El acné es una problemática que afecta a todo tipo de pieles, generalmente a las más grasas. Se produce por una alteración en la glándula pilosebácea, donde se produce una hiperproducción de grasa que, junto a una proliferación bacteriana, conlleva a una lesión en la piel, generalmente en el rostro o en la parte superior de la espalda, pudiendo ser inflamatoria o cicatricial.

Causas del Acné
El acné se produce por una combinación de factores que están conectados entre sí. Empieza con una hipersecreción de sebo (grasa) en las glándulas sebáceas que se encuentran en el rostro. ¿Por qué se produce esta hipersecreción? La respuesta la tenemos a nivel hormonal. El agente responsable es la testosterona, segregada tanto por hombres como por mujeres, que, mediante una serie de reacciones y enzimas implicadas en el proceso, promueven un aumento de la secreción que permanece en el interior de la glándula.
Una vez la glándula está llena de grasa, se produce una obstrucción en la salida, debido a una hiperqueratinización (crecimiento anormal de las células de la piel).
El acné común o vulgaris aparece cuando los folículos pilosos de la piel se obstruyen por la presencia de grasa o células muertas. El acné no está causado directamente por la grasa de la dieta pero, en ocasiones, la persona lo relaciona con determinados alimentos como chocolate, etc.
El estrés puede ser otra de las principales causas del acné en adultos, y también en jóvenes. Cuando sufrimos estrés, nuestro organismo segrega una hormona, que es el cortisol, que se rige de forma muy similar a los andrógenos. Este desequilibrio hormonal causado por el estrés puede ser el detonante para sufrir acné en adultos.
Además de todo ello, el acné puede ser un síntoma asociado a determinadas enfermedades. Por ejemplo, un ataque repentino de acné en un adulto puede deberse a la existencia de una diabetes tipo 2.
Otros factores que influyen en la aparición del acné son la predisposición genética, el tabaquismo, un cuidado de la piel y un maquillaje inadecuados así como el estrés.
La aparición de acné en adultos puede estar relacionada con ciertas enfermedades metabólicas, como la diabetes o el síndrome de ovario poliquístico, que se caracteriza por la producción en exceso de andrógenos y de un descenso de estrógenos en la mujer que, a su vez, se relaciona con problemas metabólicos como la diabetes tipo 2.
Ciertos fármacos como los corticoides, anabolizantes, las terapias hormonales, anticonceptivos, etc. también son responsables del acné tardío.
El consumo de tabaco no le viene nada bien a tu salud en general y a tu piel en particular. La nicotina hace que se reduzca el flujo de oxígeno y nutrientes que llegan a las células de la piel, dañando las estructuras y produciendo inflamaciones. El tabaco no solo provoca acné, sino también arrugas y manchas en la piel.
Aunque siempre se han mencionado determinados alimentos como perniciosos para el acné, no hay demostración de que un alimento en particular pueda ser la causa de su aparición. Pero siempre es mejor comer alimentos con bajo contenido en grasa. El abuso de dulces o alimentos grasos pueden estar detrás de un brote de acné.
Un poco de sol siempre es bueno y necesario para nuestra salud. Sin embargo, el exceso de sol no le viene bien a ningún tipo de piel y mucho menos para quienes tienen algún problema dermatológico, como el acné en adultos. El exceso de sol provoca la deshidratación de la piel, incluso en las pieles grasas. Es entonces cuando las glándulas sebáceas se entregan a una producción excesiva. Ese exceso de sebo producido es causante de la formación de granitos e imperfecciones.
Tipos de Acné
El acné se clasifica principalmente en dos tipos: comedoniano y no comedoniano.
Acné Comedoniano:
Este tipo de acné es leve y lo verás cuándo los poros de tu piel estén obstruidos por una acumulación de sebo y células muertas.
- Puntos negros: se forman cuando los folículos pilosos se bloquean por la acumulación de sebo y células muertas.
- Puntos blancos: se presentan cuando el poro está obstruido de la misma manera, pero permanece cerrado.
Acné No Comedoniano:
El acné no comedoniano se considera una forma más severa de acné. Se caracteriza por la aparición de granos en las capas medias o profundas de la piel, que suelen ser dolorosos al tacto. Este tipo de acné suele aparecer en pieles grasas o mixtas y es importante tratarlo con el enfoque adecuado para evitar complicaciones.
