La psoriasis es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por placas rojas cubiertas por escamas blanquecinas que se desprenden. La psoriasis, debido a la visibilidad de las lesiones, tiene un importante impacto sobre la calidad de vida de los pacientes al afectar el desarrollo de las actividades cotidianas personales, familiares y laborales.
La causa de la psoriasis no se conoce con exactitud, pero se sabe que existe una predisposición genética, y que algún estímulo, como ciertas infecciones, los traumatismos sobre la piel, el estrés y algunos medicamentos, actúa como factor que pueden desencadenar o empeorar la psoriasis.
La evolución de la enfermedad es variable e impredecible, pero suele presentar un curso crónico con exacerbaciones y remisiones. El diagnóstico es clínico y no existe ninguna prueba específica para establecerlo.
¿Qué es la Psoriasis?
La psoriasis es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel. Es «crónica» porque puede durar largos periodos de tiempo e «inflamatoria» porque implica una sobreactivación del sistema inmunológico. La psoriasis se suele dar en personas con predisposición genética a la enfermedad. Suele aparecer por primera vez en la edad adulta y los brotes se suelen producir en épocas de estrés. Existen diferentes subtipos de psoriasis (en placas, guttata, invertida, pustulosa y eritrodérmica).
En el caso de la psoriasis en placas, las personas desarrollan parches rojos y gruesos de piel cubiertos por escamas blancas. Estas placas suelen aparecer en las zonas de la piel que están sujetas a fricción: rodillas, codos, abdomen y baja espalda. También se puede encontrar en el cuero cabelludo, las manos y los pies. Las personas con psoriasis a menudo presentan cambios en las uñas en forma de picaduras o separación de la lámina ungueal (conocido como onicólisis).
La psoriasis está causada por una inflamación crónica. Esta inflamación se confirma con la presencia de los linfocitos T en la piel con psoriasis. La inflamación acelera el proceso de renovación celular, que acelera la producción de queratinocitos (las células muertas de la superficie de la piel). En vez del proceso normal de renovación de 28 días, estos queratinocitos tardan 3 o 4 días en ir desde la capa basal hasta la capa córnea de la epidermis. Las células permanecen en la superficie de la piel y empiezan a acumularse.
Tratamiento de la Psoriasis Leve
Para el propósito de este artículo seguiremos el criterio habitual que entiende por psoriasis leve la que afecta a menos del 3-5 % de la superficie corporal total, moderada la que afecta entre el 3-5 % y el 10 %, y grave cuando cubre > 10 %.
La primera solución para la psoriasis son las cremas. Es posible que tu médico te recete cremas con esteroides o vitamina D3. Muchos casos graves de psoriasis se tratan con terapias conocidas como «biológicas», es decir, anticuerpos que se proporcionan a través de una inyección.
El tratamiento de la psoriasis leve se basa en formulaciones tópicas. Para reducir los posibles efectos adversos, especialmente la quemazón o irritación, se puede ajustar la concentración de cada principio activo y la frecuencia de aplicación, así como combinar cualquiera de ellos con corticoides.
¿No sabes cuál es la mejor opción para ti?
- Corticosteroides tópicos: Suelen usarse como tratamiento de primera línea. La elección de potencia y formulación debe basarse en la localización de las lesiones para minimizar los efectos adversos. Las combinaciones con vitamina D o queratolíticos, como el propionato de halobetasol o el tazaroteno, son a menudo más efectivas y tienen menos efectos adversos que cuando se usan individualmente. Adicionalmente, pueden aplicarse como tratamiento proactivo dos veces a la semana cuando las lesiones mejoran.
- Análogos de la vitamina D tópicos: Funcionan inhibiendo la proliferación de los queratinocitos y favoreciendo su diferenciación. Pueden aplicarse libremente salvo si el paciente tiene disfunción renal.
- Inhibidores de la calcineurina tópicos: Se usan sobre todo en lesiones localizadas en la cara o áreas intertriginosas.
- Queratolíticos tópicos.
- Fototerapia dirigida.
Manejo Integral de la Psoriasis
Es importante que el paciente con artritis psoriásica mantenga un estilo de vida saludable para mejorar su condición y prevenir otras enfermedades. Conocer la enfermedad es crucial. Es importante que la persona con artritis psoriásica se convierta en un “paciente experto” de la enfermedad para que ella misma pueda reconocer sus rebrotes psoriásicos, qué los causa, qué empeora los síntomas, qué ayuda con ellos... porque, debido al desconocimiento, muchos pacientes pueden cometer errores como automedicarse o no cumplir con su tratamiento adecuadamente.
Para prevenir posibles rebrotes de la enfermedad que sigan afectando a las articulaciones, el tratamiento debe ser continuado, si bien el reumatólogo podrá modificarlo en función de cómo evolucione el grado de inflamación.
Cuidado de la piel
Tanto la correcta higiene de la piel como el seguimiento del tratamiento farmacológico harán que los síntomas cutáneos disminuyan considerablemente e incluso desaparezcan en muchos casos. Estos son algunos consejos que pueden ayudar a mejorar la salud cutánea de la persona con artritis psoriásica:
- Usar jabones que no sean demasiado abrasivos.
