Artritis Psoriásica: Información Completa sobre el Reumatismo Psoriásico

La artritis psoriásica (PsA), también conocida como reumatismo psoriásico, es un reumatismo inflamatorio crónico (RIC). Se calcula que unas 215.000 personas en España padecen artritis psoriásica. Entre el 20 y el 30% de los enfermos de psoriasis desarrollan artritis psoriásica.

Si no se trata, la artritis psoriásica puede provocar rigidez articular crónica (conocida como "anquilosis") e incluso deformidad articular irreversible (con destrucción ósea u osteólisis). En efecto, se ha descubierto que las personas que tienen el gen HLA B27 en sus cromosomas tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis psoriásica (o psoriasis).

Diagnóstico de la Artritis Psoriásica

Entre los exámenes complementarios, se realiza un análisis de sangre para demostrar la presencia o ausencia de factores reumatoides y anticuerpos anti-CPP (son anticuerpos o inmunoglobulinas que permiten diferenciar las distintas formas de artritis). Los marcadores de inflamación (proteína C reactiva CRP y velocidad de sedimentación VS) también se buscan. A diferencia de la artritis reumatoide, estas muestras de sangre son estrictamente negativas en la mayoría de los casos.

Tratamientos Farmacológicos para la Artritis Psoriásica

Sin embargo, se puede prescribir un tratamiento básico, basado en inmunosupresores, para las formas graves o las que tienen un fuerte impacto en la calidad de vida del paciente.

Tratamientos de Primera Línea

El metotrexato es el tratamiento de fondo estándar para la artritis psoriásica en adultos. Reduce la hiperactividad del sistema inmunitario y las reacciones inflamatorias. Generalmente es bien tolerado por los pacientes y requiere una dosis a la semana, ya sea por vía oral, intramuscular o subcutánea (Metoject®). Los efectos secundarios más comunes son los trastornos digestivos (náuseas y diarrea), el malestar, la disminución de los glóbulos blancos y la inflamación de la boca. Por lo tanto, debe realizarse un control regular del hígado, los riñones y la sangre. Además, la administración de suplementos de ácido fólico, a distancia de la toma de metotrexato, puede reducir la frecuencia de algunos de estos efectos secundarios.

Como otro inmunosupresor, la ciclosporina (Neoral®) tiene un efecto similar al del metotrexato. Bloquea ciertas células implicadas en las reacciones inmunitarias. Sus principales efectos secundarios son la toxicidad renal y la hipertensión arterial, que deben controlarse regularmente.

La sulfasalazina (Salazopyrina®) también se utiliza a veces en el tratamiento de la artritis psoriásica, pero no tiene indicación oficial.

Bioterapias como Tratamiento de Segunda Línea

Además, las bioterapias (tratamientos con organismos vivos o sustancias derivadas de estos organismos) se prescriben como tratamiento de segunda línea, en caso de contraindicación o falta de respuesta a los tratamientos habituales. Entre ellos, se utilizan principalmente los anti-TNFα. En efecto, el TNF (Factor de Necrosis Tumoral) es una proteína, producida en exceso en los pacientes con artritis psoriásica, que participa en la inflamación. Al unirse al TNF, estos fármacos bloquean su acción y reducen las reacciones inflamatorias. Se administran en forma inyectable: por perfusión, como infliximab (Remicade®), o por vía subcutánea, como etanercept (Enbrel®), adalimumab (Humira®) y certolizumab (Cimzia®).

También se utilizan otras bioterapias: se trata de inhibidores de las interleucinas humanas, moléculas implicadas en la inflamación. Entre ellos se encuentran ixekinumab (Taltz®), utekinumab (Stelara®) y secukinumab (Cosentyx®).

El aprelimast (Otezla®) es un nuevo inmunosupresor, utilizado como tratamiento de segunda línea para la artritis psoriásica en adultos en caso de fracaso, contraindicación o intolerancia a la ciclosporina o al metotrexato. Inhibe una enzima llamada fosfodiesterasa, que interviene en la producción de citoquinas (mensajeros del sistema inmunitario).

El tofacitinib (Xeljanz®) inhibe las enzimas, las Janus quinasas, implicadas en la producción de citoquinas que intervienen en la inflamación y la inmunidad. Se prescribe en combinación con metotrexato, en el tratamiento del reumatismo inflamatorio en adultos, en caso de respuesta inadecuada o intolerancia a otro tratamiento de fondo.

Por último, el abatacept (Orencia®) ayuda a evitar que el sistema inmunitario ataque el tejido articular normal, inhibiendo la activación de las células T (células del sistema inmunitario). Se utiliza para tratar la artritis psoriásica en adultos que no han respondido al tratamiento de fondo, incluido el metotrexato. Actualmente no se reembolsa en esta indicación.

Tratamientos No Farmacológicos

Además de los tratamientos farmacológicos, se pueden establecer programas de reeducación funcional. Se organizan solos o en grupo por un fisioterapeuta y ayudan a limitar la rigidez, preservar la movilidad de las articulaciones, mejorar la fuerza muscular, prevenir las deformidades y aliviar el dolor.

Por último, se puede considerar la cirugía en los casos de inflamación grave que no responden al tratamiento, lo que lleva a la destrucción de la articulación.

Manejo de la Artritis Psoriásica

La actividad física regular se recomienda en el manejo de la artritis psoriásica, junto con el tratamiento. Además, el sobrepeso agrava la artritis psoriásica (supone una carga adicional para las articulaciones ya dañadas).

El dolor y la fatiga causados por la artritis psoriásica pueden afectar a la capacidad de trabajo del paciente.

Es posible tener hijos si se tiene artritis psoriásica. Sin embargo, algunos tratamientos están contraindicados durante el embarazo y la lactancia (metotrexato, leflunomida) porque conllevan un riesgo teratogénico (malformación del feto durante el embarazo). Sin embargo, existe un riesgo de transmisión de la enfermedad al niño, que depende del número de personas de la familia que estén afectadas.

Experiencias de Pacientes

Las experiencias de los pacientes varían ampliamente. Algunos han encontrado alivio significativo con medicamentos como Simponi y Enbrel, mientras que otros han experimentado efectos secundarios significativos como la caída del cabello con Metotrexato. Es crucial discutir todas las opciones de tratamiento y posibles efectos secundarios con un médico.

"Artritis Psoriásica: Síntomas, diagnóstico y tratamientos" - Dra. Karinna Espejo

Conclusión

En conclusión, la artritis psoriásica es una enfermedad inflamatoria crónica que, en la mayoría de los casos, está asociada a la afectación de la piel (psoriasis en placas). Esta enfermedad suele diagnosticarse tarde, debido a los síntomas que comparte con otras artritis (artritis reumatoide y espondilitis anquilosante) y puede ser la causa de una verdadera discapacidad.

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