El tratamiento con toxina botulínica tipo A, conocido popularmente como Botox, se ha popularizado mucho en los últimos años con fines estéticos. Se trata de un tratamiento realmente efectivo para tratar las arrugas dinámicas o de expresión en la cara. También se utiliza con fines no estéticos para el tratamiento de la hiperhidrosis o sudación excesiva en axilas, palmas de manos y pies, y para la corrección del blefarospasmo, entre otras.
Ante la expectativa de tratamientos repetidos (habitualmente 2 veces al año) con la toxina, hay pacientes que se preguntan por los efectos secundarios del Botox, tanto a corto como a largo plazo, y sobre las precauciones que deben tener después de la aplicación de la toxina. Aunque muchos pacientes no lo saben, el Botox no sólo es un buen tratamiento para quienes tienen arrugas marcadas tras muchos años con una gesticulación importante de la cara.
El efecto que causa el Botox es la parálisis temporal de los músculos en los que se infiltra. La toxina bloquea la unión neuromuscular, de manera que los impulsos nerviosos no puede producir la contracción y, por tanto, el movimiento del músculo. Esto hace que el paciente tenga limitada la gesticulación de la cara, y por tanto, se formen menos arrugas dinámicas. La parálisis no tiene por qué ser completa, de manera que se consiga un movimiento suave, sin efecto máscara o de cara inexpresiva.
Después de una sesión de infiltración de Botox no son necesarias grandes precauciones, y la vuelta a la vida diaria completamente normal es casi inmediata. Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración. Pueden producirse pequeños moretones en las zonas de punción, que desaparecen espontáneamente en 2-5 días.
Es importante saber que los efectos adversos más graves del Botox se deben en muchos casos a una infiltración inadecuada, de manera que la toxina difunde a músculos en los que no debería actuar. Por lo tanto, es muy importante que el tratamiento lo realice un médico especialista con formación adecuada.
Puntos de inyección de Botox en el rostro
Efectos Secundarios y Complicaciones del Botox
Si no es colocado por un profesional puede causar deformaciones. Una mala praxis podría derivar en la caída de párpados, visión doble y labios deformes. La tendencia mundial a la utilización de la toxina para paliar el paso del tiempo en el rostro parece no prestar atención a los riesgos que acarrea su aplicación por manos inexpertas. Párpados caídos, visión doble, cefaleas, labios deformados, problemas para hablar, tragar o pronunciar ciertas letras son algunas de las consecuencias que puede conllevar una aplicación errónea del botulin toxin.
Según los expertos, los efectos negativos se producen porque la toxina botulínica bloquea los impulsos nerviosos a los músculos, haciendo que se relajen. De allí que se use en casos de parálisis cerebral. Pero en la estética, dicen los médicos, las cantidades de toxina usadas son mínimas, y no hay riesgos definitivos. «Lo bueno del Botox es que si a alguien no le gusta el resultado, a los tres meses se le va. Lo malo es que si a alguien le gusta, a los tres meses tiene que volver a pagar el tratamiento», bromea Jorge Patané, jefe del servicio de cirugía plástica del Hospital Fernández. Así explica que hasta el peor de los resultados estéticos se arregla al irse el efecto de la toxina.
Ocurre que la toxina a veces se expande más allá del área en que se aplicó la inyección, y aparecen los problemas en la vista, la boca, la garganta. «La toxina es un producto muy noble. Y si el tratamiento está bien hecho no es arriesgado. Las complicaciones aparecen cuando no es buena la técnica en la aplicación, o hay exceso en la dosis», explica Juan Carlos Seiler, ex presidente de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de Buenos Aires. Y desliza que a veces ocurre que «cualquiera» aplica la toxina.
Uno de los efectos secundarios más conocidos y temidos del Botox es la ptosis o caída del párpado. Se produce porque la toxina que se infiltra en la frente o el entrecejo difunde hasta el párpado superior y paraliza el músculo que lo eleva, produciendo su caída. La gran mayoría de estos efectos aparecen en las primeras 24-48h de la infiltración. Y también lo más habitual es que sean efectos a corto plazo, que desaparecen en los primeros días, como la inflamación, los hematomas, la cefalea, o los síntomas de tipo gripal. La ptosis o caída del párpado puede tratarse, pero aún así puede durar hasta 2-3 semanas.
