Urticaria: Análisis de Sangre y Causas Detalladas

El término urticaria se refiere a un grupo de alteraciones de la piel que cursan con una erupción cutánea que consiste en ronchas o habones que generalmente se extienden por toda la superficie corporal, y se acompañan de intenso picor. El término urticaria proviene del latín urtica, que significa ‘ortiga’. Se acuñó este término porque las lesiones son idénticas a las que se producen en la piel tras el contacto con la ortiga. El habón aparece por la liberación de una sustancia presente en las hojas de la ortiga, denominada histamina.

La urticaria puede tener muchas formas clínicas. Además, es importante diferenciar la urticaria del angioedema. Cuando las lesiones no afectan a la capa más superficial de la piel (epidermis), como en el caso de la urticaria, sino que comprometen la dermis o dermis profunda, puede tratarse de lo que se denomina angioedema; se trata de una hinchazón, peor delimitada, que suele ser más pronunciada si afecta a zonas laxas de la piel, como labios o párpados, o las mucosas, como la úvula.

El angioedema consiste en la hinchazón de partes laxas de la piel. También puede afectar a cualquier otra zona de la piel como las extremidades, tronco, nalgas, etc. También existe el angioedema sin urticaria, que puede ser inducido por histamina, o bien por bradicinina. Según el mediador implicado, existen tratamientos específicos.

El angioedema hereditario es una enfermedad congénita que cursa con episodios graves de hinchazón de garganta, lengua, glotis, y que produce cuadros de dificultad respiratoria e incapacidad para tragar que si no se tratan pueden provocar la muerte por asfixia.

¿Te han salido ronchas en la piel de forma repentina, que pican en exceso? Es probable que estés lidiando con urticaria, una afección dermatológica más común de lo que parece. Puede aparecer de forma repentina (urticaria aguda) o mantenerse durante semanas e incluso meses (urticaria crónica). La urticaria es una reacción inflamatoria de la piel que se manifiesta en forma de ronchas, habones o áreas rojizas que pican intensamente.

Qué es y cómo tratar la urticaria

Tipos de Urticaria

La urticaria se clasifica principalmente según su duración y causa:

  1. Urticaria Aguda: Tiene una duración corta, es autolimitada y se considera un fenómeno común. Consiste en la aparición repentina, por toda la superficie corporal, de una erupción habonosa, que produce picor intenso y que puede asociarse o no a un angioedema. Este proceso es muy frecuente; se ha estimado que una de cada cinco personas de la población general ha sufrido un episodio de urticaria aguda alguna vez en su vida. En la urticaria aguda, los síntomas desaparecen completamente en menos de seis semanas.
  2. Urticaria Crónica: Se establece que se trata de urticaria crónica a partir de las seis semanas de duración. Los síntomas de la urticaria crónica consisten en la aparición prácticamente diaria de habones o ronchas por todo el cuerpo, en ocasiones acompañada de angioedema, que consiste en una hinchazón de zonas laxas de la piel como labios o párpados. Afecta de forma importante a la calidad de vida; en un estudio realizado por la Sociedad Española de Alergología se demostró que, entre las enfermedades alérgicas, la urticaria crónica es la que más afecta a la esfera psíquica y precisa de un número mayor de visitas a Urgencias.
  3. Urticaria Inducible: Es una enfermedad que consiste en la aparición de ronchas o hinchazón tras estímulos mecánicos en el lugar de la piel donde se han ejercido. Tiene la particularidad de ser crónica y aparecer en edades jóvenes.

Es frecuente que inicialmente se relacione la urticaria con una reacción alérgica, típicamente por algún alimento o medicamento tomado recientemente. Pero por norma general esto no es así, ya que la reacción verdaderamente alérgica a un alimento o medicamento se produce a los escasos minutos de haberlo ingerido, suele ser más grave y se repite casi invariablemente cada vez que se vuelve a ingerir ese medicamento o alimento que contiene el alérgeno. En la mayor parte de los casos no podemos averiguar qué ha causado realmente una erupción de urticaria aguda.

