Betametasona para el tratamiento de queloides: Una guía completa

La betametasona pertenece a una clase de medicamentos llamados corticoesteroides. Se utiliza en diversas presentaciones tópicas, como ungüento, crema, solución, gel y aerosol (spray) en varias concentraciones para uso en la piel y como espuma para aplicar en el cuero cabelludo. Este medicamento se puede recetar para otros usos; para obtener más información hable con su médico o farmacéutico.

¿Cómo usar la betametasona tópica?

Siga atentamente las instrucciones que se encuentran en la etiqueta de la receta médica y pida al médico o farmacéutico que le explique cualquier parte que no comprenda. Use betametasona exactamente como se le indica. No use una cantidad mayor ni menor del medicamento, ni lo use con más frecuencia de la que el médico le recete. Si los síntomas no mejoran durante este tiempo, llame a su médico.

Para usar la betametasona tópica, aplique una pequeña cantidad de ungüento, crema, solución, gel o loción para cubrir el área afectada de la piel con una película uniforme y delgada y frote suavemente.

Para usar la espuma en el cuero cabelludo, divida su cabello, aplique una pequeña cantidad del medicamento en el área afectada y frote suavemente. Puede lavar su cabello como lo hace habitualmente pero no inmediatamente después de aplicar el medicamento.

La espuma de betametasona puede incendiarse. Evite el uso en las áreas genitales y rectales y en los pliegues de la piel y las axilas a menos que se lo indique el médico.

Si utiliza betametasona en el área del pañal de un niño, no le ponga calzón de plástico ni pañales ajustados. El uso de estos puede aumentar los efectos secundarios.

Llame a su médico si el área tratada empeora o si le arde, se le hincha, se le enrojece o tiene secreción de pus.

¿Qué debe saber antes de usar betametasona?

Antes de usar la betametasona, informe a su médico y farmacéutico si es alérgico a la betametasona, a cualquier otro medicamento o a alguno de los ingredientes en los productos de la betametasona tópica. Pídale al farmacéutico una lista de los ingredientes.

Informe a su médico y farmacéutico qué medicamentos con y sin receta médica, vitaminas y suplementos nutricionales esté tomando o tenga planificado tomar. Asegúrese de mencionarle lo siguiente: otros medicamentos de corticoesteroide y otros medicamentos tópicos.

Informe a su médico si tiene una infección o si alguna vez ha tenido diabetes, enfermedad del hígado o síndrome de Cushing (una condición anormal ocasionada por el exceso de hormonas [corticoesteroides]).

Informe al médico si está embarazada, si tiene planes de quedar embarazada o si está amamantando. Si queda embarazada mientras usa la betametasona tópica, llame a su médico de inmediato.

Si va a someterse a una cirugía, incluso una cirugía dental, informe a su médico o dentista que está usando betametasona tópica.

¿Qué hacer si olvida una dosis?

Aplique la dosis que omitió tan pronto como la recuerde. Sin embargo, si ya casi es hora de la próxima dosis, omita la dosis que le faltó y continúe con su programa regular de dosificación. No aplique una dosis doble para compensar una dosis omitida.

Efectos secundarios de la betametasona

La betametasona puede ocasionar efectos secundarios como urticaria intensa o enrojecimiento, hinchazón u otros signos de infección de la piel en el lugar en el que aplicó la betametasona.

Los niños que usan betametasona tópica podrían tener mayor riesgo de sufrir efectos secundarios incluyendo un retraso en el crecimiento y en el aumento de peso. Hable con el médico del niño sobre los riesgos de aplicar este medicamento en su piel.

La betametasona tópica puede ocasionar otros efectos secundarios. Su médico podría ordenar algunas pruebas de laboratorio para comprobar la respuesta de su cuerpo a la betametasona.

Almacenamiento y eliminación

Almacénelo a temperatura ambiente y lejos del exceso de calor y de la humedad (no lo guarde en el baño).

Conserve todos los medicamentos en un lugar alejado de la vista y el alcance de los niños, ya que muchos frascos no son a prueba de niños. Cierre siempre las tapas de seguridad. Guarde el medicamento en un lugar seguro, que esté en alto y fuera de su alcance.

No tire este medicamento por el inodoro. Utilice un programa de devolución de medicamentos. Hable con su farmacéutico sobre los programas de devolución de medicamentos en su comunidad.

Nombres comerciales de la betametasona

  • Alphatrex®
  • Beta-Val®
  • Betaderm®
  • Betatrex®
  • Celestone®
  • Dermabet®
  • Diprolene®
  • Diprosone®
  • Luxiq®
  • Sernivo®
  • Uticort®
  • Valisone®
  • Valnac®
  • Lotrisone® (contiene betametasona, clotrimazol)
  • Enstilar® y Taclonex® (contiene betametasona, calcipotrieno)

Nota: Este producto de marca ya no está en el mercado.

Infiltración de corticoides: Una opción para queloides recientes

Un tratamiento simple, económico y una de las mejores opciones para desvanecer o eliminar queloides que aparecen recientemente es el tratamiento de infiltración de corticoides. La infiltración intralesional de corticoides dentro de la cicatriz o del queloide es el tratamiento estándar más empleado y se recomienda como primera opción terapéutica.