En caso de que esto ocurra, recuerda que el efecto del bótox es temporal y que en un plazo de 3 a 6 meses los músculos relajados por el tratamiento vuelven a recuperar fuerza y tu rostro volverá a mostrar su aspecto natural original. Si la dosis ha sido muy alta y en zonas muy profundas, al relajar un músculo por acción del bótox, puede producirse una reacción antagonista donde otro músculo se contrae con más fuerza y crea una nueva arruga. Este caso es más habitual en personas con músculos hiperactivos y que gesticulan mucho. Al tener el músculo que más utiliza bloqueado, se fuerzan otros. Para evitar este problema, el paciente debe habituarse a no forzar los gestos y presentar una actitud más relajada.
Si ha infiltrado una cantidad excesiva de toxina botulínica en el tercio inferior del rostro a un nivel muy profundo, su efecto puede trasladarse hacia los músculos de la boca. Los músculos del pómulo también pueden quedar afectados si se inyecta demasiada toxina botulínica en las patas de gallo, lo que tiene como efecto que la mejilla pierda volumen y cree un efecto extraño al sonreír. Esto puede ocurrir si se inyecta el bótox muy diluido con solución salina y, por lo tanto, es posible que se desplace hacia los párpados y las cejas. Las infiltraciones por debajo de la línea orbicular de las patas de gallo pueden provocar la acumulación de líquido debajo de los ojos y la creación de bolsas.
Si tus cejas parecen más alzadas de lo normal, es porque el profesional que ha realizado la inyección lo ha hecho en la parte central de la frente, algo que no hay que hacer nunca: en su lugar, debe aplicarse en los laterales del músculo y en las patas de gallo superiores. Este efecto responde a una sobredosificación de toxina en el entrecejo o glabela y esta se traslada a los músculos elevadores del párpado, que se relajan y caen. Para paliar estos efectos que pueden durar meses, aplicamos un colirio de apraclonidina que eleva el párpado. Algunos de los pacientes sienten dolor de cabeza durante el día después de las inyecciones. Desaparece de manera espontánea, y la ingestión de paracetamol contribuye a acelerarlo. Por lo general, cualquier efecto secundario no deseado del bótox desaparece con el tiempo.
Es importante ser consciente de los rasgos propios antes de inyectarse botox, por lo que se recomienda recibir primero una valoración por parte del cirujano. Pero para obtener un buen resultado, es importante confiar en buenas especialistas que entiendan las características anatómicas individuales de cada paciente. El Dr. José Nieto es uno de los cirujanos más prestigiosos de España, con una amplia experiencia en tratamiento estéticos y de rejuvenecimiento facial.
Complicaciones Derivadas del Uso de Rellenos Faciales con Ácido Hialurónico
El uso de rellenos faciales con ácido hialurónico es una práctica común y generalmente segura en medicina estética para suavizar arrugas, restaurar volumen y mejorar la hidratación de la piel. Sin embargo, como con cualquier procedimiento médico, pueden surgir complicaciones.
¿Por qué se pueden ocasionar complicaciones tras un tratamiento con Ácido Hialurónico?
- Conocimientos y experiencia del profesional: Un profesional cualificado y experimentado, hará una evaluación previa y exhaustiva de cada caso, para determinar si ese paciente es candidato a un tratamiento con ácido hialurónico.
- Técnica de inyección: La técnica de inyección es fundamental para el éxito del tratamiento con ácido hialurónico. Es vital que el procedimiento sea realizado por un profesional cualificado y experimentado con un amplio conocimiento de la anatomía facial.
- Calidad del producto: El uso de productos de baja calidad o no aprobados puede aumentar el riesgo de complicaciones. Es esencial que se utilicen rellenos de ácido hialurónico que sean seguros, de alta calidad y aprobados por las autoridades sanitarias correspondientes.
- Reacciones alérgicas e inflamatorias: Aunque el ácido hialurónico es biocompatible, algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas tempranas o cuadros inflamatorios inmunológicos tardíos.
Efectos secundarios
- Inflamación, eritema y hematomas: es común experimentar inflamación, enrojecimiento y hematomas en el sitio de inyección. Estos efectos suelen ser temporales y desaparecen en unos pocos días.
- Sensibilidad y dolor: algunos pacientes pueden sentir sensibilidad o dolor en el área tratada. Este malestar es generalmente leve y se puede manejar con analgésicos o corticoides dependiendo del caso y siempre bajo supervisión del médico tratante.
Complicaciones
- Granulomas y nódulos: en algunos casos, pueden formarse granulomas o nódulos en la zona del depósito del producto debido a una reacción del cuerpo al ácido hialurónico o al depósito de un exceso de producto en una zona específica. Estos pueden ser palpables o visibles y pueden requerir tratamiento adicional.