No, la urticaria no es contagiosa. Un brote puede durar desde unas pocas horas hasta varios días.

En la mayoría de las ocasiones, no es posible determinar las causas que provocan urticaria crónica. Y, como hemos dicho, se trata de un mecanismo autoinmune, esto es, el propio organismo activa a las células de la piel que hacen que liberen histamina y se produzca la urticaria.

Hay un tipo de urticarias que se denominan urticarias inducibles que se producen en la zona en la que la piel entra en contacto con algún estímulo físico como frío, vibración, presión, agua, exposición al sol, etc. La más frecuente de este grupo se denomina dermografismo, que se produce tras el roce o rascado.

La falta de respuestas puede provocar angustia y desestabilización emocional. Al no cesar el proceso, se analizará la posibilidad de que sea reflejo de una enfermedad más seria y profunda. esto lleva a que el paciente en ocasiones recorra varios especialistas y se someta a innumerables pruebas que se hallan siempre dentro de la normalidad.

Como no existe un tratamiento causal, la erupción cutánea puede reaparecer. En un porcentaje del 60-70% tiene una duración de un año, pero hay un 30-40% de pacientes cuya duración es mayor, en casos menos frecuentes puede durar más de 5 años.

La urticaria inducida por estrés puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque es común en el torso, cuello, cara y brazos.

Entre los tipos específicos de urticaria inducible, destacan:

  • Dermografismo: El habón aparece tras el rascado o roce de la piel, con una forma lineal que sigue la trayectoria del rascado; desaparece en 30 minutos o menos si deja de frotarse la zona. De forma característica, se aprecia al salir de la ducha y secarse con la toalla. Es molesto y muchas veces se confunde con la urticaria crónica espontánea.
  • Urticaria por Frío: Es un grupo de urticarias en las que el habón aparece en la zona de contacto con temperaturas bajas. Aparece picor, habones (ronchas) e hinchazón.
  • Urticaria Colinérgica: Es la producida tras la elevación de la temperatura corporal, fundamentalmente debida al ejercicio físico, duchas calientes, sudor y a experimentar ciertas emociones; de forma característica desaparece en pocos minutos, al descender la temperatura corporal.
  • Urticaria por Presión Retardada: En este caso, la lesión aparece a las 6 horas, en la zona donde se ha ejercido una presión. Suele consistir en habones y, generalmente, hinchazón (angioedema).
  • Urticaria Solar: Se desencadena tras exposiciones a la luz solar, normalmente a los 3 o 5 minutos, y solo en las zonas expuestas al sol.

A diferencia del resto de urticarias de las que hemos hablado, la urticaria vasculitis cursa con habones que producen menos picor: más bien son dolorosos, tienen una duración de varios días, no desaparecen cuando se presionan y pueden dejar una pequeña señal residual púrpura tras desaparecer. No mejora con antihistamínicos.

Como se ha descrito al inicio, el angioedema consiste en una hinchazón de zonas laxas de la piel como labios, párpados, escroto, etc. Esta hinchazón puede ser tan intensa que produzca una deformación completa de la cara. Con menor frecuencia, pueden inflamarse la lengua o la glotis. En este caso, aparece dificultad en la respiración que requiere atención inmediata en un servicio de Urgencias.

El angioedema se produce porque se liberan una serie de mediadores que inducen la vasodilatación de los vasos y la salida de plasma al tejido extravascular, igual que en la urticaria, pero en este caso, como se comentó anteriormente, el plasma se acumula en zonas más profundas de la piel y por eso los bordes de la hinchazón son menos nítidos.

En el caso del angioedema, dependiendo del mediador que se haya liberado, se puede clasificar en angioedema “histaminérgico”, cuando el mediador responsable es la histamina, y se caracteriza por ser más rojo y responder al tratamiento con antihistamínicos y corticoides; y el angioedema “no histaminérgico”, que en la mayoría de los casos se debe a la liberación de otra molécula mediadora llamada bradicinina.

