Tipos de Dermatitis en el Cuero Cabelludo: Causas y Tratamientos

El picor en el cuero cabelludo es una de las molestias más comunes e incómodas. La sensibilidad del cuero cabelludo puede deberse a múltiples factores, desde afecciones dermatológicas crónicas hasta factores externos como el estrés, productos irritantes o desequilibrios del microbioma cutáneo.

La dermatitis no es contagiosa y su tratamiento depende de la causa. Esta enfermedad puede ocurrir a cualquier edad, incluidos los bebés.

¿Qué es el Cuero Cabelludo?

El cuero cabelludo es la piel que cubre la parte superior del cráneo. De escaso grosor, aspecto blanquecino y levemente transparente, ya que apenas tiene pigmentación, está formado por cinco capas de tejido. La más superficial está compuesta por piel y contiene las glándulas sudoríparas y sebáceas y numerosos folículos pilosos, desde los que crecen los cabellos.

La siguiente capa es el tejido conectivo subcutáneo, que contiene las arterias, las venas y los nervios que riegan, drenan e inervan el cuero cabelludo. Las tres restantes son la capa aponeurótica muscular, una capa de tejido conectivo laxo y el pericráneo.

Causas Comunes del Picor en el Cuero Cabelludo

Las causas más frecuentes del prurito incluyen afecciones dermatológicas, como la dermatitis seborreica, la psoriasis o la dermatitis atópica. La causa dermatológica más común de picor en el cuero cabelludo es la dermatitis seborreica. Se caracteriza por la descamación del cuero cabelludo (caspa).

En algunas ocasiones, el picor del cuero cabelludo no se debe a una patología cutánea como tal, sino a causas funcionales o emocionales. El estrés, por ejemplo, puede alterar la percepción sensorial de la piel, intensificando el prurito incluso en ausencia de lesiones visibles. Otros factores como el uso excesivo de champús agresivos, cambios climáticos, exposición solar, o incluso el uso prolongado de gorras o cascos pueden alterar la barrera cutánea y aumentar la sensibilidad del cuero cabelludo.

Tipos de Dermatitis que Afectan el Cuero Cabelludo

  • Dermatitis Seborreica: Es una afección cutánea común que afecta principalmente al cuero cabelludo. Causa parches escamosos, piel enrojecida y caspa persistente. La dermatitis seborreica también se denomina “caspa”, “eccema seborreico” o “psoriasis seborreica”. La caspa ocurre cuando el hongo Malassezia irrita las glándulas sebáceas del cuero cabelludo.
  • Dermatitis Atópica: Es un tipo de dermatitis crónica de la piel caracterizada por el surgimiento de lesiones rojas grisáceas que causan comezón y algunas veces descamación.
  • Dermatitis Herpetiforme: Es una enfermedad autoinmune y crónica que puede surgir en cualquier individuo, siendo más frecuente en personas con enfermedad celíaca que poseen intolerancia al gluten.

La psoriasis se distingue por la aparición de placas gruesas, bien delimitadas, más rojizas y sin exceso de sebo.

Otras Afecciones Comunes del Cuero Cabelludo

Entre los problemas que pueden afectar a esta parte del cuerpo de manera más habitual, destacan:

