La avena (Avena sativa) es un cereal que destaca por su riqueza en proteínas y fibras. Su contenido en hidratos de carbono es menor que en otros granos y es pobre en grasas. Debido a las muchas propiedades de este cereal, los baños de avena son popularmente utilizados para disminuir la sensación de comezón y la inflamación que se produce en nuestra piel cuando padecemos enfermedades virales como la varicela o el sarampión, pero también cuando sufrimos de alergias, eccemas o cualquier condición que afecte nuestra piel ocasionando picor y molestias. La avena, además de ofrecer un excelente aporte de fibra a nuestra dieta, ofrece grandes beneficios a nuestra piel cuando la usamos de forma externa. Este cereal ayuda a hidratar la dermis, reducir la comezón y disminuir la inflamación que se produce en la piel debido a condiciones como la varicela o el eccema. Se trata de un excelente remedio casero para el tratamiento de estas condiciones, ofreciendo al paciente alivio inmediato.

Propiedades Medicinales de la Avena
La avena contiene un alcaloide llamado avenina que le proporciona efectos sedantes sobre el sistema nervioso. Comer avena puede ayudar a personas con problemas de nerviosismo, insomnio, estrés o ansiedad. La avena es rica en fibra soluble (los betaglucanos). La fibra soluble en contacto con el agua aumenta de tamaño y produce una sensación de saciedad que ayuda a disminuir la sensación de hambre. Además contiene el alcaloide avenina, con propiedades tranquilizadoras.
Usos Terapéuticos de la Avena
- Sedante: Ayuda a personas con nerviosismo, insomnio, estrés o ansiedad.
- Ansias de comer: Disminuye la sensación de hambre gracias a su fibra soluble y avenina.
- Hiperactividad: Alternativa a los cereales azucarados para niños con problemas de atención.
- Aparato respiratorio: Útil para enfermedades respiratorias con acción expectorante y mucolítica.
- Colesterol: La fibra de la avena ayuda a prevenir y controlar el colesterol alto.
- Salud del corazón: Reduce el riesgo de accidentes cardiovasculares asociados al exceso de colesterol.
- Diabetes: Permite un mayor control de los niveles de azúcar en la sangre.
- Estreñimiento: Estimula los movimientos intestinales y facilita la expulsión de heces.
- Piedras en la vesícula: Ayuda a depurar la vesícula biliar y prevenir las piedras.
- Fertilidad: El extracto de avena puede propiciar el aumento de fertilidad masculina.
Avena en Uso Externo: Cuidado del Cabello y Salud de la Piel
Utilizada externamente, tiene propiedades muy interesantes para el cuidado de la piel, hasta el punto de que este cereal forma parte de muchos productos de belleza como jabones, cremas, champús naturales, lociones, etc.
- Psoriasis: Muy interesante para tratar esta enfermedad y mejorar el picor que habitualmente produce.
- Sarna: Disminuye la picazón de la sarna.
- Urticaria: Igualmente resulta efectiva para el tratamiento de la urticaria.
- Dermatitis: La avena resulta muy útil para aliviar el picor. Aplicar una compresa fría con agua de avena sobre la zona afectada. Para ello se utiliza el líquido resultante de la infusión de media taza de avena por litro de agua. Exprimir bien la mezcla para sacar el líquido y mojar con el la compresa.
- Mascarilla para el cuidado de la piel: Para eliminar muchas imperfecciones de la piel, como granos, espinillas acné, etc se puede realizar una mascarilla con una pasta realizada con 5 cucharadas de harina de avena en una cucharada de miel. Remover y añadir dos claras de huevo. Colocar en forma de mascarilla sobre el rostro durante 30 minutos. La avena se utiliza en cosmética de una manera muy usual para el cuidado del cutis, mascarillas o cremas nutritivas muy interesantes.
- Dolores del reuma: Para aliviar los dolores producidos por las enfermedades reumáticas se puede mezclar un poco de harina de avena con vinagre que luego se hierve hasta que se ponga pastosa. Colocar sobre la zona afectada. Esta mismo tratamiento puede utilizarse para mitigar los fuertes dolores de la lumbalgia.
- Quemaduras o quemaduras solares: Cataplasma de harina de avena sobre la quemadura.
¿Cómo Preparar un Baño de Avena?
Si quieres llevar a cabo esta opción natural pero no sabes por dónde comenzar, en unComo.com te explicamos con detalle cómo hacer un baño de avena.