Podemos clasificarlos en angioedema adquirido y angioedema hereditario. El angioedema adquirido aparece de forma espontánea a lo largo de la vida; el hereditario viene condicionado por una mutación genética y suele aparecer desde etapas tempranas de la vida.

Los fármacos que inducen angioedema con más frecuencia en el angioedema “no histaminérgico” son los pertenecientes al grupo conocido como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), que se emplean para tratar la hipertensión arterial.

Ejemplo visual de la urticaria en la piel.

Diagnóstico de la Urticaria

El diagnóstico de la urticaria se realiza principalmente mediante un examen clínico. El diagnóstico es clínico y en la exploración física comprobar que se trata de las lesiones típicas de la urticaria.

El diagnóstico de la urticaria es principalmente clínico, siendo el habón el signo guía. En muy contadas ocasiones se debe practicar una biopsia(cuando se sospecha una urticaria vasculitis).

El diagnóstico de urticaria ha sido siempre clínico y por tanto basado en la historia clínica y la exploración. Otra cuestión es la búsqueda de las causas de esta entidad.

Si hemos acudido al servicio de Urgencias, para facilitar al alergólogo que emita un diagnóstico preciso, es imprescindible llevar el informe de Urgencias en el que consta con exactitud la reacción presentada y el tratamiento administrado.

Como mínimo debe realizarse una prueba analítica. Además, hay algunos marcadores en sangre que ayudan a clasificar el tipo de urticaria, por ejemplo marcadores de autoinmunidad como anticuerpos antitiroideos, o marcadores de inflamación, niveles de IgE, etc. En casos especiales, es preciso realizar una biopsia cutánea para completar el estudio.

En la urticaria aguda hasta en el 50% podemos conocer los factores desencadenantes y así evitarlos (infecciones, fármacos, alimentos, etc).

Tabla 1. Pruebas específicas para cada tipo de urticaria inducible:

Tipo de Urticaria Inducible Prueba Diagnóstica
Dermografismo Presionar la piel con un elemento romo
Urticaria por Frío Aplicar un cubito de hielo envuelto en parafina durante 3 a 5 minutos
Urticaria por Calor Aplicar la temperatura adecuada en la zona afectada
Urticaria por Presión Retardada Colgar un peso en el brazo o la pierna
Urticaria Solar Exponer la espalda a distintas fuentes de luz (UVB, UVA y luz visible)

Análisis de sangre para determinar la causa

Es necesario que se hagan análisis para conocer la causa de las urticarias? El más importante es intentar establecer una causa a partir de la historia clínica: toma de nuevos fármacos, alimentos (la urticaria por alimentos aparece prácticamente siempre en la siguiente hora tras la ingesta), exposición al frío, ejercicio, etc.

En caso de que se detecte un posible origen, en algunos casos podrán realizarse pruebas por confirmar la causalidad: existen pruebas a la sangre (test de RAST) por confirmar algunas alergias a medicamentos, picadas de insecto, alimentos, etc.; también pueden realizarse pruebas a la piel con algunas sustancias sospechosas de producir urticaria (estas pruebas se denominan prick test).

En urticarias crónicas a menudo se practica unos análisis generales con determinación de hormonas tiroidales, anticuerpos antitiroidales, estudio de hepatitis, entre otras. En ocasiones se hace un estudio en excrementos o en sangre para descartar infección por parásitos que pueden dar lugar a urticaria.

En atención primaria por su característica de longitudinalidad todos los pacientes son seguidos en todas sus patologías. Como hemos comentado antes, en la urticaria crónica se hace un mínimo estudio de laboratorio con un análisis de sangre para descartar enfermedades sistémicas (un hemograma, una VSG y poco más).

Pruebas que pueden realizarse:

  • Analítica general.
  • Función tiroidal.
  • Anticuperpos antitiroidales.
  • Pruebas específicas en sangre de alérgenos: RAST.
  • Prick test.
  • Prueba del sérum autólogo.
  • Biopsia cutánea (excepcional).
  • Estudio del complemento: angioedema familiar, enfermedades autoinmunes.
  • Serologías de infecciones por virus de hepatitis B y C.

