¿Sabías que el tratamiento facial con bótox es el procedimiento de medicina estética más solicitado en el mundo? Junto con los rellenos faciales y el ácido hialurónico, esta técnica se encuentra en el ranking de tratamientos menos invasivos con muy buenos resultados.
Si estás preocupado por la aparición de arrugas y consideras realizarte esta técnica de antienvejecimiento, es importante informarte sobre cómo actúa el tratamiento facial con bótox, qué resultados son previsibles y qué otras cuestiones debes considerar antes de decidirte.
A continuación, te presentamos consejos esenciales para someterse con total seguridad a un tratamiento facial con bótox.
¿Cómo es el Tratamiento Facial con Bótox?
El bótox es el nombre con el que se conoce a la toxina botulínica de tipo A. Se trata de un medicamento biológico que permite relajar o paralizar los músculos durante un tiempo determinado. La falta de actividad de estos músculos que arrugan la piel conlleva un alisamiento de la misma en pocos días.
Esto permite eliminar las arrugas de expresión facial, especialmente las arrugas del entrecejo, de la frente y las famosas “patas de gallo”. Esta neurotoxina actúa bloqueando las señales nerviosas que se transmiten desde los nervios hasta el músculo. De esta manera, se produce una parálisis muscular temporal, de forma selectiva, lo cual no provoca lesión en las estructuras nerviosas.
El tratamiento facial con bótox consiste en inyecciones bajo la piel de la cara con una fina aguja que permite dosificar el medicamento con gran precisión en aquellos músculos de expresión facial sobre los que queremos actuar. Este procedimiento no deja marcas ni señales y actúa muy rápido. En solo unos días podemos notar los efectos del alisamiento.
Al ser un tratamiento mínimamente invasivo, no precisa de quirófano, sino que puede realizarse de forma ambulatoria en la consulta del dermatólogo o médico estético. Una vez que se ha finalizado el tratamiento, la persona puede volver a sus rutinas de inmediato, sin necesidad de reposo ni cuidados rigurosos.
No obstante, a pesar de ser un tratamiento sencillo, conviene tener en cuenta estos consejos antes de someterse a un tratamiento facial con bótox.
10 Consejos a Tener en Cuenta Antes de Realizar un Tratamiento Facial con Bótox
- Asegúrate de que el bótox es el tratamiento que necesitas: El tratamiento facial con bótox solo es efectivo en el caso de las arrugas de expresión. Por lo tanto, si quieres eliminar las arrugas provocadas por descolgamiento o por el fotoenvejecimiento solar, esta técnica no es la más adecuada. Es importante que el tratamiento con toxina botulínica se haga sin desvirtuar la expresión facial, por lo que hay que hacer un buen análisis previo personalizado para así evitar una cara inexpresiva.
- Ponte en manos de especialistas: Si el tratamiento es aplicado por un doctor acreditado con experiencia, buena técnica y destreza, el resultado es espectacular, manteniendo la expresión facial, pero con una apariencia más joven.
- Sé realista: Los resultados del tratamiento facial con bótox son muy buenos y naturales. No se trata de una cirugía, por lo tanto, conviene tener expectativas acordes con el tipo de tratamiento. Si tienes dudas, coméntalo con tu médico dermatólogo.
- Es un tratamiento temporal: El tratamiento facial con bótox no es para toda la vida. Como mucho, sus efectos serán visibles medio año y, transcurrido ese tiempo, tendrás que repetir el tratamiento si quieres volver a conseguir los mismos resultados.
- Antes de la sesión de bótox, toma precauciones: No puedes tomar ningún tipo de medicamento que afecte a la coagulación, como es el caso de la aspirina. Y si lo estás tomando, debes advertírselo a tu médico estético o dermatólogo. Tampoco conviene tomar suplementos nutricionales o vitamínicos que incluyan vitamina E o ajo. De este modo conseguirás evitar que te salgan moratones en las zonas de inyección.
- En cualquier época del año: Puedes realizarte el tratamiento facial de bótox en cualquier época del año, ya que no produce fotosensibilidad.
- Es un tratamiento seguro, pero también existen efectos no deseados: El tratamiento facial con bótox es seguro y raramente produce efectos secundarios, y si aparecen, son muy leves, como es el caso de moratones en los puntos de inyección, o dolor de cabeza en las primeras horas tras la sesión de bótox. También puede producirse una pequeña retención de líquido en el párpado inferior, como efecto temporal tras la sesión. Ante cualquier efecto secundario, conviene comentarlo con el médico, ya que muchos de ellos tienen solución.
