Apósitos de Silicona en el Tratamiento de Queloides: Estudios y Evidencia

Cada uno de nosotros tenemos en mayor o menor medida alguna cicatriz o cicatrices en nuestro cuerpo que nos recuerdan algún episodio de nuestra vida, muchas veces gracioso y muchas otras no tanto.

El aspecto final de una cicatriz depende de varios factores tal y como explicábamos con anterioridad, como el tipo o color de piel, siendo las pieles más claras las que generalmente mejor reaccionan, la dirección de la herida, la edad de la persona, donde la herida en una persona joven regenera más rápido y mejor y una buena alimentación que otorgue nutrientes a la piel.

Para que una herida cierre bien y nos deje la mínima señal o incluso ninguna, hay unos cuidados básicos que dependen del paciente y que hay que establecer como rutina hasta una total cicatrización.

Queloides vs. Cicatrices Hipertróficas

Lo primero que debemos saber, para nuestra tranquilidad, es que esos bultitos que salen donde está el agujero no siempre son queloides. Aunque comúnmente los llamemos así, se tratan de cicatrices hipertróficas. "Los queloides son cicatrices desproporcionadamente grandes que genera el mecanismo reparador de la piel. Pueden aparecer por una lesión cutánea o de forma espontánea, pero siempre sobrepasa los límites de la herida que lo originó. Lo que ocurre con los piercings se llama cicatriz hipertrófica.

Así pues, no debemos alarmarnos creyendo que tenemos un problema de queloides cuando nuestro nuevo piercing de tendencia se ponga duro y abultado. Solo es una cicatriz y puede salir, aunque no haya infección previa.

La experta consultada afirma que no existe una causa concreta para explicar estas cicatrices hipertróficas en nuestros piercings. "Es multifactorial y sobre todo desconocida, aunque mucho más común en gente joven. Puede salir haya o no infección previa.

Las cicatrices hipertróficas presentan tejido conectivo en exceso adhiriendo los planos superficiales a los más profundos; tienden a retraerse, contraerse y limitar la movilidad de la zona, requiriendo ocasionalmente extirpación quirúrgica.

La diferencia entre una cicatriz queloide y una cicatriz hipertrófica radica en su comportamiento y su forma de desarrollarse a lo largo del tiempo. Ambas resultan de una curación excesiva tras una lesión en la piel, pero tienen características distintas. Las cicatrices hipertróficas se desarrollan de manera exagerada, pero permanecen dentro de los límites de la herida original, y con el tiempo tienden a disminuir su tamaño y mejorar su apariencia.

Son cicatrices elevadas, rojas y a menudo se ablandan y aplanan con el paso de los meses. En cambio, las cicatrices queloides crecen y se extienden más allá de los límites de la herida inicial o zona afectada, y no suelen reducirse ni mejorar por sí solas.

Pueden ser más gruesas, más oscuras y, en ocasiones, dolorosas o pruriginosas. Esta diferencia en el comportamiento hace que las hipertróficas tengan una tendencia a estabilizarse, mientras que las queloides, se pueden seguir expandiendo si no se tratan adecuadamente.

Los queloides crecen bajo los límites de sus heridas originales y, por tanto, en la piel normal circundante. Por tanto, los queloides se producen con frecuencia en zonas del cuerpo con estiramiento fuerte y/o repetitivo de la piel, tales como el lóbulo de la oreja, los hombros y la escotadura esternal3.

Su aparición es debida a una sobreproducción de colágeno durante el proceso de reparación cutánea, lo que provoca una acumulación densa y elevada de tejido cicatricial. Su desarrollo puede estar influenciado por factores genéticos, predisposición individual, tono de piel y ciertos estímulos como cortes, quemaduras, cirugías, perforaciones o incluso acné severo.

¿Qué son los queloides y como se eliminan?