- Oclusión vascular: una complicación rara pero grave es la oclusión vascular, que ocurre cuando el ácido hialurónico bloquea un vaso sanguíneo. Esto puede causar isquemia (falta de suministro sanguíneo) en el área afectada, llevando a dolor, cambios en el color de la piel y, en casos graves, necrosis (muerte del tejido).
- Reacciones alérgicas: aunque raras, las reacciones alérgicas al ácido hialurónico pueden ocurrir y se manifiestan con inflamación, enrojecimiento y picazón severa.
- Infección: puede ocurrir tras la inyección de rellenos, especialmente en personas diabéticas e inmunosuprimidas. La infección generalmente ocurre en el contexto de lesiones en la piel, piel no desinfectada adecuadamente o contaminación post inyección por el paciente.
Tratamientos para las complicaciones
La hialuronidasa es una enzima que descompone el ácido hialurónico y es una herramienta crucial para tratar muchas de las complicaciones derivadas de los rellenos faciales, ya que permite disolver el ácido hialurónico en caso de problemas. En casos de nódulos, granuloma, oclusión vascular o cualquier complicación que requiera la eliminación del ácido hialurónico, la hialuronidasa se inyecta en el área afectada. Esta enzima actúa rápidamente para degradar y reabsorber el ácido hialurónico, aliviando los síntomas y resolviendo la complicación.
Otros tratamientos incluyen:
- Anti-inflamatorios y analgésicos: para tratar la inflamación y el dolor leve, se pueden usar anti-inflamatorios y analgésicos de venta libre.
- Antibióticos: si hay signos de infección, como enrojecimiento persistente, dolor intenso, fiebre o secreción purulenta, es posible que se necesiten antibióticos.
- Corticoides: el uso adecuado de corticoides permite tratar procesos inflamatorios importantes y reacciones inflamatorias inmunológicas de mayor complejidad tardías.
Hialuronidasa, solución para complicaciones
La Huella Estética y el Impacto a Largo Plazo
La huella estética es un término que hace referencia al impacto que pueden llegar a tener los tratamientos médico estéticos que nos realizamos a lo largo del tiempo. “Es la transformación permanente que algunos tratamientos inyectables biocompatibles (ácido hialurónico, ácido poliláctico, hidroxiapatita cálcica, polimetilmetacrilatos y geles de poliacrilamida, entre otros) pueden provocar en la cara del futuro", comenta Jaime Tufet, Director Médico de la Clínica Tufet.
El médico estético asegura que son los cinco primeros años en los tratamientos de medicina estética los que marcarán el transcurso y devenir del rostro. “Lo que te haces de joven puede influir en tu rostro 20 o 30 años más tarde”, advierte Virtudes Ruíz, cirujana y médico estético.
Tipos de Huella Estética
La Dra. Rosa del Río, responsable de la Unidad de Estética Facial del Grupo Pedro Jaén, explica las diferencias entre la huella estética positiva y negativa, que depende del resultado que se observe en la piel del paciente a medio y largo plazo tras someterse a un tratamiento médico estético.
- Huella estética negativa: "Hablamos de huella estética negativa cuando apreciamos un resultado no deseado después de un tratamiento, bien porque la técnica de aplicación no ha sido correcta, bien porque no se ha respetado el plazo entre una sesión y otra y el producto infiltrado no se ha degradado por completo, bien porque se han excedido las dosis recomendadas de producto… Por ejemplo, el ácido hialurónico se emplea para atenuar las ojeras hundidas, por lo que hay que inyectarlo a un nivel bastante profundo. Hacerlo de manera superficial surte justo el efecto contrario, es decir, sobresalen bolsas debajo de los ojos debido a la capacidad que tiene el ácido hialurónico para retener agua".
- Huella estética positiva: "La huella estética positiva es la mejoría o el buen resultado a medio y largo plazo como consecuencia de un determinado tratamiento estético”, explica. Un ejemplo es la rinomodelación de la nariz con inyecciones de ácido hialurónico.
La Doctora Margarita Rodríguez de Azero, secretaria general de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica, explica que a causa del aumento de la demanda de medicina estética, y ante la falta de rigurosidad de los tratamientos, estos pueden dejar secuelas permanentes en rostros y causar cierta deformación. “Esto es debido a los tratamientos forzados y reiterados, no respetar los tiempos y a la falta de profesionalidad. Lo que sucede es que no se le da el tiempo natural a la degradación del producto y en ocasiones, probablemente porque el seguimiento de se lleve a cabo mediante un único y mismo médico prescriptor, se mezclan tratamientos indebidos. Esto se conoce como huella estética acumulativa teniendo connotación negativa”.