- Después del tratamiento facial con bótox NO podrás:
- Masajearte la zona tratada en las siguientes 24 horas.
- Acudir a piscinas o saunas.
- Consumir alcohol.
- Tumbarse tras el tratamiento.
- Realizar cualquier ejercicio o tarea que implique mover la cabeza hacia abajo, ya sea con deportes o con actividades como lavarse la cabeza hacia delante.
- Comprimir la zona, así que ten cuidado con la almohada o al utilizar cascos.
- Pregunta y comenta todo lo que necesites antes, durante y después del tratamiento: Cualquier tipo de duda debe ser resuelta por el profesional en quien deposites tu salud, tanto en la primera sesión previa al tratamiento como en la sesión posterior de revisión. Tampoco escondas nada de tu historia médica al especialista, cualquier detalle puede resultar relevante, aunque no te lo parezca.
- Puedes repetir: La mayor parte de las personas que prueban el tratamiento con bótox están tan satisfechas que repiten. No obstante, no se puede hacer un uso indiscriminado de ello si no queremos observar resultados raros y poco naturales. Déjate aconsejar por tu médico especialista y confía en su criterio y experiencia.
En los últimos años, cada vez más hombres han dado el paso hacia los tratamientos estéticos, y el bótox se ha convertido en uno de los favoritos. La presión estética ya no es exclusiva de las mujeres. En un mundo competitivo y visual como el actual, muchos hombres sienten la necesidad de mantener una imagen joven, segura y cuidada.
Además, en el ámbito profesional, una apariencia fresca y despierta puede influir positivamente en entrevistas, reuniones y relaciones laborales. El uso de bótox entre los hombres ya no es una rareza. Cada vez son más quienes acuden a la medicina estética para cuidar su imagen y mejorar su expresión facial.
Aunque las arrugas pueden aparecer en las mismas zonas tanto en hombres como en mujeres, la forma de tratarlas varía. El éxito del bótox en hombres no está en aplicar más cantidad, sino en saber exactamente dónde y cómo hacerlo. Cada paciente tiene un patrón de movimiento facial único, una estructura muscular diferente y unas expectativas concretas. Cada rostro masculino necesita un diagnóstico individualizado.
Aunque el principio activo sea el mismo, el tratamiento con bótox difiere significativamente entre hombres y mujeres. Mientras muchas mujeres buscan suavizar notablemente sus rasgos para un efecto más terso y luminoso, los hombres desean conservar parte de sus arrugas.
Una de las principales inquietudes de los hombres es saber cuánto durará el efecto y si el rostro perderá su naturalidad. Estos efectos son raros si el procedimiento lo realiza un médico cualificado.
Estadísticas de Uso de Bótox en Hombres
Según la Sociedad Americana de Cirugía Plástica (ASPS), el uso de bótox en hombres ha aumentado más del 20% en la última década.
La medicina estética no es un territorio exclusivo de mujeres. Cada vez más hombres descubren que cuidar su rostro es una inversión en imagen, confianza y bienestar.
Los puntos se pintarán tras estudiar la dinámica del paciente, siendo conveniente que el paciente ejecute los movimientos para poner de manifiesto los músculos a relajar y/o paralizar, así se podrá realizar el tratamiento de una forma metódica, uniforme, segura y repetible si fuera necesario, o si lo pidiera el paciente.
Los puntos se pintarán donde se considere que la TB será más eficaz, sabiendo que cada punto marcado corresponderá al lugar donde se realizará el depósito de la misma, no al punto por donde se introduce la aguja.
Una vez realizada la marcación se procede a fotografiar la zona pintada, que ha de quedar en el historial del paciente, sirviendo para que, al realizar la revisión del paciente a los 14 días, se sepa exactamente dónde se hicieron los depósitos, pudiendo valorar los resultados obtenidos.
Para realizar el marcado se procede a marcar los límites de las zonas a tratar, sabiendo que la inyección de TB más eficaz es la intramuscular, ya que produce mayor efecto paralizante. La zona que se delimita y los puntos que se marcan, por tanto, son los que corresponden a inyecciones intramusculares.
Estos puntos siempre podrán ser complementados con más puntos subcutáneos, de efecto relajante sobre la musculatura tratada, pero siempre es importante tener en cuenta que los resultados son dosis dependientes, y cuenta la suma del total de las unidades inyectadas en un sector muscular.
El resultado final, ya sea relajación o paralización muscular, depende por tanto del total de unidades de toxina inyectadas. La denominación de sector muscular corresponde a la zona de movimiento facial dependiente de un músculo, por ejemplo, frontal o músculo corrugador (glabela).