Los queloides son cicatrices anómalas que se forman cuando la piel responde de manera excesiva a una lesión, ya que generan un crecimiento desproporcionado de tejido fibroso más allá de los bordes de la herida original. Las infiltraciones de corticoesteroides es la mejor opción para eliminar los queloides ya que ayudan a reducir la inflamación, el volumen y la dureza del tejido cicatricial en varias sesiones, logrando una mejoría progresiva.

A diferencia de una cicatriz normal, los queloides no disminuyen con el tiempo y pueden generar molestias como picor, dolor o sensación de tirantez.

Su aparición es más frecuente en personas con fototipos de piel más altos y en zonas del cuerpo con mayor tensión, tales como el pecho, los hombros, la espalda y los lóbulos de las orejas.

El tiempo que tarda un queloide en desaparecer puede variar significativamente según el caso y la respuesta del organismo de cada paciente. En general, los queloides no desaparecen por sí solos de forma natural, ya que están formados por un exceso de colágeno que no se reabsorbe con el tiempo. Aunque algunas cicatrices pueden mejorar y suavizarse parcialmente con los años, los queloides tienden a permanecer estéticamente notorios y pueden incluso crecer en tamaño.

Las cicatrices queloides pueden ser más prominentes durante los primeros seis meses, ya que es cuando su crecimiento es más activo. A partir de ese momento, el queloide puede dejar de aumentar de tamaño, sin embargo, puede seguir siendo visible y elevado durante un tiempo prolongado. El uso de apósitos de silicona o geles indicados por el especialista contribuye a regular la producción de colágeno y mejorar el aspecto de la piel en las semanas posteriores.

Estudios Clínicos sobre Apósitos de Silicona

Guía de Práctica Clínica (1) del catálogo del Sistema Nacional de Salud, para el abordaje de las úlceras vasculares de diversas etiologías y la atención de pacientes afectos de esta patología, recomiendan los apósitos de silicona en la fase de epitelización.

En un ensayo clínico controlado aleatorio y multicéntrico (2), realizado durante 8 semanas, se comparan los efectos de una nueva preparación de apósitos auto adherentes de silicona con un hidropolímero utilizados en la etapa II de las úlceras por presión. En el se dice que para ser eficaz en el tratamiento de las úlceras por presión, se debe poner un apósito que mantenga el ambiente húmedo y absorba el exudado, lo que facilita la cura de la úlcera y protege la piel circundante.

Participaron 38 pacientes. En 18 se utilizó el apósito de silicona (la edad media 83.8, con un rango de edad de 74.9 a 95.1) y en 20 el hidropolímero (la edad media 82.5, con un rango de edad de 66.4 a 91.9).

Se midió el poder curativo, el estado de la úlcera y de la piel circundante y la facilidad para colocar y retirar el apósito. Durante el estudio, 8 úlceras del grupo con apósito de silicona (44%) y 10 del grupo de hidropolímero (50%) se curaron. Ambos apósitos fueron cambiados aproximadamente una vez a la semana y no se vieron muestras de inflamación, diferencias en la cantidad de exudado y de olor.

En el grupo con apósito de silicona fueron menos comunes el daño en la piel circundante, la maceración y la dificultad para retirar el apósito. Las diferencias en cuanto al daño de la piel entre ambos apósitos fueron significativas durante las semanas 1, 2 y 3 (P<0.05).

Un metaanálisis (3) determina la eficacia del uso del apósito adhesivo con gel de silicona para prevenir los queloides y cicatrices hipertróficas, cubriendo con el las heridas quirúrgicas. Se incluyeron en la revisión trece ensayos clínicos, con un total de 559 personas, con un rango de edad entre 2 a 81 años.

En los estudios de la prevención, en comparación con la opción de no tratamiento, el apósito de gel de silicona redujo la incidencia de marcar con una cicatriz hipertrófica en los pacientes propensos, (RR ci 0.21 a 0.98 de 0.46, del 95%), pero estos estudios eran altamente susceptibles al sesgo. De la misma manera mejoraban la elasticidad de la piel de la cicatriz (RR ci 2.55 a 29.02 de 8.60, del 95%), pero también fueron estudios susceptibles de sesgo.

