rosácea de otras afecciones como:

  • Acné: Afecta a un grupo de edad más joven, presenta comedones y puede afectar al tronco.
  • Dermatitis: Los pacientes con dermatitis muestran piel sensible, mala tolerancia a cosméticos, sensibilidad al sol y tendencia al enrojecimiento.
  • Dermatitis perioral: Para algunos autores es una forma de rosácea o muy cercana a la rosácea.

La rosácea es mucho más frecuente en pieles claras, lo que sugiere una relación con el sol. En la mayoría de las dermatosis la exposición solar o la luz es beneficiosa en cantidades controladas, por su acción antiinflamatoria.

ROSÁCEA | ¿Qué es y cómo la tratamos?

Factores Desencadenantes

Son muy conocidos los factores ambientales que pueden empeorar la rosácea, como la exposición a altos niveles de radiación ultravioleta y los niveles de vitamina D muy altos. La piel sensible de los pacientes con rosácea condiciona que en algunas ocasiones una mala elección de una crema, rutina o limpiador pueda desencadenar un brote. Éstas son comunes a la rosácea, a la que además se añade la exposición solar.

No tenemos consejos dietéticos especiales en las pacientes con rosácea, pero podemos adherirnos a las recomendaciones de la dieta en general en salud, con perfil antiinflamatorio. Respecto a los medicamentos, al estar siempre bajo prescripción será el médico prescriptor el más indicado en ofrecerle alternativas y dirigir el tratamiento.

La mejor forma de prevenir la rosácea es usar siempre productos de alta gama, testados en piel sensible si es posible, limpiezas suaves y un buen factor de protección. Es posible que ningún dermatólogo le recomiende tomar el sol, especialmente en la cara. Las medidas físicas son acompañantes y muy útiles, como los gorros de ala ancha y las gafas de sol, especialmente en los pacientes con rosácea ocular.

Tratamiento de la Rosácea

Podemos curar los brotes de rosácea. Con medidas preventivas, buena educación, conocimiento, productos y tratamiento adecuado, la rosácea se puede controlar bastante bien. La rosácea se encuentra entre las 10 causas más frecuentes de acudir a un dermatólogo.

Dentro de los ingredientes básicos de la rosácea en los tratamientos se encuentran los limpiadores y las cremas hidratantes. Las recomendaciones son utilizar vehículos hidratantes sobre pH neutro que no entren en la barrera y que no sean alcalinos. Otro de los elementos básicos que se pueden utilizar es cambiar a protectores solares filtros físicos y sin químicos durante el brote.

No obstante, el manejo de un brote de rosácea con cremas de farmacia está indicado en formas leves, en formas moderadas u oculares necesitará acudir a un especialista. El tratamiento del brote puede ser tópico, con cremas o sistémico, con pastillas o mediante la combinación de ambos. Entre los principios activos recomendados por el dermatólogo en cremas se puede usar el ácido azelaico, retinoides y sus diferentes derivados y sustancias que actúan en la flora de la piel.

Los tratamientos orales tienen el mismo objetivo, desinflamar, modular la microbiota y regular la glándula sebácea. Los brotes más severos requieren mayor tiempo para su vuelta al estado basal de la piel, tienen mayor profundidad de afectación y la inflamación afecta a más estructuras de la piel. Son especialmente lentas las formas de rosácea granulomatosas, ocular o fimatosa que pueden tardar semanas.

El láser vascular o la luz intensa pulsada son bastante selectivos y en manos expertas en una sesión se consigue mucha mejoría. La “perfección” puede requerir una segunda sesión, separada al menos de dos a tres semanas. Los cuidados posteriores al láser vascular en la rosácea son muy sencillos y requieren protección solar e hidratación, pudiendo incorporarse a la vida diaria de forma inmediata.

Cuidado de la Piel con Rosácea

El jabón o limpiador ideal es aquel que no lleva surfactantes, tiene PH neutro y está incluido en un vehículo hidratante o no secante. Una vez al día es suficiente para una limpieza facial en pieles con rosácea, algunos pacientes realizan dos. Las exfoliaciones en pieles con rosácea las haría con cautela, y las usaría entre brotes. No durante los brotes, pueden ser perjudiciales.

En los brotes la piel con rosácea puede no tolerar las cremas, ninguna crema. A medida que el tratamiento médico va controlando el brote, el paciente puede iniciar la tolerancia a las cremas. Recomiendo que no empiecen por toda la cara de golpe, sino detrás de las orejas o en las mandíbulas, donde la piel es más gruesa y está lejos de la inflamación.

Las cremas para piel rosácea pueden añadir funciones a la hidratación, con acción calmante o preventiva, con aditivos con buena tolerancia. Puesto que la rosácea tiene un componente vascular e inflamatorio, la sensación de calor, ardor o quemazón puede ser interesante. Con la precaución siempre de considerar que estamos ante una piel con poca tolerancia a aplicar cremas cuando está en un brote, podemos considerar aplicar compresas templadas o frías, o bien manzanilla o camomila focalmente dos a tres veces al día.