En el tercio superior se consideran diferentes regiones, aunque no puede olvidarse su interacción entre las mismas.
Zonas de Inyección en el Tercio Superior
Zona Glabelar
Las arrugas del entrecejo o glabela están formadas por dos grupos de líneas, unas verticales, a los lados de las cabezas de las cejas y otras horizontales normalmente situadas en la parte inferior de las anteriores sobre la base de la nariz.
Los músculos desencadenantes de estas arrugas son los m. corrugadores y el m. piramidal o procerus; pero estos músculos no están solos, existen además implicaciones de las inserciones inferiores del m. frontal y las inserciones del m. orbicular de los ojos.
Es importante tener en cuenta el movimiento que desencadena cada músculo: el m. corrugador se mueve desde la ceja hacia el entrecejo, o sea de su inserción hacia su origen. Su contracción produce el movimiento de las cejas hacia el centro.
El efecto terapéutico que se intentará conseguir es que el músculo no se mueva, por tanto, paralizarlo, si se suprime un músculo en sus orígenes, donde se engancha para realizar el movimiento para el que está diseñado, se conseguirá paralizarlo completamente.
Al no existir apoyo óseo no hay capacidad ni punto de apoyo para poder traer las cejas hacia el centro, luego hay que buscar las inserciones del músculo y colocar en esa posición la dosis de toxina.
El m. piramidal es vertical, su contracción tira de las cabezas de las cejas hacia abajo. Es un músculo con dos cuerpos musculares que se unen en forma de horquilla en su origen donde el hueso frontal se une al hueso nasal.
En este caso también se intentará paralizar el músculo, localizando el punto de origen y en ese lugar se inyectará la dosis de toxina.
No debe olvidarse el m. depresor de la cabeza de la ceja o m. superciliar, es un músculo inconstante, que no está en todos los humanos. Si está presente desencadena una fuerte depresión de la cabeza de todo el complejo ciliar, formando una gran arruga horizontal justo en el comienzo del apéndice nasal.
Figura 1. Marcación de los 3 puntos de depósito de la TB en el área glabelar.
La localización de los puntos es bastante precisa, el punto anatómico de la “cabeza de ceja” es un punto común para maquilladores o tatuadores, este punto se localiza trazando una línea que une el ala nasal de un lado con el canto interno del ojo ipsilateral; se continúa la línea hacia arriba y donde toca el reborde orbitario óseo se situaría el punto “cabeza de ceja”.
Suele corresponder con el inicio del pelo de la ceja, prolongando una línea 1,5 cm hacia arriba desde este punto se localizará el punto “cabeza del corrugador”, justo bajo este punto suele encontrarse la zona de inserción ósea del m. corrugador pegado al hueso frontal, que sería el punto de depósito de la TB.
El punto de infiltración del m. piramidal se puede calcular bien trazando una línea que una el punto “cabeza de corrugador” de un lado con el canto interno del ojo contralateral, donde se cruce el trazado de las dos líneas suele estar el “punto piramidal”.
Otra forma de localizarlo es pedir al paciente que haga la expresión de mal olor y al fruncir la zona glabelar se tiene en cuenta la arruga horizontal más elevada, y a 0,5 cm sobre ella en dirección frontal se marca un punto central entre ambas cejas (Figura 1).
Zona Frontal
Las arrugas horizontales de la frente son una de las causas más frecuentes de consulta. Están formadas por la contracción del m. frontal exclusivamente. Es importante recordar que el frontal es el único músculo que tiene como función elevar las cejas. Por esta razón si se debilita o paraliza el m. frontal las cejas no sólo no subirán, sino que tenderán a caer, por eso hay que ser muy cautos en su tratamiento.
El tratamiento de las arrugas horizontales de la frente busca la relajación del m. frontal, en ningún caso su paralización. El primer punto importante es que se debe delimitar la zona de actuación, diferenciando entre hombre y mujer.
El resultado final del tratamiento del tercio superior de la cara con TB debe ser la relajación de la expresión facial y la elevación de las colas de las cejas, en el caso de ser una mujer; en el caso de un hombre no es necesario, a no ser que lo pida expresamente. Por lo tanto, la zona de tratamiento en un hombre es mayor que en una mujer.
Para calcular los límites laterales de la zona a tratar en una mujer, se trazan dos líneas verticales entre las cejas y el nacimiento del pelo, que partirán desde el punto medio de la ceja. El punto medio de la ceja quedará delimitado entre el punto “cola de ceja” y el “cabeza de ceja”. La distancia entre uno y otro punto suele ser de 5 cm en la mujer y de 5,5 cm en el hombre.
