Los lunares son pequeñas manchas pigmentadas que aparecen en nuestra piel a lo largo de la vida. Algunas personas nacen con ellos, mientras que en otras surgen con el tiempo debido a diversos factores. Los lunares pueden ser una característica única de cada persona, pero su aparición puede estar influenciada por factores como la exposición al sol y la genética.
Dermatólogo explica cómo revisar tus lunares

Causas Principales de la Aparición de Lunares
Empecemos por el principio: ¿por qué salen lunares en el cuerpo? Uno de los principales motivos por los que aparecen lunares en el cuerpo es la genética. Si en nuestra familia hay antecedentes de muchos lunares, es probable que también desarrollemos una gran cantidad a lo largo de nuestra vida. Esta predisposición hace que ciertas personas sean más propensas a tener lunares en distintas zonas, como la cara, el cuello o la espalda.
Otro factor determinante es la exposición al sol. Los lunares por el sol son comunes, ya que la radiación ultravioleta estimula la producción de melanina en la piel. Esta sustancia es la responsable del color de nuestra piel, pero cuando se acumula en un área específica, puede formar un lunar.
Por otro lado, los cambios hormonales también influyen en la aparición de lunares. Durante la adolescencia, el embarazo o la menopausia, es común notar que surgen nuevos lunares o que los ya existentes cambian de aspecto.
La principal causa de que aparezcan lunares en el rostro es la acumulación de melanocitos, las células que producen melanina, el pigmento que da color a la piel.
En el cuerpo pasa lo mismo: los lunares aparecen por el sol o por predisposición genética. Es el rostro la parte visible y más expuesta a la exposición solar, por lo que aumenta el riesgo de sufrir daños por el sol y la formación de lunares y otras manchas. Los lunares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y de la cara.
¿Qué son los Lunares Rojos?
Los lunares rojos, también conocidos como angiomas cereza, son pequeñas manchas redondeadas de color rojo intenso que aparecen en la piel, normalmente a partir de los 30 años. Son muy comunes, sobre todo en el tronco y brazos, y suelen ser benignos. Un lunar rojo es una pequeña acumulación de vasos sanguíneos en la piel. No es un lunar pigmentado, como los marrones o negros, sino una lesión vascular benigna. Tienen formas redondeadas, no suelen superar los 5 mm de diámetro y, en la mayoría de los casos, no duelen ni pican. En la mayoría de casos, no. Son lesiones benignas que no se transforman en cáncer de piel.
Si notas alguno de estos signos, o si el lunar rojo cambia de forma o tamaño, lo mejor es consultar con un dermatólogo.
Tipos de Lunares
Los lunares (también llamados nevos o nevus) son pequeños crecimientos cutáneos, generalmente oscuros, que se desarrollan a partir de las células productoras de pigmento de la piel (melanocitos). El nombre técnico de un nuevo lunar en nuestra piel es nevus melanocíticos, aunque también son conocidos como nevos. Es muy frecuente y normal que este fenómeno empiece a aparecer desde la infancia, concluyendo así en la adolescencia.

No obstante, a pesar de que regularmente aparecen durante la etapa de desarrollo, la edad no es un factor principal en el proceso causado por los grupos de células pigmentadas, aunque sí es poco común que después de los 50 años aparezcan nuevas manchas de este tipo. A su vez, el experto en dermatología también menciona que, en promedio, la mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 en todo el cuerpo a lo largo de su vida.
Los lunares pueden tener diferentes colores, formas y tamaños:
- Color y textura: Los lunares pueden ser marrones, marrón claro, negros, rojos, azules o rosados, así como suaves, arrugados, planos o tener relieve. Además, es posible que les crezca bello.
- Forma: La mayoría de los lunares son ovalados o redondos.
- Tamaño: Los lunares suelen tener alrededor de 6 milímetros de diámetro, aunque los nevos congénitos (aquellos que están presentes desde el nacimiento) pueden ser más grandes de lo habitual y cubrir parte de la cara, el torso o una extremidad.