- Bañarse mejor que ducharse: el baño favorece la hidratación de la piel. Para mayor hidratación, es buena idea mezclar aceite de bebé en el agua.
- Utilizar un humidificador en ciudades con climas muy secos para evitar que la piel se deshidrate.
- Tomar el sol con protección durante periodos cortos de tiempo.
El ejercicio físico como aliado
La actividad física es una parte fundamental del tratamiento para la artritis psoriásica. Es crucial que el paciente se mantenga activo, pues mejorará la movilidad de sus articulaciones. Los especialistas recomiendan ejercicio aeróbico: correr, caminar, ir en bicicleta o natación. Los ejercicios dentro del agua son una buena opción porque ejercen menos tensión en las articulaciones.
Sin embargo, el paciente ha de tener en cuenta cuáles son los mejores momentos para hacer ejercicio. Si está atravesando una fase inflamatoria no quiere decir que no vaya a poder ejercitarse, pero tendrá que mantener bajo control la articulación afectada para no forzar los movimientos. Además, es importante que no abandone su tratamiento farmacológico.
Una vez superada esta fase, cuando la inflamación y el dolor hayan desaparecido (es decir, se encuentren en remisión), el ejercicio aeróbico cobra más protagonismo.
El ejercicio físico puede ser un gran aliado para las personas con artritis psoriásica. Además de contribuir a una mejora en la movilidad y flexibilidad de las articulaciones, podemos contar muchos más beneficios:
- Es analgésico: ayuda a controlar el dolor.
- Es bueno para controlar el peso: el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo que empeoran la enfermedad.
- Contribuye a reforzar los huesos y su densidad.
- Mejora la función cardiovascular, lo cual es beneficioso, ya que las personas con artritis psoriásica son más propensas a sufrir problemas de corazón.
- Produce endorfinas que ayudan a controlar el estrés, algo sumamente importante para evitar brotes causados por el estrés emocional.
Descansar lo suficiente
Conviene que la persona con artritis psoriásica se mantenga activa, pero también que descanse adecuadamente. Dormir un número adecuado de horas al día contribuirá a disminuir su sensación de cansancio o fatiga. Además, cuando las articulaciones se encuentran muy inflamadas, el reposo es aún más importante.
Una buena alimentación
Aunque las recomendaciones dietéticas para las personas con artritis psoriásica son las mismas que para el resto de la población, es importante que tengan en cuenta que una correcta rutina alimentaria reducirá mucho el riesgo de tener otras enfermedades o de que surjan complicaciones. Por ejemplo, se sabe que el sobrepeso favorece que se dañen más las articulaciones.
Conviene que se mantenga una dieta equilibrada, evitando alimentos con mucho colesterol como la mantequilla, los quesos muy grasos, la bollería, etc., así como el consumo excesivo de alcohol.
Estas son algunas recomendaciones alimentarias idóneas para el paciente con artritis psoriásica:
- Incluir frutas y verduras en la dieta. Los antioxidantes y vitaminas que contienen ayudan a mejorar la piel con psoriasis.
- Omega 3: este ácido graso esencial es el antiinflamatorio por excelencia. Podemos encontrarlo en el pescado azul, los frutos secos, las semillas...
- Vitamina D: su poder antiinflamatorio es altamente beneficioso para la artritis psoriásica.
Eczema vs. Psoriasis
Tanto el eczema como la psoriasis causan enrojecimiento de la piel y picor, aunque son afecciones distintas.
¿Cuáles son las principales diferencias entre dermatitis atópica y psoriasis? - #EspecialMSP
Cualquier producto que seque la piel, como los jabones agresivos, puede desencadenar el eczema. También está causado por irritantes como los detergentes de la ropa, alérgenos como los ácaros del polvo del hogar o algunos alimentos. Por último, el eczema puede aparecer debido al estrés, en entornos cálidos y cerrados, o por el sudor que queda en la piel después de hacer deporte.
Como el eczema, la psoriasis puede estar causada por el estrés. También puede estar provocada por infecciones de garganta o lesiones en la piel (rasguños, cortes, tatuajes…). Algunos medicamentos pueden provocar brotes de psoriasis, por ejemplo los bloqueadores beta, los AINE (ibuprofeno), el litio o los tratamientos para la malaria.
| Característica | Eczema | Psoriasis |
|---|---|---|
| Edad de inicio | Bebés y niños pequeños | Aparece por primera vez entre los 15 y los 35 años |
| Apariencia | Parches rojos con descamación, supuración o costras | Parches rojos gruesos con una capa de escamas blancas en la superficie |
| Localización | Codos, rodillas, cuero cabelludo y cara | Baja espalda, palmas de las manos y suelas de los pies |
| Uñas | No afectadas | Puede causar picaduras y separación de la lámina de las uñas |
Los brotes de eczema se suelen tratar con cremas corticoesteroides tópicas y cremas emolientes para el mantenimiento. Los casos de psoriasis medios y leves localizados se pueden controlar con corticoesteroides tópicos y emolientes. Un emoliente con acción queratolítica (adelgazante de la piel) también puede beneficiar esta afección.
tags: #tratamiento #psoriasis #leve