Tratamiento de la Urticaria

Cuando aparece un episodio de urticaria aguda se debe acudir a un médico o al servicio de Urgencias para recibir tratamiento. Se trata con antihistamínicos y, según la gravedad del cuadro, en ocasiones es preciso emplear también corticoides. Es importante saber que este tratamiento es insuficiente: es aconsejable seguir tomando los antihistamínicos durante varios días, ya que de lo contrario la urticaria puede reaparecer.

El proceso agudo se trata en una consulta de urgencias con antihistamínicos y, según la gravedad del cuadro, con corticoides. Generalmente, un episodio aislado de urticaria aguda sin angioedema, sin repercusión, no requiere una evaluación posterior por parte del médico.

En cuanto a la urticaria crónica, tenemos tratamientos disponibles para controlar los síntomas y que el paciente esté libre de lesiones y picor. Se inicia con antihistamínicos que puede requerir dosis más elevadas, si en dos semanas no se obtiene respuesta se emplea tratamiento biológico, en el momento actual Omalizumab, pero hay varios anticuerpos y diversas moléculas con resultados prometedores en investigación que estarán disponible en poco tiempo.

El pilar del tratamiento farmacológico de la urticaria son los antihistamínicos, sobre todo los de última generación menos sedantes. Se va aumentando la dosis hasta conseguir controlar los síntomas llegando hasta 4 veces la dosis habitual. Se reevalúan los pacientes cada 2-4 semanas hasta conseguir el control de los síntomas.

Como segunda línea de tratamiento se utilizan fármacos como el omalizumab. Esto se lleva a cabo en los servicios de dermatología y conlleva unas medidas de precaución como asegurarse que no se padece una infección activa, TBC, una alergia al fármaco, etc.

El único tratamiento que existe para estas urticarias son los antihistamínicos,: en ocasiones requieren altas dosis, a pesar de lo cual a veces no se logran controlar. La urticaria por presión retardada suele requerir corticoides.

La principal medida en el tratamiento de la urticaria si se conoce la causa que la desencadena es evitarla (sería el caso de los fármacos, desencadenantes físicos) o hacer un tratamiento de la patología que la precipita (infecciones, parasitismo intestinal, etc.). Si todo esto resulta insuficiente o no existe una causa evidente, su alergólogo probablemente le indicará un tratamiento con fármacos antihistamínicos.

Opciones de tratamiento para la urticaria crónica.

Recomendaciones Adicionales para Pacientes con Urticaria

  • Evite tomar aspirina y codeína. Si necesita analgésicos, puede tomar paracetamol (Gelocatil®, Termalgin®, etc).
  • Dieta libre de aditivos. En lo posible, limitar la ingesta a alimentos y bebidas naturales frescos, no envasados.
  • Evitar alimentos que pueden exacerbar la urticaria, por favorecer el flujo sanguíneo a la piel o contener determinados aditivos (aminas, sulfitos, nitrito sódico o salicilatos) que en algunos casos pueden aumentar la urticaria.
  • Para evitar nuevas lesiones de urticaria, utilizar ropa poco apretada. Lavar la ropa con detergentes suaves y aclarar bien.
  • En caso de que presente picor al salir de la ducha, sustituírla por baños templados, añadiendo al agua del baño bicarbonato o coloides de avena (tipo Dermopan). Utilizar jabones no irritativos para la higiene corporal, de glicerina o avena.

En resumen, la mayoría de los casos de urticaria/ANGIOEDEMA son muy molestos pero pasajeros y sin más gravedad. Con la ayuda de su médico los pacientes pueden evitar los desencadenamientos concretos -si existen- o, al menos, evitar las lesiones con la medicación adecuada. Lo más frecuente es que el cuadro remita espontáneamente, igual que apareció.

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