En el hombre se dividirá la ceja en 3 tercios, levantando las líneas verticales de demarcación a partir del punto medio que quedará entre los puntos del tercio medio y el tercio externo de la ceja. Esas líneas, igual que en el caso anterior, determinarán los límites de la zona a tratar.
También, en el caso del hombre, el límite puede establecerse en el punto de inflexión de las líneas horizontales de la frente, donde se curvan y pasan de ser horizontales a verticales, ese punto indica el final del m. frontal en la parte externa de la frente.
El resto de los límites son los mismos en caso de hombre o mujer. El límite inferior se localiza a 2 cm por encima de las cejas, y ello es debido a que si se aplica TB por debajo de ese límite las cejas descenderán irremisiblemente; se habrán paralizado las inserciones del frontal a nivel de la piel de las cejas, y consecuentemente la cejas no se moverán.
Por lo que respecta al límite superior conviene alejarse al menos 2 cm del punto en el que se unen las fibras del m. frontal a la galea aponeurótica. Para localizarlo se pide al paciente que eleve las cejas al máximo, se observará la formación de un pequeño reborde en la zona de unión, donde se contrae el frontal para adherirse a la galea y traccionar.
Evidentemente, si se relajan los puntos de anclaje del m. frontal en su origen todo el músculo caerá, cayendo también las cejas.
Puede aparecer una línea horizontal en el entrecejo que antes no existía, pero además el paciente dirá que le cuesta mirar hacia arriba o que tiene la sensación de que los párpados le pesan. En realidad, lo que pesa es todo el complejo frontal descendido.
Figura 2. Marcación de los puntos de depósito de la TB en el área frontal.
Una vez establecidos los límites se marcarán los puntos en los que se realizará el depósito de toxina. Los puntos deben situarse en la línea media entre las cejas y la zona de nacimiento del pelo, siempre que esta línea esté a más de 2 cm sobre las cejas.
El primer punto está próximo a las líneas verticales trazadas como límites laterales en la frente, y entre los puntos laterales se marca un punto cada 2 cm aproximadamente; en el caso de la mujer suelen marcarse 5 puntos de inyección, mientras que en el hombre suelen ser 6 (Figura 2).
Esto sería una marcación estándar con la que se obtendría un buen resultado; no obstante, puede mejorarse si en la revisión se realizan depósitos adicionales de TB caso que existen zonas que mantienen mucha contracción.
Zona Periocular
Popularmente conocida como “patas de gallo”. Estas arrugas están formadas por la contracción de la parte lateral externa del m. orbicular de los ojos. En este caso se intentará debilitar una parte de este músculo, por eso es muy importante establecer los límites precisos de nuestra actuación.
El m. orbicular es totalmente subcutáneo sin grasa ni otros elementos intermedios, y conviene tener en cuenta que el tratamiento puede afectar a músculos cercanos, como los músculos que se encargan del movimiento de los ojos o el m. cigomático mayor, que se encarga de subir las comisuras de la boca.
Figura 3. Marcación de los puntos para la inyección de la TB en el canto lateral.
La actuación correcta requiere que se marquen bien sus límites: límite superior, inferior, interno y externo. El límite superior se localiza trazando una línea que une el ala de la nariz con el canto externo del ojo del mismo lado, se continúa la línea hacia arriba y el punto situado por encima del reborde orbitario representa el límite superior, que es el denominado “punto cola de ceja”.
Este límite es importante ya que, si se inyecta la TB más arriba, en la vertical del ojo, se pueden producir dos efectos no deseados, paralización del m. frontal y de la ceja y posible migración de la toxina, por efecto de la gravedad, hacia el párpado superior provocando su ptosis.
Para calcular el límite inferior se tendrá en cuenta una arruga que se dirige hacia el reborde orbitario desde la mitad del párpado inferior; en caso de no verla se puede provocar empujando la piel con nuestra mano hacia arriba.
El punto de paso de esa arruga sobre el reborde orbitario marca el límite inferior, normalmente la distancia entre el límite superior y el inferior suele ser de 3 cm en mujeres y de 3,5 cm en hombres. También se puede localizar este límite el punto superior y marcando 3 cm de forma vertical, donde coincida con la línea horizontal que pasa por el reborde orbitario óseo se marcará el punto inferior (Figura 3).
