Impétigo en Niños: Causas, Síntomas y Tratamiento

El impétigo es una infección cutánea altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños pequeños. Esta afección es causada por bacterias y se presenta con lesiones rojas y costras, especialmente en la cara, manos y otras áreas expuestas del cuerpo. Aunque no suele ser grave, requiere atención médica para evitar complicaciones.

¿Qué es el Impétigo?

El impétigo es una infección superficial y localizada de la piel, producida por bacterias que son habituales en el exterior de la misma: Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus principalmente. El impétigo es una infección bacteriana de la piel que afecta más comúnmente a niños en edad preescolar y escolar, aunque también puede darse en adultos.

Según definen desde la Asociación Española de Pediatría (AEP), “Estas dos bacterias habitualmente conviven con nosotros en la superficie de nuestra piel sin producir ningún problema en condiciones normales. La infección se produce cuando sufrimos alguna herida o excoriación (rascones en la piel), y las bacterias aprovechan para invadir esa zona previamente sana”, explica la Dra. Silke Bianca Kirchschläger Nieto, pediatra del Equipo de la Dra. Ordovás.

La enfermedad se caracteriza por la aparición de ampollas o llagas que se rompen y forman costras de color miel. El impétigo ha sido una de las infecciones cutáneas más comunes en los niños desde hace siglos. Su prevalencia es más alta en zonas con clima cálido y húmedo, donde las bacterias prosperan. Se trata de una infección que es muy común durante el verano ya que tanto la humedad como el calor son sus ‘caldos de cultivo’. Además hay una mayor exposición de la piel lo que da lugar a más cortes o heridas y picaduras de insectos.

El impétigo generalmente aparece cuando las bacterias ingresan en el cuerpo a través de una herida o lesión en la piel, como un corte, raspadura, picadura de insecto o erupción cutánea. Factores como la higiene deficiente, el clima cálido y húmedo, y la cercanía con personas infectadas pueden aumentar el riesgo de contagio.

Síntomas del Impétigo

Normalmente las lesiones comienzan en forma de granito de color rojo, que se transforma en ampolla y, cuando esta explota, se forman las costras amarillentas típicas del impétigo, conocidas como ‘costras melicéricas’ porque su color recuerda al de la miel; “aunque, en ocasiones, no llegamos a observar la fase de ampolla y sólo vemos la costra”, aclara la doctora.

¡Papás! No hay que preocuparse porque estas costras no dejan cicatriz, pero sí hay que tener cuidado porque el impétigo es muy contagioso. “Es habitual que se produzcan más lesiones satélites por contigüidad o en otras localizaciones por el rascado. Y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque es más habitual en la cara (alrededor de la nariz y en la barbilla) y en las extremidades”, asegura la doctora.

Normalmente es común en niños de entre 2 y 6 años debido a que tienen más tendencia a rascarse y es que, dichas lesiones, son bastante incómodas ya que pueden producir picor, ardor e incluso dolor. La Dra. Kirchschläger, además, añade que “no se suele acompañar de fiebre prácticamente nunca, pero sí es frecuente que se observe un aumento del tamaño de los ganglios de la zona por la respuesta inflamatoria a la infección localizada”.

Impetigo contagioso

¿Es Contagioso el Impétigo?

El impétigo es altamente contagioso y se propaga fácilmente por contacto directo con las lesiones de la piel. Especial cuidado con objetos que han sido contaminados por impétigo, ya que son transmisores de la bacteria. Esto incluye elementos de uso personal como toallas, sábanas, ropa y otros enseres que puedan haber estado en contacto con la piel infectada.

Es fundamental enfatizar la importancia de mantener una higiene rigurosa para prevenir la propagación de la infección, especialmente en entornos donde hay convivencia cercana, como dentro del núcleo familiar o en instituciones educativas como escuelas y guarderías. Medidas como el lavado frecuente de manos, evitar compartir objetos personales y limpiar y desinfectar superficies regularmente son cruciales para controlar la diseminación de la enfermedad entre los miembros de la comunidad.

Duración del Impétigo

La duración de los efectos del impétigo en la piel puede variar significativamente dependiendo de si se recibe tratamiento médico o no. El impétigo suele curarse en pocos días con tratamiento antibiótico, generalmente en unos 7 a 10 días con cremas o ungüentos tópicos, o en unos pocos días con antibióticos orales si es necesario. Sin tratamiento, el impétigo puede tardar de 2 a 4 semanas en curarse por sí solo.

Si el impétigo no se trata, pueden surgir complicaciones más graves, incluyendo infecciones cutáneas más profundas.

Prevención del Impétigo

Tal y como nos explica la Dra. Kirchschläger al inicio del post, el impétigo aparece, generalmente cuando, tras una herida o picadura, las bacterias ‘aprovechan’ para penetrar en nuestra piel traspasando la barrera cutánea y produciendo la infección. “Por este motivo, la mejor medida preventiva, sin lugar a dudas, es mantener una higiene adecuada. Es importante un lavado de manos frecuente y cualquier herida superficial debe lavarse inmediatamente con agua y jabón y, posteriormente, aplicar alguna solución antiséptica (como, por ejemplo, clorhexidina)”, indica.

