Las alergias a cremas, aunque no son un fenómeno común, representan una preocupación tanto para los consumidores como para los profesionales de la salud. Es bastante frecuente encontrar productos cosméticos que contienen alergenos o sustancias irritantes para la piel, por lo que es sumamente importante fijarse en su composición para proporcionar a nuestro cutis las sustancias correctas que necesita.
¿Qué es la alergia de contacto del rostro?
¿Te han aparecido manchas rojas, a menudo secas, en el rostro? ¿Te producen picor? Probablemente se trate de una dermatitis de contacto del rostro, también llamada eczema de contacto del rostro. Se trata de una reacción alérgica del rostro que se produce cuando la piel entra en contacto directo con una sustancia a la cual es alérgica.
Síntomas de la dermatitis de contacto del rostro
Los síntomas de la dermatitis de contacto del rostro son:
- Manchas rojas difusas (con bordes irregulares) responsables de un picor intenso
- Vesículas transparentes llenas de líquido que se rompen y rezuman (a menudo debido al rascado)
- A veces, el eczema en el rostro se acompaña de hinchazón de los tejidos (edema), especialmente en los párpados.
Los síntomas pueden tardar entre tres y diez días en aparecer tras el contacto, lo que a veces dificulta la identificación del agente desencadenante.
Zonas afectadas por el eczema de contacto del rostro
La dermatitis de contacto en el rostro puede desarrollarse en cualquier parte, pero principalmente en las orejas, los labios y los párpados, que son zonas especialmente sensibles.
Diferencia entre eczema de contacto e irritación
El eczema de contacto en el rostro es una reacción alérgica, causada por el simple contacto con un alérgeno, mientras que la dermatitis irritante se produce como resultado de agresores físicos (como la fricción) o químicos en la piel, pero sin la participación de un alérgeno.
¿Cómo se produce una alergia a una crema?
El mecanismo subyacente detrás de las alergias a las cremas se basa en un proceso denominado sensibilización. Esta reacción ocurre cuando la piel entra en contacto con un alérgeno, una sustancia que el sistema inmunológico de una persona reconoce como extraña. La exposición inicial puede no resultar en una reacción visible, pero el sistema inmunológico se activa y ‘recuerda’ el alérgeno.
🔴 URTICARIA | Que es? Sintomas y tratamiento! @drapilarochoa - Dermatologa
Ingredientes comunes que causan alergias
Existen varios ingredientes en las cremas que son conocidos por causar alergias. Los conservantes son necesarios para evitar el crecimiento de microorganismos en los productos, pero en algunos individuos, estos pueden provocar reacciones alérgicas.
Perfumes y aromatizantes
Los perfumes son responsables de la mayoría de dermatitis de contacto alérgicas por cosméticos. En la etiqueta, por ley, debe estar indicado con claridad cuando los 26 alérgenos aromáticos que existen superen el 0,001% en productos que no se aclaran o el 0,01% en los que se enjuagan con agua.
Los aromatizantes para cosmética que más alergias suelen provocar son los siguientes: geraniol, aldehído cinámico, hidroxicitronelal, alcohol cinámico, eugenol, isoeugenol, aldehído amilcinámico, linalool y musgo de encina absoluto. ¡Mantenlos lejos de tu cara!
Conservantes
Los conservantes, por su parte, son moléculas reactivas que provocan la muerte de los microorganismos que podrían contaminar los productos cosméticos. A cambio, pueden suponerte una buena rojez en el rostro. Los conservantes que causan menos alergias en la actualidad son los parabenos.
Los que más, el metildibromoglutaronitrilo -prohibido desde 2008 en España en productos que no se enjuagan-, el formaldehído y sus liberadores, las isotiazolinonas y el iodopropinil butil carbamato (no, no podríamos nombrarlos todos de carrerilla).
Es importante saber que no existe un cosmético sin conservantes: se intenta añadir la menor cantidad posible de ellos y fabricar envases cuyo diseño evite contaminaciones del producto, así como seleccionar los conservantes cuyo perfil sea más inocuo, pero no pueden eliminarse.
Otros ingredientes a tener en cuenta
Existen otros ingredientes que pueden provocar alergias, aunque se usan muy poco. Si eres propenso, comprueba que tus cosméticos no tienen excipientes como el propilenglicol, ni ciertos alcoholes grasos como el alcohol cetílico y la cocamidopropiol betaína (especialmente habituales en champús y geles de baño).
Alergia al Níquel en Cosméticos
La belleza y el cuidado personal son aspectos importantes en la vida de muchas personas, pero lo que a menudo pasa desapercibido es el riesgo de desarrollar alergias a los ingredientes comunes en los productos cosméticos, como el níquel. La alergia cutánea al níquel es una reacción alérgica desencadenada por el contacto con productos que contienen este metal, y puede manifestarse como enrojecimiento, picazón, hinchazón e irritación de la piel.
El níquel es un metal comúnmente utilizado en la fabricación de joyería, hebillas de cinturón y productos metálicos en general. Sin embargo, también puede encontrarse en trazas en algunos productos cosméticos, especialmente en sombras de ojos, delineadores y labiales.