Reduce el exceso de formación de colágeno, de glucosaminoglucanos, de fibroblastos y de la producción de mediadores inflamatorios, por lo que actúa sobre muchos de los factores causales de las cicatrices anómalas. Se trata de un procedimiento extremadamente seguro y que normalmente ofrece resultados muy positivos (algunos estudios refieren que, en determinadas condiciones, arrojan mejorías del 50-100%) con un coste bajo.

Pueden emplearse el acetónido de triamcinolona o la betametasona. En el caso del acetónido de triamcinolona se recomienda infiltrar 0.1mL de solución de 20 - 40mg/mL por centímetro de cicatriz.

El inconveniente principal de la inyección intralesional de corticoides es el dolor que provoca en ese momento. Pueden provocar cierta atrofia, aparición de telangiectasias e hipopigmentación en la zona tratada y alrededor de la cicatriz.

La Dra. Ninoska Porras, dermatóloga, mezcla el medicamento con lidocaína, usando solo el 50% del frasco, lo que reduce el dolor y hace que el procedimiento dure aproximadamente 5 minutos, con un dolor muy leve.

Después de la infiltración, la cicatriz puede quedar inflamada por un par de días y luego se recomienda comenzar a utilizar lámina de silicona durante 1 mes completo.

Es importante recordar que todos los diagnósticos que se hagan antes de consultar a la dermatóloga son suposiciones. Si bien se puede tener experiencia empírica de cómo se comporta la piel queloide, el diagnóstico dermatológico siempre es necesario. Muchas veces, otras condiciones presentan características similares, y es el diagnóstico médico lo que identifica sus diferencias. Por lo tanto, no se trata de ir a la consulta y decir: tengo 2 queloides y quiero hacer X tratamiento. Todo depende siempre del diagnóstico, los recursos de la clínica/centro médico, el presupuesto personal y la disposición para realizar un determinado tratamiento.

Las razones por las que se elige este tratamiento están más que claras: si los queloides son muy pequeños, recientes y tienen muchísimas posibilidades de mejorar solo con esa combinación que propuso el médico.

10 COSAS QUE DEBES SABER DEL KENACORT Y LA ÚLTIMA ES LA MÁS IMPORTANTE

Preguntas frecuentes sobre la infiltración de corticoides

  • ¿Cuántas infiltraciones tienes que hacer para que se cure tu queloide? Como se trata de queloides pequeños y sin tanto desarrollo ni antigüedad, es posible que en 2 sesiones se desvanezcan casi en un 100%.
  • ¿Será cierto que el medicamento que se usa para infiltrar provoca esterilidad en mujeres? Sin embargo, no se ha investigado al respecto como para dar una respuesta más acabada.
  • ¿Provoca mucho dolor? ¡Tengo miedo! El dolor es relativo y depende muchísimo de 2 factores principalmente: la zona donde se realice la infiltración y qué tan grueso y/o adherido esté el queloide. En aquellos queloides muy gruesos, es posible que el dolor sea intenso, mientras que en queloides más chiquitos, el dolor es más tolerable. También hay zonas que suelen doler más. Otro factor importante es el uso de lidocaína en la infiltración.
  • ¿Se puede realizar infiltración durante el embarazo? Hasta donde se sabe, el tratamiento de infiltración no se puede realizar durante el embarazo.
  • ¿Para la infiltración uno tiene que llevar el medicamento o el/la Dr/a lo tiene disponible en consulta? Depende del caso. En la mayoría de los casos el doctor/a te receta el medicamento y después en la siguiente sesión lo llevas a consulta.
  • Mi Dra. me recomienda cirugía + infiltración para mi queloide en el pecho. ¿Qué opinas? Personalmente, considero que es un poquito riesgoso utilizar solo cirugía e infiltración en una zona que tiene muchísimo riesgo de recidiva. No obstante, este riesgo se puede disminuir con complementos durante el proceso, como la faja de compresión, sesiones de kinesiología dermatofuncional, la utilización de productos de silicona médica, etc. Incluso se puede complementar con el uso de láser dermatológico, pero en este caso los costos suben bastante.
  • ¿En cuánto tiempo aproximadamente pasa el dolor? ¿Tomas algo para disminuirlo? Considerando que tengo una tolerancia normal al dolor, el primer día suele doler bastante, pero no es invalidante. Es como cuando recién te acabas de pegar con un mueble, pero el dolor no pasa inmediatamente. Cuando realizaba infiltración en mis queloides más grandes, solía utilizar compresas frías y tomar medicamentos como paracetamol e ibuprofeno. Después de 2 días el dolor era casi imperceptible. Actualmente, el dolor está siendo muchísimo menor y no he hecho nada en particular para disminuirlo.
  • ¿Debe ser reciente el queloide para este procedimiento? Los resultados suelen ser mejores en queloides recientes, ya que ayudará a que el crecimiento se detenga y la cicatriz se suavice.
  • ¿Para qué cicatrices está indicada la infiltración? Se puede realizar tanto de manera preventiva, incluso al momento de realizar la cirugía, como para cicatrices queloides e hipertróficas que ya presentan antigüedad.
  • ¿Donde puedo ir para comenzar el tratamiento? Por suerte, el tratamiento de infiltración es uno de los más accesibles en términos económicos y de oportunidad. Se puede realizar en diversos centros médicos y clínicas. Esto hará que los costos sean menores y, si tienes aun más suerte, podría ser que infiltre a valor de consulta. OJO, y esto es muy importante, hay casos en los que NO SE PUEDE INFILTRAR EN LA CONSULTA y es necesario hacer un procedimiento externo.