- Pápulas: los conocemos como granos y son bultos rojos e inflamados. Cuando el poro se obstruye, la presión se acumula y puede hacer que las paredes del poro se rompan, propagando impurezas alrededor.
- Pústulas: las conocemos como espinillas y son cavidades llenas de pus, debido al crecimiento de los gérmenes microbianos.
- Nódulos: los nódulos son una forma más severa de acné. Se parecen a las pápulas, pero se forman en las capas más profundas de la piel y afectan a más de un folículo, siendo complicados de tratar.
- Quiste: al igual que los nódulos, se localizan en las capas más profundas de la piel. Independientemente de su tonalidad, son la forma más grande de acné y resultan dolorosos al tacto. ¿Sabías que de todos los tipos de acné, los quistes son los que más probabilidades tienen de dejar una cicatriz?
Tratamientos para el Acné
Los tratamientos para la piel acneica tienen dos objetivos: prevenir su aparición y disminuir el exceso de grasa en la piel. La limpieza juega un papel fundamental evitando una hipersecreción de las glándulas sebáceas. Los ingredientes cosméticos que se usan para el tratamiento del acné son seborreguladores y antibacterianos.
Dependiendo de la gravedad del acné en los hombres, el médico puede recetar medicamentos tópicos u orales, o proponer un peeling o sesiones de láser. Los hombres con acné también deben aprender a cuidar de su piel.
El acné debe ser tratado por un dermatólogo, atendiendo a las causas que también deben tratarse, así como las posibles consecuencias y marcas. Para ello contamos con diferentes opciones de tratamiento:
- Limpieza facial con ácido glicólico y ácido salicílico, para regular el exceso de grasa.
- Antibióticos orales que ayudan a combatir la infección y reducen la inflamación.
- Peelings y productos con sustancias queratolíticas, que son fármacos que permiten disolver la capa córnea de la piel.
- Terapia fotodinámica, basada en la aplicación de luz azul, mediante la cual activamos unos fotosensibilizantes aplicados en la piel previamente en forma de crema y cuya activación tiene efecto antiinflamatorio y antibacteriano.
- Tratamiento oral con retinol (vitamina A), que libera los folículos y mantiene limpia la piel. También la vitamina A por vía tópica es capaz de estimular la renovación de la piel a través de una mejor síntesis de colágeno, minimizar la inflamación producida por el acné y regular la producción de sebo en la piel grasa.
En cuanto a las secuelas estéticas del acné en adultos, es posible emplear peelings químicos y/o terapia con láser fraccional no ablativo para alisar la superficie de la piel, obteniéndose, en la mayoría de ocasiones, unos resultados excelentes a corto y medio plazo.
Rutina de Cuidado de la Piel
A la hora de asearse, es preferible usar un limpiador suave adaptado a las pieles acneicas. Una vez limpia y seca la piel, hay que aplicar un cuidado adaptado al acné de las pieles adultas.
Es esencial por las mañanas y por las noches realizar una limpieza. Utiliza limpiadores específicos que incluyan activos purificantes y suaves. Evita limpiadores agresivos que pueden dañarte aún más la piel.
Al menos una vez por semana es necesario que realices una limpieza más profunda de la piel con exfoliantes o mascarillas indicadas para el acné en adultos, que tengan efecto seborregulador.
Hidrata tu piel por fuera, mediante cremas hidratantes específicamente diseñadas para este tipo de piel, y por dentro, con ingesta de 2 litros de agua a diario.
Utiliza crema solar para evitar las manchas y el envejecimiento prematuro de la piel. Ten en cuenta que la piel con acné tiene una propensión especial a la hiperpigmentación, así que tendrás que cuidarla y protegerla a diario.
Elige productos que se hayan formulado específicamente para la piel propensa al acné y que se hayan probado clínica y dermatológicamente para dar a la piel la protección que necesita sin bloquear los poros, aumentar la grasa de la piel o desencadenar o agravar el acné.
Debe evitarse el afeitado mecánico y favorecerse el afeitado eléctrico, que resulta menos agresivo para la piel.
Para camuflar eficazmente un grano antes de una reunión o una cita amorosa, se puede aplicar un stick corrector con color.
Ingredientes Clave:
- Niacinamida: ayuda a reducir la apariencia de los poros y a equilibrar la producción de sebo.
- Ácido salicílico: exfolia de manera natural la piel, eliminando las células muertas que provocan puntos negros y blancos.
- Peróxido de benzoilo: es uno de los principios activos más recomendados por dermatólogos para tratar el acné moderado o severo. Ayuda a eliminar las bacterias causantes del brote y a reducir la inflamación.
