Las verrugas son una infección vírica de la piel y las mucosas producidas por el virus del papiloma humano (VPH). Globalmente, podemos considerar que un 65% de los casos se curan espontáneamente, sobre todo en los primeros 2 años tras la infección. Por lo tanto, la observación puede ser una actitud correcta ante este tipo de lesión. No existe un tratamiento antiviral específico frente al VPH.
Las verrugas comunes o vulgares pueden ser únicas o múltiples. Generalmente se observan en el dorso de las manos o en localización periungueal, pero pueden verse en cualquier parte del cuerpo. Las verrugas planas suelen verse en el rostro de los niños. Son pápulas aplanadas, del color de la piel normal, y no es infrecuente ver trayectos lineales que representan la traducción clínica del fenómeno de Koebner. Las verrugas plantares pueden ser únicas o múltiples y coalescer en forma de mosaico.
Verruga común en un dedo.
Métodos de Tratamiento para las Verrugas
Es importante remarcar que no existe ningún tratamiento efectivo en un 100% de los casos. Por lo tanto, en determinadas localizaciones, se requiere una cierta prudencia, como cuando se prescribe tratamiento para las verrugas faciales, recomendándose inicialmente la aplicación de preparados tópicos, ya que así se puede evitar la formación de cicatrices residuales que pueden ocasionar molestias.
En todos estos métodos químicos o cáusticos es importante advertir al paciente de que proteja la zona sana de alrededor de la verruga o papiloma con vaselina, para evitar dañar la piel por la acción cáustica del preparado. También es importante antes del tratamiento frotar cuidadosamente la superficie de estas con una piedra pómez o una lima de cartón.
A continuación, se presentan algunos de los tratamientos más comunes:
Tratamientos Químicos
Uno de los tratamientos que podemos ofrecerte en la oficina de farmacia para las verrugas vulgares está basada en ácidos. Componentes como en los medicamentos de venta libre utilizados para tratar las verrugas. Los más utilizados son el ácido salicílico, el ácido acético, el ácido láctico, y el ácido tricloroacético.
- Ácido salicílico: Sin duda uno de los tratamientos más utilizados, frecuentemente como primera línea. Para ser eficaz las concentraciones deben oscilar entre el 10-20%. Se puede utilizar en todas las localizaciones y tiene pocos efectos adversos. Requiere un uso continuado durante varias semanas para ser efectivo.
- Nitrato de plata: Un estudio demostró un 43% de curación frente al 11% del placebo.
- Retinoides tópicos: Son queratolíticos poco potentes, especialmente adecuados para el tratamiento de las verrugas planas faciales, en las que se busca hacer un efecto exfoliante progresivo sin originar cicatrices residuales ni provocar quemaduras. Por ejemplo, el ácido retinoico al 0,05% 2 veces al día, o 0,1% por las noches.
- Glutaraldehído: Se formula en etanol al 10% para aplicar dos veces al día. Tiene el doble problema de la pigmentación marrón que produce y que el paciente puede quedar sensibilizado a una sustancia de uso común en la industria.
- 5-fluorouracilo: Puede utilizarse solo o, más frecuentemente, en combinación con ácido salicílico. La combinación de 5-fluorouracilo y ácido salicílico es un tratamiento tópico aprobado para el tratamiento de las lesiones de queratosis actínica. El 5-fluorouracilo causa la inhibición del crecimiento y de la división de las células, que están en una etapa de crecimiento acelerado y por lo tanto, provoca su eliminación. El ácido salicílico tiene un efecto queratolítico y reduce la hiperqueratosis o capa gruesa y dura de la piel asociada a la queratosis actínica. También facilita que el 5-fluorouracilo entre en la lesión a tratar de forma que pueda actuar mejor. La mayoría de los pacientes tratados con esta solución tópica presentan irritación e inflamación de leve a moderada en la zona de aplicación. Si lo utilizamos en fórmula magistral hay que reducir las concentraciones de ambos principios, y adecuarlos a la superficie a tratar. Una fórmula clásica es, por ejemplo, 5-Fluorouracilo al 2-3% + ácido salicílico al 10-15% + ácido láctico 10-15% en colodión elástico c.sp 20 ml. Algunos autores lo han aconsejado para tratar las verrugas periungueales.