“Los cinco primeros años en los tratamientos de medicina estética son los que marcarán el transcurso y devenir de tu rostro, independientemente de la edad a la que empieces. Los cuidados de esta etapa definen la calidad de tu piel futura", advierte el doctor Tufet. Señala que a partir de los 24 años es el momento idóneo para hacerlo (lo ideal es hacerlo entre cada seis a cada 12 meses) y que en realidad, la necesidad la marca el estilo de vida de cada paciente, pues cuanto más saludable sean sus hábitos nutricionales, menos necesidad de hidratación externa tendrá.
Llegados a este punto, surge la duda de si el ácido hialurónico realmente siempre se reabsorbe. “El ácido hialurónico se reabsorbe, pero no al 100%, ya que deja siempre un residuo que es la famosa huella estética, bien porque el organismo lo envuelve o bien porque lleva otras sustancias que permanecen. En términos generales, entre un 5% y un 10% de lo inyectado no se acaba de ir del todo", asegura Tufet.
¿Puede Evitarse la Huella Estética?
Que no cunda el pánico: se puede prevenir. ¿Cómo?
- “Eligiendo el producto adecuado para infiltrar según la zona a tratar e infiltrando el producto de forma correcta eligiendo en cada área la profundidad en la que hay que depositar el producto para no tener efectos indeseados.
- Inyectar la cantidad correcta de producto y no excederse son puntos claves, y es preferible hacer un segundo tratamiento si nos hemos quedado cortos.
- También hay que seguir unos protocolos de tratamiento que determinen el tiempo correcto entre cada sesión que realicemos y no reinyectar antes de tiempo.
- Por supuesto, hay que hacer un análisis de la cara del paciente para que esta no pierda la armonía y fisionomía previa.
En definitiva, es vital elegir un centro médico y un profesional con experiencia que realice la técnica deseada correctamente”, asegura la Dra. Patricia Abajo Blanco Medicina Estética y Dermatología Clinique La Prairie. “Hay que ser prudentes, evitar la exageración y la inmediatez, y emplear el sentido común. Además de confiar en un buen profesional, siempre un médico con experiencia, que nos aconseje el tratamiento cuando realmente lo necesitemos, y respete los tiempos adecuados en cada persona", concluye la cirujana y médico estético María Vicente.
Algunos tratamientos pueden corregirse rápidamente, como los rellenos de ácido hialurónico, tal y como asegura la Dra. Rosa del Río, responsable de la Unidad de Estética Facial del Grupo Pedro Jaén. “Podemos revertir con hialuronidasa, un compuesto enzimático que deshace el relleno y favorece su reabsorción. Para otros no disponemos de alternativas tan inmediatas y únicamente podemos intentar corregir el resultado o, simplemente, esperar a que la sustancia se reabsorba por sí misma”, explica.
Tratamientos más Proclives a Dejar Huella Estética Negativa
- Materiales de relleno permanentes: La Dra. Patricia Abajo no lo duda: “Los materiales de relleno permanentes. Todavía hoy en día vemos las secuelas de la silicona inyectada en muchos pacientes”.
- Mal uso de sustancias de relleno reabsorbibles: La Dra. Rosa del Río, dermatóloga responsable de la Unidad de Estética Facial del Grupo Pedro Jaén, cree que cualquier tratamiento estético es susceptible de dejar una huella estética negativa si no se observan las precauciones que hemos mencionado anteriormente. “No obstante, ahora mismo estamos observando un aumento de huellas negativas debido al mal uso de las sustancias de relleno reabsorbibles. Esto se debe a una mala técnica a la hora de infiltrarlas, tal y como hemos mencionado con el caso de las ojeras hundidas, pero sobre todo por la tendencia a inyectar cantidades excesivas de estas sustancias de relleno en aras de conseguir un canon facial muy determinado: labios muy voluminosos, pómulos muy proyectados, perfil mandibular afilado, mirada felina… Estos excesos son responsables de resultados artificiales, malformaciones por la acumulación de producto o distensión cutánea y flacidez por exceso de relleno”, comenta.