Vida Diaria con Rosácea

La presencia de enrojecimiento facial forma parte de los síntomas predominantes de la rosácea. En la rosácea se produce una neuroregulación vascular y un aumento de la respuesta inmune local. Este eritema causado por el flushing debe diferenciarse de los otros enrojecimientos en la cara de los pacientes con rosácea.

Un segundo componente vascular que tiene un eritema residual o persistente que refleja el flushing y un empeoramiento del enrojecimiento paralelo al brote y que puede estar rodeado por pápulas y pústulas. Cuando se observan muchas lesiones, el eritema perilesional está presente de forma focal alrededor de las lesiones y es una manifestación muy típica de un empeoramiento de la rosácea.

Para el 41% de los pacientes con rosácea, la enfermedad ha supuesto evitar el contacto con la gente y cancelar planes sociales. Para casi el 88% de los pacientes con rosácea grave, también se han visto afectadas negativamente sus interacciones profesionales, y casi el 51% han llegado incluso a faltar al trabajo por la enfermedad.

Es importante tener en cuenta que la rosácea no es algo meramente estético, es una enfermedad que molesta, pica y te afecta negativamente. Debemos tratarla para mejorar todos esos aspectos en los que te influye negativamente.

Tratamientos Adicionales

A la hora de recurrir a un tratamiento contra la rosácea, lo más eficaz suele ser combinar varios tratamientos y así atacar la afección desde distintos puntos:

  • Tratamiento tópico: SoolantraR (crema con ivermectina).
  • Cosméticos: Ayudan a reforzar la función barrera.
  • Retinol: Dosis bajas pueden ser espectaculares.
  • Antibióticos: Tetraciclinas o azitromicina para bajar la inflamación.
  • Isotretinoína: En casos graves o cuando fallan los tratamientos previos.
  • Luz Intensa Pulsada (IPL) y Láseres Vasculares: Para tratar la rojez y los vasos dilatados.
  • Terapia Biofotónica: Aplicación de un gel fotoconversor y lámparas.

Influencia del Estilo de Vida

El estilo de vida puede influir significativamente en el tratamiento contra la rosácea:

  • Fotoprotección diaria: Protector solar de amplio espectro con FPS 30 o 50.
  • Maquillaje: Utilizar maquillajes oil-free y no comedogénicos.
  • Evitar el alcohol: Actúa como vasodilatador.
  • Evitar comidas picantes: Pueden empeorar la rosácea.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura: Pueden causar rubor excesivo.

Tipos de Rosácea

La rosácea se clasifica en 4 subtipos dependiendo de la clínica predominante:

  1. Rosácea eritemato-telangiectásica: Predominan el flushing, el eritema y las telangiectasias.
  2. Rosácea papulo-pustulosa: Forma clásica más frecuente en mujeres de mediana edad.
  3. Rosácea fimatosa: Engrosamiento de la piel, aspecto nodular irregular.
  4. Rosácea ocular: Molestias oculares tipo sensación de cuerpo extraño, hipersensibilidad lumínica, irritación con hiperemia conjuntival, blefaritis.

También existen la rosácea granulomatosa y la rosácea fulminans.

Opciones de Tratamiento Tópico

Útil sobre todo en rosácea con predominio de componente eritematoso. Se debe mantener el tratamiento unas 8-12 semanas (incluso hasta 6 meses en algunos casos):

  • Metronidazol 0,75% gel o crema, 2 aplicaciones al día.
  • Clindamicina 1% gel o emulsión, 2 aplicaciones al día.
  • Eritromicina 2% gel o solución, 2 aplicaciones al día.
  • Ácido azelaico 15% gel o 20% crema, 2 aplicaciones al día.

Opciones de Tratamiento Sistémico

Tiene mínimos efectos sobre el eritema. Es un tratamiento efectivo en formas papulo-pustulosas, manteniendo el tratamiento un mínimo de 3-4 semanas:

  • Tetraciclinas: tetraciclina 250-500mg/12h, doxiciclina 100mg /24h.
  • Macrólidos: eritromicina 500mg/12h claritromicina, azitromicina.
  • Metronidazol: 500mg/24h. Para pacientes que no responden a tetraciclinas.
  • Isotretinoína: a dosis bajas, 5-10mg/24h de forma prolongada. Se suele usar en casos graves resistentes al tratamiento convencional.

Laserterapia

El tratamiento con láser mejora de manera eficaz el componente vascular de la rosácea, reduciendo el eritema difuso y las telangiectasias. Los nuevos dispositivos con pulso largo reducen el efecto purpúrico postratamiento. Esto evitará la aparición de brotes frecuentes y disminuirá la intensidad de los síntomas.

Tratamiento Descripción Beneficios
Láser IPL Emite ondas de luz absorbidas por la hemoglobina o melanina Homogeneiza el tono de piel, elimina lesiones pigmentadas
Terapia fotobiológica Combate la infección por Demodex, aumenta el flujo sanguíneo Reduce la inflamación, regenera y despigmenta la piel

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