Cabe destacar que los lunares pueden desarrollarse en cualquier parte del cuerpo y pueden cambiar o desaparecer con el tiempo.
Lunares con relieve
La presencia de lunares con relieve, también conocidos como nevus, son pequeñas protuberancias en la piel. Su color puede variar y es muy importante prestar atención a cualquier cambio en su forma o tamaño. Un lunar es una acumulación de melanocitos, puede ser plano o ligeramente elevado. Una verruga es causada por el virus del papiloma humano, tienen una textura áspera y pueden sobresalir. Especialmente, hay que tener cuidado con algunos lunares poco comunes que pueden indicar la presencia de un melanoma.
Lunares atípicos
También conocidos como lunares atípicos. Suelen ser planos con una superficie lisa, diferente de los lunares comunes, tienen bordes desiguales y pueden ser de varios colores, azules, marrones, entre otros.
Prevención y Cuidado de la Piel
Como te hemos adelantado al mencionar sus causas, la prevención solar es clave cuando se trata de evitar la aparición de lunares tanto en el rostro como en el cuerpo. Utiliza protector solar, incluso en los días nublados. Recuerda reaplicar cada cierto tiempo (dos horas máximo) para mantener su eficacia. Apuesta por sombreros y ropa ligera que te proteja si vas a estar al aire libre, especialmente si lo haces durante aquellas horas de mayor intensidad solar (entre las 12h y las 16h). Cuando se trata de cuidar tu piel del sol y mantenerla radiante y saludable, no te la puedes jugar.
Ahora que ya sabes por qué salen lunares en la piel, veamos cómo evitar su aparición:
- Usar protección solar diariamente: la radiación ultravioleta es una de las principales causas de la aparición de lunares.
- Evitar la exposición prolongada al sol: permanecer demasiado tiempo al sol, especialmente en horas de alta radiación, incrementa el riesgo de desarrollar lunares.
- Realizar revisiones dermatológicas: controlar los lunares existentes y detectar la aparición de nuevos es fundamental para la salud cutánea.
Concretamente, existen dos medidas que pueden ayudar a limitar la aparición de lunares nuevos y el melanoma, la principal complicación de estos:
- Prestar atención a los cambios y hacerse revisiones
Es importante examinarse regularmente la piel para detectar cambios que puedan indicar la presencia de un melanoma. Mientras, en otros pacientes de riesgo, se recomienda un control periódico de lunares por parte del dermatólogo. La piel, ese órgano maravilloso que nos protege y nos conecta con el mundo exterior. A veces, nos intenta enviar mensajes y debemos estar pendiente.
Es importante que observes y conozcas por qué salen los lunares, ya que, si notas algunos síntomas extraños debes acudir de inmediato al médico. Controlar los lunares es fundamental para detectar un posible melanoma. Los lunares en su mayoría no necesitan tratamiento, pero si es preciso un seguimiento cuando notas algún cambio.
Productos Recomendados para la Protección Solar
Estos son algunos productos recomendados para proteger tu piel del sol:
- Crema Facial Hidratante Textura Gel Alta Protección Solar FPS50+: ideal para rostro y escote. Está especialmente indicada para las pieles más claras, sensibles e intolerantes al sol. Protege de las quemaduras, de los daños cutáneos provocados por el sol y del envejecimiento prematuro.
- Sérum Invisible Super UV FPS50+: tu protector diario más ligero enriquecido con ceramida para proteger la barrera de la piel.
- Sensitive Advanced Serum de Cuerpo FPS 50+: protección avanzada con la textura más ligera para pieles sensibles, reactivas o alérgicas al sol. Protección inmediata frente a rayos UVB y UVA.
- Bruma Facial Hidratante FPS50: reaplica siempre que lo necesitas de forma cómoda y sencilla con esta bruma que puedes llevar en el bolso.