Prevención de la alergia al níquel
La prevención es clave cuando se trata de evitar la alergia al níquel en los productos cosméticos:
- Lee las Etiquetas: Antes de comprar cualquier producto cosmético, revisa cuidadosamente la lista de ingredientes en busca de cualquier mención de níquel.
- Opta por Cosméticos Hipoalergénicos & NIKEL TESTED: Los productos etiquetados como «NICKEL TESTED» son testados para asegurar un contenido de trazas inferior a 0,1 ppm (0,00001%) y ser menos propensos a causar reacciones alérgicas.
- Consulta a un Dermatólogo: Si tienes antecedentes de alergia al níquel o sospechas que podrías ser sensible a este metal, considera consultar a un dermatólogo.
- Evita la Joyería que Contenga Níquel: La joyería que contiene níquel puede ser una fuente común de exposición.
¿Cómo identificar una alergia a cosméticos?
Los síntomas más característicos son granitos, picor o sensación de irritación en la piel, enrojecimiento cutáneo, sensación de ojos llorosos y descamación intensa. Si notas un enrojecimiento en cuanto te aplicas una nueva crema hidratante, si te ruborizas con facilidad hasta las orejas o si una ráfaga de viento te provoca una desagradable sensación de hormigueo, probablemente tu piel es hipersensible y reactiva.
La piel alérgica es una piel que reacciona de forma anormal a una sustancia alergénica. La reacción alérgica es más o menos visible en la piel: eccema, urticaria, picor o simples manchas rojas. La reacción alérgica más común es la alergia de contacto: la piel reacciona al simple contacto con un producto o material (que va desde el perfume hasta los metales) que desencadena una reacción en la epidermis.
¿Qué hacer ante una reacción alérgica?
Evidentemente, el primer paso que hay que dar en el caso de que se perciba que un cosmético ha causado una reacción en la piel es dejar de utilizarlo. En caso de que la reacción haya sido grave, el farmacéutico está obligado a ponerlo en conocimiento de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Aunque lo habitual es que las reacciones cutáneas a cosméticos desaparezcan en pocos días, si persiste debes de acudir al dermatólogo.
Si una alergia es diagnosticada, el manejo implica evitar el ingrediente responsable. La educación del paciente sobre los ingredientes y el fomento de la realización de pruebas de parche en una pequeña área de la piel antes de usar un producto nuevo pueden ser medidas eficaces.
Pruebas para detectar alergias
Tras la historia dermatológica detallada y valoración en consulta, el dermatólogo puede considerar realizar el estudio de la dermatitis alérgica mediante “pruebas de contacto” o “pruebas epicutáneas”. Por convenio de dermatólogos expertos, en cada país se seleccionan los alérgenos más frecuentes en la población para el estudio de las dermatitis de contacto, en lo que se denomina “batería estándar”.
Estas pruebas médicas son capaces de diagnosticar la alergia provocando una manifestación de las mismas en la piel. Para ello, se expone a la piel a ciertos alérgenos. Las pruebas más comunes son los llamados prick-test, que consiste en depositar el alérgeno (una pequeña gota), directamente sobre la dermis y después se punciona con una lanceta para que penetre las capas más profundas. Después de 15-20 minutos se pueden extraer los resultados cuando se presenta picazón, una pápula o un halo eritematoso.
Cuidado de la piel sensible y alérgica
No todas las pieles toleran igual los productos cosméticos. No por ser de calidad o de una marca conocida quiere decir que sean válidos para todo tipo de pieles. Aquellas personas con tendencia a las alergias o que suelen sufrir reacciones deben de elegir preferentemente productos específicos para pieles sensibles, especialmente en aquellos cosméticos de uso diario.
Si tienes una reacción alérgica en la cara o en otra parte del cuerpo, no hay nada mejor como cuidar la piel y mantenerla siempre protegida. Además de determinar qué es lo que causa la reacción alérgica piel, es esencial utilizar productos que sean nobles con la dermis y que contribuyan a cuidarla.
Recomendaciones para el cuidado diario
- Para limpiar la piel con tendencia alérgica, elige un desmaquillante para el rostro y los ojos envasado en monodosis estériles.
- Después de limpiar la piel, vaporízala con el spray refrescante y calmante de Agua Termal de La Roche-Posay.
- Para hidratar la piel con tendencia alérgica, necesitas una crema calmante formulada con los ingredientes mínimos.
El término "hipoalergénico"
En el mercado actual, muchas cremas al menos tienen un contactante o un componente capaz de producir alergia descrita en la piel. El término “hipoalergénico” en una crema puede ser confuso, incluso, cremas con este término diseñadas para pieles sensibles o de bebé pueden contener perfumes, por ejemplo.
Conclusión
Aunque las alergias a las cremas no son frecuentes, son una realidad que afecta la calidad de vida de ciertos individuos. La clave para manejar y prevenir estas reacciones es la educación, el reconocimiento temprano y la evitación de desencadenantes conocidos. Los dermatólogos tienen un papel importante en la educación de los pacientes sobre el riesgo de alergias a cremas y en el tratamiento de las reacciones alérgicas cuando ocurren.