Si el queloide es muy grande, evalúa otras opciones complementarias. Si no puedes optar por un tratamiento adicional (como láser o cirugía), puedes optar por prendas de compresión que ayuden a controlar mucho más el queloide. Como idea de emergencia, hay personas que usan cinta kinesiológica para comprimir aún más el parche de silicona.

El dolor es menor si el queloide es más pequeñito. Por lo tanto, si puedes realizar el procedimiento cuanto antes, mucho mejor.

La constancia es clave en estos procedimientos.

Otros tratamientos para queloides

Además de la infiltración de corticoides, existen otros tratamientos para las cicatrices queloides:

  • Pomadas para la cicatriz queloide: Ayudan a disimular la cicatriz, además de reducir el dolor, aliviar la comezón y las molestias. Las principales pomadas son Cicatricure gel, Bepanthol, Mederma, Kelocote, por ejemplo.
  • Parche de silicona: Es un tipo de curita autoadherente e impermeable que debe aplicarse sobre la cicatriz durante 12 horas por un período de 3 meses. El curativo debe aplicarse en la piel limpia y seca para que haya una mejor adherencia.
  • Cirugía: Se considera la última opción para la remoción de las cicatrices queloides, esto debido a que hay riesgo de formación de nuevas cicatrices o incluso de empeorar una ya existente.

Protocolo de tratamiento de cicatrices queloides en el pabellón auricular

En el Hospital General Dr. Manuel Gea González (México DF) se empleó un protocolo de tratamiento en 51 pacientes y 64 pabellones auriculares afectados por queloides. Se aplicó de forma preoperatoria 3 dosis de triamcinolona o betametasona intralesional, con diferencia de 4 a 6 semanas entre dosis y 4 semanas después de la última dosis, se realizó resección de la cicatriz dejando piel suficiente para el cierre sin tensión. En los pacientes que presentaban antecedente de resección quirúrgica se añadió al tratamiento el uso de colchicina, comenzando el día de la cirugía y manteniéndolo durante 8 semanas, a dosis de 1 mg. al día, con control de pruebas de función hepática pre y postratamiento.

En el 74.5 % de los casos la cicatriz queloide fue unilateral; el 56.8 % de los pacientes fueron mujeres; las edades fluctuaron entre los 8 y los 61 años con una media de 24 años de edad. En el 65 % de los casos el queloide se presentó en el pabellón auricular derecho y en cuanto a su localización dentro del mismo, el 42 % se presentó en el lóbulo. La causa en el 56 % de los casos fue por perforación.

El 18.6 % de las cicatrices tratadas cedieron con la infiltración intralesional; de las 48 cicatrices que recibieron tratamiento quirúrgico, hubo recidiva en el 12.5 % (6 cicatrices), con un seguimiento de entre 8 meses a 6 años.

En aquellos casos que tenían antecedente de al menos una resección quirúrgica previa se trataron con colchicina durante 8 semanas, iniciando el tratamiento el mismo día de la resección a dosis de 1mg. al día, con control de pruebas de función hepática antes y después de la administración.

De las 64 cicatrices queloideas tratadas, en 11 la sintomatología cedió después de las 3 infiltraciones por lo que no se realizó tratamiento quirúrgico y únicamente se mantuvieron en observación. En 48 cicatrices se realizó resección con infiltración intra-lesional el día de la cirugía y hubo 5 cicatrices que no aceptaron tratamiento o no volvieron después de la primera infiltración, por lo que fueron excluídas del estudio.

En 11 casos (18.6 %), las cicatrices tratadas cedieron con la infiltración intralesional sin cirugía y 2 casos presentaron nuevo crecimiento tumoral que requirió nuevas infiltraciones. De las 48 cicatrices que recibieron tratamiento quirúrgico hubo recidiva del 12.5 % (6 cicatrices), con un seguimiento de 8 meses a 6 años.

Recomendaciones adicionales

  • Cuida tu herida según las indicaciones.
  • Aplica una crema con corticoides.
  • Aplica gel de silicona.
  • Protege la zona para que no se vuelva a lesionar.
  • Protege tu piel del sol. La exposición al sol puede cambiar el color del queloide y hacerlo más notorio. Ese cambio podría ser permanente.

Llama a tu médico si notas un cambio en la piel que pueda indicar la formación de un queloide o si has tenido uno durante un tiempo y quieres tratarlo.

tags: #betametasona #para #queloides