El acné es una de las afecciones cutáneas más comunes y frustrantes, que afecta a personas de todas las edades y puede tener un impacto significativo en la autoestima y la confianza. Cada vez son más las personas que, cumplidos casi los 30 años, padecen problemas de acné. Detrás de este acné tardío, que suele ser más frecuente en mujeres que en hombres, se encuentran factores genéticos, hormonales, el estrés, la contaminación e incluso la alimentación. El acné en adultos es una condición que puede surgir por diversas razones, afectando a la apariencia y salud de la piel.
El acné es una enfermedad que se debe a una combinación de factores que interactúan entre sí. El acné común o vulgaris aparece cuando los folículos pilosos de la piel se obstruyen por la presencia de grasa o células muertas. El acné es una enfermedad que afecta los folículos pilosebaicos (“poros”) en la que se produce una alteración de su funcionamiento.
Es fundamental usar un limpiador suave que no irrite la piel ni elimine sus aceites naturales. La importancia de limpiar la piel a diario es innegable. La piel con tendencia acneica debe limpiarse a fondo todos los días, por la mañana y por la noche, para ayudar a recuperar su equilibrio. Es una barrera protectora contra las agresiones externas, acumulando impurezas y exceso de grasa. Limpiar la piel adecuadamente evita un entorno propicio para la aparición de granos.
Para una limpieza eficaz:
- Por la mañana: Elimina el exceso de grasa y restos de crema de la noche anterior. Un agua micelar o un gel limpiador purificante son opciones ideales para despertar la piel.
- Por la noche: Elimina impurezas acumuladas durante el día, como polvo, sudor, contaminación y maquillaje. El método de la doble limpieza es muy eficaz.
Utiliza un gel limpiador purificante suave y sin jabón, masajeando suavemente el rostro para disolver las impurezas.
Tratamientos Tópicos Efectivos
Los tratamientos tópicos son esenciales en la lucha contra el acné:
- Peróxido de Benzoilo: Reduce las bacterias y seca el exceso de grasa. Ideal para tratar pústulas y nódulos.
- Ácido Salicílico: Ayuda a desobstruir los poros y a exfoliar la piel. Es especialmente útil para prevenir puntos negros y blancos.
- Retinoides tópicos: Promueven la renovación celular y previenen la obstrucción de los poros.
- Antibióticos: Reducen la inflamación y las bacterias. Se utilizan durante un período limitado para evitar resistencia.
Es importante recordar que durante las primeras semanas de tratamiento, en algunas pieles puede ocurrir una exageración de las lesiones acneicas, debido a que los productos cosméticos empiezan actuando en las capas más profundas de la epidermis. En pocas palabras: cuando empiezas el tratamiento, pueden aparecer granitos en zonas donde antes no tenías.

Tratamientos con Luz y Láser
Los tratamientos con luz y láser pueden ser efectivos para reducir el acné severo y las cicatrices de acné:
- Terapia de luz azul: Utiliza luz azul para matar las bacterias que causan el acné.
- Láser de diodo: Penetra profundamente en la piel para reducir las glándulas sebáceas y las bacterias.
- Láser CO2: Utilizado principalmente para la reducción de cicatrices, este láser elimina capas finas de piel para mejorar la textura y apariencia general.
- Luz Pulsada Intensa (IPL): Emite múltiples longitudes de onda de luz para tratar el acné y reducir el enrojecimiento y la pigmentación.
Isotretinoína: Un Tratamiento para Casos Severos
La isotretinoína oral fue el primer tratamiento que permitió una mejoría completa a medio y a largo plazo a la hora de eliminar el acné, siendo actualmente el medicamento más eficaz para abordar el acné más severo. La isotretinoína es un derivado de la vitamina A utilizado para casos severos de acné. Es muy efectivo pero requiere supervisión médica debido a sus posibles efectos secundarios.
ISOTRETINOINA ¿La mejor opción para el acné severo?
Se centra en el exceso de producción de grasa en la raíz del problema, y puede curar incluso el acné quístico. Sin embargo, esta medicación es fuerte, y puede tener graves efectos secundarios. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Esta solución se utiliza como último recurso, y los pacientes necesitan hacerse análisis de sangre con regularidad para comprobar la respuesta del cuerpo al tratamiento. Entre los efectos secundarios se incluyen sequedad grave de la piel y los labios, así como del área nasal, que da lugar a descamación, tensión e incluso hemorragia nasal. Si tomas isotretinoína, necesitar mantener la piel hidratada con texturas nutritivas y densas, así como con un protector solar con SPF alto (30-50). Opta por un bálsamo labial fuerte, como el bálsamo NUTRITIC Labios, y prueba un espray de agua termal para aliviar la piel.
Rutinas de Cuidado de la Piel Personalizadas
Según necesidades, vamos a crear cinco rutinas para diferentes tipos de piel acnéica:
- Piel grasa con comedones: Suele aparecer exceso de sebo en la zona T, es decir, en frente y zona nasal. Predominan los comedones y, en menor grado, las pústulas y pápulas.
- Acné adulto inflamatorio: Este tipo de acné suele aparecer en la zona inferior del rostro, sobre todo localizado en el mentón, y las lesiones suelen ser de carácter inflamatorio. Hay menos seborrea en la piel que en el acné adolescente.
- Piel sensible con acné: Este tipo de acné comparte características con acné adulto, pero prestando especial cuidado a no usar productos muy agresivos con la piel. La rutina contiene pocos productos para no cargar mucho la piel.
- Acné hormonal durante el embarazo: Este acné tiene un gran componente hormonal, aparece sobre todo en el segundo trimestre y en la zona de la barbilla. Tenemos que prestar especial atención al uso de cosméticos que contengan ingredientes aptos durante el embarazo y a la aparición de manchas, propia de este estadio.
- Maskné (acné por la mascarilla): Este acné, que tanto ha dado que hablar durante los últimos años, se produce debido al roce de la mascarilla con la piel, además de producir un exceso de humedad en la zona de la boca debido al vapor y el sudor.
Consejos Adicionales para el Cuidado de la Piel
Además de los tratamientos específicos, es fundamental seguir estos consejos:
- Mantener la piel hidratada: Incluso si tienes acné, es crucial mantener la piel hidratada.
- Protección solar: Los tratamientos para el acné pueden hacer que tu piel sea más sensible al sol. Es obligatorio usar un fotoprotector solar SPF 50+ a diario y altamente recomendable evitar la exposición solar directa.
- Mantener una dieta equilibrada: Algunos estudios sugieren que ciertos alimentos pueden influir en el acné. Reduce el azúcar, los carbohidratos y las grasas refinadas.
- Reducir el estrés: El estrés puede agravar el acné.
Tratamiento de Cicatrices de Acné
Eliminar el acné no sólo se trata de erradicar los brotes; también es importante abordar las marcas y cicatrices que puede dejar. Para tratar esta inflamación de manera precoz, se utilizan herramientas como el láser vascular, la luz pulsada y la terapia biofotónica, que ayudan a minimizar el riesgo de cicatrices permanentes. En algunos casos se emplea una pequeña intervención quirúrgica: la subcisión, con el objetivo de corregir las cicatrices de acné más hundidas.
Conclusión
Tratar el acné sin empeorar la piel es posible con los métodos y productos adecuados. El tratamiento del acné es una maratón, no un sprint. La piel tiene sus propios tiempos de regeneración. Lo habitual es empezar a notar mejoría en la textura y reducción de la inflamación tras las primeras 2 - 4 semanas.
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