- Cantaridina: Es una sustancia extraída de un coleóptero, la cantárida (Lytta vesicatoria o mosca de España), que tiene una potente acción vesicante, por lo que se utiliza para el tratamiento tanto de verrugas como del molusco contagioso. Se emplea a una concentración 0,7%, debe aplicarse sobre la lesión y retirar en 3-4 horas, con un 70% de respuesta a las dos aplicaciones.
- Ácido tricloroacético: Se suele utilizar para peelings químicos para disminuir manchas como lentigos seniles o anti-aging. El ácido desnaturaliza, precipita y destruye las verrugas por coagulación química del tejido afectado, clínicamente se observa un aplanamiento de las lesiones. El ácido tricloroacético es utilizado en el tratamiento de infecciones con papiloma virus a nivel vaginal en afecciones como condiloma, papiloma, verrugas vulgares.
Diferentes tratamientos para las verrugas.
Métodos Físicos
Se basan en la destrucción del tejido infectado mediante bisturí frío, electrocoagulación, laserterapia con CO2 o colorante pulsado y la crioterapia. El principal problema es el dolor, la necesidad en ocasiones de anestesia local y el riesgo de cicatrización.
- Electrocoagulación: No se debe utilizar en verrugas plantares por riesgo de cicatrices dolorosas y en localizaciones periungueales con mucho cuidado por riesgo de daño a la matriz ungueal y dejar una deformidad permanente.
- Laserterapia con CO2 o colorante pulsado: Este tipo de energías láser son absorbidas, fundamentalmente, por el agua en el CO2 y por la hemoglobina en el colorante pulsado, con lo cual se origina calor, que es lo que destruye la verruga. Ha de usarse mascarilla, por el riesgo de vaporizar partículas virales que pueden ser inhaladas por el médico. Tiene la ventaja, respecto a la electrocoagulación o la congelación, de que apenas existe dispersión del daño físico a la piel circundante a donde se aplica la radiación láser.
- Crioterapia: Utiliza nitrógeno líquido como sustancia criogénica, que tiene un punto de ebullición a 196 ° Es una técnica muy eficaz y poco dolorosa para destruir verrugas cutáneas. En las farmacias es frecuente encontrar una modalidad de crioterapia de venta libre que usa una mezcla de éter dimetílico, propano e isobutano. El tratamiento con frío se basa en la destrucción de las células de la piel. El congelamiento en sí no las mata, sino el proceso de descongelamiento: la célula se muere al perder la estructura durante el proceso de descongelamiento, iniciando un proceso de necrosis, y en el proceso también puede estimular al sistema inmune para actuar contra la infección. Los productos a base de crioterapia que se venden en la farmacia son bastante buenos, pero no llegan a la temperatura que llega la crioterapia que aplica el dermatólogo (-196ºC).
Crioterapia, retiro de verrugas con la aplicación de nitrógeno
Inmunomoduladores
- Imiquimod: El imiquimod en crema al 5% está aprobado para el tratamiento de verrugas genitales, carcinoma basocelular y queratosis actínicas, pero también se ha utilizado con éxito en verrugas víricas de diferente localización, como las verrugas plantares. El imiquimod es un modulador de la respuesta inmunitaria que, mediante la inducción de citrinas tipo Th1, desencadena una respuesta antivírica y antitumoral. Existe también comercializado al 3,75%, lo que puede ser adecuado para otras localizaciones como las verrugas planas faciales recalcitrantes. Estos medicamentos inmunomoduladores funcionan mejor si se acompañan de otro tratamiento queratolítico (como el ácido salicílico o el ácido láctico) que permita su mayor penetración.
- Podofilotoxina: La podofilotoxina es un efectivo citotóxico. Actúa tanto en superficies mucosas como en queratinizadas. Se utiliza en concentraciones al 0,5%, aplicándolas 3 días consecutivos, y repitiéndolo semanalmente por un máximo de 4 semanas. Para aplicar, se cubre la piel sana con vaselina, se aplica y debe lavarse con abundante agua 3 horas después de aplicada.
- Sinecatequinas del té verde (polifenol E): Se comercializa al 10% y su indicación son las verrugas genitales, pero se ha comunicado efectividad también en las de localización extragenital.
Antiverrugas Isdin: Una Opción Popular
Antiverrugas Isdin es un medicamento sin receta que elimina las verrugas de la piel de forma rápida y eficaz. Estas lesiones en la piel están provocadas por el virus del papiloma humano, y a veces no es fácil hacerlas desaparecer. Aplícate 1 gota al día y elimina definitivamente hasta las verrugas más persistentes.