  • Caspa: Se trata de la descamación excesiva del cuero cabelludo, que provoca el desprendimiento de este de pequeños restos de piel seca de color blanquecino. Puede ser seca o grasa. Aunque no se conoce la causa de la caspa, el estrés, el desequilibrio en la flora microbiana del cuero cabelludo y la sensibilidad a los productos para el cuidado del cabello son posibles desencadenantes. Habitualmente, puede controlarse con el uso diario de champús específicos para este problema.
  • Costra Láctea: Se trata de un trastorno dermatológico muy frecuente, que afecta sobre todo al cuero cabelludo del recién nacido, aunque puede extenderse al rostro. Aparece durante la lactancia, entre la primera/segunda y la octava semana de vida, aunque puede llegar a durar meses. Esta erupción no produce dolor ni picor y, aunque las manchas rojizas pueden ser difíciles de quitar, la costra láctea es benigna y suele desaparecer por sí sola.
  • Tiña: Se trata de una infección común causada por un hongo dermatofito, una especie que se alimenta de queratina. La que afecta al cuero cabelludo es concretamente la tiña de la cabeza, que suele estar causada por dermatofitos de los géneros trychophyton o microsporum. Estos se transmiten principalmente a través del contacto físico directo con una persona o animal doméstico infectado.
  • Liquen Plano Pilar: Es un trastorno inflamatorio que afecta al cuero cabelludo principalmente. Se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas alrededor del folículo piloso y produce caída del pelo. No se sabe a ciencia cierta la causa del liquen plano pilar, pero podría tener origen autoinmune.
  • Pediculitis: Se trata de la infestación del cuero cabelludo y el pelo humano por piojos. El causante es el piojo de la cabeza o Pediculus humanus capitis, un parásito que se alimenta de la sangre humana. Para ello, infesta el pelo y el cuero cabelludo de las personas, lo que provoca picor intenso y persistente.
  • Foliculitis: Se trata de la inflamación de los folículos pilosos, de los que normalmente crece el cabello. La causa más habitual suele ser una infección bacteriana por estafilococos, aunque también pueden provocarla hongos, virus y parásitos que viven en la piel.
  • Lupus: El lupus es una enfermedad autoinmune que se manifiesta con inflamación, enrojecimiento y dolor en distintas partes del cuerpo. Asimismo, puede provocar el adelgazamiento y posterior caída del pelo, tanto el del cuero cabelludo como el de cejas, pestañas y barba.
  • Psoriasis: Se trata de una enfermedad autoinmune inflamatoria crónica de la piel, caracterizada por la aparición de placas o manchas rojas cubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable, que aparecen sobre todos en codos, rodillas y cuero cabelludo.
  • Caída de Cabello y/o Alopecia: Diferentes causas pueden provocar la pérdida de pelo, que es el trastorno más común del cuero cabelludo. Con frecuencia, aunque no siempre, la caída de cabello puede conducir a la calvicie o alopecia.

Tratamientos

El tratamiento debe ajustarse a la causa específica del picor. En el caso de la dermatitis seborreica, la dermatitis atópica o la psoriasis solo nuestro dermatólogo puede prescribir un tratamiento adecuado. Los médicos pueden recetar corticosteroides tópicos para tratar un brote activo marcado por irritación, picazón y descamación. Los médicos también pueden recetar medicamentos no cortiosteroides, como medicamentos tópicos que suprimen el sistema inmunitario llamados inhibidores de calcineurina.

En casos leves de eczema del cuero cabelludo, las cremas antifúngicas, los ungüentos o aerosoles pueden ser efectivos. En casos más graves, un corticosteroide leve puede calmar la inflamación.

Para las formas del cuero cabelludo, se indica champús sulfonados suaves con ciclopiroxolamina, con o sin ácido salicílico al 2%. Los glucocorticoides de baja potencia, utilizados únicamente los primeros días, son útiles.

Cuando el paciente desarrolla un brote de dermatitis atópica en el cuero cabelludo, es habitual que el especialista recomiende el uso de champús medicados. Los principales ingredientes son el ketoconazol y el alquitrán de hulla. Estos principios activos ayudan a reducir la inflamación y las molestias como la picazón y el escozor.

Consejos Adicionales para el Cuidado del Cuero Cabelludo

  • Usa champúes suaves, sin fragancias ni sulfatos. Muchos productos cosméticos contienen ingredientes como el sodium lauryl sulfate (SLS), que son irritantes frecuentes para personas con piel sensible o eczema del cuero cabelludo.
  • Lávate el pelo con agua tibia y no con agua caliente, ya que el calor excesivo reseca la piel y empeora la sensación de picor.
  • Sécate el cabello al aire libre o con secador en temperatura baja. El aire caliente puede resecar la piel y desencadenar brotes en quienes padecen dermatitis atópica o seborreica.
  • Mantén el cuero cabelludo hidratado. Aunque solemos asociar los emolientes con la piel corporal, también se pueden aplicar fórmulas ligeras o lociones emolientes en el cuero cabelludo, especialmente si hay sequedad o descamación.

Una buena rutina diaria, el uso de productos adecuados y estos cuidados básicos pueden marcar una gran diferencia en el manejo del picor, especialmente cuando nuestro cuero cabelludo es sensible.

Si nuestra piel es sensible o con tendencia atópica, una buena hidratación corporal es clave para mantener la barrera cutánea sana y evitar molestias típicas como el picor, que aumentan el estrés.

La clave está en observar si el picor es persistente, si empeora con ciertos desencadenantes o si aparece acompañado de signos clínicos visibles.

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