Eficacia y Seguridad de Geles y Apósitos de Silicona

Con inicio en la visita basal, los pacientes, 22 mujeres (44%) y 28 hombres (56%), utilizaron el gel de silicona (n=25) o el apósito de poliuretano (n=25). El gel de silicona se aplicó a los pacientes con cicatrices localizadas en zonas expuestas. Los apósitos de poliuretano se aplicaron tanto en zonas expuestas como no expuestas.

Los pacientes del grupo gel de silicona aplicaron una pequeña cantidad del mismo a la cicatriz 2 veces al día (mañana y noche), mientras que los pacientes del grupo apósito de poliuretano aplicaron el mismo una vez por semana. En caso de caída del apósito se indicó a los pacientes que lo reemplazaran por uno nuevo lo antes posible. En ambos casos el tratamiento se siguió durante 12 semanas.

Los productos evaluados en el estudio fueron un gel de silicona tópico de 20ml (BE+gel reductor y reparador de cicatrices; Laboratorios Cinfa, S.A.) con factor de protección solar (SPF) 50 (UVB y UVA) y un apósito de poliuretano autoadherente y flexible de 4×30cm (BE+apósito reductor y reparador de cicatrices; Laboratorios Cinfa). Ambos son productos sanitarios en Europa, cuya intención es reparar y reducir las cicatrices una vez curada la herida y restaurada la epidermis, evitando el desarrollo de cicatrices anormales.

La puntuación media de VSS de los pacientes con cicatrices tratadas con gel de silicona fue de 5,4±2,08 en la visita basal. Esta puntuación media fue de 3,25±2,09 tras 30 días de tratamiento, 1,73±1,6 tras 60 días de tratamiento y 0,86±1,17 tras 90 días de tratamiento. La puntuación media de VSS de los pacientes con cicatrices tratadas con el apósito de poliuretano fue de 5,8±2,29 en la visita basal. Esta puntuación media fue de 2,61±1,85 tras 30 días de tratamiento, 1,24±1,30 tras 60 días de tratamiento y 0,33±0,66 tras 90 días de tratamiento (fig. 1 y tabla 3).

Considerando un 95% de intervalo de confianza, la mejora de las cicatrices expuestas producida por el gel de silicona transcurridos 90 días redujo la puntuación VSS en un rango de 3,43 a 5,84 puntos, mientras que la mejora producida por el apósito de poliuretano, en zonas cubiertas y expuestas, redujo la puntuación VSS en un rango de 4,82 a 6,61 puntos. Ninguno de los pacientes desarrolló cicatriz hipertrófica ni queloide durante los 90 días de tratamiento.

Además, los investigadores realizaron fotografías de las cicatrices de los pacientes en la visita basal (día 1) y las semanas 4.ª (día 30), 8.ª (día 60) y 12.ª (día 90). Las imágenes que representan la mejor evolución visual de las diferentes cicatrices pueden observarse en la figura 2.

El 95,45% de los pacientes tratados con el gel de silicona manifestaron que a ellos «les gustaba bastante» o «les gustaba mucho» el producto. Este porcentaje se incrementó hasta el 100% en el grupo tratado con el apósito de poliuretano. La reducción de la rojez de la cicatriz, y la suavidad y percepción de alisamiento de la misma fueron confirmadas por más del 80% de los pacientes. Además, todos los pacientes reportaron una percepción de mejora de la cicatriz durante los primeros 12 días del tratamiento.

Se reportaron 10 acontecimientos adversos durante el estudio clínico, siendo 4 de ellos acontecimientos adversos (AA) graves.