- Llena dos tazas de copos u hojuelas de avena y colócalas en una licuadora o en un recipiente para triturar con la varilla o procesadora de alimentos.
- Se deben triturar los copos hasta que queden hechos polvo para que su manipulación sea mucho más sencilla.
- Si deseas hacer el baño de avena sin que queden residuos en tu bañera, entonces extiende un paño de gasa de buen tamaño y en el centro coloca el polvo de avena haciendo un puñado, luego anuda con la propia tela hasta que quede cerrada.
- Coloca el paño de gasa con avena en la bañera y comienza a llenarla con agua tibia, si deseas usar una taza de leche puedes añadirla en este momento.
- Luego entra a la bañera cuando esté llena y mantente dentro durante al menos 20 minutos para que la avena cumpla su efecto.
- Si no tienes en casa un paño de gasa puedes añadir directamente el polvo de avena al baño.
Se recomienda hacer el baño de avena a diario en los casos de condiciones como varicela o sarampión, hasta que los síntomas mejoren. También se recomienda realizarlo con frecuencia si se padece de eccema o alergias.
Alternativa para Quienes No Tienen Bañera
Quienes no tienen bañera en casa también pueden aplicar este remedio casero. En ese caso se debe dejar remojar el polvo de avena en un recipiente lleno de agua durante al menos 15 minutos, después de debe aplicar este líquido empapado en un paño suave por todo el cuerpo. El alivio a las molestias y comezón se notará.
Picor por Estrés: ¿Cómo Aliviarlo?
Cuando la tensión emocional sube, nuestro cuerpo libera ciertas sustancias que pueden desatar una verdadera orquesta de picazón, enrojecimiento e incluso erupciones. Compresas frías: Una toallita empapada en agua helada o compresas frías en las áreas afectadas pueden hacer maravillas. Reducen la inflamación y calman la irritación. Los baños de avena son un clásico por una razón. Puedes añadir avena coloidal a tu baño tibio y sumergirte durante 15-20 minutos. El aloe vera y el aceite de coco también son conocidos por sus propiedades calmantes para la piel irritada o con eccema. La piel seca es más propensa a la picazón, y el estrés puede empeorar esa sequedad. Mantener tu piel bien hidratada es fundamental. Busca lociones hidratantes sin fragancias ni químicos, o aquellas con urea, que son súper eficaces para controlar el picor y la sequedad.
| Remedio | Descripción |
|---|---|
| Compresas frías | Reducen la inflamación y calman la irritación. |
| Baños de avena | Calman y suavizan la piel irritada. |
| Hidratación constante | Mantiene la piel hidratada para prevenir la picazón. |
Es importante cuando se tiene una piel sensible con tendencia al picor y la irritación, que la cosmética que se utilice sea ecológica con ingredientes calmantes, libres de perfumes sintéticos, conservantes y sulfatos agresivos. La avena tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes. La caléndula es genial para calmar y regenerar la piel, la ortiga tiene propiedades antihistamínicas, y la malva es hidratante y antiinflamatoria. Sabes cuáles son las plantas que nos pueden ayudar, pero ¿cómo se deben aplicar estas plantas para obtener el máximo beneficio? Para aprovechar al máximo estas plantas, puedes usarlas de varias formas. Las cremas y bálsamos con estos ingredientes se aplican con un suave masaje sobre la piel limpia y seca. Los aceites vegetales funcionan mejor sobre la piel húmeda o mezclados con tu crema habitual. También puedes usar compresas frías empapadas en infusión de malva o manzanilla para calmar la zona afectada.
Además, la farmacéutica hace mención a algunos aceites vegetales como el de caléndula, coco, comino negro, cáñamo y almendra dulce ayudan a hidratar y reparar la piel. Entre los aceites esenciales, destacan el de lavanda, que es muy calmante, y el de manzanilla, que reduce la inflamación. El bisabolol, un componente de la manzanilla, también es muy eficaz para hidratar y calmar la piel.
Recomendaciones Adicionales
- Prioriza la relajación: Practica actividades que te gusten, como leer, escuchar música o realizar ejercicios de respiración abdominal.
- Mantén la piel hidratada: Aplica emolientes diariamente para reforzar la función de barrera protectora.
- Evita rascarse: Identifica los momentos en que te rascas y busca alternativas para desviar la atención.
- Cuida tu higiene: Reduce la frecuencia y duración de los baños, utilizando agua tibia y secándote con suavidad.
- Aplica frío: Utiliza compresas frías para calmar el picor en las zonas afectadas.