- Hidroxiapatita cálcica: “Los efectos beneficiosos de este producto, que es un perfecto estimulador de colágeno, son resultados naturales y duraderos, pero tienen una complejidad en su uso, que es su aplicación. Se tiene que ser muy preciso en su dosis y periodicidad, puesto que no existe un antídoto específico para contrarrestar sus efectos adversos. Actualmente se ha conseguido evitar mucho este problema con nuevos productos que mezclan la hidroxiapatita con el ácido hialurónico”, explica.
- Hilos tensores: “Los hilos que actualmente se usan son los reabsorbibles igualmente, pero si la técnica o falta de higiene hicieran que su recorrido fuera supercficial o contaminado, podrían dejar una fibrosis residual del trayecto o parte de su trayecto. Como su duración es corta, suele remitir, pero un uso abusivo o mal aplicado podría dar lugar también a una huella estética negativa”, comenta.
- Ácido hialurónico: “En teoría es el producto perfecto: es reabsorbible, predecible y de fácil manejo por su múltiples formulaciones y cualidades. Pero es importante mantener sus tiempos de espera, usar los productos adecuados y en sus zonas especificas. Por ejemplo, en ojera es muy importante que sea “el adecuado”, pues podría producir un edema que llegara a ser permanente. Por otra parte, es cierto que a veces un 5-10% del producto puede quedarse, bien porque el organismo lo encapsula, produzca granulomas o porque lleva ciertas substancias que permanecen. En ciertos casos, este pequeño depósito bien conducido es favorable, dejando una huella estética positiva donde conseguimos rellenar zonas con necesidad objetiva de ser rellenadas, por ejemplo en la rinomedelación o falta de hueso en mentón, temporal o pómulo…. Lo mejor de toda esta situación es que como hemos comentado, para este producto sí tenemos una remedio reversible llamado hialuronidasa”, advierte.
- Toxina botulínica: “La toxina hace que la orden cerebral de contracción no llegue al músculo, por lo que aplicado en los músculos que queremos relajar den en cara un efecto de descanso. Sus tiempos de efecto están bien medidos, cuatro meses, por lo que se aconseja usarlo dos veces al año, tres en pacientes que tienen la musculatura muy fuerte. No deja huella estética negativa perenne, sin embargo, según la fisionomía de cada persona, su efecto puede no ser el deseado cuando no se consigue un resultado tan natural. Lo mejor es que pasado estén tiempo siempre se recupera la movilidad habitual e incluso a veces, se consigue una huella estética positiva, como en el caso de una musculatura hipertónica, que pierde fuerza a medida del uso continuado, mejorando la arrugas estáticas”.
Myriam Yébenes, directora de la firma Maribel Yébenes, dice que por su experiencia, es muy difícil de que ocurra la huella estética negativa. "Se debe a que combinamos tecnologías junto a la cosmética y con las infiltraciones. En algunos casos, pieles muy jóvenes que sólo se realizan infiltraciones, sin tratamientos, antes o después podrían ocasionar esa parte de huella estética negativa”.
Para finalizar… ¿Cómo no hablar de un tratamiento efectivo sin huella estética? El médico Jaime Tufet apuesta por HydraFacial, que no deja huella estética y mantiene el estado puro de la misma. “Esta es una tendencia clara hacia los cuidados conscientes y duraderos. HydraFacial, con sus tres pasos (limpieza, ‘peeling’ e infusión de antioxidantes), favorece la calidad y salud cutáneas. Es un ejemplo de medicina sin huella estética”, asegura el médico Jaime Tufet. Este tratamiento se trata de una dermoabrasión realizada sobre la piel húmeda, por lo que no sufre.: “A nivel preventivo, habría que hacerse una en primavera y otra en otoño. Y como tratamiento de choque, una al mes durante tres meses”, recomienda Jaime Tufet. Consigue mantener la piel en su mejor estado y retrasa y modula los signos del envejecimiento. Deja la piel jugosa, fresca y luminosa al promover la formación de colágeno y elastina nuevos.
Recuerda que el rejuvenecimiento estético debe ir acompañado de unos resultados naturales, el rostro debe recuperar la armonía y la luminosidad sin caer en los excesos artificiales y poco favorecedores. Si tras un relleno con ácido hialurónico no estáis del todo convencidos o tenéis alguno de estos problemas, recordad que tienen solución.
Huella estética, ¿qué es y cómo evitarla?
Es fundamental informarse adecuadamente y elegir profesionales cualificados para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios de los tratamientos estéticos. La seguridad y la satisfacción del paciente deben ser siempre la prioridad.