Antiverrugas Isdin Colodión.
¿Cómo Funciona Antiverrugas Isdin Colodión?
Por un lado, el ácido salicílico lleva a cabo su triple acción para eliminar las verrugas:
- Queratolítica: Provoca el desprendimiento de la verruga, haciendo que se vaya secando hasta que se cae.
- Queratoplástica: Recupera el epitelio de la piel de la zona afectada.
- Antiséptica: Elimina los gérmenes presentes en la zona tratada.
Por el otro, el ácido láctico aporta su acción humectante, que favorece la eliminación de la verruga humedeciéndola.
Modo de Empleo
Una vez al día, aplícate el producto siguiendo estos pasos:
- Frota con una lima de uñas la punta de la(s) verruga(s). Hazlo cuidadosamente y sin apretar demasiado.
- Para evitar quemaduras, protege la zona tratada con pomada o alguna crema oleosa (por ejemplo, vaselina).
- Aplica 1 gota de Antiverrugas Isdin sobre cada verruga (el envase incluye una espátula aplicadora).
- Deja que el líquido se seque.
- Cubre la zona con un esparadrapo o pequeño apósito (tiritas), y no te lo quites hasta pasadas 12 horas.
En la mayoría de los casos, bastan unos días de tratamiento con Antiverrugas Isdin para que las verrugas desaparezcan. No obstante, ten en cuenta que puede llegar a ser necesario que uses este producto hasta 12 semanas para eliminar totalmente la lesión.
Composición
Cada mililitro de este producto contiene:
- 167 mg de Ácido Salicílico
- 167 mg de Ácido Láctico
Excipientes: Colodión (elástico).
No utilices Antiverrugas Isdin sobre zonas sensibles (ojos, interior de la nariz, interior de la boca). Este medicamento puede provocar quemaduras leves en la piel alrededor de la verruga. Protege bien la zona antes de aplicarte las gotas.
Ácido Tricloroacético: Una Opción Terapéutica
El ácido tricloroacético es utilizado en el tratamiento de infecciones con papiloma virus a nivel vaginal en afecciones como condiloma, papiloma, verrugas vulgares. Clínicamente se observa un aplanamiento de las lesiones.
Caso Clínico: Hiperplasia Epitelial Focal
Se reporta el caso de una paciente femenina de 10 años de edad, remitida al servicio de estomatología y cirugía oral de la universidad de Cartagena por dermatología con diagnostico histopatológico de hiperplasia epitelial sin atipias; al examen clínico se observaron múltiples pápulas en mucosa bucal, color rosado pálido, de consistencia blanda, base sésil, tamaño variables (2-4 mm) de diámetro, asintomáticas y de un año de evolución.
Como terapéutica de las lesiones se decide la aplicación de ácido tricloroacético a saturación, observándose resolución de las lesiones con dos topicaciones.
Modo de Aplicación del Ácido Tricloroacético
Los pasos a seguir para la aplicación del ácido se basaron en el protocolo del manejo ginecológico, las topicaciones se realizaron a cada lesión para tener mejor control del ácido tricloroacético en líquido a saturación.
- Lavar con abundante agua la lesión.
- Secar toda la superficie de la lesión.
- Topicar una de las lesiones con el ácido tricloroacético con un hisopo, pasados 50 segundos de la aplicación, la lesión toma una coloración blanca intensa por la quemadura química que produce el ácido.
- Aplicar en la cavidad oral una mezcla de agua y bicarbonato en polvo con un atomizador, para neutralizar el PH del ácido y eliminar residuos que puedan afectar tejidos adyacentes.
- Repetir el proceso en las otras lesiones.
Consideraciones Finales
La infección por VPH es extremadamente frecuente y no hay que olvidar que un gran porcentaje de los casos experimenta una regresión espontánea (60-70%). Existen multitud de tratamientos que se seleccionan en función de las preferencias del paciente y su estado inmunitario, la localización y el número de lesiones.
La mayoría de los tratamientos están dirigidos a la destrucción de las lesiones visibles o bien a la inducción de una respuesta inmune, ya que no se dispone de dianas específicas para destruir al VPH.
Es conveniente visitar a un dermatólogo si los tratamientos de verrugas disponibles sin receta no resultan suficientes. Llegado este punto, el dermatólogo dispone de herramientas que nosotros no tenemos en la farmacia: Frío más profundo, Curetajes o cirugía, Tratamiento con ondas, Productos químicos más potentes.