Los niños que padecen dermatitis atópica tienen una mayor predisposición a este tipo de infección, por ello, la principal recomendación será “mantener una hidratación adecuada de la piel con emolientes y las uñas cortas y limpias en estos pacientes”, dice la doctora.

Tratamiento del Impétigo

El tratamiento del impétigo depende de la extensión y la gravedad de la infección.

  • Antibióticos tópicos: Los ungüentos antibióticos son la primera línea de tratamiento para casos leves.
  • Higiene adecuada: Es fundamental lavar las áreas afectadas con agua y jabón, además de cubrirlas para evitar el contagio.

Para aliviar los picores y quemazón que producen las lesiones de la piel lo más aconsejable es lavarlas con agua y jabón de forma muy suave y varias veces al día. “Su médico pautará además una crema antibiótica tópica que se suele aplicar sobre la región afecta entre 2-3 veces al día durante 7 días. Las más empleadas son la mupirocina o el ácido fusídico.

Ocasionalmente, si las lesiones son muy extensas, no evolucionan de forma adecuada con el tratamiento en crema o aparecen síntomas generales como la fiebre, podría ser necesario iniciar tratamiento antibiótico tomado por vía oral. La curación debería comenzar al cabo de 2-3 días de iniciar el tratamiento antibiótico”, observa la Dra. Kirchschläger.

Cómo Calmar el Picor del Impétigo

Los picores que pueden ocasionar las lesiones por impétigo pueden ser muy molestas en niños. Algunos consejos que pueden aliviar esos picores son:

  • Es fundamental evitar rascarse las lesiones de impétigo, ya que el rascado puede empeorar la infección, extenderla a otras áreas del cuerpo y provocar nuevas lesiones o cicatrices. Mantener las uñas cortas puede ayudar a prevenir el daño accidental.
  • Aplicar compresas frías sobre la zona afectada puede proporcionar un alivio inmediato del picor y la irritación. La frescura ayuda a adormecer las terminaciones nerviosas y a reducir la inflamación. Es importante usar compresas limpias y cambiarlas regularmente para evitar la contaminación.
  • En casos de picor intenso que afecte el sueño o el bienestar del niño, es crucial consultar con el pediatra. Un dermatólogo podrá evaluar la situación y determinar si es apropiado el uso de antihistamínicos orales. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir la sensación de picor al bloquear la acción de la histamina, una sustancia que el cuerpo libera en respuesta a una irritación. El doctor indicará la dosis y el tipo de antihistamínico más adecuado para la edad y el peso del niño.

Consejos para Padres

Si has notado que tu hijo tiene alguna lesión que pudiera ser impétigo, debes acudir a su pediatra para valoración y tener especial cuidado siguiendo las siguientes recomendaciones que proporciona la doctora:

  • Es contagioso hasta que desaparezcan las erupciones o bien hasta que hayan transcurrido dos días desde el inicio del tratamiento antibiótico con evidencia de mejoría.

Preguntas Frecuentes sobre el Impétigo

¿Qué causa el impétigo?

El impétigo está provocado por bacterias que suelen estar en la superficie de nuestra piel, como el Streptococcus pyogenes y el Staphylococcus aureus. En condiciones normales, estas bacterias no causan ningún problema, sin embargo, si hay una pequeña herida, como una picadura de insecto, un arañazo o una rozadura, se abre una “puerta de entrada” para que estas bacterias penetren en la piel y causen una infección.

¿Cómo se ve el impétigo?

El impétigo se manifiesta como una costra que adquiere un tono amarillento sobre una herida que inicialmente no parecía tener mayor importancia. A veces, en lugar de la costra, puede aparecer una ampolla llena de líquido. Las lesiones pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, siendo comunes alrededor de la nariz, la barbilla, los muslos, rodillas o glúteos.

Por lo general, el impétigo no suele causar fiebre, pero es común que los ganglios linfáticos cercanos a la zona afectada aumenten de tamaño debido a la respuesta inflamatoria del cuerpo ante la infección. Los ganglios funcionan como los guardianes de nuestro cuerpo, que se activan para combatir el agente extraño.

¿El impétigo deja cicatriz?

En la mayoría de los casos no, mientras no se rasquen o manipulen las lesiones. Las costras caen solas y la piel recupera su aspecto.

¿Se deben lavar las lesiones del impétigo?

Sí. De hecho, se recomienda limpiar suavemente las zonas afectadas con agua tibia y jabón neutro.

¿El impétigo puede reaparecer?

Puede reaparecer, sobre todo si hay dermatitis previa, contacto con personas afectadas o hábitos de higiene deficientes. También si no se trata correctamente o se suspende el tratamiento antes de tiempo.

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