Tabla Resumen de Resultados

A continuación, se presenta una tabla que resume los principales resultados del estudio sobre la eficacia de geles y apósitos de silicona:

TratamientoPuntuación VSS Inicial (Promedio)Puntuación VSS después de 90 días (Promedio)Mejora Percibida
Gel de Silicona5.4 ± 2.080.86 ± 1.17Reducción de 3.43 a 5.84 puntos en VSS
Apósito de Poliuretano5.8 ± 2.290.33 ± 0.66Reducción de 4.82 a 6.61 puntos en VSS

Estos resultados sugieren que ambos tratamientos son seguros y efectivos para mejorar la apariencia de las cicatrices, tanto en áreas expuestas como no expuestas del cuerpo.

Parches Reductores de Cicatrices Trofolastin ¿Cómo Funcionan?

El Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF) y su Papel

El Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF) es conocido desde hace décadas como un elemento formador y de mantenimiento de la piel y diversas mucosas. El rhEGF promueve la curación de las heridas (traumáticas o quirúrgicas) y quemaduras, reduciendo la incidencia de cicatrices hipertróficas y queloides.

Se pueden considerar indicados los compuestos tópicos con rhEGF comercializados o a través de formulación magistral para el tratamiento de heridas (traumáticas o quirúrgicas), quemaduras, cicatrices hipertróficas y queloides.

El EGF promueve la proliferación de los queratinocitos, aumentando su adhesividad y motilidad y modulando a su vez su propia actividad por retroalimentación, regulando la inflamación cutánea, la función de barrera y la defensa ante la infección; es importante en la expresión y activación del sistema del complemento en la epidermis humana y en los queratinocitos.

Gran número de publicaciones sobre el EGF y su receptor versan básicamente sobre el papel de este último en la génesis del cáncer y en las oportunidades de bloqueo del receptor como terapia oncológica.

La primera opción terapéutica para la prevención de cicatrices hipertróficas son los productos basados en siliconas, preferiblemente en gel, tras la curación de la herida, que en casos severos se asocian a inyección de corticosteroides locales, o tras la exéresis de una cicatriz hipertrófica o queloide, para la prevención de recurrencias.

Mecanismo de Acción de la Silicona

Existen variadas presentaciones: parches o láminas de silicona, cremas de silicona y recientemente una presentación en gel. En la literatura médica, existen algunas teorías referentes al mecanismo de acción:

  • Aumento de la temperatura: las láminas o parches de silicona aumentan la temperatura en la superficie cutánea de 29°C a 30,7°C; esto podría aumentar la actividad de la colagenasa y el posterior aumento de la destrucción de colágeno en la cicatriz.
  • Hidratación: es el mecanismo que ha ganado más aceptación, se ha visto que la zona tratada con silicona pierde la mitad de agua medida como evaporación que la piel no tratada. Esta mayor hidratación produciría una inhibición en la proliferación de fibroblastos y en la síntesis de glicosaminoglicanos y colágeno.
  • Carga eléctrica, efecto compresivo y diferencia en la presión parcial de oxígeno en la zona tratada: todas estas son solo hipótesis experimentales que no han sido demostradas.

Recomendaciones Adicionales

Además de los tratamientos mencionados, es importante considerar las siguientes recomendaciones para el cuidado de las cicatrices y la prevención de queloides:

  • Protección solar: La exposición directa a la radiación puede oscurecer la zona tratada y afectar la calidad de la cicatrización, por lo que se recomienda aplicar un fotoprotector de amplio espectro a diario.
  • Evitar traumatismos: Evitar el roce, la presión o cualquier traumatismo en el área intervenida disminuye las posibilidades de una nueva formación queloidea.
  • Hidratación constante: La hidratación constante con productos indicados por el especialista contribuye a mantener la elasticidad de la piel y a prevenir irregularidades en su regeneración.

Siguiendo estas recomendaciones y utilizando los tratamientos adecuados, es posible mejorar significativamente la apariencia de los queloides y prevenir su recurrencia.

tags: #apositos #de #silicona #para #queloides