Este límite inferior es muy importante tenerlo en cuenta; si se sobrepasa se interferirá en el drenaje de los linfáticos del párpado inferior, dificultando el retorno linfático de la zona por excesiva relajación de los músculos y provocando el consecuente edema del párpado inferior.
El límite interno es el propio reborde orbitario óseo y es evidente que, si se inyecta por dentro del mismo, la TB difundirá hacia el interior de la órbita afectando a los músculos intrínsecos del ojo. El límite externo suele coincidir con el final de la mayoría de las arrugas que se forman al contraer el m. orbicularis.
Mitos y Realidades sobre la Miomodulación Facial
Alrededor de la Miomodulación Facial existen muchos mitos que pueden generar dudas o inquietudes en quienes consideran este tratamiento. A continuación, desmentimos algunos de los mitos más comunes.
- ¿Es la Miomodulación Facial peligrosa? La realidad es que cuando se realiza correctamente, por un profesional cualificado, es un procedimiento muy seguro.
- ¿Los resultados son permanentes? En realidad, los efectos del tratamiento son temporales, durando entre 3 y 6 meses.
- ¿Provoca pérdida de expresividad facial? Un profesional experimentado sabe cómo aplicar la toxina en las dosis y lugares adecuados para suavizar las arrugas sin comprometer la expresividad natural del rostro.
La musculatura facial es responsable de la expresión de nuestro rostro. Con el tiempo los movimientos repetidos producen una serie de líneas permanentes que la toxina botulínica puede suavizar, produciendo una parálisis temporal del músculo estriado.
Aunque su indicación inicial es el tratamiento de las arrugas de expresión de la glabela o entrecejo, y por extensión de la mitad superior del rostro, cada vez adquiere un mayor interés su empleo para “suavizar” las expresiones inestéticas, y por tanto las arrugas relacionadas con envejecimiento, mal humor, estrés y tristeza, y “potenciar” las expresiones estéticas.
El platisma es el único músculo que desciende las facciones de la zona inferior de la cara (aparte del depresor de la comisura bucal). Músculos muy fuertes que intervienen en la masticación.
Botox es el nombre comercial de la toxina botulínica. Otro ejemplo similar sería la aspirina.
La toxina botulínica que usamos en nuestras consultas es una proteína que ha sido refinada y purificada, y se usa en mínima dosis y solo en el músculo que queremos relajar. Estas cantidades son tan mínimas que no existe ningún riesgo de posibles efectos adversos.
Se dice que se podría multiplicar la dosis que usamos en estética por más de 60 sin que exista el mínimo efecto secundario. Esto sería impensable con fármacos con la aspirina o los antibióticos, por lo que la toxina botulínica es uno de los fármacos más seguros que existen.
La toxina botulínica es el procedimiento estético más satisfactorio para nuestros pacientes.
La medicina estética masculina tiene en cuenta características específicas como que su piel es más gruesa, sus músculos faciales más potentes y tienen estructura ósea distinta a las mujeres. La clave está en la dosificación y en la técnica.
No es lo mismo tratar una frente muy expresiva, con músculos fuertes, que un rostro más relajado.
Tras un tratamiento, lo normal es que te digan te veo mejor sin saber por qué, ya que el objetivo de la toxina botulínica en hombres no es que parezca que te has hecho algo, sino que tu cara refleje mejor cómo te sientes. Se trata de un cambio sutil, no de transformar tus rasgos.
Pasado ese tiempo, los músculos recuperan progresivamente su actividad y las arrugas tienden a reaparecer, normalmente algo menos marcadas que al principio.
Si estás pensando en dar el paso y probar la toxina botulínica en hombres, encontrarás un enfoque especializado en rostro masculino, prioridad absoluta por la naturalidad y un trato cercano y profesional.
¡Dile adiós a las arrugas con Botox! Guía completa | Aplicación y Preguntas Frecuentes
| Zona | Músculos Objetivo | Objetivo del Tratamiento | Consideraciones Especiales |
|---|---|---|---|
| Glabela (Entrecejo) | Corrugadores, Piramidal | Eliminar arrugas de expresión, suavizar el ceño fruncido | Localizar con precisión los puntos de inyección para evitar afectar la expresión natural |
| Frontal (Frente) | Frontal | Relajar arrugas horizontales | Evitar la paralización completa para no causar caída de cejas; diferenciar entre hombres y mujeres en la delimitación de la zona |
| Periocular (Patas de Gallo) | Orbicular de los ojos | Suavizar las arrugas alrededor de los ojos | Marcar bien los límites para no afectar músculos cercanos ni el drenaje linfático del párpado inferior |