¿Cuándo Preocuparse? La Regla ABCDE
La mayoría de los lunares son inofensivos y, en raros casos, se vuelven cancerosos. No obstante, es importante que prestes atención a los cambios visuales y a otras manchas pigmentadas para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.
Tal y como explica la web de la Clínica Mayo, la regla del ABCDE puede ayudarte a recordar a qué síntomas debes prestarle atención:
- La letra A representa la asimetría: Una mitad es diferente a la otra.
- La letra B representa el borde: Busca lunares que tengan bordes irregulares, cortes u ondas.
- La letra C representa el color: Busca crecimientos que hayan cambiado de color, que tengan muchos colores o que presenten un color irregular.
- La letra D representa el diámetro: Busca crecimientos recientes en lunares que tengan más de 1/4 de pulgada (alrededor de 6 milímetros).
- La letra E representa la evolución: Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares también pueden evolucionar para desarrollar nuevos signos y síntomas, como picazón o sangrado.
Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y se conviertan en melanoma. Estos son los factores que aumentan las probabilidades de tener un tumor maligno:
- Nacer con lunares grandes
- Tener lunares poco comunes
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma
- Tener la piel y los ojos claros, rubios o pelirrojos
- Hacer un uso excesivo de las cabinas de bronceado artificial.
- Pacientes que reciben tratamiento inmunosupresor, por ejemplo, tras un trasplante.
En estos casos, es necesario consultar a un especialista después de notar algún pigmento inusual en cualquier parte del cuerpo.
Tratamientos para la Eliminación de Lunares
En muchos casos los lunares no necesitan tratamiento, pero si es preciso un seguimiento cuando notas algún cambio. No obstante, en algunos casos puede suponer un problema estético, por lo que en función del tipo de lunar se puede realizar su extirpación, empleando algunos procedimientos estéticos ambulatorios. La eliminación de lunares mediante esta técnica requiere de un estudio médico previo.
- Láser vascular: elimina el lunar sin dañar la piel alrededor. Es importante que cualquier procedimiento lo realice un profesional sanitario.
- El láser de Nd: Yag de pulso largo se realiza a través de un dispositivo de emisión láser que produce un calentamiento sobre el pigmento de la piel.
- La fototerapia es una técnica donde se aplican distintos fotones de luz de distintas longitudes de onda para estimular las diferentes capas de la piel. Es un tratamiento eficaz para pieles sensibles, que ayuda a reducir pigmentaciones y blanqueamiento.
Estadísticas sobre el Cáncer de Piel
La tasa de incidencia del cáncer de piel se ha duplicado en las últimas décadas. Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AEECC)recogidos por LaSexta, "la incidencia de los carcinomas de piel en España tienen una tasa de incidencia de 47 casos por 100.000 habitantes en el año 2020, con una tendencia al aumento de la incidencia en los últimos años, y la del melanoma es de 12 casos por cada 100.000 habitantes".
Por su parte, en el mismo medio, el Dr. Agustín Buendía, director de campañas de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), afirma que "el aumento de la esperanza de vida y especialmente de los estilos de vida con mayores exposiciones al sol son dos de los factores que han incidido en la elevada tasa de cáncer de piel registrada en los últimos años".
Aunque en la mayoría de los casos son benignos, es importante revisar los lunares en la cara periódicamente, ya que un pequeño porcentaje puede evolucionar hacia un melanoma, un tipo de cáncer de piel.
| Tipo de Cáncer de Piel | Tasa de Incidencia (por 100.000 habitantes) |
|---|---|
| Carcinomas de piel | 47 (en 2020) |
| Melanoma | 12 |
En cualquier caso, recuerda que en Ecran tenemos los mejores productos de protección solar facial, así que solo tienes que elegir el que mejor encaje contigo. Cuidar nuestra piel y proteger los lunares es fundamental para evitar complicaciones.
Proteger tu piel del sol es fundamental para evitar la formación de lunares y reducir el riesgo de daños cutáneos a largo plazo.