- Ácido glicólico: exfoliante que ayuda a eliminar las células muertas de la piel y destapar los poros.
- Ácido hialurónico: aunque no trata el acné directamente, es fundamental para mantener la piel hidratada y protegida, especialmente cuando se usan ingredientes más agresivos como el peróxido de benzoilo o los ácidos exfoliantes.

Productos Recomendados
Limpieza: Los limpiadores que mejor funcionan en este tipo de pieles, y por lo tanto ideales para el acné en adultos, son los geles fluidos con capacidad seborreguladora, acompañado de un tónico (con o sin alcohol) con capacidad bactericida.
- SkinCeuticals Blemish+Age Cleansing Gel: Si tu acné es de tipo adulto, con aparición en mentón y barbilla, este es tu producto.
- Skinceuticals Blemish+Age Sérum: el sérum con mejores resultados que he visto en pieles adultas con acné. Combina tres ácidos a alta concentración para el tratamiento del acné y de las líneas de expresión y arrugas.
Hidratación: A todas las pieles acneicas les conviene una correcta hidratación, ya que, aunque la piel tenga un exceso de grasa, puede estar al mismo tiempo deshidratada. La elección de un correcto tratamiento hidratante es muy importante, ya que deben ser no comedogénicos y no aportar más grasa de la necesaria.
- La Roche Posay Effaclar H Iso-Biome Crema: muy útil para complementar con tratamientos orales para la eliminación del acné, ya que estos pueden dejar la piel extremadamente seca.
Protección solar: Como hemos hablado antes, una protección solar es muy importante para evitar recidivas de acné. La protección solar deberá ser oil-free y no comedogénica.
- La Roche Posay L.R.P. Effaclar Duo+ SPF30: hidrata y protege la piel a la vez dejando un acabado matificado, con dos versiones con o sin color.
- Heliocare 360º Gel Oil-Free SPF50: esta crema te va a proteger frente a las 4 radiaciones, lleva en su formulación reparadores del ADN de la piel y deja un toque seco muy agradable.
Consejos Adicionales
¡No te toques los granos! Es posible que no puedas evitar llevarte las manos a la cara con la intención de sacar el pus y eliminar la lesión que tanto afea tu aspecto. Pero es esencial que no lo hagas. Al manipular los granos solo conseguirás extender las lesiones y producir cicatrices que pueden dejar marcas en la piel difíciles de eliminar.
Visita al especialista: Si el acné te está afectando física y anímicamente y no ves forma de solucionarlo, ponte en manos de un dermatólogo profesional que diseñe un tratamiento específico para ti y tu tipo de acné.
Finalmente, para evitar la aparición de acné en adultos tendrás que cambiar algunos de tus hábitos para extremar la higiene facial, dejar de fumar y tener una dieta saludable.
Establece una rutina diaria y cúmplela. Aprende a gestionar el estrés con ejercicio, descanso o meditación. Usa protección solar a diario. El sol puede agravar brotes y dejar marcas más visibles. Confía en el poder de una buena limpieza. Dedicarle unos minutos a este primer paso puede marcar una gran diferencia en cómo responde tu piel.

Mitos y Realidades
Vivimos rodeados de imágenes de pieles impecables: en redes sociales, en campañas publicitarias, en la pantalla. Pero detrás de cada «perfección» hay filtros, maquillaje, luces… y mucha edición. Granitos, puntos negros, brotes hormonales o lesiones inflamadas: el acné tiene muchas formas, y conocer cada una es clave para entender qué necesita tu piel. Porque tratarlo no es solo una cuestión estética, es una forma de autocuidado.
Cuando ya creías haber superado la etapa de los granitos, descubres cómo reaparecen una y otra vez. Sí, sigue siendo acné. Y aunque se relaciona habitualmente con la adolescencia y la pubertad, también se da el acné en adultos.
Recuerda, tu piel es tu historia. Y aunque el acné aparezca de vez en cuando, no tiene por qué marcarla.
La regla de oro para tratar granos y espinillas es tener paciencia (y constancia). Lo más importante es elegir bien los productos que aplicas, pensando siempre en el tipo de acné al que te enfrentas.
Lo más inteligente es acudir siempre al dermatólogo para que diagnostique la causa del acné, sea adulto o adolescente.
COMO CURAR EL ACNÉ: Que usar, rutina de skincare, como sacar manchas y más
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